viernes, 21 de abril de 2017

Crítica: Sam Was Here

Se habla mucho de la soledad en diferentes ámbitos de nuestra sociedad, como la que se presupone que vive un escritor, un artista, un outsider o incluso un delantero centro, pero poco se habla de la soledad del comercial. Los que algún día trabajamos (ya sea en el presente o en algún momento pasado) de comerciales, sabemos los miles de kilómetros de carreteras secundarias que quedan a nuestras espaldas cargados de cafés en compañía de caras desconocidas.

Estamos en el año 1998 y el protagonista de la película, Sam, es un vendedor al que le toca hacer labor comercial por el desierto de Mojave. De ruta con el coche por los pueblos del desierto de California al pobre hombre no le abre la puerta ni dios. Es más, pasa por alguna estación de servicio y por algún café bar y tampoco encuentra personas que le atiendan. Se hospeda en moteles y no se cruza ni con el personal de recepción. ¿Qué es lo que está pasando Sam? Él empieza a ser consciente de que poco o nada va a vender y decide llamar a su jefe y a su mujer (o ex mujer), pero ninguno de los dos contesta sus llamadas y el contestador automático es el único que lo atiende. Una extraña estrella rojiza en el cielo y un programa local de radio, guiada por un singular locutor llamado Eddie, son su única compañía. Sí amigos, Sam está más solo que el lobo estepario...

Esta es la idea inicial de la película, un arranque interesante que hace que asistamos, con una mezcla de intriga y humor, a las desdichas de Sam. Con este minimalista argumento está claro que el peso de la película recae sobre las fornidas espaldas de nuestro protagonista, interpretado por Rusty Joiner (Resident Evil: Extinction, 2007), quien está muy bien en su papel y recuerda levemente a algunos protagonistas empleados por Carpenter, como Kurt Russell o Roddy Piper, con cuerpos de matones y caras de bonachones.

Con una fotografía muy lograda de Emannuel Bernard, para mí lo mejor de toda la película, y con una interesantísima banda sonora firmada por Christine (que sin llegar a crear un hit como el de Kavinsky, recuerda a It Follows y, de nuevo, al mismísimo Carpenter), la película nos conduce al más absoluto surrealismo. 

Por cierto, la música no es la única reminiscencia a Kavinsky, también la portada recuerda mucho al estilo gráfico utilizado por el músico y, curiosamente la productora del film se llama Nightcall.

Cuando las cosas van mal siempre pueden ir a peor y el coche de Sam sufre una avería. Pero su mala suerte no acaba aquí y, poco a poco, a través de la radio y de mensajes anónimos que recibe en su busca (beeper), se empieza a dar cuenta de que la gente (esa a la que él no ve), cree que él es el asesino de una niña desaparecida.

Si en la primera parte de la película parece que todo el mundo esquiva a Sam, en la segunda parte de la película, una serie de extraños personajes van a por él dando por hecho que es el pervertido asesino (ojo a la curiosa utilización de máscaras que no hace más que aumentar esa atmósfera WTF que rige la película).

Esta idea me recuerda a After Hours (Scorsese, 1985), donde a Griffin Dunne le sucede algo parecido, se encuentra atrapado y sin saber por qué se ve perseguido por todo el SoHo Neoyorquino cuando es confundido con un ladrón y acaba escapando convertido en una escultura de escayola.

Sam Was Here (2016) es la primera película de su director, Christophe Deroo, y está basada en su propio corto, Polaris (2013). Tal vez esta sea la razón de la corta duración de esta película, que no va más allá de los 70 minutos. Lo que me parece bien, pues no comparto el hecho de que las películas deban durar siempre entre 90 y 120 minutos, lo que supone una imposición comercial a la creación del director. La idea inicial de la película, la soledad de Sam presidida de forma intrigante por esa estrella rojiza en el cielo y la mencionada excelente fotografía que convierte al desierto de Mojave en un cuadro de Hopper, salvan en gran parte un guión incompleto (o al menos bastante ininteligible para un servidor), como se pone de manifiesto principalmente en la resolución de la película.

Dejar los finales abiertos a la interpretación está muy bien y puede ser muy estimulante, pero lo que no se puede es poner absolutamente todo el sentido de la historia en la decisión del espectador, y en este caso el director apenas ofrece ni detalles ni argumentos que ayuden a aferrarse a una interpretación coherente. 

La polémica del mes está servida, ¿ese final abierto es genialidad del director o consecuencia de un guión con lagunas más grandes que un cóctel de horizontes? O lo que viene a ser lo mismo, ¿Es Sam el buen tipo que aparenta ser o Némesis se está vengando de un hipotético oscuro pasado de Sam?

El título completo de la película, "Némesis, Sam Was Here" (al menos se puede ver así escrito en algunos lugares), nos podría dar alguna pista. La palabra Némesis tiene dos significados, desde un punto de vista mitológico, hace referencia a la venganza, y desde el punto de vista de la astronomía, Némesis es una estrella cercana al sol o compañera orbital del Sol (algo raro pero posible, pues un tercio de las estrellas de nuestra Galaxia están en sistemas compuestos por más de una estrella), que también es conocida como la estrella de la muerte, ya que podría provocar desequilibrios y desatar el caos por distensiones gravitacionales y otras teorías más complejas.

Además de esa pequeña estrella que nos podría servir de improvisada guía (quizá es paranoia mía), estad atentos al pequeño diálogo que tiene con una anciana, a la que no se le ve la cara por tenerla quemada (aviso de que el único rostro que se ve en toda la película es la del amigo Rusty Joiner, quien en algún momento incluso me recuerda levemente a Bruce Dickinson), que nos podría dar alguna pista sobre lo que está viviendo Sam.

Aún a pesar de la decepción que me produce el desenlace, la recomiendo por el curioso arranque que por un momento me hizo creer que estaba ante una de las grandes sorpresas del año. Ahora os toca decidir a vosotros si se trata de una pieza original o de una tomadura de pelo. En cualquier caso, le encuentro elementos muy interesantes que hacen que valga la pena dedicarle esos escasos 70 minutos. Y digo más, escritas estas líneas, la volveré a ver una vez más.

Lo mejor: La portada, sin duda, una de las mejores del año. También la magnífica fotografía, su lograda OST y la intrigante primera parte.

Lo peor: La resolución es demasiado abstracta. El director nos deja confusos y presenta muy pocos argumentos para poder llevar a cabo una reflexión en busca del sentido de la historia.


7 comentarios:

El Rector dijo...

Bastante decepcionado he salido de la experiencia. Aunque no me atrevería a tacharla de tomadura de pelo y me situaría en un término medio, comprando una nota cercana a ese seis y medio de Ronette.

Buena atmosfera, una primera mitad intrigante y un prota que cumple (yo a Bruce Dickinson, le añadiría también algo de Val Kilmer, jeje). Pero ese guion... (y aquí sí, a una película como esta, que basa todo el encanto en la historia, es cuando hay que exigir según que cosas y el guion, es una de ellas). Demasiadas incógnitas y un final que a mi juicio, no tiene el menor sentido. Tampoco estamos ante una historia original. Sin ir más lejos, hace pocos días vi una tal "Bottom of the World", que guarda bastantes similitudes con esta a nivel de trama y desarrollo y tampoco era esta nada original. la idea está ya bastante tronada y como digo, el final no me convence para nada.

Eso sí, la película atrapa en su primera mitad y esa esperanza por descubrir que diablos significa la luz roja y demás intrigas, consiguen mantener el interés hasta el final. Aunque yo de largo, me quedo con la fabulosa banda sonora Carpentiana.

Sin ir más lejos, hay un capítulo de "Black Mirror" de su segunda temporada, titulado "Oso Blanco", que pone sobre la mesa ideas bastante parecidas a las de "Sam Was Here", pero consiguiendo cotas de tensión mucho más altas y sobretodo, un final satisfactorio, por no decir que rozando la genialidad. Os lo recomiendo a todos, de lo mejor de esta gran serie.

Saludos.

Missterror dijo...

Ronette- Estaba esperando como agua de mayo leer la crítica porque "Sam was here" era una de mis apuestas y hasta ahora no la había podido ver.
Imagino que como todos, me he quedado a cuadros porque no tengo muy claro lo que acabo de ver y se me ocurren muchas explicaciones, pero hay algo que no encaja en ninguna de ellas porque aún no tengo claro si estamos ante algo sobrenatural tipo purgatorio vengador o ante algo más mundano donde el poder ilimitado de los medios de comunicación crean monstruos que ocultan al verdadero monstruo (Eddie en este caso)
"Sam Was Here" absorbe y crea una tensión y un interés constante, pero llegado a un punto se pierde y el espectador ya ni te cuento y desde ahí, pese a los intentos por ir descifrando, cada vez se enrarece todo más y parece que se desaprovecha esa luz roja, esas máscaras tan malrrolleras, esas caravanas tan solitarias...A mi me encantan los finales abiertos y la idea de tener que darle al coco para cerrar yo misma una película, creo que el ejercicio de imaginar nunca está suficientemente desarrollado y por mi parte, es un aliciente cuando tengo que entrar tanto en la película que suponga un sobreesfuerzo, pero en "Sam was Here" ni siquiera entiendo en qué tengo que pensar.
Me ha gustado pero no soy capaz de descifrar nada, lo que resulta bastante frustrante, porque esa idea de Némesis que planteas unida a la estrella es gloriosa, pero no sé si el hecho de que la palabra Némesis fuera eliminada a posteriori del título nos da alguna pista...

Saludos

RONETTE PULASKI dijo...

Esta vez es difícil entrar en un debate porque estoy de acuerdo con todo lo que decís los dos.
En el guión deberían haberse esforzado más y presentar argumentos que ayunden a atar cabos. Qué poquito nos ofrecen... así vale todo y al mismo tiempo nada a la hora de interpretar.
A mí principalmente me decepciona la aparición de Eddie, que debería suponer un culmen en la película y que confunde más que aclara... para mí es el fallo.
Sin embargo, la película está técnicamente muy bien hecha y es muy de mi gusto (fotografía, música), manifiestamente en la sugerente primera mitad, lo cual agradezco y valoro hasta tal punto que me acaba pareciendo un planteamiento muy interesante.
Ya leí opiniones de más gente que la compara con Oso Blanco de Black Mirror, sin embargo a mí pese a tener cosas, en su conjunto me parecen bastante alejadas al menos de la interpretación que yo hago de Sam Was Here.
Critica al poder de sugestión que tienen los medios de comunicación sí la hay, pero también hay algo más que eso, esa teoría no llega para desgranar la historia se Sam, de su familia, de la niña... en mi opinión la película es muy psicológica ("where is Eddie? Inside...").
Pero no me digáis que la portada no mola...
Un abrazo!

javier muñoz dijo...

buen dia cuervos,... para mi ha sido un año con bastantes sorpresas en el ambito del cine de terror, enter the void y nemesis: sam was here, dejando al lado las peliculas que descubres leyendo aqui y alla y despues del visionado quedas estupefacto...( bendita esa busqueda y su recompensa)
Todos los errores y horrores cometidos por sam en vida, lo llevan a una espiral de locura ya sea en el infierno, pulgatorio o una dimension desconocida donde vivira la desesperacion de supervivencia enfrentandose a si mismo (eddye), la luz roja casi alienigena se me presenta como un marcador puntual de que algo anda mal en ese lugar, pelicula con visionado multiple, exelente fotografia y puesta en escena, no se porque, pero siempre espere la aparicion de algun zombie, para terminar de volarme la cabeza, un nuevo director quiere asomarse al abismo de nuestras vidas, dejemosle por favor....

RONETTE PULASKI dijo...

Muy buenas palabras Javier, Buena aportación.
SPOILER
La interpreto desde un punto de vista cercano al tuyo, como dije, bastante psicológico. Sam atraviesa un infierno muy personal, ya sea en forma de pesadilla o purgatorio. Desconocemos el pasado de Sam, pero sin duda tiene su punto oscuro como se puede descifrar de las llamadas a su mujer (que ya ni tiene a la familia ni el empleo, todo es pasado). El propio título nos habla de Sam en pasado. También hay un momento en que le pregunta a la anciana dónde está Eddie, a lo que ella responde: inside. Lo que podríamos interpretar como, Eddie está dentro de ti.
Y dónde metemos la estrellita roja? Quizá represente esa dualidad de la que hablaba en la crítica, esa cara b, para poner de manifiesto que Sam se encuentra en ese otro plano dimensional y alternativo del cual hablábamos (su particular infierno, pesadilla o purgatorio), de forma paralela.
Saludos

Jesus Rafael Zuñiga dijo...

A mi opinión sam tiene doble personalidad, la Película nos muestra la personalidad recta del buen Sam, lo que no nos muestra es el lado salvaje y enfermo de el personaje donde asesina a una niña de la habitación de alado donde vivía Rita, mujer con la cual arma una vida en su cabeza donde están casados y tiene una hija. Sobre la luz roja yo pienso que puede ser la representación de lo que está mal en su cabeza, al ser un psicopata con personalidad múltiple no estaría de más que también alucinara algo fuera de lo común.

RONETTE PULASKI dijo...

Gracias por el aporte Jesús Rafael, lo que comentas encaja bastante con la idea que me quedó de la película. Sin duda la estrella roja (Génesis) representa la dualidad. A mí me parece una película muy psicológica, y creo que Sam se mueve bastante en esa dimensión. Es claramente uno de los grandes WTF?! de año, y yo me posiciono muy a favor de la película. Tiene elementos que me encantaron, también sus defectos, pero dejó huella en mí. Un abrazo!

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