sábado, 13 de mayo de 2017

Crítica: Personal Shopper

Olivier Assayas es un director con una filmografía extensa y bastante interesante que se inició en el cine trabajando en la revista francesa Cahiers du Cinéma, algo que no le era ajeno, ya que su padre era el guionista de cine francés Jacques Rémy. Como director, Assayas levantó cierto interés internacional con películas como Irma Vep (1996) o Demonlover (2002) y tiene propuestas curiosas como un documental sobre Hao Hsiao Hsien, director de Millenium Mambo (2001), pero fue la reciente Clouds of Sils Maria (2014) la película que le dio mayor reconocimiento y premios hasta la fecha.

Personal Shopper es su nueva propuesta y en ella vuelve a contar con la actriz Kristen Stewart, quien en este caso asume todo el protagonismo de esta introspectiva película. Los haters de la actriz ya pueden salir corriendo porque está presente en prácticamente todos los planos de la película (y ojito, que en la siguiente película de Assayas le toca el turno a su ex compañero Pattison). En mi opinión está bien en su papel de chica atormentada y creo que poco se le puede reprochar a ella el hecho de que la película no acabe de funcionar. Recordemos que Stewart, previamente al boom vampírico, ya había trabajado con Fincher en Panic Room (2002) y con Sean Penn en la sobresaliente Into the Wild (2007). Es decir, que siendo muy joven apuntaba maneras.

Personal Shopper es la historia de Maureen, una chica que trabaja comprando ropa y joyas para una ocupada y narcisista celebrity, mientras intenta utilizar sus habilidades como médium para contactar con su hermano gemelo recientemente fallecido en París.

Con este argumento la película se adentra, levemente, en el género sobrenatural y más concretamente en el mundo del espiritismo. Si bien no conviene hacerse grandes expectativas previas, porque las escenas que pueden generar cierto misterio son casi anecdóticas y para los amantes del género no aportarán esa novedad que algunos críticos se empeñan en ver.

La idea principal del director es presentarnos dos mundos totalmente contrapuestos, el mundo materialista y mundo espiritual, que coexisten a través de una protagonista que cree vivir en ambos. El problema es que esa mezcla no acaba de encajar y la historia no resulta lineal. La película toca temas muy diferentes y no consigue que haya una unidad, dando la sensación de ser un conjunto de escenas individuales posteriormente montadas como un todo. Esa parece ser la intención del director, que ya mostró en películas anteriores que tiene una forma peculiar de rodar, pero el resultado global en este caso es confuso, lo que se hace todavía más evidente cuando empieza a introducir otros elementos en la trama como la conversación de Maureen con un extraño a través del móvil y la posterior irrupción de un asesinato.

La escena en la que se manifiesta un espíritu en la oscura casa del hermano es de lo más destacable y llega a parecer que la película podría tomar el camino del misterio y lo sobrenatural. Realmente parece que un espíritu intenta entrar en contacto con ella y uno se pregunta si será el difunto hermano u otra persona con oscuras intenciones, pero todo esto no es más que un espejismo dentro de lo que es la película, que va tomando otros caminos y abandona la posibilidad que se abría para el terror.

Otras escenas, sin embargo, no están bien resueltas, la del mencionado intercambio de mensajes de texto con un desconocido es tan larga que acaba pareciendo un recurso mal utilizado y bastante visto, y la resolución del asesinato es tan banal que pasa totalmente desapercibida. De hecho tiene que ser la propia protagonista la que posteriormente en un café explique a su cuñada lo que pasó, ayudando así a los espectadores a entender un guión bastante incompleto. Tampoco le saca partido a un actor como Anders Danielsen Lie (Oslo August 31st, 2011), que aparece en la penúltima escena del film y lo hace sin pena ni gloria.

Por si fuese poco el director, como buen francés, intenta introducir elementos que doten al film de cierto peso intelectual, y lo hace a través de la artista sueca Hilma af klint, que además de pintar tenía interés en el espiritismo y en la teosofía (conocimiento de la verdadera realidad), y acaba indirectamente sugiriendo la idea de que el espiritismo fue una fuente de inspiración para el nacimiento del arte abstracto (Kandinsky, Mondrian, Malevich). Por desgracia, todo me parece bastante forzado y carente de fluidez narrativa, con la constante sensación de que va sumando cosas a la trama que no acaban de encajar.

Al final la película lo que pretende es poner de manifiesto la situación psicológica de la protagonista, que descontenta con su trabajo superficial y manteniendo una relación a distancia con su novio, busca otros mundos. Esta es la idea que se refuerza en la escena final de la película desarrollada en el exótico Sultanato de Oman. En pocas palabras, ella quiere creer que hay algo más.

Hace exactamente un año vi una película de otro francés (Valley of Love de Guillaume Nicloux), que también tenía algún elemento sobrenatural en el guión y que pese a no contar con el favor de la crítica, me parece mucho más interesante su punto de partida.

El resultado final es una película frágil, en la que Assayas se mueve de forma irregular por el género sin conseguir aportar la novedad que busca. Probablemente sepa mucho de Rohmer, de Bergman o del Mayo del 68, pero este género es una realidad que le queda distante. No auguro demasiado calado para esta película, que tiene toda la pinta de que pasará al olvido rápidamente. En cualquier caso está generando división de opiniones, como su abucheo en Cannes y el consiguiente premio para el director.

La insatisfacción de la joven Maureen como argumento más convincente de la película, la buena fotografía de Yorick Le Saux (Only Lovers Left Alive, 2013) y el buen diseño salvan en parte a Personal Shopper de un guión tramposo y con carencias.

Lo mejor: Para fans Assayas y de Kristen Stewart.

Lo peor: En ningún momento el director logra dar consistencia a un guión bastante confuso, en el que mezcla el mundo material con el mundo espiritual sin obtener un resultado notorio.


4 comentarios:

El Rector dijo...

Un pouporri de ideas que dan como resultado una historia confusa y muy poco interesante a ojos del espectador, al menos en mi caso, con la cual desconecté con poco más de media hora. Curiosamente, la película no me estaba desagradando hasta llegados a cierta escena y único guiño al cine más típico de fantasmas. La grotesca aparición en la casa, por la forma, todo tan de serie Z y con esos lamentables efectos especiales, me sacaron de una patada de una historia que hasta ese punto, me estaba pareciendo bastante seductora. De ahí en adelante, ya me fue imposible tomarme nada en serio, pese a que la Stewart, como comentas, Ronette, lo hace muy bien en su rol de chica solitaria y atormentada, único registro eso sí, que parece dominar, o al menos, el único en el que se suele prodigar (ya la vimos en una tesitura similar en la reciente "Equals").

No olvidemos tampoco, las muchas trampas de un guion que al final te la intenta meter doblada con ese desenlace con ecos a..., mejor me callo para no destripárselo a nadie, pero que vamos, que mucho me temo que no cuela.

Me gusta el tempo, me gusta la frialdad con la que está rodada y me gustan algunas de las ideas que apunta, pero en general, me parece una película aburrida, rebuscada y que intenta aparentar ser mucho más d lo que al final termina siendo.

Saludos.

RONETTE PULASKI dijo...

Cierto Rector, es un papel escrito para Stewart (lo dice el propio director), en esta película parece más vampira que nunca, desde luego es una actriz que no creo que sirva para dar vida en la pantalla a la líder de una fiesta... En fin, la película acaba siendo un producto totalmente intrascendente a mi parecer, con ciertas pretensiones pero que se queda en casi nada.

Missterror dijo...

YO creo que me ha gustado un poco más que a ti, y digo creo porque no termino de tener del todo claro lo que yo he entendido al final de la película.
Cierto que parece que esté rodado por separado y luego pegada de manera aleatoria, sin mucho orden. En una película se habla de soledad, en la otra de necesidad. Estos aspectos están bien reflejados, pero la intención global de la película no y no le encuentro el sentido a esta mezcla de la manera en la que se nos muestra.
SPOILER- ¿Qué entendiste justo en la escena final en la que claramente el ente con el que se está comunicando deja claro que no es su hermano y afirma que es ella? Porque entre eso y la escena en la que Ingo va al hotel a acabar con ella y luego ya no volvemos a ver a Maureen pero sí alguna presencia que sale del hotel, yo creo que debería estar en otro plano lejano al físico...pero claro si ella ha muerto, ¿cómo se explica que siga hablando con su cuñada, su novio y el novio de cuñada? Pero si no es así y todo es una paja mental mía, ¿qué ha significado esto que comento?

En fin, sea como sea, es una película que no he olvidado y que pese a lo lenta que es y la aparición esperpéntica que también El Rector, creo que tiene un algo que se te mete dentro.

Respecto a Stewart, buen papel. Curioso que tanto ella como Pattinson hayan podido quitarse esa losa vampírica de encima y demostrar que saben actuar, en especial Pattinson, que me dejó con la boca abierta en "The Rover" o "Cosmopolis". Y Digo que es curioso porque jamás pensé que alguien que hubiera participado en esa saga podría superarlo.

Saludos

RONETTE PULASKI dijo...

SPOILER
Por eso digo que es una película tramposa, la escena que comentas de las puertas abriéndose o la penúltima escena en la que habla con Danielsen Lie... dan a entender lo que no es, porque al final como bien dices es una película que trata de la soledad, la protagonista quiere creer y en cada ruido busca una respuesta, pero no hay nada. El propio Assayas parece que descartó esas teorías, también la posibilidad de que ella esté muerta. Es lo que cabría esperar, pues Assayas está más interesado en el existencialismo que en el ocultismo. Pero entonces ¿por qué esas escenas? Bluff
En cuanto a lo que comentas de los actores de Twilight es cierto, podrían estar haciendo las películas más comerciales del momento, sin embargo están escogiendo papeles diferentes, de un cine menos comercial, lo cual me parece una decisión inteligente.

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