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domingo, 6 de mayo de 2018

Crítica: Family Blood

A estas alturas de la película, para ponerse a rodar una película de vampiros (y no chafo nada pues esto se sabe pasados los dos minutos iniciales de metraje, por no hablar que la película se ha vendido como eso, un thriller vampírico) hace falta tener las ideas muy claras, tener algo realmente interesante o al menos, diferente que contar. Por desgracia, no todos los días sale una “Déjame Entrar” (Tomas Alfredson, 2008), una “Lo Que Hacemos en las Sombras” (“What We Do in the Shadows”, Jemaine Clement/Taika Waititi, 2014) o una “The Transfiguration” (Michael O´Shea, 2016). Tres buenos ejemplos de grandes cintas vampíricas ya sea en clave tradicional, cómica o transgresora, respectivamente. Por desgracia, la realidad del subgénero es otra bien distinta y a día de hoy, la relación vampiro-fan del terror, no pasa por su mejor momento, pese a que la industria del cine parece lejos de querer cesar en su intento de seguir vendiéndonos a estas criaturas de la noche, ya sea en la gran pantalla o en la televisión.


“La nueva película de Mallhi dista mucho de apostar por el menor ápice de transgresión u originalidad y nos propone un filme de vampiros clásico para vender al mejor postor”


“Family Blood” significa la nueva película de Sonny Mallhi, cineasta que obtuvo cierta popularidad tras la buena acogida que tuvo su ópera prima “Anguish” (2015) tras su paso por varios festivales, siendo además un tipo bien conocido (y buen conocedor del género) por sus labores como productor, estando detrás de varios proyectos relacionados con este y por lo general, empresas de notable repercusión como “Los Extraños” (“The Strangers”, Bryan Bertino, 2008), “La casa al Final de la Calle” (“The House at the End of the Street”, Mark Tonderai, 2012) o controvertidos remakes como “Retratos del Más Allá” (“Shutter”, Masayuki Ochiai, 2008) o “Old Boy” (Spike Lee, 2013). Es fácil entender pues el porqué la todopoderosa Blumhouse se fijó en Mallhi para capitanear su nueva nave, a su vez, distribuida y estrenada a nivel mundial por la plataforma Netflix.

Con todo lo anterior sabido y sabiendo, que por lo habitual, dos y dos suelen sumar cuatro, es muy fácil adivinar lo que se esconde tras está “Family Blood” y por si a alguien le quedaba alguna duda, ahí está también el esclarecedor título para terminar de disiparlas. La nueva película de Mallhi dista mucho de apostar por el menor ápice de transgresión u originalidad y nos propone un filme de vampiros clásico para vender al mejor postor que se antoja demasiado parecido en su mensaje a “The Hamiltons” (The Butcher Brothers, 2006), jugando de nuevo con la idea de que la sangre, la de la familia, está por encima de cualquier otra consideración, eje argumental principal de un filme que también traza paralelismos entre la sed de sangre y otras adiciones más mundanas, en este caso, las drogas. Para ello, dibuja a la típica familia desestructurada, castigada por las adicciones de una madre, la cual terminará lidiando con un deseo mucho más fuerte que el de las propias drogas.


“un filme lento en su desarrollo y muy pausado en las formas, que vuelve a recrearse en los silencios y a centrarse en las relaciones humanas para ir dando forma a una historia que viene con fecha de caducidad muy corta”


Estamos ante una cinta claramente enfocada al gran público que a modo de drama familiar, nos irá adentrando en todo ese mundillo vampírico tan reconocible por los aficionados al género, pero sin permitir nunca que la vertiente más “festiva” le coma protagonismo a la dramática. Hablamos por lo tanto, de un filme lento en su desarrollo y muy pausado en las formas, que vuelve a recrearse en los silencios y a centrarse en las relaciones humanas para ir dando forma a una historia que viene con fecha de caducidad muy corta y por lo tanto, aquí, el tempo y las formas no vienen dadas por elección, sino auto impuestas por las propias limitaciones del relato que se nos cuenta, que al final no es otro que la típica secuencia de situaciones habituales posteriores a una transformación vampírica y a las consecuencias de dicha transformación en el seno de la familia.

Se introduce también la figura de un tercero en discordia a modo de villano que pretende funcionar como salvaguarda de ese carácter de thriller cohesionador para todo tipo de público y de hacer de la cinta algo más vendible, personaje, el interpretado por James Ransone (“Sinister”) que disfruta de su pequeño momento de gloria en el sugerente prólogo (de largo la mayor concesión que la película hace al fan del terror) y que luego pasa con más pena que gloria entre medias de ese dramucho familiar de diseño al que serán sometidos madre (una Vinessa Shaw a la que habíamos perdido la pista desde la genial “Las Montañas Tienen Ojos” de Aja) e hijos.


“pueden apreciarse en la cinematografía del filme algunos elementos sospechosos de cierta pretenciosidad”


Algo de lo que tampoco va sobrada la propuesta, como no podía ser de otra forma, es de violencia gráfica. Buen ejemplo de ello es que todas las muertes del filme se suceden fuera de plano, lo cual no deja de ser toda una declaración de intenciones de hacia que tipo de público va dirigida la película. En este sentido, el único atisbo de oscuridad morbosa que vamos a encontrar en la obra es una escueta secuencia protagonizada por Vinessa Shaw, en la que pasa la “mopa” por el suelo de la casa ante los atónitos ojos de su progenie en lo que es un pequeño homenaje a ese reverso sensual y erótico que siempre ha estado presente en mayor o menor medida en el cine de vampiros.

Muy poco a lo que aferrarse pues para disfrutar del enésimo drama familiar con trasfondo vampírico. Una propuesta correcta a nivel técnico y bien interpretada por un reparto solvente, que por contra, es incapaz de atrapar al espectador, ni por la historia que nos cuenta, ni por la manera en como se nos cuenta. Un propuesta atípica pues tratándose de Blumhouse, que si por algo destaca precisamente, es por su capacidad de ganarse al espectador con historias en apariencia sencillas y sin necesidad de grandes artificios y que en “Family Blood” es dificilmente aplicable, contradictorio incluso, ya que además de una historia de cuestionable interés, pueden apreciarse en la cinematografía del filme algunos elementos sospechosos de cierta pretenciosidad, supongo que en un intento de darle una trascendencia a la historia, de la que a todas luces carece.

Lo mejor: El (corto) prólogo y su buen acabado técnico.

Lo peor: Historia descafeinada para todos los públicos y de escasos elementos seductores para el fan del terror.


8 comentarios:

victor dijo...

Esta ya le he visto. Y aunque comparto mucho de lo que dices, hay otras cosas que me han gustado. Creo que el film se mueve como debe hacerlo(con el guión que presenta). Eso no quita para que el director pueda darle algo más de ritmo para aligerar el metraje. Me gusta este tipo de dramas(que es el final lo que es), para meter el mito vampírico desde otra perspectiva. Lo dicho, buena propuesta, lenta si, pero creo que un aprobado era lo justo. 5/10
Un saludo

El Rector dijo...

Victor, me alegra que le hayas sabido ver alguna que otra virtud más que yo. Yo no tengo tanto problema con el ritmo, soy muy amante de este tipo de tempos. El problema principal para mi, precisamente, es que no veo esa otra perspectiva por ninguna parte y la historia es demasiado clásica (y entiéndase en este caso lo de "clásica" como algo tópico), por más que se intente maquillar con el drama familiar (que a estas alturas, tampoco es un recurso nuevo en el género). Cierto que la metáfora fácil está ahí, pero no deja de ser una anécdota, ya que luego es una fórmula que en ningún momento se explora, para resolverlo todo cual película random de vampiros del tres al cuarto.


Viendo que no te ha desagradado esta, permíteme que te recomiende (igual ya la has visto) "The Transfiguration", película que sí ofrece esa otra perspectiva que comentas, con un fondo mucho más interesante y un final de esos que te hacen pensar. Cinta por cierto, que pasó bastante desapercibida y que para mí es un auténtico pepinazo.

Saludos.

victor dijo...

Rector: pues no, no conocía ese film. Ya la tengo apuntada para ver lo antes posible.
Gracias por la recomendación

El Rector dijo...

Victor, tienes análisis en la web, pero te recomiendo no leer nada al respecto hasta después de verla. Ya me contarás que tal.

Saludos.

Missterror dijo...

Mira que a mi me motivan los vampiros y la perspectiva de una visión diferente. Mira que no me molestan los ritmos lentos y que me impactan si saben contar una buena historia. Mira que tenía esperanzas en algo como "Family Blood" y mira que me ha aburrido!!! Sólo pensar que "Family Blood" y "The Transfiguration" puedan estar en la misma frase me produce urticaria.
Esta película aparte de no aportar nada nuevo a la escena, resulta tan plano e insípido que cuesta un triunfo terminar de verla. No entiendo la apuesta de Blumhouse, que puede gustar más o menos en sus elecciones, pero que suelen optar por películas que al menos entretengan.
Yo te diré, Rector que con "Anguish" ya me había pasado más o menos lo mismo y eso que las críticas coincidieron en considerarla una propuestas mas que aceptable, pero a mi me pareció un aburrimiento soberano. Creo que el sr. Mallhi más que tener un problema de ritmo, la tiene de talento.

Saludos.

El Rector dijo...

Missterror, es lo que más sorprende de esta "Family Blood", el hecho de llegar de la mano de Blumhouse, productora que suele destacar precisamente por eso, por ofrecer propuestas que más o menos inspiradas, siempre ofrecen entretenimiento de fácil digestión. Por el contrario, la película de Mallhi, está mucho más cercana al tipo de producciones que suele realizar Netflix, donde en muchas ocasiones, el entretenimiento queda en un segundo plano a la sombra de otros aspectos cinematográficos.

"Anguish" fue otro tostón importante... y los más masocas, incluso hicimos amago de repetirla en pantalla grande ;)

Saludos.

Anónimo dijo...

Aburrida. Una mujer adicta a las drogas, que se convierte en vampiro, que se las recontra aguanta para no morder a sus hijos. Esa sería mas o menos la trama. Sin sentido. Aburrida. No entiendo cómo los actores se prestaron para hacer esta película.

El Rector dijo...

Anónimo, ni el gran Jesús Haro lo habría resumido mejor :)

A mi lo que me extraña es que a Vinessa Shaw no se le haya visto el pelo desde aquella maravillosa versión de Aja de "Las Colinas Tienen Ojos". Siempre creí que sería una actriz con mucho recorrido en el género después de aquello (apenas la recuerdo en un pequeño papel en "Frío en Julio"), y nada de nada. Ojalá se prodigue más en el futuro.

Saludos.

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