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domingo, 8 de julio de 2018

Crítica: How to Talk to Girls at Parties

No le he cogido el punto a esta película. Como tampoco lo hice con la historia corta de Neil Gaiman que Philippa Goslett y John Cameron Mitchell han utilizado como base para escribir el guión de la película que el segundo se ha encargado de dirigir, y que fue publicada en el libro ‘Objetos Frágiles’ con el titulo ‘Cómo hablar con las chicas en las fiestas’ y no con ese titulo en español de ‘Cómo enamorar a una chica punk’. Todo, tanto en la película de Mitchell como en la historia de Gaiman me resulta excesivo, pero mientras la obra del segundo aunque extraña me pudo resultar mas o menos simpática gracias a su mas que breve duración, la cinta de Mitchell alarga hasta la saciedad muchas situaciones y hace del exceso, como no podía ser de otra manera, la seña de identidad de esta película.

En pleno auge del movimiento punk, tres amigos en busca de diversión se toparan con una extraña fiesta, alejada de lo que ellos tienen en mente (La música está mas cercana a Kraftwerk que a Los Ramones. Por momentos pensé que esta película se tenía que haber titulado ‘Dude, Where is the punk?’) pero llena de chicas. Mientras sus amigos disfrutan de la fiesta de diferentes maneras, Enn conocerá a Zan una joven que quiere rebelarse contra las férreas normas de la comunidad en la que vive (Nota: La historia de Gaiman no solo se centra casi en exclusiva en la fiesta a la que acuden los protagonistas si no que además esta acaba teniendo mas alma que la película).


“si se ha querido que esta How to talk to girls at parties fuera una especie de declaración de amor al punk y la rebeldía como lo fue Velvet Goldmine al glam, creo que tampoco lo han conseguido”


En 1997, Gregg Araki dirigió ‘Nowhere’ cinta que pertenece a la conocida como trilogía del apocalipsis adolescente donde el director norteamericano utilizando como excusa una fiesta en casa de Jujyfruit, mostraba las aventuras de un variopinto grupo de jóvenes y que tras el exceso propio del director en sus películas de aquella época dejaba clara la angustia de toda una generación. Problemas de comunicación, la banda Atari que parece una clara inspiración para los miembros de esa extraña secta a la que pertenece la protagonista de ‘How to talk to girls at parties’ y extraterrestres. A pesar de su exceso y de su radicalidad, por aquella época Araki parecía demasiado obsesionado en llamar la atención algo que en sus obras mas recientes ya no se aprecia, ahí está ‘Párajo Blanco en la tormenta de nieve’ o su trabajo en ‘Por trece razones’ que en construir sólidas historias, ‘Nowhere’ era una cinta que no saturaba y que se veía de una forma más o menos agradable (Algo de lo que se beneficiaba sin duda alguna su ajustado metraje y los constantes cameos).

Por desgracia ‘How to talk to girls at parties’ solo parece compartir con ‘Nowhere’ su exceso, algo que tiene en la madre del protagonista, modelo de dobles de pies, Matt Lucas y Nicole ‘Jareth’ Kidman (Que nadie me diga que la caracterización de su personaje no le recuerda a la de David Bowie en ‘Dentro del Laberinto’) su máximos exponentes lo que deriva en que esta película resulte muy larga y excesivamente pesada. Si de alguna manera Gaiman y en este caso mas Mitchell han querido mostrar el enfrentamiento entre dos tipos de culturas o formas de pensar, si han querido crear una historia de amor entre personajes opuestos que nunca se hubieran conocido pero que el azar hace que sus caminos se crucen, si han querido mostrar los miedos de un joven retraído que solo encuentra en la música su mundo para establecer relaciones con personas del sexo opuesto a mi personalmente no me ha llegado nada de eso. Y si se ha querido que esta ‘How to talk to girls at parties’ fuera una especie de declaración de amor al punk y la rebeldía como lo fue ‘Velvet Goldmine’ al glam, creo que tampoco lo han conseguido.


“Por desgracia, por mucho esfuerzo que pongan Ellen Fanning y Alex Sharp para sacar sus papeles adelante y crear cierta complicidad con el espectador, todo resulta tan excesivo que es complicado empatizar con ellos”


Hace poco pudimos disfrutar de ‘The Lure’ un nuevo acercamiento en clave musical al mito de la sirenita. En ella la directora Agnieszka Smoczynska mostraba la historia de dos hermanas, Golden y Silver y la forma en la que una de ellas. Silver, se enamoraba de un humano. Es sorprendente como dos películas tan aparentemente alejadas tienen tantos puntos en común. ‘How to talk to girls at parties’ parece que tiene a su propio Tryton en este caso Slap, y a través del punk o del gipsy-punk dos de las protagonistas, Golden o Zen expulsarán toda la rabia que llevan dentro. La música, en este caso este género sirve en ambas cintas para sacar todo lo que los personajes llevan dentro, como no podía ser de otra manera, toda una forma de rebelarse ante lo que sucede a su alrededor.


“How to talk to girls at parties me ha dejado la misma sensación que We are not cats, la de una buena idea que no se ha sabido llevar a buen puerto”


Por desgracia, por mucho esfuerzo que pongan Ellen Fanning y Alex Sharp para sacar sus papeles adelante y crear cierta complicidad con el espectador, todo resulta tan excesivo que es complicado empatizar con ellos o con lo que están viviendo. Es cierto que la banda sonora posee grandes canciones sobre las que destacan las del grupo Xiu Xiu (Going straight, Eat me alive donde cantan los dos protagonistas y Between the breaths. Y aunque no venga al caso, recomiendo escuchar la reinterpretación de la banda sonora de Twin Peaks que hizo Xiu Xiu, simplemente soberbia) pero el conjunto no acaba por funcionar como nos gustaría.

Supongo que esta es una de esas películas que o gustan o no, a día de hoy yo soy de esos que están mas en el lado del no que del si. Hay demasiados personajes que me saturan, demasiadas escenas que me sobran, demasiados momentos que parecen prefabricados para que el espectador piense eso de: What the fuck? como para que al menos en mi caso pueda disfrutar de una película como esta. Y no, lo siento, para todo esto no me sirve la justificación de que Mitchell ha plasmado el espíritu rebelde e irreverente del punk en su película, porque sinceramente no creo que haya sido así o por lo menos creo que no lo ha conseguido. ‘How to talk to girls at parties’ me ha dejado la misma sensación que ‘We are not cats’, la de una buena idea que no se ha sabido llevar a buen puerto. Una lastima.


3 comentarios:

Missterror dijo...

Soy de las de sí :) A mi me ha llegado y mucho. Antes de empezar el comentario, tengo que decir que no he leído la historia de Gaiman y no sé si esto condiciona de alguna manera la sensación que a mi me dejó "How To Talk to Girls at Parties". También te digo que "Hedwig and the angry inch" es mi película favorita fuera del terror y que soy muuuy fan de John Cameron Mitchell (pese a que "Shortbus" me dejara fría).
Desde el inicio de la película yo ya pude reconocer la forma en la que Mitchell ha estado obsesionado con la música como forma de vida y más concretamente con el punk como vía de escape. Desde el primer momento yo empaticé mucho con Enn y más tarde lo hice con Zan por lo que mi prisma supongo que ya era diferente al tuyo. La manera de crear diferentes formas de expresión para cada colonia, buscando siempre la plasticidad y la parte artística de la comunicación, sin que todo eso quede impostado, me parece un puntazo. Yo sí que creo que "HTTTGAP" es una declaración al punk y a la conexión entre dos seres. ¿Está al nivel de "Velvet Goldmine"? Nada está al nivel de "Velvet Goldmine" porque esa película es una obra maestra, pero sí que Mitchell consigue que sea una alumna aventajada de aquella, de la misma manera que consiguió que "Hedwig" fuera una oda a la libertad en todos los sentidos, a través de la música.
"HTTTGAP" es una marcianada, sin duda, y teniendo en cuenta la temática, creo que es lo mejor que se puede decir de esta película. Por no mencionar que es de ese tipo de films que ganan más y más cuanto más piensas en ellos.
Desde mi punto de vista, esta es de esas películas que te hacen feliz cuando las ves en tu estantería.

Y sí... Kidman es la reencarnación del Rey de los Goblins :)

Saludos.

El Rector dijo...

A mi también me ha gustado. Un apartado sonoro muy potente (el tema que se marcan los dos protas es una pasada), una puesta en escena muy cuidada, un guion repleto de excentricidades (fascinante todo lo relativo a las culturas marcianas) y sobre todo lo demás, una pareja protagonista entrañable que te gana desde el minuto uno, en especial una Elle Fanning que define mejor que nadie el espíritu del filme.

Por supuesto, esta es una de esas películas "raras" no aptas para todos los públicos y a la cual muchos no dejarán de considerarla una tontería sin sentido. Pero los que gusten de los excesos, de ese humor bizarro de ascendencia británica tan característico y por supuesto, de todo lo que tiene que ver con ese mundillo del punk de finales de los setenta/principios de los ochenta, creo que sabrán encontrarle el puntillo.

En lo negativo, decir que a mi me habría gustado una apuesta mayor por el musical, y sustituir algunas partes de diálogos que tampoco aportan gran cosa a la historia, por algún que otro tema musical. Vamos, que la vertiente musical tuviese mucho más peso, lo que sin duda la habría promocionado de propuesta curiosa/simpática, a auténtico pelotazo.

Saludos.

P.D: Y hablando de relaciones románticas "curiosas", imposible no recomendar una serie como "The End of the Fucking World", a la cual sin duda recuerda la película de Cameron Mitchell.

Donnie Darko dijo...

A mi me cuesta y cada día que pasa me cuesta todavía mas... aveces el recuerdo te hace añorar una película, volver a verla y acabar de disfrutarla, otras solo consigue que la distancia entre tú y la película se agrande haciendo casi imposible la reconciliación. en mi caso con HTTTGAP me pasa lo segundo.. no solo es una película que cada vez me gusta menos si no que ademas la banda sonora me acaba por cansar..

Es cierto lo que decís, esta es una de esas películas que se aman o se odian. Creo que no hay término medio. Reconzoco también que me costó empatizar con los protagonistas y como ya he dicho, la madre de él me puso de los nervios.. pero bueno.. otra vez será :-)

Un Abrazo!

donnie

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