sábado, 18 de enero de 2020

"Drácula", Moffat para bien... y para fatal

¿Como se puede pasar de un entusiasmo encendido a una decepción tan grande? Pues en mi caso, tropezando por tercera vez en la misma piedra. Una llamada Steve Moffat y el guionista que le acompañe para la ocasión. Es terrible que pique cada vez con un profesional que es capaz de producir espléndidas ideas de inicio y entonces, en casi todas las ocasiones, ofrece unos remates tan anticlimáticos que ya son una terrible marca de la casa.  Este Drácula no es ni mucho menos la excepción a la regla, sino una confirmación de todo lo bueno y malo del “Moffatismo”. Y lo consigue en tan solo tres episodios que, si los cogiera como películas independientes, la cosa sería bastante diferente. Pero es una serie. Se le supone continuidad. Y es una autentica lastima. Una que, si me permite el lector, desglosaré en diversos puntos.

UN PROTAGONISTA EXCEPCIONAL…


"El resto de protagonistas van desde lo entrañable a lo moralmente reprochable, abanico en el que Moffat se ha movido siempre muy bien"


El actor Claes Bang pone sobre sus hombros el manto del vampiro más legendario de todos, y casi se le queda pequeño. Es obligatorio su visionado en versión original para apreciar todos los matices que le da a su encarnación: pasa del hombre aristocrático a la bestia antivida con la facilidad con la que un camaleón cambia de color. Este conde es muy próximo al de la novela gótica original: un depredador sexual esclavo de sus propios vicios y de su falta absoluta de moral, pero a la vez increíblemente astuto, inteligente y encantado de su propia degradación.  Por momentos, es la ferocidad del mejor Christopher Lee, y al instante siguiente con el porte aristocrático y ambiguo de un Frank Langella o Gary Oldman, y es en esa rica mescolánza donde Bang coge lo mejor de todos ellos y conforma un monstruo para el siglo XXI pero sin perder de vista los clásicos cinematográficos del siglo pasado.  

Hablando del guión ayuda y mucho a la serie, al menos en los dos primeros episodios de los tres que la componen. Drácula es un monstruo cruel, sádico e ingenioso en extremo, y no es hasta que se encuentra con la horma de su zapato en su encuentro con Van Helsing que no encuentra réplica a dicho ingenio. El resto de protagonistas van desde lo entrañable a lo moralmente reprochable, abanico en el que Moffat se ha movido siempre muy bien: es en la construcción de personajes en las que hay que reconocerle uno de sus mayores méritos, y creo sinceramente que pocos profesionales en el medio pueden jactarse de igualar su habilidad en ese sentido.  De hecho, como ya hizo en su largo periplo por Doctor Who, consigue que con apenas un par de escenarios y mucha escasez de medios en lo digital (estamos en un producto de la BBC caballeros, y enfocado en el fantasy, con todo lo que ello estilísticamente implica.) sus personajes logran que obviemos dichas carencias casi en todo momento. Buen ejemplo de ello lo encontramos en el primer episodio. Ahorrándome spoilers, al que suscribe le parece lo mejor que ha visto en materia televisiva en lo que va de década en cuanto al género del terror. El segundo episodio no llega a los niveles del primero, pero le va perfectamente a la zaga sin pasar vergüenza alguna, regalándonos momentos de grand guignol artesanal muy de agradecer. 

….QUE NO MERECE UN FINAL ASÍ


"Como espectador me sentí insultado, víctima una vez más del autosabotaje de Moffat, una sensación de dejavu como un regusto a podrido"


Es en la conclusión que todos los males de Moffat se hacen presentes. El último episodio tira por tierra todo lo bueno de la producción a la basura, convirtiéndolo en un spinoff de la serie de la bbc "Sherlock", en la que Moffat fue guionista: Vuelven las pantallas de móvil flotantes, los agujeros de guión y la suspensión de incredulidad ante la actuación sumamente idiota de toda la sociedad ante los personajes protagonistas “porque molan”. Incluso el actor que interpretaba a Mycroft Holmes aparece en este episodio interpretando a un Renfield al que dan ganas de arrancarte los ojos cada vez que aparece en pantalla. Así,  Drácula pierde todo su encanto cuando el guión le ordena que se convierta en un sosias del Moriarty de la susodicha serie, con lo peor de sus manerismos.

SPOILER Del monstruoso y aristocrático depredador sexual pasamos a ver al conde haciendo bicicleta estática y eligiendo a sus víctimas en un menú tipo Tinder que le proporciona el susodicho Renfield. FIN DE SPOILER  El cúmulo de tonterías va in crescendo de forma infatigable, hasta que llegan los últimos cuatro minutos y medio. Y que cuatro minutos oiga. Arrancan con una homenaje a la lucha final de Peter Cushing y Lee en “Drácula” de Cushing, y acaban con un monumento a la gilipollez más extrema. Una resolución sin pies ni cabeza que contradice todo lo que se ha hecho en la construcción del personaje del vampiro. Como espectador me sentí insultado, víctima una vez más del autosabotaje de Moffat, una sensación de dejavu como un regusto a podrido de la que me va a costar librarme.

Y SIN EMBARGO….


"es muy duro ver que, con todos los elementos brillantes que posee, esta producción tiene una enorme losa de piedra en el episodio 3 que la lastra de manera terrible"


Hay cosas que están muy, pero que muy bien: el giro que le dan al mito del no muerto, los maravillosos personajes secundarios de los dos primeros episodios, las orgánicas transformaciones artesanales o todo lo que tiene que ver con el castillo Drácula. Y el CONDE, así con mayúsculas.

Pero es muy duro ver que, con todos los elementos brillantes que posee, esta producción tiene una enorme losa de piedra en el episodio 3 que la lastra de manera terrible. No es este el Drácula definitivo para el nuevo siglo, ni mucho menos, pero estuvo cerca de poder haberlo sido. Y esta a Moffat me va a costar perdonársela. Hasta la próxima, claro.

Lo mejor: Drácula. El glorioso episodio 1, y todo el giro que le da a esta libérrima adaptación a la novela de Stoker y a la mitología del vampiro.

Lo peor: El insulto a la inteligencia que es el episodio 3. Es un producto clásico BBC, y eso supone cierta manera de filmar y de encuadrar los planos de una manera muy concreta que no es del gusto de todo el mundo. Los efectos CGI.


29 comentarios:

wolf dijo...

me gusto mucho ese Dracula, no merecía tener un tercer capitulo tan malo, decir malo es quedarse corto esta fatal ese cierre, me quedo solo con los primeros 2 capítulos

El Rector dijo...

Son tan diferentes entre sí los tres capítulos, que cuesta valorar el conjunto como un todo. El primero me parece genial, sobretodo por la ambientación del castillo de Drácula y el enfoque que se le da a la historia. El segundo, entretenido, un capítulo largo del "Doctor Who" moderno, donde el señor del tiempo de turno perfectamente podría haber estado al mando de la investigación intercambiando el papel con la srta. van Helsing o incluso, con el propio Drácula. Y el tercero, pues parece que hay consenso universal, un disparate que se carga todo lo bueno visto en los dos capítulos anteriores.

Como bien apuntas en el título, Artorius, Moffat en estado puro. Aunque en mi caso, yo ya perdí la paciencia con él hace mucho tiempo. Hay cosas en esta vida que no se pueden perdonar y Moffat ya ha cruzado ese límite en demasiadas ocasiones. Con las cosas de comer no se juega.

Saludos.

Art0rius dijo...

Demasiado personaje para tamaño desastre final. Lo peor es que incluso el episodio 3 tiene ideas maravillosas puntuales, pero están metidas en una misma tan densa que pasan desapercibidas.

Art0rius dijo...

De hecho me volví a ver el primer episodio y me ha gustado aún más. Una maravilla atmosférica que me hace preguntarme qué hubisemos obtenido si se hubiese conservado ese tono.
Concuerdo el segundo episodio. De hecho, es que Agatha usa hasta los tics de Trece en femenino. Me da a mí que aquí no se rompieron mucho la cabeza el amigo moffat...
Yo ahora mismo estoy cabreadisimo, como tantas otras veces. Pero lo que más rabia me da Rector es que creo que volveré a caer.

Victor dijo...

La tengo en la agenda........veremos que tal. Aunque todo el mundo opina lo mismo de ese capítulo final.
Un saludo

Missterror dijo...

Muy de acuerdo, Art0rius. "Dracula" es el mayor ejemplo del mas a menos con menos vergüenza que se ha visto en la televisión. En tan solo 3 episodios pasas por diferentes sensaciones y en el capítulo final, casi todas son negativas.
Sin ser tan fan como tú del csating, de hecho a mí hubo un punto que me llegó a horrorizar me pareció súper divertida esta revisión del mito de Drácula y de todo lo que conlleva la vida del no muerto y sus toys. El primer episodio es un gran sí, el segundo no está mal. A mí me flipó el giro, supongo que como a todos, pero reconozco que hubo momentos donde el bucle del guión hacía algo pesada la experiencia. El tercer capítulo es un ultraje, no solo para el vampirismo, sino para todo lo que la serie había logrado con esfuerzo hasta el momento.
Merecida nota para algo que pudo ser grandioso y se quedó en una anécdota.

Saludos.

Art0rius dijo...

De cuatro horas y media, tres son bien invertidas.Ya nos contarás!

Art0rius dijo...

Missterror, tus últimas dos líneas deberían ser el texto de la lápida de esta serie. No se puede expresar mejor ni estar más de acuerdo.
A ver qué nueva decepción nos trae el escocés.

Yann dijo...

Pues francamente, los dos primeros episodios tampoco son nada del otro mundo. Igual que la serie mezcla Dracula con el Sherlock de Moffat, los dos primeros episodios mezclan personajes que pertenecen a géneros completamente diferentes.

Harker es el típico protagonista atormentado y depresivo de las novelas góticas (algo que ni siquiera era en el original de Stoker). Ese es un tipo de personaje que encaja dentro de su género, donde todos los personajes tienden a ser o malignos o atormentados. Moffat lo mezcla con Agatha Van Helsing la supermonja empoderada, un personaje que parece sacado de las películas o series americanas de la última década. Y esto lo mezcla con un Dracula que empieza como un villano del cine de los 70 (no es casualidad que recuerde a Frank Langella) y termina siendo un villano de la serie de Sherlock. Y el resto de los personajes, como los del segundo episodio, tres cuartos de los mismo.

Cada uno de esos personajes tiene sentido DENTRO de su género, dentro de su propio universo narrativo. Si los sacas de su contexto y los echas en la batidora terminan siendo parodias.

La serie va a envejecer muy mal. Y no me refiero solo al último episodio.

Donnie dijo...

Un primer episodio interesante, un segundo que parece extraido de 'Inside no. 9' y un tercero que parece un black mirror descafeinado... Para mi la serie ha ido de mas a menos y si hubiera sabido lo reamatadamente malo que era el último episodo (A pesar de alguna idea interesante) no creo que hubiera visto la serie, al menos entera..

Un Saludo!

Donnie

Art0rius dijo...

Secundo la moción Donnie. Si hubiese sabido su desenlace no se que hubiera hecho, más conociendo a Moffat. Pero una vez tragado el artefacto el episodio 1 me queda como una muy estimulante experiencia. Omitir al resto ya es un acto de higiene mental.

Art0rius dijo...

Salud Yann! Esperaba que escribieras con mucha ilusión desde aquel debate en Nosferatu!
Tu punto de.vista es muy interesante, la verdad es que no me lo había planteado así.
Es cierto que mezcla personajes que parece que se han confundido de genero, pero a mi en el primer episodio me parece sumamente refrescante por la ruptura no de forma pero si de fondo con lo que me esperaba de la serie. Cierto es que, a medida que avanzan los episodios, esa mezcolanza de géneros es uno de los factores que lanza a la producción al ridículo total, pero insisto, ese primer episodio rupturista convierte ese defecto que mencionas en una virtud.

Veremos qué dice el tiempo respecto a esta serie, pero creo que a diferencia del doctor Who, no voy a revisitar mucho a este conde.

Anónimo dijo...

Hola,de acuerdo con la reseña. Mycroft es Mark Gatiss coguionista de esta serie y de Sherlock. Saludos . Adrián.

andres pavone dijo...

Bueno parece ser que el conde no encuentra una buena adaptación para serie. Por más que los dos primeros capítulos fueron desentes y el tercero de regular para abajo. No termino de agradarme. Personaje al cual le tengo cariño, Drácula, lo vi hasta ridículo. Saludos.

Art0rius dijo...

Merci Adrián. Grácias por el aporte! Gatiss también había aparecido en Dr. Who varias veces, para mi ha ganado el titulo de sospechoso habitual del Moffatismo.

Art0rius dijo...

Andres: Me viene a la memoria otra serie basada en el Conde, con Jonathan Rhys-Meyers poniendose la capa y con buenas ideas de base, pero que caía de nuevo en un ridiculo bastante notorio.
Entiendo que este Dracula no es para todos los gustos, pero a mi me gustó bastante como concepto inicialmente. Luego...bueno, ya sabes mi opinión.

andres pavone dijo...

ArtOrius, la de Rhys Mayers, si bien tubo pésimas críticas y no tienen nada que ver con esta actual me gustó bastante. Pero como dije antes Drácula no encuentra un buen rumbo en sus series.

Art0rius dijo...

Yo empiezo a pensar que quizá el terreno natural del conde no sean las series. Recuerdo otra producción de la BBC, adaptación casi literal del libro, que no estaba mal pero que tenía un Conde bastante fallido y una atmósfera teatral que no le hacía ningún favor.
Veremos qué le depara en el futuro al bueno del empalador.

andres pavone dijo...

Tal vez sea como una maldición. Aquí en mi país Argentina, hace ya un tiempo se había comenzado a filmar una serie del conde. Era bastante buena, pero paso absolutamente de todo, incluso su protagonista tuvo un grave accident.

Yann dijo...

Gracias, Art0rius

En el caso de Drácula, después de repensarlo un poco, creo el problema es que Moffat tiene demasiadas historias que contar y no acaba de decidirse por ninguna. Cuando la cámara se centra en Harker, parece que estemos en una versión aun más romántica que el original de Stoker. Cuando la cámara se centra en Dracula, tengo la sensación de estar viendo cine de los 70. Luego la cámara va a Van Helsing, y parece que hayamos saltado al universo Marvel. Esto también se observa en los propios episodios, con un primero que recuerda al Dracula romántico de Coppola, un segundo que enlaza con el terror psicológico (típico de los 70) y un último que recuerda a Sherlock.

Mi teoría es que Moffat tenía en su cabeza tres series completamente diferentes, tres versiones de Dracula: una versión romántica, una de terror psicológico y una modernizada al estilo Sherlock. Y como no podía hacer tres series sobre el mismo personaje, y no acababa de decidirse, las ha combinado en una. Si estoy en lo cierto, cada episodio correspondería a una de ellas, y lo mismo pasa con los personajes. Estoy especulando, claro, pero me parece plausible. Nada más dificil para un escritor que renunciar a una historia que quiere contar. O a tres.

PS Aun a pesar de la decepción, me ha animado a releerme la novela. He descubierto la versión anotada con introducción de Neil Gaiman, y es una auténtica gozada.

Art0rius dijo...

La recuerdo! Salió a rebufo del excelente musical de Drácula, y dentro de la escasez de medios era un producto bastant notable.
Es curioso lo del fantástico argentino en televisión. Hace.no mucho hicieron un culebrón basado en el hombre lobo, con efectos de maquillaje bastante potables y un primer episodio que te metia un gore tremebundo que dejó bastante impactada a la audiencia. Después todo se dulcifico y acabo cancelada, una pena.
En Argentina pase largos periodos de mi vida, país hermoso con un audiovisual de terror que cada día saca más la cabeza (ese Aterrados!)

Art0rius dijo...

Creo que has clavado el gran mal de Moffat: tiene ideas brillantes y tiene mucho que contar, pero en una sola producción cambia de dirección de forma brusca varias veces, lo que provoca un gran desconcierto al espectador. A Dr Who, Sherlock y este dracula me remito como las más conocidas .
La novela es un clasicazo increíble, y tengo la.version que comentas. Tiene tanto contenido y es tan inspiradora que creo que tenemos producción dedicada al conde ad eternum.

Que nos cojan confesados! 🤣

Unknown dijo...

Completamente de acuerdo con tu crítica. Fan absoluta y devota del Dracula de Stoker, el primer capitulo me pareció ciertamente ingenioso, diferente, algo que "todavía" no se le había ocurrido a nadie hacer con el pobre conde. El segundo capitulo, más aburrid... bien jugado hubiera parecido un montaje de Agatha Christie, pero el tercero uff, qué grima que de estupidez, qué perdida de tiempo. En fin Bravo por tu crítica. Un saludo: Lorena

Art0rius dijo...

Merci Lorena. Creo que pocas veces ha habido un sentir tan generalizado desde Drácula untold...A ver la próxima!

Jesús dijo...

Suscribo tu opinión Art0rius. Drácula la serie de Netflix tiene dos primeros capítulos muy buenos y lo demás desechable.

El Vampiro se refiere a si mismo como Vampiro. "Soy un Vampiro" repite a sus víctimas. Me parece contrario a lo que recuerdo del personaje. Tal vez salga en la novela?

El motivo que da a su miedo a la cruz es algo ridículo. El Conde chupa la sangre de campesinos; es su jefe y Señor. Los campesinos son temerosos de Dios. Y el Conde adquiere ese temor.

El primer capítulo es realmente cruel y excelente. Después todo se pierde en no saber resolver de forma clásica la historia de Drácula. No hay nada de malo en seguir su historia tal y como sabemos.

Yann dijo...

Jesus, en la novela original Dracula no dice en ningún momento que sea un vampiro. La mentalidad linneana que acostumbra a organizar y categorizar todo (para bien o para mal) es muy típica de occidente y está representada por Van Helsing, que es quien lo categoriza como 'vampiro', casi como haría un naturalista con una nueva especie animal. Stoker por el contrario describe a Dracula bajo una mentalidad mucho más oriental, inteligente y extremadamente metódica, pero a la vez muy diferente de la de Van Helsing.

Ha habido algunas continuaciones de Dracula. Las más conocidas, Anno Dracula, con participación de Gaiman, que funciona como secuela en la que Dracula no fue derrotado. O Dracula Sequence, de Fred Saberhagen, que cuenta la historia desde la perspectiva de Dracula. En este caso (acabo de comprobarlo, he vuelto a cargar viejas novelas de vampiros en la tablet después de la serie) Dracula si se refiere a si mismo como vampiro. Pero esto me parece una incapacidad de entender la esencia del personaje. Dracula tal como lo concibe Stoker no tiene una mentalidad linneana. No le preocupan las etiquetes, sino sus objetivos. Tanto en Moffat como en Saberhagen Dracula se dedica a justificarse a si mismo. El original de Stoker no lo hace, simplemente, no pasa por su cabeza que eso sea remotamente necesario.

Art0rius dijo...

Jesús, ojo con los spoilers en lo de las cruces! El número de veces que este dracula repite "lo que es" parece, como dice Yann, una necesidad constante de justificar sus actos y su propia monstruosidad, cosa que como bien dices no ocurre en el original de stoker.

Sobre continuaciones de Drácula os recomiendo"Drácula: el no muerto", pseudo escrita por el sobrino bisnieto de stoker (no es broma) a partir de descartes de la novela de su pariente.
La Universal compro los derechos de.la.novela antes de leerla y aún se están dando golpes en la cabeza: nieblas violadores, Ersbeth bathory luchando a espadazo limpio contra Drácula en un torreón y diciendo "solo puede quedar uno" (le suena a alguien?) mientras que las espadas sueltan chispazos, el conde diciéndole a un personaje "no, yo soy tu padre" y muchos momentos vergonzantes y de pésima narrativa componen uno de los grandes WTF de la literatura mainstream. Leerlo para creerlo y reírse un rato largo!

RONETTE PULASKI dijo...

A mí esta serie de Drácula me ha parecido una rareza, todo en ella es un tanto imprevisible, momentos buenos, otros aburridos, por momento tuve la sensación de no saber exactamente a lo que estaba jugando el director.
Un inicio a lo Bram Stoker que me hizo recordar lo fabulosa que es la de Coppola, un primer Drácula maquillado de tal forma que parecía que bajo esa máscara estaba el mismísimo Tommy Wisau, y un largo etc.
Pero también hay cosas interesantes en ella, como la revisión de Van Helsing, un segundo capítulo dedicado en exceso a la travesía en barco o las evoluciones de algunos los personajes.
Como la serie me pareció extraña desde el inicio, no me sorprendió el extravagante tercer capítulo.
Y es por todo esto que estoy diciendo, que no sabría ni cómo valorar la película.
Excelente crítica Artorius!

Art0rius dijo...

La comparación con wiseau me ha alegrado el dia, Ronette. Justo había visto the disaster artist anoche!
A mi me duele mucho que se haya quedado en una simple rareza dentro de la producción dedicada al conde, pero como bien dices no creo que se.recuerde como poco más que una excentricidad. Lastima.

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