viernes, 6 de agosto de 2010

Crítica: The Collector

Puede que por si solo, el nombre de Marcus Dunstan no llame demasiado la atención, cosa por otro lado, bastante normal si tenemos en cuenta que hablamos de un director novel. Ahora bien, si decimos que este señor es el guionista de "Saw 4", "Saw 5", "Saw 6" y la esperada "Saw 3D", pues seguro que mas de uno ya comienza a tener cierta curiosidad. De hecho, esta directa participación en la saga del amigo "Jigsaw", ha sido el factor que mas ha publicitado su primera película, "The Collector". Aunque en mi caso particular, y teniendo en cuenta que nunca he sido un gran seguidor (y estoy siendo generoso) de las películas de "Saw", este no es un detalle que haya influido en mi interés por el proyecto. Lo que si que me puso realmente cachondo fue saber que de la mente de este tío, también ha salido una de las trilogías mas alucinantes que ha dado el fantástico en los últimos años, pues es el guionista de "Feast", "Feast II: Sloopy Seconds" y "Feast 3: The Happy Ending", las tres entregas de los alienígenas folladores de John Gullager. Pero es que no contento con esto, también es el compositor de "The Ballad of Feast: Parte uno, parte dos, parte tres", el desternillante tema musical que cerraba la trilogía con broche de oro.


Con estos precedentes, el visionado de "The Collector" era una auténtica obligación para un servidor, y eso que el "tufillo" a "Saw" que se desprendía de la sinopsis oficial, no me ponía las cosas nada fáciles. Por suerte, lo que nos ofrece "The Collector" dista mucho de lo que me esperaba, por que aunque es cierto que encontramos elementos "Saweros", la inclusión en la ecuación de títulos como "Jeepers Creepers" o "Solo en Casa", hacen de "The Collector" una de las películas mas entretenidas que he visto en los últimos días (que no han sido pocas).

Y eso que los comienzos no fueron fáciles, por que soportar la horrible secuencia de créditos en plan videoclip de la MTV, aderezada con una no menos horrible pieza musical, especie de rock industrial barato engendrado por el ex "NIN" Jerome Dillon (lo siento, pero nunca he podido con el señor Reznor y sus huestes), pusieron a prueba mi paciencia (exageradamente escasa una noche de Domingo en pleno Agosto). Con este mal regustillo de boca (para mi los créditos iniciales dicen mucho de una película), comienza "The Collector", situándonos en una lujosa casa de esas de película americana de terror, donde un grupo de obreros hacen reformas en el lugar. Uno de estos obreros es Arkin, un joven de mirada perdida que después de una dura jornada de trabajo, regresa a su hogar junto a su esposa y su hija, donde la primera, muy angustiada, le comunica que si no consigue para antes de medianoche una importante suma de dinero, la cual debe a unos supuestos mafiosos, sus vidas estarán en serio peligro. Por esto, Arkin planea dar un pequeño golpe en un lugar que conoce a la perfección, la lujosa casa de película de terror. Sin saber, precisamente, que va a ser partícipe de una en primera persona, y de las chungas. Por que una vez en la casa, supuestamente vacía (pues lo dueños tenían previsto marcharse de vacaciones ese mismo día), Arkin, mientras manipula la caja de seguridad, escucha como alguien entra en la casa, un misterioso enmascarado que tiene en mente planes mucho mas perturbadores que un simple robo doméstico.

Una entretenidísima mezcla de "slasher" y "torture-porn" es lo que nos ofrece el señor Dunstan, que plasma en la pantalla una idea que siempre me ha parecido muy atractiva, meter a dos villanos en el mismo terrario a ver que pasa (y ojo, me refiero en una película seria, "Freddy vs Jason" no me vale), y pasa lo que tiene que pasar, que al menos malvado le toca el papel de víctima accidental. ¿Quien es el menos malo? Pues el desgraciado Arkin, un ratero del tres al cuarto que poco tiene que hacer ante un "slasher" profesional con el kit de asesino legendario incluido. Este convertirá la casa en su particular patio de recreo, infestando el lugar de trampas mortales (de ahí la reminiscencias a "Solo en Casa") con una sola finalidad, cazar a sus presas.

En el momento en el que ladrón y asesino coinciden en escena, la cinta da un vuelco absoluto, desaparece esa sensación inicial de película independiente de tres al cuarto, ya no se respira cutréz, y lo mejor, nos damos cuenta de que estamos ante el inicio de algo grande, de una nueva saga con tufillo a clásico (de hecho ya tenemos secuela confirmada), donde se sacará todo el partido posible del principal problema de esta primera parte, la gran cantidad de incógnitas que nos deja la trama. ¿Quién o que, es el coleccionista?, ¿Cuáles son sus motivaciones? Y lo mas importante, ¿como diablos puede alguien elaborar semejante cantidad de trampas en unos pocos segundos? Y es que esto no lo supera ni McGiver en una ferretería.

Es por eso que para disfrutar de la película al cien por cien, no hay ni que comerse mucho el coco, ni esperar a que se nos despeje ninguna de los muchos "vacíos" que nos dejará la historia, simplemente tenemos que dejarnos seducir por el coleccionista, sus inventos y la obscena cantidad de putadas a las que serán sometidos los protagonistas. Incluso la banda sonora se permite el lujo de sorprendernos, en un alarde de buen gusto, con temazos como "I Feel You" de Depeche Mode, o "Bela Lugosi´s Dead" de "Bauhaus". Para quitarse el sombrero.

Conclusión, "The Collector" es una de esas películas que llegan sin hacer mucho ruido y que además, lo hacen con la espada de Damocles sobre la cabeza en forma de aquella tediosa cantinela: "de los guionistas de…", aunque por suerte y sin que sirva de precedente, esta vez la cosa va en serio, por que si "Saw" y sus clones os parecieron retorcidas e incómodas, esperad a ver de lo que es capaz el coleccionista, perfecto maestro de ceremonias de esta sangrienta función, donde su único objetivo es dar por culo a sus victimas y de paso a nosotros, pobres e inocentes espectadores a merced de este psicópata encapuchado de enorme carisma al que por cierto, se le coge cariño a la segunda faena.

Tengamos claro no obstante, que "The Collector" está lejos de la complejidad narrativa de "Saw", nada de complicados rompecabezas, giros argumentales o sorprendentes desenlaces, pero si es una película sangrienta donde las haya, incómoda, tensa, dotada de un ritmo endiablado y donde sobre todo, se nota que los responsables se han comido la cabeza en un intento de ofrecer cosas diferentes y originales que puedan "enamorar" a un público, el del fantástico, que ya parece haberlo visto todo, por no hablar de parir a un monstruo que de seguro va a dar que hablar en los próximos años a poco que se lo curren. Darle sentido y coherencia a la historia ya es otra cosa, ahí nos la han querido meter doblada, de acuerdo, pero para eso existen las secuelas, ¿no?.


martes, 3 de agosto de 2010

Primer tráiler de "Don't Be Afraid of the Dark"

Ya tenémos aquí el primer tráiler de "Don't Be Afraid of the Dark" ("No Temas a la Oscuridad"), el remake del clásico de culto que produce Guillermo del Toro ("Hellboy", "Hellboy II", "El Laberinto del Fauno"). La película es una nueva versión de un film del mismo nombre que dirigió John Newland en el año 1973. Esta nueva revisión supone el debut de Troy Nixey, dibujante y guionista de comics. Guillermo Del Toro y el guionista Matthew Robbins, que ya colaboró con el director en "Mimic", se han encargado de adaptar el guión. "Don’t Be Afraid of the Dark" nos cuenta la historia de una joven chica que se va a vivir junto a su padre y su nueva novia a una casa. Una vez allí descubrirán que comparten la casa con unas criaturas diabólicas que viven debajo de la escalera.

Sinopsis: Sally Hurst (Bailee Madison), una solitaria y retraída niña, acaba de llegar a Rhode Island para vivir con su padre Alex (Guy Pearce) y su nueva novia Kim (Katie Holmes) en una mansión del siglo XIX que está siendo restaurada. Mientras explora la descuidada propiedad, la niña descubre un sótano, abandonado desde la extraña desaparición del constructor de la mansión, hace cien años. Cuando, sin darse cuenta, la pequeña Sally libera a una raza de criaturas que habitan en la oscuridad y que intentan arrastrarla hacia las insondables profundidades de la misteriosa casa, debe convencer a Alex ya Kim de que esta no es una fantasía antes de que el mal que acecha en la oscuridad acabe con ellos...

El film estará protagonizado por la joven actriz Bailee Madison ("Brothers"), su padre será interpretado por Guy Pearce ("Memento", "The Proposition") y Katie Holmes ("Batman Begins") dará vida a la novia de este. El 21 de enero de 2011 se estrenará en USA. Aquí os dejamos el tráiler:

lunes, 2 de agosto de 2010

Crítica: Suicide Girls Must Die

Me parece que me estoy haciendo mayor, por que hace unos cuantos años, en aquellos tiempos donde yo y mis colegas nos jugábamos el honor (y la vergüenza) al piedra papel tijera, delante de uno de los kioscos de la picaresca Rambla Catalunya Barcelonina, con el propósito de decidir quien era el elegido para acercarse a aquel buen quiosquero vestido de azul y pedirle uno de aquellos suculentos packs de revistas guarronas, posiblemente habría flipado con una película como la que nos ocupa, "Suicide Girls Must Die", debut en la dirección de la "suicide girl" Sawa Suicide.

¿Que de que coño va esto de las "Suicide Girls"? Os explico. "Suicide Girls" es una popularísima pagina web creada en el año 2001 en Portland por Sean Suicide (Sean Suhl) y Missy Suicide (Selena Mooney). La web en cuestión se dedica al "soft porn" o erotismo y tiene como principal característica que todas las chicas que aparecen son de perfil gótico o punk, además de tener un denominador común, los tatuajes.

"Suicide Girls Must Die" no es ni mucho menos la primera vez que este fenómeno llega a las pantallas, de hecho ha sido precedida de varios documentales e incluso de otra película, "Suicide Girls Guide to Living". Pero ha sido ahora cuando la señorita Sawa Suicide ha decidido adentrarse en los terrenos del cine de terror con este extraño híbrido entre "The Blair Witch Project" y "Gran Hermano", por que lo que vamos a encontrar aquí no es otra cosa que un reality show con tintes de "Slasher", aunque desafortunadamente, con mucha mas presencia de lo primero que de lo segundo.

La película nos pone en las generosas carnes de un grupo de "suicide girls" que viajan hasta una remota cabaña de un no menos remoto bosque, con el fin de fotografiarse para un calendario erótico. Al mismo tiempo, se pretende grabar todo lo que acontece a modo de "reality show". Para ello, se despliega un amplio sistema de cámaras por toda la casa con el objetivo de no perderse absolutamente nada de lo que hagan las chicas.

Como ya habréis podido deducir los más aplicados de la clase, la película es una excusa barata para que las chicas se destapen y nos enseñen las tetas durante los larguísimos 100 minutos de duración del filme. Y que nadie me mal interprete, si lo que uno busca es ver tetas de todos los tamaños, culos, pubis tatuados, pezones taladrados y ver posar a un montón de chicas sexy, sin duda los va a disfrutar. Ahora, el que espere una película de terror o algo que se le parezca, va a salir bastante mal parado, por que la obra de la pelirroja Sawa (quien por cierto, también enseña el culo por ahí), de "Slasher" tiene mas bien poco. Todo se reduce a una sucesión de desapariciones (ni siquiera me atrevo a hablar de asesinatos) entre sesión fotográfica y baño pseudo lésbico en el jacuzzi. Ni asesino enmascarado, ni violencia, ni sangre ni nada que se le parezca.

¿Donde reside entonces el terror? Pues en el "reality" en si, y es que posiblemente estemos hablando de una de las aportaciones mas despreciables del hombre hacia sus semejantes, comparable a las plagas o las guerras. ¿Que interés puede tener alguien en ver "convivir" a un grupo de desconocidos degenerados? En cualquier caso, la parte de "reality show" de "Suicide Girls Must Die", es mucho mas light que cualquiera de esas aberraciones tipo "Gran Hermano" y similares que mantienen a diario en ascuas al sector menos desarrollado de la sociedad. Aquí no veremos a nadie follando con nadie, ni tirándose de los pelos, insultándose y demás excelencias. Simplemente a un grupo de chicas supuestamente aterradas (la credibilidad tampoco es algo que sobre en el filme) al ver desaparecer a sus compañeras una a una.

Visualmente no hay mucho que destacar (mas allá de lo que la naturaleza haya podido dar a las protagonistas), como he dicho, la sangre brilla por su ausencia y apenas vamos a poder presenciar un par de asesinatos. Aunque todo ello, eso si, con un cuidado aspecto muy similar a "The Blair Witch Project", filmado con cámaras al hombro, además de la inclusión de un buen puñado de imágenes en plan "falso documental" e incluso de una divertida estética de videoclip donde el rock garajero mas macarra ameniza muchas de las secuencias.

Conclusión, "Suicide Girls Must Die" es una película exclusivamente destinada a los seguidores de estas señoritas y sus tatuajes. Como buen "reality", una experiencia aburrida e intrascendente que solo se sustenta por el encanto de algunas de sus protagonistas y que además, como película de terror, es incapaz de ofrecer el mas mínimo ápice de interés mas allá de poder descubrir como diablos se puede cerrar semejante barbarie de historia. Lenta a horrores, un guión digno de "Barrio Sésamo", mediocres interpretaciones y un desenlace que pretende hacer pasar por tonto al espectador. Mucha carne y algunos apañados recursos visuales sus escasos alicientes.

Siempre he pensado que un "slasher" sin chicas sexy mostrando pechuga, es algo incompleto. Pero chicas sexy mostrando pechuga (aunque tengan tatuajes) sin un "slasher", es directamente absurdo. Para algo conserva uno aquellos viejos packs de revistas guarronas. Si lo que buscáis es una película de terror, "Suicide Girls Must Die" os resultará una lamentable pérdida de tiempo.


Crítica: Heartstopper

A lo largo de la vida, el socio de videoclub asiduo a la sección de terror, se topa con toda clase de películas, algunas resultarán ser maravillas, otras pasables y otras serán tan malas que pediremos que nos devuelvan el dinero. "Heartstopper" es de las pasables, de esas películas de serie b que no ofrecen nada nuevo pero que consigue que pasemos una noche de sábado entretenida. Lo más atrayente de esta película dirigida por Bob Keen (conocido por hacer efectos especiales y maquillajes), es el bueno de Robert Englund, en esta ocasión dando vida a un sheriff que tendrá que vérselas con un psicópata sobrenatural, pero por desgracia, Englund hace un papel secundario, siendo la joven actriz Meredith Henderson la verdadera protagonista del film, una chica con una personalidad y un físico que se sale de los estereotipos de chica americana, Henderson me recordó bastante a aquella joven Jamie Lee Curtis de "Halloween".


Toda la trama de "Heartstopper" sucede en el interior de un hospital, pero no un hospital cualquiera, sino en uno bastante mugriento y falto de personal, es decir, el escenario perfecto para que un asesino te persiga y te busque por las habitaciones. En esta ocasión, el asesino es un tipo que a primera vista resulta aparentemente es normal, pero que en realidad se trata de un ser demoníaco y potencialmente criminal, aunque debo decir que salvando tres o cuatro secuencias sangrientas y llenas de vísceras, nuestro psicokiller infernal se pasará la película arrastrando camillas por los pasillos y llevando cadáveres para arriba y abajo sin motivo alguno, como si de un celador se tratara. Las actuaciones son convincentes, aunque se ven realmente perjudicadas por unos diálogos algo flojos, mientras el asesino se pasa la película con cara de pocos amigos y sin demasiado esfuerzo interpretativo, mientras sus victimas ponen cara de circunstancia y emiten algún grito que otro. Se nota que aunque con poco presupuesto, los efectos están realizados con buenas intenciones, teniendo como resultado unas conseguidas secuencias llenas de hemoglobina.

Conclusión, "Heartstopper" es una película bastante predecible, el clásico "corre que te pillo" de serie b, que en su inicio recuerda bastante a "Shoker" de Wes Craven, aunque luego tira por derroteros menos afortunados. Aún y así, no es una mala película, sirve para pasar el rato y tiene la presencia del siempre eficiente, Robert Englund.


"Bedevilled", tráiler del slasher surcoreano

Hoy os traemos un sangriento slasher surcoreano, se titula "Bedevilled" y fue presentado en el pasado Festival de Cannes, recibiendo estupendas críticas. El film esta dirigido por el debutante Jang Cheol-soo, que compaginando drama y terror nos cuenta una sangrienta historia de venganza que transcurre en un pequeño pueblo de Corea.

Sinopsis: Hae-won, es una bella mujer de 30 años que trabaja en un banco de la ciudad de Seul, llevando una vida muy ocupada. Un día todo se tuerce, cuando sea testigo de un intento de asesinato, y al mismo tiempo, las cosas en el trabajo se le complican viéndose obligada a tomarse unas vacaciones para desconectar. Hae-won se dirigirá a Moodo una pequeña isla, donde visitará a sus abuelos. Allí también conoce una chica llamada Bok-nam, con la que siempre ha mantenido contacto.

Cuando llega a la isla, Hae-wom se sorprende de ver como todos tratan a Bok-nam como a una esclava, la única mujer joven del lugar y el único juguete para los hombres del lugar. Maltrecha por todos los abusos, Bok-nam ha intentado escapar de la isla varias veces sin éxito, y ahora, pide a Hae-won que la ayude a escapar de allí, aunque ésta prefiere no involucrarse en la dificil situación de su amiga.
Bok-nam se da cuenta de que su propia hija está siguiendo sus pasos, intenta escapar con ella, pero en el intento la niña muere por culpa de un error de Hae-won. Bok-nam vuelve a la isla armada con una hoz para perpetrar una sangrienta venganza contra aquellos que le han destrozado la vida...


El film cuenta en el reparto con Seo Yeong-hee ("Shadows in the Palace") y Ji Seong-won ("Harmony"). De momento, "Bedevilled" no tiene fecha de estreno en su país.
Aquí os dejamos el tráiler:

domingo, 1 de agosto de 2010

Crítica: Dark Country

El ya medianamente popular actor Thomas Jane ("La Niebla", "Mutant Chronicles", "The Punisher"), es el encargado de dirigir esta extraña propuesta (por no desentonar con aquel extraño debut suyo de hace nueve años de nombre "Jonny Nitro") llamada "Dark Country", una película con cierto aire experimental que coge como base un relato al mas puro estilo de "Historias de la Cripta" o "La Dimensión Desconocida", le añade cierto aroma de cine negro y lo viste con "look" de novela gráfica (ahora que tan de moda están las adaptaciones del cómic y la utilización de las dichosas pantallitas verdes, sino que alguien se atreva a echar un vistazo a la horripilante nueva serie de la señorita Amanda Tapping de nombre "Sanctuary", para ver hasta donde puede llegar el dichoso recurso), dando como resultado estético algo parecido a lo que vimos en "The Mutant Chronicles" y si apuramos un poco, incluso a una versión bastarda de películas tan populares como "Sin City" o "The Spirit".


"Dark Country" nos cuenta a partir del guión de Tab Murphy ("Gorilas en la Niebla"), la historia de dos personas que se acaban de conocer, las cuales después de una intensa noche de excesos y pasión, terminan casándose en Las Vegas, despertando a la mañana siguiente en un motel de carretera en medio del desierto. Ahora, la reciente pareja de tortolitos, tendrán que desvirgar su flamante luna de miel, viajando de noche para evitar el fuerte calor del desierto de Nevada y llegar así al inicio de su idílica nueva vida en común, pero la cosa se complica cuando se pierden bajo la luz de la luna y se cruzan con un tipo malherido tirado en la carretera al que están a punto de atropellar.

Este es el argumento de una película que comienza con un marcado aire de cine negro, con el personaje de Dick (a quien interpreta el propio Thomas Jane y con bastantes buenas maneras) contándonos en primera persona los porvenires y acontecimientos recientes que le han llevado a despertar en un sórdido motel de carretera al lado de la mujer de sus sueños (que no es otra que la actriz Lauren German, a la que ya hemos podido ver pasándolo muy mal en películas como "Hostel 2" o "La Matanza de Texas"), la cual yace desnuda bajo las sabanas mientras este se afeita frente al espejo mas contento que un niño con zapatos nuevos.

Todo el peso de la historia recae en estos dos personajes, a los cuales acompañaremos en su largo viaje nocturno mientras disfrutamos (o no) tanto de la peculiar estética digital como del personal uso de la cámara del que hace gala el amigo Jane, elementos estos que le dan al filme un punto "transgresor" y personal que a la postre, terminan convirtiéndose en estos primeros coletazos del mismo, en uno de sus mayores puntos de interés, pues entre tanta cháchara de relleno entre la parejita de enamorados, tanto cielo pintado y tanto coche de pega, a esta perezosa historia le cuesta lo suyo arrancar, con lo que corremos el riesgo de pegar alguna que otra cabezadilla en el sofá. Aunque como no solo de efectos digitales vive el hombre, el señor Jane, como buen conocedor de la naturaleza masculina, también se sirve del innegable encanto de su "partner" femenina, para despertar al personal de su mas que posible somnolencia con una erótica secuencia que explota todo el potencial de la señorita German y que también le va de perlas para ilustrar al mismo tiempo y de forma muy gráfica, en que momento de su relación se encuentran los dos personajes protagonistas.

A partir de este punto, en el cual ya tenemos un claro regustillo en el paladar de la genial "Dead End", nos comenzamos a dar cuenta de que algo raro está ocurriendo y entramos ya en terrenos sobrenaturales, donde todo es posible y nada necesita una explicación racional, así que hecha la ley, hecha la trampa, con lo que asistiremos a todo un cúmulo de situaciones inexplicables a la par que vemos como se desmorona la frágil relación de los protagonistas y como la desconfianza mutua se apodera de ellos. Entre todo este desaguisado, aparece en escena la figura de Ron Perlman ("Hellboy 2: El Ejército Dorado", "Pro-Life"), interpretando a un policía, el cual rápidamente hace que nos venga a la cabeza otra película, la detestable "Desperation", donde Perlman interpretaba a un sheriff chiflado (yo incluso diría que ha aprovechado el mismo uniforme), el cual y pese al hecho de que solo le dejan jugar los minutos de la basura, pone al servicio de la obra su gran personalidad y sus siempre efectivas maneras.

Conclusión, "Dark Country" es una película entretenida a ratos pero que se pierde en unos preámbulos demasiado largos, que nos cuenta una historia bastante efectiva pero poco sorprendente (la cual además, ya hemos visto antes y con bastante mas de gracia en películas como "Wind Chill" o la citada "Dead End"), que intenta disfrazar su simplicidad con un desarrollo denso, divagante y cargado que podría firmar el mismísimo David Lynch y donde el previsible y al mismo tiempo inconcluso desenlace (ese guionista al que se le fundieron los plomos cual españolito), terminan dejando un sabor de boca un tanto amargo que no termina de compensar lo largo que se nos han hecho algunos de sus pasajes. Lo mejor sin ninguna duda lo encontramos en su apartado técnico, vistoso, elegante y con más estilo del esperado. El buen hacer de su pareja protagonista (sobretodo destacando la figura de Thomas Jane) y alguna que otra aislada situación de tensión (siempre protagonizadas por el "autoestopista"), sus otros atractivos. En cualquier caso y pese a sus contras, "Dark Country" es una alternativa que puede resultar interesante para los amantes del cine mas "experimental" y para todos aquellos que disfrutamos en su día de aquellos viejos seriales televisivos de terror.


"Doble Sesión", "Grindhouse" a la española

Siguiendo los pasos del proyecto "Grindhouse" de Tarantino y Robert Rodríguez ("Death Proof" y "Planet Terror" respectivamente), el largometraje español "Doble Sesión" pretende hacer su particular homenaje a aquello de "sesión continua" o "programa doble" (dos películas de reestreno por el precio de una entrada normal) aunque haya desaparecido hace muchos años de los cines españoles. Dos cortometrajistas, Rubén Arnaiz y Enrique Diego, recuperarán el formato con dos mediometrajes independientes que se distribuirán conjuntamente.

Ambas historias, tituladas "Ríos Revueltos" (dirigida por Enrique Diego) y "Orden y Caos "(dirigida por Rubén Arnaiz), están englobadas en el género fantástico. La primera, es un western post-apocalíptico plagado de humor negro, mientras que la segunda es una road-movie de terror con tintes lovecraftianos lleno de sorpresas.

"Ríos Revueltos", lleva en pre-producción desde el pasado mes de mayo y su rodaje comenzará el 11 de Septiembre a las órdenes de Enrique Diego, también autor del guión. Es una historia de amistad y de venganza. Dos amigos, polos opuestos, que acabarán enfrentados en un contexto salvaje y desolador. En un mundo futuro post-apocalíptico, el callado “Largo” y el hablador “Candolini” vagan sin rumbo por los desiertos caminos de las ciudades destruidas. No tienen futuro, ambiciones, ni mucho menos objetivos. Pero un acontecimiento inesperado dará un giro a sus vidas, y su relación se convertirá en un juego de ratón y gato de imprevisibles consecuencias.

"Rios Revueltos" estará rotagonizada por Nicola Reale, Alberto Millán, Judit Molera, Leticia García, Fernando Ganzo y José Gallego.

La segunda, "Orden y Caos", está aún en fase preliminar. Esta vez son cuatro sus protagonistas. Sandra y Eleanor viajan por una carretera perdida a un concierto con la intención de recuperar una amistad perdida. En el viaje conocen a una pareja, Durán y Vania, que les sacaran de varios problemas que irán surgiendo durante el trayecto. Aunque quizá no de todos, puesto que los cuatro llegarán a un extraño pueblo donde nada es lo que parece y lo que parece no es lo que es. Cultos, extrañas lenguas ininteligibles y criaturas surgidas de lo profundo se interpondrán entre la amistad de Sandra y Eli.

De momento en el reparto sólo tiene confirmados a Jesús Sard y Joaquin Sánchez. El largometraje global está fechado para finales del 2011.

EDITADO:  El segundo mediometraje que componía "Doble Sesión", acompañando a "Ríos Revueltos", titulado "Orden y Caos", escrito y dirigido por el propio Rubén Arnaiz, pasa a ser un largometraje independiente que se rodará el verano del año que viene. Su lugar lo ocupará la aventura de terror "Sandra Munt: Cazadora de Mitos", también dirigida por Rubén Arnaiz y que protagonizará la actríz Aranzazu Díez.