domingo, 15 de mayo de 2011

Crítica: The Violent Kind

Había ganas de ponerse delante de lo nuevo de los Butcher Brothers (también conocidos como Mitchell Altieri y Phil Flores), padres de aquel sorprendente relato vampírico de nombre “The Hamiltons”, mas cuando el visionado venía precedido de una de las experiencias fílmicas mas bochornosas de lo que va de año (siempre con permiso de “The Inheritance”, por supuesto), hablo de una aberración llamada “Fading Of The Cries” (y que no os engañe la presencia de Brad Dourif), la cual consiguió arrancarme de las entrañas hasta la primera papilla. Así que qué mejor que una de las propuestas mas esperadas de la temporada para intentar quitarme el mar sabor de boca de manos de los Butcher Brothers y su particular invasión alienígena, otro subgénero este, maltratado últimamente con títulos tan dudosos como “The Blackout”, “Skyline” o (y aquí hablo de oídos pues aun no he tenido oportunidad de comprobarlo “in situ”) “Invasión a la Tierra”.

“The Violent Kind” nos acerca hasta el clásico y tranquilo pueblecito de los Estados Unidos, uno en concreto en el que viven los integrantes de una banda de moteros formada por varias familias del lugar que se dedican a actividades digamos, un tanto desmarcadas de la ley. Cody y sus colegas, hace poco que han salido de la carcel y han retornado a sus actividades cotidianas en la ciudad, meterse en líos, apalear a sus conciudadanos, tunear sus vehículos e intentar cepillarse a toda la fauna femenina autóctona. Una noche, después de celebrar una multitudinaria fiesta en honor al cincuenta cumpleaños de su santa madre, Michelle, su ex novia, irrumpe en la cabaña a altas horas de la madrugada poco después de haberse marchado con un ligue, cubierta de sangre y en profundo estado de shock. No tardarán en descubrir que el ser que han metido en su casa, tiene poco que ver con la chica que conocían.

Lo que nos aseguran esta pareja de directores, tal y como ya pudimos comprobar en sus trabajos previos (pese a la pequeña decepción que supuso el remake de “Abril Sangriento”), es una buena dosis del mejor cine independiente y “The Violent Kind” no es una excepción, una película muy bien filmada, con personalidad (puede que en esta ocasión con mas influencias Tarantinianas que de costumbre), fuertes dosis de violencia, algo de sexo, música punk y rockabilly así como un estupendo apartado visual a pesar de su limitado presupuesto.

La historia en si también es a priori muy interesante, la avanzadilla de una invasión alienígena en un remoto pueblo de la América profunda (una sutil, mas cercana a “La Invasión de los Ultracuerpos” que a las de a bombo y platillo de las citadas “Skyline” o “Invasión a la Tierra”) y con la particularidad de que el protagonismo de la misma recae en unos personajes principales poco usuales, una banda de delincuentes formada por familias de la zona en lugar de la típica buena gente en el sitio equivocado, en el momento equivocado.

La puesta en escena tampoco se queda corta, nos encontramos ante un título que entra por los ojos desde la inicial y cachonda secuencia de créditos hasta su último suspiro. Con grandes dosis de sangre, llamativos efectos especiales (pese al riesgo que siempre implica trabajar con efectos digitales) muy bien resueltos, una banda sonora potente perfectamente acorde con la naturaleza de los protagonistas y un amplio repertorio de chicos malos guaperas por un lado, encarnados por el tándem Cory Knauf (“The Hamiltons”, “Godspeed”) y Bret Roberts (“Pearl Harbor”, “May”) y de chicas sexy por el otro, Taylor Cole (“Abril Sangriento”, “The Green Hornet”), Christina Prousalis y sobretodo, la asidua al género y reina de la serie Z, Tiffany Shepis, quien aquí, además de enseñar las tetas como es habitual, clava uno de los papeles mas endemoniadamente brillantes de su carrera.

Por desgracia no todo son flores de colores, “The Violent Kind” a pesar de su aparente buena salud, padece de una clara dolencia, prepotencia. Creer que puede abordar con garantías el diverso abanico de posibilidades que ofrece una historia con tanto jugo a exprimir como es esta y como bien reza el siempre sabio refranero popular, “Quien mucho abarca, poco aprieta”. Certeza que se hace mas evidente a medida que avanzan los minutos de una película que comienza fardando de violencia y sexo en plan exploitation setentero, para nutrirse luego sin reparo alguno, de la clásica receta de “Posesión Infernal” durante un rato y cuando mas interesante estaba la cosa, desmarcarse hacia el thriller sobrenatural para rematar la faena con un ejercicio de puro y duro “torture-porn”. Como se puede suponer, abordar con garantías tantos subgéneros en apenas hora y media de metraje, es misión imposible.

Esto se traduce en un producto con muchos altibajos, que funciona bien a ratos pero sin continuidad, dejándonos con ganas de mas en cada uno de los frentes abiertos… bueno, en todos no, la parte del “torture-porn” la podrían haber aligerado un “poco”, sin duda el tramo mas aburrido del filme. Además tiene la contraindicación de encasillar a unos personajes incasillables en la rígida estructura de este manido subgénero, una auténtica lástima viendo el potencial de los personajes, tanto de los buenos como de los malos, de los que se podría haber sacado mucho mas partido si la cosa hubiese ido por otros derroteros.

Conclusión, “The Violent Kind” es una película muy recomendable en muchos aspectos, una factura técnica envidiable (sello de calidad de la casa), una historia como es la de las invasiones alienígenas, siempre efectiva, buenas interpretaciones (destacar a un teatral Joe Egender en el papel de cabecilla de los invasores), violencia y sangre para dar y tomar, una banda sonora simpática, algunos momentos de tensión muy logrados, otros sencillamente grandiosos como el de la posesión de una fantástica Tiffany Shepis y un desenlace muy divertido que deja las puertas abiertas para una segunda entrega.

Lo peor lo encontramos en su fallido intento de manejar múltiples escenarios, lo que hace que ninguno de ellos llegue a alcanzar los niveles de excelencia que a todos nos hubiera gustado, amén de un guión que se va disipando a medida que avanza la historia entre tanto cambio de registro y que acaba resultando incluso cómico. El desaprovechamiento de unos personajes diseñados con mimo y que al final terminan siendo simple mobiliario de decoración (madre mía lo que se podría haber sacado de los invasores…), la insufrible parte del secuestro, acreedora de la dudosa virtud de hacernos olvidar todas las cosas buenas que la han precedido y la decepcionante sensación general de que se ha perdido la fantástica oportunidad de engendrar uno de los mejores títulos del año.

4 comentarios:

HateLove dijo...

Coincido practicamente al 100% con tu crítica.

Los directores quieren abarcar varios de los subgéneros del cine de terror que más están triunfando últimamente bajo un mismo título y el resultado obtenido no acaba de convencer.

Saludos

El Rector dijo...

Si Hatelove, es una pena. Por que toda la parte de la posesión de la señorita Shepis, es brutal. Si hubiesen tirado por ahí en plan Posesión Infernal pero con alienígenas en lugar de demonios, hubiese sido la hostia.

Bobadis8 dijo...

Acuestate un rato colega... Esto es una puta mierda. Acabo de terminarla de ver y es de lo peor que he visto desde hace tiempo.

Esta peli compite en la misma liga que: Ghost Rider y Justicia Ciega.

Estas pelis hacen que uno se replante seriamente volver a ver cine.

LO PEOR.

El Rector dijo...

Bobadis8, si esto es lo peor que has visto desde hace tiempo, me da a mi que no habrás visto muchas cosas... vale que la película se queda a medio camino de todo y que la parte final se hace bastante pesadita, pero tiene sus momentos y desde luego, no está exenta de calidad en muchos aspectos.

... hay si yo me pudiese acostar ahora...

Saludos.

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