domingo, 26 de febrero de 2012

Crítica: Love

El problema de la gente cortita como yo, es que por prescripción médica, debemos mantenernos alejados de determinadas experiencias. Si hablamos de cine, pues intentar evitar aquellas películas que le obliguen a uno a leer en exceso entre líneas o buscar las explicaciones que no nos han querido (o no nos han podido) dar, en el interior de nuestra hueca cabezota, donde la mayoría del tiempo (y aquí hablo a título personal), lo único que hay son culos, adolescentes quemando iglesias y una bebida alcohólica, no destilada, de sabor amargo que se fabrica con granos de cebada u otros cereales cuyo almidón, una vez modificado, es fermentado en agua y frecuentemente, aromatizado con lúpulo. Tetas, culo, sangre. Eso lo entiendo. Matar, follar, alienígenas viscosos. También. “Mira lo que ha hecho la guarra de tu hija”, “El viento arrastra una voz cruel” o “Dame, dame, no pares, no pares…”. Esto también lo proceso medianamente bien. ¿El límite? Fácil. “Blade Runner”. Más allá de la obra maestra de Scott (quien por cierto, creo que se ha dormido en los laureles en estos últimos años), “no sabe, no contesta”. Si amigos, “Blade Runner” es mi límite intelectual. Un paso más hacia el abismo del conocimiento y no entiendo NADA. Pese a esto, pese a no entender, las disfruto como cualquier otro hijo de vecino, la ignorancia también tiene sus ventajas, y es que algunas veces, es mejor no saber.

“Love”, la nueva película del amiguete William Eubank, haría que mi médico de cabecera, me diese unos buenos azotes en el culo, me pellizcase la mejilla y me dijese: “niño malo Rector, niño malo”, al tiempo que se quita la bata y se desabrocha el liguero… ¿veis lo que os decía sobre el fondo de armario de algunos? Bien, “Love”. Con eso estábamos. Vale. Encasillarla si se hacerlo. A la nueva cinta de Eubank, la meteríamos en el saco de la denominada por algunos, “ciencia ficción intelectual o filosófica”. ¿Cómo se identifica una película de “ciencia ficción intelectual o filosófica”? Fácil. Cuando al terminar el visionado de uno de estos filmes, te giras hacia la persona que tienes al lado, le preguntas si le ha gustado y este/a, se estira, bosteza y emite algún tipo de sonido extraño por la boca. No lo dudéis amigos. Cuando esto pase, tenedlo claro. Todo lo que pase a partir de ese punto, diga, o haga, pura fachada. Por que tu compañero/a, tampoco ha entendido una mierda. Luego, entre los dos y tras mucho exprimir las cuatro neuronas puestas en común, puede llegarse a algún tipo de conclusión mínimamente coherente para que los dos podamos irnos a dormir, con la conciencia tranquila. De no ser así, de no alcanzar ese estado de tranquilidad emocional con nosotros mismos, siempre podemos refugiarnos en el “Dame, dame, no pares, sigue, sigue…”. No tranquilizaremos la conciencia, pero la ensuciaremos, que para el caso, también vale.

“Love”. Un astronauta queda aislado en una claustrofóbica estación espacial cuando de la noche a la mañana (acertados palabros, hablando del espacio), se interrumpen todas las comunicaciones con la base terrestre. A partir de ese instante, su única preocupación será mantener activos el máximo tiempo posible, los recursos de mantenimiento de vida.

Angustioso relato de terror en el espacio que poco o nada tiene que ver con lo que solemos asociar a este tipo de cuentos. Aquí no hay héroes galácticos, amenazadoras criaturas alienígenas, explosiones, sexo interracial, bombásticos viajes interestelares, palomitas cayéndonos sobre la entrepierna ni nada que se le parezca, no amigos, aquí cogemos por los cuernos a un terror mucho mas cercano, mucho más mundano, mucho mas real. La soledad. La película de Eubank, juega con esa necesidad innata del ser humano (en unos más que en otros, todo sea dicho) de interrelacionarse con otros y de las consecuencias originadas de tal privación. Precisamente, es la gran capacidad del filme, de transmitir esta sensación de soledad que sufre el personaje principal, a las carnes del espectador, el elemento clave a partir del cual, este, se involucra en la historia y de paso, se convierte también, en la mayor baza de la película. En este sentido, la gran atmósfera de aislamiento lograda, tiene mucha culpa de ello. Y cuando hablo de “aislamiento”, no me refiero desde un punto de vista físico (que también), sino emocional. Y, si hablamos de “aislamiento”, a la cabeza nos tiene que venir aquella estupenda “Buried”. La diferencia entre el título de Cortés y “Love”, es que en el primero, el protagonista, SOLO tenía miedo a morir, mientras que aquí, el miedo no es tanto a morir, sino a morir SOLO.

Con una puesta en escena preciosista y una banda sonora hipnótica (no olvidemos que el proyecto nace a partir de la idea de filmar un documental sobre la banda de música independiente “Angels & Airwaves” que finalmente, terminó derivando en largometraje), acompañaremos al solitario astronauta Lee Miller, en su lucha diaria por mantener la cordura, aferrándose a los recuerdos de su vida en la tierra. Por supuesto, hay algo más. En el ocaso de la historia, Miller descubrirá (y nosotros con él), la auténtica naturaleza de los hechos acontecidos.. y ahí es donde se complica la cosa, pues esta revelación, lejos de dar sentido a una historia, que hasta ese punto y pese a su marcado ritmo lento, mantiene alimentada la llama de nuestro interés, lo único que consigue es poner sobre la mesa más interrogantes y otras tantas dudas sobre la credibilidad del relato. Cosa, que sin que sirva de precedente, en esta ocasión no debe atribuirse a posibles limitaciones intelectuales del espectador, sino a las limitaciones narrativas del autor, quien en mi opinión, y después de hilvanar durante ¾ de película, una historia bastante maja (absorbente incluso), termina haciéndose, como se dice vulgarmente, la picha un lío, y se casca una explicación que no se la creen ni en su casa. ¿Conclusiones? Bueno, ahí está la trampa, pues dada la naturaleza de “Love”, cada uno puede sacar las suyas propias y todas pueden ser válidas, pero la sensación que le queda a uno después del visionado, es la de haber visto un producto inacabado, pedante incluso en su tramo final, y en definitiva, una experiencia algo menos intelectual de lo que a simple vista pueda (o quiera) parecer.

Renuncio al curro YA, y me meto en el primer cohete que salga hacia el espacio para jugar a los astronautas: La idea, la soledad palpable, la gran belleza de algunas imágenes y su banda sonora.

Mejor que me quedo donde estoy, que más vale malo conocido que bueno por conocer y para algo están los monos: Su excesivo ritmo lento, sus muchos interrogantes a nivel argumental y el insatisfactorio desenlace propuesto por el autor.

4 comentarios:

Darkotica dijo...

Totalmente de acuerdo con tu crítica, y me ha encantado cuando has hablado de la diferencia entre: SOLO tener miedo a morir, y el miedo a morir SOLO, lo has clavado.

Estaba convencida de que Love estaría muy influenciada por la excelente "Moon" de Duncan Jones, pero después de verla me di cuenta de que su clara influencia era "2001: Una odisea del espacio" de Kubrick. Es una cinta de ciencia ficción 100% existencialista, esto es pura y dura filosofía, que está muy bien, pero que sinceramente, hubo un momento que ya no sabía si soñaba o si estaba viendo la película, muy bella eso si...con unos efectos especiales, una ambientación y una banda sonora que son para quitarse el sombrero, pero hay demasiadas cosas de ésta historia que se quedan en el aire, y nunca mejor dicho...LOVE IS IN THE AIR

¿Que Blade Runner es tu límite intelectual?jaja! entonces el mío debe de ser Barrio Sésamo. No mientas, que tú me explicaste Matrix jaja!!

El Rector dijo...

Darkotica, me temo que la comparación con Moon o con la película de Kubrick, le queda un poquito grande, aunque es cierto, que con la segunda, hay ciertos paralelismos. En cualquier caso, ya te digo, otra liga (y que conste que 2001 tampoco sería de mis películas favoritas del género, por decirlo "fisnamente").

Lo de Matrix, inventado sobre la marcha, como casi siempre, lo que pasa, es que tu te lo crees todo.

Salvador Arreola Rodriguez dijo...

pretenciosa...

copia barata de moon.... aborto de Odisea...

AMO la ciencia ficción de bajo presupuesto (véase el hombre de la tierra, por ejemplo)... pero esto no tiene pies ni cabeza... la "película" dura 20 minutos.. después es un desperdicio. El "mensaje" final es mediocre y completamente PRETENCIOSO, cursi y absurdo...

la "película" deja muchas dudas... pero no por que te deje cautivado o intrigado... te deja dudas por los errores enormes de guión y deux ex machina que hay en cada "vuelta de tuerca"(?) ... intenta ser profunda, intenta ser sorprendente, intenta ser humana... al final termina siendo absurda en ideología, predecible, desde los primeros 5 minutos uno ya se imagina como terminará (incluso antes de conocer al astronauta). Esperaba un giro, una sorpresa... y para colmo, tampoco es humana...

SPOILERSSSSS/// Cómo carajos me vas a decir que el legado de la humanidad es el "amor" y las relaciones personales cuando la humanidad se destruye en una guerra!!??? es ilógico!, estúpido y hasta ingenuo el querer definir al ser humano como "amor" bajo esos términos.... por dios!! (no tengo nada contra lo cursi.. pero esto sí lo es de mala forma)
SPOILERSSS OFF/////

Visualmente es muy buena, aunque tampoco rompe el molde... al principio pensé que había encontrado uno o dos guiños a moon u odisea... ya por la mitad de la película me di cuenta que no eran guiños... realmente es un calco de incontables similitudes... de igual forma.. la técnica es muy correcta.

la terminé de ver sólo por que esperaba que el final tuviera algo que diera sentido (LITERAL) a el último acto... tristemente no sucede...

Se que aun así no faltará la persona que por gustos personales le agrade (y es aceptable)... aunque también hay mucho esnob que la adora simplemente por ser pretenciosa y rebuscada...

en fin... 3/10 sólo por la actuación, la fotografía y los primeros 20 minutos...

por cierto... buena crítica :)

El Rector dijo...

Salvador, secundo hasta el último de tus argumentos, aunque a mi para el aprobado justito si que me dio, por mucho que la simple comparación con esa pequeña gran maravilla que es "Moon", suene insultante para la cinta de Duncan Jones.

Pienso que más allá de otras consideraciones, la principal losa de "Love", es ese intento por aparentar o intentar jugar en una liga, que desde luego no es la suya. Eso sí, como ejercicio de estilo, roza lo brillante.

Gracias por tu interesante análisis.

Saludos.

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