sábado, 17 de mayo de 2014

Crítica: Megan Is Missing

Mi estómago está más que curtido a base de películas-mejores y peores-que muestran lo terrible que puede llegar a ser la realidad y la maldad en el ser humano, y aún así acabo de ver Megan is missing impresionado, alterado y con la sensación extraña de "ojalá no la hubiera visto". 

Como lo que aquí se critica es la película en sí, no puedo darle menos nota que un 9, ya que hace mucho tiempo que ninguna otra me hiciese sentir tán mal, y como su cometido principal es ese, no puede estar más logrado. La cinta capta mi atención completa, graba una imagen en mi mente y recuerdo que ya difícilmente me abandonará. 

Rodada en ocho días, con un reparto primerizo y con la experiencia adquirida en un canal local, Michael Goi, curtido director de fotografía en series como American Horror Story, El mentalista o Me llamo Earl, hace un aprovechamiento de recursos narrativo francamente brillante. En una época en la que hemos visto de todo y ya ni nos impresionan determinados spams que nos atacan en nuestros navegares internaúticos, parece mentira que el uso de dos recursos narrativos enfrentados pueda innovar y dejar un mensaje en nuestras conciencias-sí, ya sé que el rollo "censuracontenidos" resulta una baza facilona-de manera tán clara y afortunada. 

La mayor virtud de la peli no es a mi juicio ese final desalentador/crudísimo/salvaje que algunos tachan de falsete y que a mí me ha costado-mucho- digerir, sino las brillantes interpretaciones de sus dos protagonistas con las que uno empatiza desde el principio. Son dos polos opuestos, tán típicos y exagerados que es imposible no acercarse a cada uno en determinadas situaciones. Y sí, la conciencia de que está basada en hechos reales, por mucho telediario que veamos, impresiona y facilita el resultado que el director pretende.

Es evidente que las nuevas tecnologías se han ganado a pulso un lugar predominante en nuestras vidas, y más aún en la de nuestros jóvenes, sin percatarnos apenas de cómo éstas acaban alterando muchas veces la realidad, creando vínculos y relaciones no siempre reales que a una generación, la mía, nos ha pillado en medio. Soy demasiado mayor para andarme con tonterías, twenties, thirties, facebooks y wassaps contínuos, pero demasiado joven como para darles la espalda radicalmente. Megan is missing está enteramente contada con el respaldo sencillo que le da el estar integrada en un subgénero como el mockumentary. Se nos narra la historia a través de chats, blogs, cámaras de móvil y videos hasta de cámara fija, noticias televisadas y material gráfico presuntamente encontrado en la red. 

Megan Stewart es una adolescente de catorce años, frívola y desinhibida que dedica sus días básicamente a mantener ese “status” de chica popular adquirido a base de denigrantes relaciones sociales, acudiendo a fiestas donde el sexo, el alcohol y las drogas son la tónica habitual. Acudiendo a esas fiestas trata también de escapar de una vida que odia, en la que el padre la ha abandonado y la madre enlaza un padrastro con otro y todo son reproches, insultos y gritos. Ha sido objeto reiterado de abusos sexuales por parte de los novios de su madre y algunos amigos y no ha encontrado la manera sana de tratar y relacionarse con otras personas salvo a través de la promiscuidad y las drogas como única y posible vía de escape. 

En el polo opuesto nos encontramos con Amy, su mejor amiga y antítesis. Una niña educada, cariñosa, formal y criada en una familia llena de amor, pero con una preocupante baja autoestima y un trastorno dismórfico corporal que la hace sufrir constantemente. 

Son tan diferentes que cada una otorga a la otra una prolongación de lo que su vida podría ser. La soledad de Megan-rodeada de gente que no la conoce y sólo se interesa por lo que de ella puede obtener- es mucho menos evidente que la de Amy-que idolatra a Megan con afecto sincero-, pero mucho más profunda también. Un día, tras una fiesta Megan conoce en un chat a Josh, un chico cuyo perfil le hace parecer dulce, simpático y buena gente, y Megan, tras hablar dos veces con él, decide conocerle. Ese mismo día, Megan desaparece en extrañas circunstancias para nunca aparecer. Entonces Amy, su amiga del alma, intenta por todos los medios encontrarla y acaba desapareciendo de la misma forma que Megan, semanas después. 

La historia sigue un hilo narrativo inteligentísimo y muy, muy efectivo.

Para empezar nos presenta a ambas amigas con sus notables diferencias, pero también con la relación única y especial que las une. Nos introduce el director en una de esas fiestas en las que niños, porque no dejan de serlo, se lanzan al sexo sin prejuicios, al alcohol y las drogas duras y en la que Amy, que ha acudido casi por obligación, y Megan, que se ha empeñado en que acepten a su amiga, acaban siendo vejadas por separado.

El paso de esa fiesta a la desparición de Megan es casi doloroso. Vemos cómo la adolescente no es lo que quisiera ser, pero es lo único a lo que puede aspirar en la vida. 

Tras su desaparición, Goi utiliza un nuevo recurso, y hace uso de los amarillistas y sensacionalistas noticiarios americanos donde se recrean los hechos de la desaparición y se entrevé una doble moral vomitiva que le hacen a uno perder la confianza en la bondad del ser humano. 

Pero donde el director se recrea y logra ATERRORIZAR es en el tercer y último acto, donde descubrimos quién es Josh y qué les ha sucedido a Megan y Amy. Goi nos lo cuenta de forma explícita, doliente y casi obscena y el choque de realidades es absolutamente impecable. Pasamos de ver la difícil adolesdencia de dos chicas con un futuro-mejor o peor-por delante, al lado más oscuro y perverso de la mente humana, del sadismo y la locura. 

Logra el director irremediablemente que su historia nos preocupe y conmocione, nos duela y machaque, aún con el uso de recursos que algunos tacharán de demasiado efectistas, y ese logro, ya de por sí, merece, y mucho, el visionado de la cinta. Pero además, estando en la página que estamos, he de destacar la capacidad de asustar, provocar auténtico terror y pesadillas de la cinta sin mostrar nada que no hayamos visto cien veces más explícito. El tino del director está en contar lo justo, en mostrar lo imprescindible y en reforzar a cada momento la sensación de desprotección de las niñas. Uno de los problemas que pueden atacar la cinta como la carcoma es el nivel de gratuidad con la que se nos presenta el revés oscuro del mundo adolescente y que nos hace, por ejemplo en la escena de la fiesta con drogas y sexo a cascoporrillo, recordar en cierto modo pelis sórdidas a lo KIDS de Larry Clark. Las conversaciones entre adolescentes nos hacen sentirnos, al menos en mi caso, unos puretas, pues están absolutamente plagadas de frases vulgares, de constantes referencias sexuales. Pero no me cabe la menor duda de que en determinados ambientes esos adolescentes existen. Esas frases son así. Esas fiestas acaban como acaban. El caso es que en manos de Goi, lejos de parecer falsarios o exagerados retazos de una edad, se nos ofrece como un ejercicio de realismo extremo, y ése es otro de los inmensos aciertos de la película, donde la cinta guarda precisamente su mejor baza: en su simpleza y cotidianidad, porque lo que aterra de ella es que la historia está basada en hechos reales acaecidos en Oregón (o eso afirman los mentideros de la red), pero en todo caso, resulta tan creíble que podría pasarte a ti también. 

Me parece con diferencia una de las cintas que mejor aprovecha su falta de medios y su punto de partida más que preconcebido y muy lejana a cutreces imitadoras de la dichosa bruja de Blair precisamente porque su sencillez hace que te preguntes si lo que estás viendo es la realidad o no. De acuerdo, es evidente que no pretende pasar por real en ningún momento, pero a mí me ha costado mucho separar. Y digerir los comentados 22 minutos finales tán machote y bruto como soy. Y es que no hay aquí felicidad que equilibre la miseria... Las cosas empiezan mal y sólo acaban empeorando. 

Lo mejor: Ambas actrices, Amber Perkins y Rachel Quinn, naturales y efectivísimas. Su forma narrativa, donde grabaciones y formatos, fotografías y demás otorgan al film una perspectiva única. Gustará o no, pero desde luego es la película que menos indiferente puede dejar a alguien cuerdo. 

Lo peor: El tufillo con moralina que inevitablemente la rodea, hará que algunos lean entre líneas una feroz crítica apocalíptica a los peligros de internet que en realidad no existe en la cinta. Su deje de telefilm que si bien Goi busca y explota satisfactoriamente, puede hacer que uno se imagine lo que no es. 

Como padre recién estrenado hace que me plantée la delgadísima línea entre la privacidad de un hijo y mi obligación de cuidarle y velar por su seguridad y bienestar... 

Megan is missing es sin duda una de las cintas más inquietantes que he visto nunca, y en serio, nunca he experimentado las sensaciones que sentí mientras veía los últimos 22 minutos de película la primera vez, y estoy bastante seguro de que será muy difícil que algún día lo olvide. Ojalá no la hubiera visto...


19 comentarios:

Missterror dijo...

Excelente crítica Damien. Comparto totalmente tu opinión, al igual que esos apuntes personales que nos regalas (yo también me sentí una pureta respecto a ciertas conversaciones...)
Yo no puedo decir que "Megan is Missing", sea la película que peor cuerpo me ha dejado (en Francia son expertos en eso...), pero sí una de ellas, porque es realmente incómoda.
Creo que "Megan is missing" es una película de culto dentro del found footage. En ese momento ese subgénero no estaba tan hiper saturado como lo está hoy en día, y esta cinta fue tremendamente efectiva, pero tengo claro que no fue un tema de estar en el lugar adecuado en el momento adecuado, sino por todo lo que comentas en la crítica, que se reduce en que es una muy buena película.

Coincido contigo en que la baza de esta película (aparte de esos 22 minutos finales), es la acertadísima elección del casting. Aquello fue definitivo.

"Megan is missing" junto con "The Poughkeepsie Tapes" son mis dos películas favoritas dentro del subgénero de los mockumentaries.

Saludos

Max Cady dijo...

Estupenda como siempre la critica Damien Thorn, pero me encuentro muy alejado de tu entusiasmo por esta Megan Is Missing. Si bien es cierto que los últimos 20 minutos del film son malsanos y nos presenta el lado más miserable y cruel del Homo Sapiens, revolviendo a cualquiera que tenga un poco de sentimientos. Ahora, la forma de narrarlo y el tedio y reiteración de la hora inicial de la película me impide “padecerlo” como debería. No me interesa nada de la vida de estos adolescentes estadounidenses con los que no empatizo y acabo harto de sus tontunas, hasta el punto que me importa bastante poco lo que acaba ocurriéndoles.

Como en una inmensa mayoría de casos (existen excepciones) el falso documental y el metraje encontrado, pretende suplir la ausencia de medios o abaratar costes, más que ser un elemento esencial del relato. Es una lástima que se utilice mal y sin sentido, ¿tanto cuesta integrar en una narración normal el metraje encontrado?, De hecho, en este caso, creo que habría resultado mucho más adecuado. Esta historia tenía potencial, pero en vez de mostrarnos la investigación policial, lo sucio y nauseabundo que puede resultar el mundo de los medios informativos, convirtiendo el dolor y drama en espectáculo o los riesgos del mal uso de las nuevas tecnologías, el autor se decanta por la vida de unos adolescentes desfasados (aunque al lado de los que salen en Kids de Larry Clark estos parecen angelitos) que no aporta nada (insufribles los primeros 45 minutos).

Saludos!!!!!!!!!!

P.D. Sin ser nada del otro mundo, de hecho tampoco me apasiona, la película del 2007 The Poughkeepsie Tapes, me resulta mucho más acertada y “disfrutable” que esta.

Ana dijo...

Damien Thorn, en el primer párrafo describís exactamente lo que a mí me pasó cuando vi Megan is missing. La vi hace unos años y recuerdo que me había quedado con esa impresión "Ojalá no la hubiera visto"...
Yo también en seguida pensé en The poughkeepsie tapes, terrible película, me dejó tremendamente impresionada, creo que peor que con Megan is missing.

andres pavone dijo...

FELICIATCIONES!!! por tan buena y precisa critica. Realmente es una de esas películas en la cual cuando la termine de ver quede en silencio unos minutos y me corrió un escalofrió por todo el cuerpo. Misma sensación que sentí (salvando las diferencias y temática) con The Blair Wtich Proyect.El trabajo de las actrices sin duda fue excelente. Con respeto a tu comentario de padre, estoy totalmente de acuerdo . Yo tengo 2 nenas y una de 10 años la cual esta absolutamente controlada con el uso de internet. No se los puede tener fuera del uso de esto, pero tampoco se los puede dejar con total libertad. En los tiempos que correr si no hay control, ni toma de concienciencia la cosa se puede tornar peligrosa. Saludos.

Angelica dijo...

Me pareció interesante, pero ahí no más, tal vez soy insensible, pero no tuve nada de empatía con las adolescentes gringas, son horribles las cosas que les pasa a las chicas, pero no me movió un pelo.

Damien Thorn dijo...

Missterror, no sabes el gusto que me da coincidir contigo en muchísimas de las pelis que comentamos.
Es cierto, el francés, en mi opinión, el mejor cine de terror actual, tiene momentazos destrozaestómagos. Aquí no fue tanto por lo oscuro, gore y siniestro, que lo hay, sino precisamente por esa ruptura de la inocencia en una edad que no debería mutilarse jamás de los jamases.
Lo dicho, un placer!

Damien Thorn dijo...

Querido Max, es evidente que todo (absolutamente) lo que expones es más que acertado, y sí, una narración convencional, bien sustentada e incorporando el metraje encontrado sería fabulosa o podría serlo. Pero lo que Goi quiere, aparte de abaratar costes, eso es evidente, es narrar algo desde dos puntos de vista, el inocente y el perverso. Y ahí, en serio, a mí me ganó. He de reconocer que odiaba el Found footage, pero le estoy pillando el gustillo y mucho. Las posibilidades, lejos de agotarse, se multiplican... Éso sí, de cada veinte hay sólo uno medianamente destacable. Pero eso no es del todo malo. Prefiero tragarme veinte bodrios y hallar algo decente que veinte pelis que me dejen igual.
Por cierto, tu apunte sobre Kids, aparte de inteligente, me parece imposible de estar mejor utilizado. Es cierto, no caí, y aquellos eran aún más destroyers.
Un saludaco y millones de gracias por tus palabras!

Damien Thorn dijo...

Andrés, el placer es todo mío, y gracias por tus palabras.
Se criticó muchísimo ese punto de vista ciertamente desalentador e incluso anti liberal del uso de Internet. Yo creo que aunque sólo haya servido para evitar que niños tengan acceso a determinados contenidos el mensaje, retrógrado y maniqueo, ha tenido su buen efecto. Es claramente una peli que te hace capar redes. Pero realmente es que a día de hoy cualquier búsqueda, hasta la más tonta te enlaza a páginas que a mí me dejan estupefacto...
Lo dicho, soy un pureta!
Saludetes, señor Pavone, un placer!

Damien Thorn dijo...

Y finalmente, Angélica, entiendo la falta de empatía, sobre todo si eres más joven que yo. Y eso es bueno, una buena señal de que las generaciones posteriores a la mía son menos tontas que la mía, que teníamos un pavo encima que telaaaa..
A mí, sin embargo me tuvo en vilo e hizo que me metiera de lleno en ella, pero a amigos míos les ha pasado igual, que sí, es una p...tada lo que les sucede pero poco más.
Llegará el día-o no-en que estas cosas dejen de sorprenderme e impactarme a saco!
Un saludo y muchísimas gracias por seguirnos!

Damien Thorn dijo...

Perdón, Ana!
Sí, lo pasé muy mal, es cierto, y con The Poughkeepsie tapes también, no creas... Pero esta me pilló en un momento como muy receptivo...
Muchísimas gracias por comentar y seguirnos!
un saludete!

Ana dijo...

De nada Damien Thorn, por cierto, me pareció muy buena tu crítica y lo que apuntás sobre las actuaciones. Un saludo!

May Dove dijo...

La volví a ver ayer por aquello de que te sentiste mayor con algunas conversaciones y Missterror apuntaba que ella también; y la verdad que yo no tanto. Debo ser muy joven de espíritu...
Lo que si que pasó es que no recordaba lo mal que me dejó la cinta y me quedé fatal de los fatales cuando terminó. Sobretodo por las dos supuestas fotos que cuelgan que encontró el FBI en la página.
No es tanto lo que Megan is missing muestra que todo lo que megan is missing supone.
Terrible

Damien Thorn dijo...

May, totalmente de acuerdo contigo. Una realidad absolutamente terrible.
Qué grande cuando una peli hecha con dos duros arranca sentimientos profundos...!

Damien Thorn dijo...

Y joven de espíritu y de edad, amiga!
Yo es que tiendo a ser un poco viejuno!

Blass López dijo...

Tu crítica es muy exagerada, es solo una peli más del montón, yo esperaba algo mucho más fuerte cuando mencionas los últimos 20 minutos pero nahhh

Damien Thorn dijo...

Blasco, igual estas hecho a este tipo de temas, pero a mi me ponen extremadamente nervioso, y con esta peli, que sigo reivindicando, pase auténtica angustia...
Pero eso es solo una opinión, tan válida como la tuya... Esa es la finalidad de nuestra página, fomentar debates y que nos deis vuestra opinión, asi que en mi caso, muchas gracias por tu comentario!
Un saludo y sigue dándonos tu opinion

adrian bentos dijo...

Debería sentir que me arrolló un tren, pero no es así; cuando llegan los últimos 20 minutos el tren ya pasó y yo estoy juntando mis pedazos. Planteaba a Damien en otro comentario: que será lo que pretendemos de la imaginación y el talento?.Refiriéndome a nuestras exigencias a un creador y a lo que él nos devuelve en ese ejercicio; que será distinto para todos porque distintas son nuestras percepciones, producto de nuestra experiencia, de nuestras inclinaciones, de, en este caso, nuestros temores. Y es así que me han liquidado los primeros 40 minutos de esta película, fui testigo con pena, con angustia, con piedad del universo al que estas nenas asisten por no creer que hay otra cosa y que veo como un comercio despiadado. Megan paga el precio por pertenecer pero lo hace voluntariamente porque cree que ese es el costo, no sonríe con satisfacción, no le gusta, pero accede.. Amy le dice que quiere ser como ella aun después de presenciar las vejaciones e incluso de ser victima de una; Amy no esta mejor, simplemente retrasada en este aprendizaje torcido. Lo que viene después, al final, lo veo como una consecuencia extrema de ese mundo; el tren iba en esa dirección y ellas son supieron que debían bajarse. Cuando Josh, que Megan considera bueno, dulce, le pide que baje la cámara, no se disparan alarmas en su cabeza porque no sabe que no puede haber relación entre lo bueno y lo perverso y como saberlo si nunca ha visto otra cosa.Si es atroz, pero Josh las posee en el mismo sentido en que la han poseído o deseado poseer todos los hombres de su vida (y de la vida a la que Amy quiere pertenecer) y pagan el precio final.No dejo de preguntarme si basta con ser un buen padre, si le he dado a mi hija las armas necesarias,si serán suficientes, si los carteles de peligro se encenderán cuando el momento llegue.
Saludos. Adrián Bentos.

Bieitols dijo...

Sobre la película:
Coincido totalmente con tu crítica. Y con los comentarios generales.
Admiro la precisión narrativa que demuestra. Y su buen uso de cada recurso. Como siempre, con talento, de las carencias salen virtudes.
Excepcionales las dos protagonistas.
Y es realmente loable la naturalidad conseguida. Conozco a los adolescentes. Y es que los de la película son muy reales. Lo que es harto difícil!

Sobre la educación de las niñas:
Sin que suene ñoño. La respuesta es el amor. Amarlas para que aprendan a querer. Para que se quieran. Y para que exijan amor. Hay que convencerles de que siempre exijan, de amigas o de novios, que las quieran. Y que el amor se demuestra en actos de entrega no en palabras bonitas, que también.
También hay rellenar ese molde con valores. Enseñarles lo que realmente importa. Sin negarse a lo evidente, claro. Demostrarles que también fuimos niños. Y que ni siendo adultos se sabe todo ni dejas de dudar. Escuchar. E intentar comprender. Porque sino nuestras palabras les sonarán vacías.
Y lo más importante es ser coherentes. Reforzar con nuestros actos nuestras palabras. Pues sólo el ejemplo cala hondo. El respeto no se impone, se gana día a día.

Lo siento por la charla de abuelo cebolleta. Pero veo hay padres primerizos y no me pude contener.

PD: The Poughkeepsie Tapes creo que es insuperable. Una de las películas más crueles que haya visto. Y he visto algunas.
Es sin duda una de las mejores películas que haya visto, de cualquier época y de cualquier género.

Bieitols dijo...

Se me olvidaba!

Es imprescindible educar contra la frustración. Aprender cuanto antes que en la vida casi nada sale exactamente como uno quiere. Y no pasa nada. Hay que luchar y saber dar valor a lo que se tiene.
A veces, nos empeñamos tanto en esconderlos en la burbuja del bienestar, les damos todo sin sacrificio, y al primer revés que reciben se meten una hostia que no saben qué hacer con ella.

Y lo más importante, apagarles el puto MTV, la merda de los 40TV y Telecinco. Y lo digo en serio.

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