lunes, 23 de junio de 2014

Crítica: After

La soledad es sin duda, uno de los mayores terrores del ser humano. No existe nada más arraigado en nuestro interior que la imperiosa necesidad de escapar de ella. Incluso aquellos que no gustan en exceso de la compañía de otros, necesitan en mayor o menor medida, antes o después, tener a alguien al lado con quien compartir lo cotidiano, pues solos, a la larga, todo carece de sentido. No es de extrañar pues que el cine de terror haya intentado explotar este miedo universal en multitud de ocasiones. Clásicos como “El Último Hombre Vivo” (“The Omega Man”, Boris Sagal, 1971), o terrores más contemporáneos como “28 Días Después” (“28 Days Later”, Danny Boyle, 2002) o “Phantoms” (Joe Chappelle, 1998) han utilizado esta premisa como punto de partida o columna vertebral de sus respectivos relatos. 

Es el caso de “After”, película dirigida por Ryan Smith a partir de un guión co-escrito por él mismo, de claras reminiscencias a la literatura de Spethen King, donde la soledad, vuelve a ser la gran protagonista en este thriller sobrenatural que además también versa sobre alguna que otra emoción humana como puedan ser la culpa o el amor. Todo ello incrustado en un libreto que lejos de innovar u ofrecer algo nuevo, se nutre de mil y una historias mil y una veces contadas tanto en el cine, la literatura o la televisión. Y es en éste último medio, en el que podemos encontrar los mayores nexos de unión con la cinta de Ryan Smith, pues “After” es sin duda, un eslabón perdido entre la gran pantalla y la caja tonta. 

Más allá de su escasa o nula originalidad, o de la evidente falta de recursos (de lo que dan buena muestra no solo los “perturbadores” efectos especiales de los cuales hace gala el filme a lo largo de todo su metraje, sino también el nivel interpretativo del tándem protagonista), lo más sangrante de “After”, es su desafortunado planteamiento inicial, la forma en la que una idea interesante (repito, que no nueva), se desvirtúa hasta el extremo de convertirla en algo estéril, debido a la incapacidad de ponerla sobre la mesa con la sutileza requerida para la ocasión. Por lo tanto, los primeros cinco minutos de metraje, son toda una revelación a cualquier futura cuestión que pueda plantearse el espectador a partir de ese punto. 

Ni que decir tiene, que esto es un escollo insalvable en una producto que, a tenor de sus muchas limitaciones, debería basar gran parte de su encanto, en la incertidumbre de lo que estamos viendo y en el deseo de querer o necesitar saber, a donde nos lleva su desenlace. En este sentido, podemos y debemos hacer mención a aquella estupenda cinta de 2003 de los franceses Jean-Baptiste Andrea y Fabrice Canepa de título “Dead End”, todo un ejemplo de lo que debería haber sido esta “After”, pues con las mismas limitaciones presupuestarias (a pesar de contar con nombres ilustres como los de Ray Wise o Lin Shaye), conseguía mantenernos en vilo a lo largo de todo su desarrollo, algo que como podréis ya deducir por mis palabras, no ocurre en la película que nos ocupa. 

Y es que pasado el prólogo y ya con los pocos títeres de la función sobre el escenario, es fácil, muy fácil, apostar hacia donde transita la obra. A poquita imaginación que uno tenga a su alcance, el margen de error en la predicción, es prácticamente cero. Si a esto le sumamos la poca credibilidad que desprenden los dos actores protagonistas y que a nivel visual, “After” luce poco mejor que cualquier producción para televisión de clase media/baja, a uno le queda muy poquito donde agarrarse. Quizás en su correcta ambientación o en la esperanza de que el final nos depare algo inesperado que de un poco de sentido al cúmulo de situaciones entre lo absurdo y lo surrealista que se van desgranando a medida que avanzan los minutos, alcanzando estas su máximo explendor, cuando aparece cierta criatura realizada por ordenador que pone los pelos literalmente, de punta. 

El desenlace... bueno, que nadie se crea que el desenlace va a mejorar en algo lo visto, todo lo contrario, pues a su previsibilidad (pese al intento de disfrazarlo con subtramas absurdas), hay que sumarle una noñería y un mal gusto, de melodrama romántico, que rara vez suele sufrirse en una película de terror, que termina por arrancarle del todo la careta con la que ha intentado disfrazarse a lo largo de todo el metraje, para mostrar su auténtica naturaleza, que no es otra que la de telefilme. Con estas compañías, de verdad, mejor estar solo. 

Lo mejor: No es fácil destacar algo positivo. De tener que hacerlo, me quedaría con las apariciones de la niebla, de lo poquito vistoso del filme y con su idea primogénita, que desde luego, daba para bastante más. 

Lo peor: Es previsible desde el minuto 10, lo cual, le resta importancia al resto de defectos, muchos y variopintos.


9 comentarios:

Damien Thorn dijo...

Vaya... Pues le tenía ganas... Y conforme empecé a leerte, se me confirmaban...Soledad, King... Desgraciadamente lo he visto tan claro con tu crítica que al menos me he ahorrado otro pluff...
Felicidades por una crítica, como siempre, EXCELENTE.
Y gracias por ahorrarnos disgustos, que uno ya no está para según qué cosas...
Un saludo!

El Rector dijo...

Damien, si he conseguido ahorrarte hora y media de tedio absoluto, me doy ya con un canto en los dientes. hay demasiados mockumentaries por ahí esperándote, para perder el tiempo con una mediocridad tan sosa y descafeinada como ésta.

Mira que no soy nada seguidor de King, pero incluso la comparación, le queda grande a este telefilme de saldo a medio camino entre el terror y la fantasía onírica.

Gracias a ti por tu comentario.

Saludos.

Missterror dijo...

Pero qué mala es!!! Rector, ¿cómo pudieron engañarnos para ver esta? ya ni lo recuerdo...
El tema es que es tan obvia desde el principio, que uno, en su ensoñación, cree que el giro está a la vuelta de la esquina y que al final nada será lo que parece, pero no sólo es que sí es lo que parece, sino que lo intentan liar con situaciones inverosímiles que no tiene sentido, monstros del tren de la bruja y ese melodrama romántico que atufa a pie rancio...

Como bien apuntas, si a esto le sumamos el horror de interpretaciones (en especial el de ella), y los efectos cercanos a la pegatina, pues el bochorno está servido. "After" se postula a lo peor del año, o al menos a lo más aburrido, y eso que tenemos joyitas varias en ese sentido.

No me quedo ni con esa niebla negra!!! Mejor me quedo contigo ;)

Saludos

andres pavone dijo...

Estupenda y maravillosa critica querido Rector, la verdad que cuando la vi me decepciono ya que resulto ser una especie de cuento, fabula con aires de fantasía y yo esperaba un poco de terror. Luego la volví a ver con mi hija de 11 años( ya esta incursionando en el genero, pero con producciones leves) y a ella le encanto... eso hace ver lo infantil que es la cinta. Técnicamente regular. Las actuaciones a medias (Steven Strait, no pega una con los films). Saludos querido amigo.

Romasanta Macias dijo...

Vaya Sr.Rector pues servidor tenía ilusiones en esta película, que lástima!!!

El Rector dijo...

Missterror, pues yo encantado de que te quedes conmigo, pero te advierto que tengo un pésimo sentido de la intuición a la hora de escoger visionado, prométeme que la próxima la eliges tu ;)

Nada que objetar esta vez a tu comentario, coincidimos plenamente aunque fíjate que a mi, el chaval me pareció que aun lo hacía peor que su compañera.

Andres, muchísimas gracias viejo amigo, me congratula ver que tu también la has "sufrido", pues es siempre un enorme placer leer tus opiniones. Creo que sobre "After" ya está todo dicho, muy acertado tu comentario sobre su incapacidad de funcionar ni como relato de terror, ni como fantasía onírica adulta, me alegra que al menos, tu niña la disfrutara, hay que ir inculcándoles el género a los peques de la casa :)

Steven Strait está para tirarlo a la criatura y que le devore hasta los huesos, que horror de interpretación...

Romasanta, pues siento robarle la ilusión en esta ocasión, pero créame, le hago un gran favor ;)

Saludos.

Damien Thorn dijo...

Rector, me la has ahorrado, sí... Porque este finde me la propusieron unos amigos y directamente les reenvié a tu estupendo análisis... Así que has hecho una hora y media más feliz hasta mi vida social!jejejejeje!

El Rector dijo...

Damien, todo lo que sea regalarle felicidad a mis compis, es para mi motivo de gran satisfacción :)

Desde luego, After no sería la opción más adecuada para un finde con los colegas, pues de guasa, va mas bien justita y no pega nada de nada con la posible ingesta de bebidas alcohólicas. Vamos, que la cinta de Ryan Smith es la anti-party.

Saludos.

May Dove dijo...

De lo peor del año? jolines, eso es mucho decir, eh?
Pero es un poco mezcla entre La Niebla y algo más? Sé que no me va a gustar porque no hay nadie que haya puesto algo positivo, madre mía.
Desde luego con tu crítica, perfecta como siempre; tenemos más que suficiente! Y nos sobra :)

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