viernes, 23 de septiembre de 2016

Crítica: Carnage Park

Qué difícil resulta centrarse en lo importante. Qué difícil es no saltar de un pensamiento a otro totalmente diferente. Cuántas veces se intenta conectar todos esos pensamientos y cuántas veces se fracasa. No cabe duda de que no tenemos el control y que por mucho que nos pidan en clases de yoga que seamos disciplinados y visualicemos un solo detalle para mantenernos en un pensamiento único y educar a nuestra mente en el control, esa imposibilidad de escoger un solo pensamiento entre muchos, esa imposibilidad de exclusión, es la que nos diferencia de los programas robóticos con directrices claras y cuadriculadas, y es exasperadamente difícil. Con los gustos pasa lo mismo. Nos gustan mil cosas y nos disgustan aun mil más. Somos incapaces de quedarnos con un solo disco, con una sola película o con un solo momento destacable en nuestras vidas, somos coleccionistas y como tales, acumulamos.

A Mickey Keating le pasa lo mismo, no es un robot y tiene muchas referencias cinematográficas que no puede pasar por alto y en lugar de centrarse en una, decidió que era una buena idea sacarlas todas a relucir en "Carnage Park", su última película hasta la fecha. A estas alturas, tras cuatro películas , queda claro que a Keating le gustan ciertos artificios visuales y que es amante de la experimentación con las imágenes y las mezclas locas. Está claro también que nunca ha ido a una clase de yoga donde le hayan puesto a raya con un único pensamiento, buscando la concentración absoluta, y los que hayáis visto "Carnage Park"  ya sabréis por qué digo todo esto. Los que no, seguid leyendo.

"Carnage park" como mencionaba, es la quinta película de Mickey Keating, quien ya queda claro que no es novato en estas lides, de hecho, "Darling"(2015) fue una película notable, que una servidora disfrutó de lo lindo y creo que, en parte, lo sucedido en "Carnage Park" tiene mucho que ver con el éxito de crítica y público de "Darling", pues Keating, ha querido llevar esa propuesta de expresión de los tiempos y las ideas, que tan bien le salió en "Darling", al mundo del grindhouse y del survival y fijándose en uno de los grandes, ha querido dar su particular visión sobre el cine setentero. Lo malo es que, como dice mi media naranja, con su sobredosis de vitamina C cada vez que sale el tema, Tarantino sólo hay uno y la genialidad le ha sido concedida en exclusiva en estos terrenos.

Dicho esto, y por mucho que pueda parecer, de Grindhouse poquito, pues ni hay excesiva violencia, ni hay sexo, ni sangre a raudales, y el bizarrismo o lo estrambótico no es visible más allá de la mente perturbada que cualquier asesino en serie pueda tener.

"Carnage Park" tiene un poco de todo, aciertos y patinazos, esto es una de cal y una de arena, aunque en conjunto creo que merece ser aprobada aunque no pase del suficiente. Tengo claro que esta propuesta apuntaba mucho más alto, y lo digo precisamente por esa reflexión que hacía al principio y la necesidad de Keating de saltar de una idea a otra, de un subgénero a otro y de una historia a otra y no poner el foco de atención en lo que realmente quería contar. Entiendo que este descontrol, que estas ganas de contar al mundo tu gran capacidad para imaginar universos, se le pueden perdonar a un debutante, pero a un director que tiene ya cogido el truco a esto del cine, debemos pedirle más implicación.

"Carnage Park" comienza su speech con el odioso "basado en hechos reales", aunque yo realmente no he encontrado ninguna evidencia de ello, para meternos de lleno en un árido paisaje, en un coche, en una persecución, con dos personajes y esto, en efecto, podría estar sacado de una peli de Tarantino, hasta que hablan más de un minuto y te das cuenta de que los diálogos son forzados, precisamente para parecer irreverentes, para que los personajes parezcan lo que no son, y así, un personaje como Scorpion Joe, con potencial, se convierte en parodia y sobreactuación. Pero curiosamente, aunque el escorpión no pica, le coges gusto a lo que vas viendo en pantalla.

Como comentaba, todo comienza rápido, en un coche, una huida de la policía fácil, dejando el western en la última salida a la autovía, atajando por la road movie y perdiendo la ruta en el survival de manual. En "Carnage Park" hay dos partes muy diferenciadas tanto en forma como en fondo, aunque me temo que no funcionan de la misma manera. Hablamos de una primera parte dinámica, donde los protagonistas, Scorpion Joe (James Landry Hébert) y Vivian (Ashley Bell ), estereotipados y dados a la exageración, crean una tensión con el espectador que se rompe cuando más se necesita con flashbacks que cambian la cinta a la historia y la ponen en la cara B, sin aportar ningún dato relevante para la historia. ¿Esto está hecho a propósito?¿Vamos a emular a Tarantino?¿ Por qué? Imagino que aquí hay un componente de inseguridad porque este director posee recursos cinematográficos suficientes como para no tener que meter con calzador determinados ganchos que creen el punch de la historia. Aun así esta primera parte funciona bastante bien y cumple su cometido y desde el principio quedas prendado de la fotografía.

Da la sensación de que en "Carnage Park" todo el riesgo se asume en el inicio y se va a tiro fijo sin necesidad de puntería en la segunda parte, que es cuando se desvelan las cartas y se ponen sobre la mesa y ya nos topamos con los lugares comunes, algo típico en el terror por otra parte, y el tono cambia a un survival regulero, pues por mucho que me pese, ya que soy muy fan de este subgénero y de ir probando cosas, queda claro que si el survival no es dinámico e intenta ofrecer algo que llame poderosamente la atención, se vuelve repetitivo, como es el caso, ya que el alargamiento innecesario de las escenas persecutorias, hace que estas se vuelvan eternas y en su ánimo de añadir metraje se lastra el resultado final, que de otra forma hubiera resultado más atractivo.

El caso es que a mi el planteamiento "La Matanza de Texas", o incluso cierto paralelismo con "La Casa de los Mil Cadáveres", me empezó vendiendo la moto, pero ese epicentro de la caza del gato al ratón por parte de una gato que carece de carisma y de un mínimo sentido, porque el director se ha equivocado a la hora de plantear los flashbacks de los que antes hablaba , y que entiendo que no son necesarios para entender a las víctimas, pero que son imprescindibles para el asesino por todo lo que dejan entrever sus monólogos y el trauma arrastrado, probablemente por una guerra como la de Vietnam. Desafortunadamente esto no ocurre y nos estancamos en un survival más, bien localizado, bien recreado desde el polvo que sirve para tapar agujeros, pero que utliza como sombra el aburrimiento, que no deja de estar al acecho. Con todo y con esto, no me pareció mal el intento de colocar dos películas en una, ni la falta de dibujo de ciertos personajes, ni la condición de inmortalidad de algún otro, porque al fin y al cabo, esto se trata de sobrevivir, y con un poco de efectos artesanos, un poco de sonido cuidado y un tono redneck en un desierto, se puede jugar un papel apañado en esto del género de terror y seguir cargando cartuchos hasta que finalmente cae la presa.

Que Keating no se ha centrado en lo importante en "Carnage Park" es casi irrebatible. Que este director tiene mil ideas en la cabeza, que estoy segura de que pueden funcionar a las mil maravillas sin necesidad de intentar hacer lo que otras personalidades de la dirección ya han hecho y marcar su propio territorio a la hora de crear, no me cabe duda. Esto es un pasito atrás en su carrera, pero para un ratito después de una clase de yoga sí que da. Om Shanti Shanti Shanti Om.


6 comentarios:

El Rector dijo...

Muy de acuerdo con tu crítica Missterror. Después de disfrutar de lo lindo con "Darling", me esperaba bastante más de lo nuevo de Keating, sobretodo estando de por medio rostros bastante conocidos dentro del género como son los de Ashley Bell o el prolífero Larry Fessenden, pero al final, se ha quedado muy lejos de las expectativas.

Una estética curiosa con ese toque "sucio" a medio camino entre el grindhouse y el western, un psicópata que prometía y unos primeros 20 minutos que apuntaban maneras... pero poco más. Pasados estos, y tras el fallido intento de jugar a ser Tarantino, nos topamos con un survival del montón sin nada destacable. Ni especialmente violento, ni emocionante ni sorprendente. Piloto automático y estiramiento al extremo de las situaciones para rellenar la hora y media de película que a mi, se me terminaron haciendo eternas, sobretodo en su tramo final, heredero del que nos "regaló" Zombie en "La Casa de los 1000 Cadáveres" (tan insufrible, pero con el añadido de carecer de su vistoso royo videoclipero). Cuando uno tiene que mirar la hora para ver cuanto queda de partido, mala señal.

Yo sintiéndolo mucho, ni de broma le doy el aprobado a esto. Pero "Darling" mola y por ello, Keating sigue manteniendo, por mi parte, el beneficio de la duda.

Saludos.

Missterror dijo...

Rector- Yo también me esperaba mucho más de Keating y no puedo esconder mi pequeña decepción, pese a que me ha gustado bastante más que a ti.
La estética es el punto fuerte de la película, y como dices, los primeros veinte minutos apuntan maneras. Todo el viene abajo cuando se opta por un survival que no arriesga nada, ni ofrece nada nuevo, pese a esa sucesión de imágenes en blanco en modo acelerador, para intentar "mostrar" el caos mental del protagonista, que funcionaba bien en "Darling". pero que aquí no tiene sentido.
En lo que discrepo profundamente es en el adjetivo "insufrible" referido a "La Casa de los Mil Cadáveres", película entretenida donde las haya y maravilloso survival. Soy conocedora del odio general hacia esta película y es algo que nunca me ha dejado de sorprender, pues me pareció un despiporre tremendo (para bien, claro). Soy muy fan de "La Casa de los mil cadáveres" y cada vez que la veo, me gusta más.

Sigamos con la interrogación con Keating, y a ver qué nos depara con "Psychopaths" al año que viene.

Saludos

El Rector dijo...

Missterror, pues mira que he intentado utilizar el adjetivo menos sangrante posible o más políticamente correcto, jeje. Yo no se si existe un odio general hacia "La casa de los 1000 Cadáveres", y de haberlo, tampoco le haría mucho caso viendo como está el patio con todo lo que tiene que ver con al músico/cineasta, pero ya sabes de buena tinta lo que opino de la película (lo he expuesto varias ocasiones en estas mismas páginas), así que no volveré a reabrir viejas heridas ya cicatrizadas :)

Saludos.

P.D: Ahora, insufrible es poco :D

Missterror dijo...

Rector- Yo creo que hay un afán de ensañamiento con todo lo que toca Zombie, en especial desde osó darle un toque personal a Myers, y oye, que soy fan fan y quizá no soy objetiva, pero es que "La Casa de los Mil Cadáveres" me pareció una gloriosa manera de pasar una hora y media y que viva el videoclip!!!!!

Si "La Casa de los Mil cadáveres" es insufrible, esas películas que ves y te quieres arrancar los ojos, ¿qué son?

Saludos

El Rector dijo...

Missterror, pues igual las recientes palabras "bonitas" que le ha dedicado maese Carpenter al "Halloween" de Zombie, no ayudan mucho a minimizar la controversia, jeje.

Yo con "La casa de los 1000 cadáveres" no me quiero arrancar los ojos, no considero que sea nociva para la salud como lo puedan ser otras producciones menores (tanto en recursos como en pretensiones), pero desde luego, se me ocurren infinidad de cosas mejores con las que perder hora y media. Rara vez me he aburrido tanto en una sala de cine. Ni con "Cosmópolis", que al menos me quedé frito :)

Saludos.

Missterror dijo...

Rector- Sobre las palabras de Carpenter, poco que decir porque cada uno es libre de opinar lo que quiera, y más con una idea original suya, pero la educación y el respeto es algo básico y si es cierto que Carpenter llamó a Zombie "pedazo de mierda", pues mira tú...De todas formas, tengo la sensación que estas frases que hemos leído están sacadas de contexto. Ahondando un poquito más en la herida, y como apunte, podríamos recordar el tiempo que se pasa Myers conduciendo a una velocidad moderada en "Halloween", que es muy sobrenatural, sí. Y se me entienda, que "Halloween" es el clásico por antonomasia, pero Myers no era mucho más sobrenatural que el de Zombie. Si el problema es que Myers era muy grande, me lo expliquen...

Fíjate que a mi no se me ocurre casi nada mejor que hacer en una hora y media que ver "La Casa de los Mil Cadávares". Y si tengo algo más de tiempo, me animo con "Cosmopolis" :)

Saludos

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