viernes, 3 de noviembre de 2017

Crítica: Revenge

Litros de sangre han llovido desde que la época dorada del nouvelle horreur vague marcase a toda una generación de realizadores y de público. Ya hemos hablado largo y tendido de la grandeza de aquella época y de como, entre otras muchas cosas, colocó a la mujer en un lugar, dentro del género, que se había ganado a pulso con el paso de los años, pasando de eterna sufridora necesaria, a absoluta protagonista. Hoy, donde aquellos cineastas de primera generación parece que han perdido (salvo excepciones) gran parte de la pegada de entonces, no deja de ser poéticamente hermoso que sea de nuevo la mujer, quien tenga que venir a poner orden y de paso, hacer resurgir una vez más, un cine de terror Francés fuertemente estancado y que hasta hace poco, apenas subsistía gracias a las rentas del pasado.

Fue hace poco menos de dos años cuando Julia Ducournau volvió a poner a Francia en primera linea de fuego gracias a su notable y de gran repercusión entre los aficionados al cine de corte más extremo “Crudo” (“Raw”, 2016). Ducournau parecía coger así el testigo de gente como Aja, Laugier o Gens, que parecía que poco estaban por la labor de dar continuidad a su legado. “Crudo” significó el regreso de una escuela de hacer cine con marcada denominación de origen, que perfectamente, podría haber formado parte de aquella gloriosa primera cosecha de terror galo. Lejos de quedarse en anécdota, otra mujer, la debutante Coralie Fargeat (premio a mejor directora novel en Sitges 2017), vuelve a sacudir los cimientos de la realidad con esta su aplastante ópera prima: “Revenge”, a mi juicio y lo digo ya, pese a la incuestionable grandeza de la nueva joya de S. Craig Zahler y del enigmático encanto de ese canto a la decadencia que es “A Ghost Story” (David Lowery, 2017), la mejor película que se ha podido ver este año en el festival de Sitges. 

No solo el cine francés pasaba un mal momento hasta la llegada de estas dos salvadoras damiselas, lo del rape & revenge también es de juzgado de guardia. Sub-género que pese a su evidente estancamiento y falta de ideas, sigue proliferando y en consecuencia, hundiéndose más si cabe en el barro. La incapacidad de transgredir, ir más allá o simplemente, contar historias que resulten atractivas para el espectador, han terminado por hundir una de las regiones, por historia, más ricas del género de terror. “M.F.A”, cinta de Natalia Leite de la cual os hemos hablado recientemente, es un buen ejemplo de dicho estancamiento, donde aun con una muy buena base de fondo, termina sucumbiendo a los ya ridículos tópicos que ha generado el rape &  revenge a lo largo de todos estos años de penurias. 

Es cierto. “Revenge” no es una propuesta que invente la pólvora, de hecho, es tan tópica como cualquier otra. Incluso, podríamos hablar de una película Frankenstein, construida a partir de retales de otras tantas. Podríamos. Pero amigos/as, hay una cosa que se llama talento y que o se tiene o no se tiene. Cuando ocurre lo primero, ni siquiera las musas de Balagueró hace falta que estén invitadas a la fiesta, Coralie Fargeat se lo monta sola y le sobra, para dar forma a un título de rezuma, pese a las muchas y palpables influencias que maneja la directora, personalidad por los cuatro costados, en lo que podríamos definir como una mezcla entre “I Spit On Your Grave” (Meir Zarchi, 1978) y “Mad Max” (George Miller, 1979). ¿El resultado? Un regreso, el de la bestia del cine de terror francés, la cual parece que ha regresado más hambrienta y feroz que nunca, para quedarse. 

“Revenge” es tópica. La historia no tiene absolutamente nada nuevo que no hayamos visto ya antes. La grandeza de la película de Fargeat es que todo lo que hace, lo hace perfecto. La maquinaría está engrasada con tal maestría, que aquello que en otras ocasiones nos parecería más de lo mismo, aquí se nos presenta como una gran oportunidad de reinventar la realidad, de actualizar los tópicos, no fabricando otros, mejorando los ya existentes. Eso es lo que hace de “Revenge” una película tan maravillosa. Bueno, eso, y que posiblemente contenga una fuerza en las imágenes, que no se veía desde la gloriosa “Mad Max: Fury Road” (George Miller, 2015), lo cual convierte el visionado en una montaña rusa de tal calibre que a uno no se le salen las pelotas por la boca porqué no deja de apretar los dientes (y el ojete del culo) a lo largo de todo el frenético viaje. 

Hablábamos de influencias. Las hay y muchas. Al final, lo del rape & revenge es solo una excusa para poner sobre la mesa el amor de la realizadora por el arte de lo extremo y es que “Revenge” es un ejercicio de estilo repleto de excesos y de la denominada por algunos “violencia gratuita”, si bien Fargeat entiende al igual que otros tantos, que esta, la violencia, dentro del género, nunca puede ser tal cosa, gratuita. Por ello, el aroma de cineastas como Alexandre Aja, Rob Zombie o el propio Nicolas Winding Refn (por contradictorio que esto pueda sonar), está muy presente en todos y cada uno de los fotogramas del filme, pero siempre, pasados por el filtro de una joven cineasta que tiene claro lo que quiere y que lo plasma en la pantalla sin hacer prisioneros. 

Los personajes, tópicos como los que más, se tornan, bajo la hipnótica batuta de la diosa Coralie, en pequeñas piezas de arte andantes a las que recordar por más que el tiempo siempre se empeñe en lo contrario. Comenzando por la protagonista, o lo que es lo mismo, el mejor personaie cinematográfico del año (y ya de culto) encarnado por una descomunal Matilda Anna Ingrid Lutz, quien lleva a la típica mujer vengativa del rape & revenge a una nueva dimensión donde los excesos y las hipérboles, no solo son aceptadas de buen grado, sino que terminan por convertirse en una droga dura a la que es imposible decir no. Lutz está portentosa en todas las facetas y en todos los roles, dispares y antagónicos a lo largo del filme y en los que en ambos casos, luce como la estrella más brillante del cielo, incluso por encima del radiante y abrasador sol que acuna al basto páramo en el cual se desarrolla toda la acción. 

No es la única que lo borda. Los villanos de la historia, los cuales parecen sacados de alguna vieja película de Sergio Leone, para ser más concretos, de su clásico “El Bueno, el Feo y el Malo” (“The Good, the Bad and the Ugly”, 1966), son otro gran ejemplo de la facilidad con la que "Revenge" engendra vástagos para el recuerdo. De esos villanos a los que te encantaría destripar con tus propias manos pero, que al mismo tiempo, te llevarías a casa a modo de peluches para ponerlos encima de la cama. 

La banda sonora es otro de los grandes puntos fuertes del filme y entraría también dentro de esa naturaleza de homenaje que tanto se lleva en la actualidad y que en “Revenge” es una constante, con algunos pasajes cercanos al videoclip, momentos en los cuales se hace más patente la figura de Winding Refn (la secuencia de la moto es para enmarcar). 

Rape & Revenge, neo-western, terror, comedia negra... “Revenge” lo tiene todo y muy bien ensamblado. Una ópera prima brillante y aplastante que pone de manifiesto que cuando no se puede contar nada nuevo, la mejor opción es contar lo mismo de siempre pero mejor. De esta explosiva combinación de talentos femeninos que forman Coralie Fargeat y Matilda Anna Ingrid Lutz, “Revenge” se postula como la consagración de una segunda juventud para el cine de terror francés. Si primero fue “Crudo”, es ahora la crepuscular venganza de Fargeat la que nos hará creer en segundas oportunidades y pondrá de paso en entredicho aquello de que “tiempos pasados siempre fueron mejores”. Fueron muy grandes, pero visto lo visto, lo que se nos avecina tampoco tiene mala pinta.

Lo mejor: Coralie Fargeat, Matilda Lutz, la exuberancia de las imágenes, la banda sonora, su ácido sentido del humor, su extrema violencia... que cada uno se sirva a gusto.


Lo peor: Que aun no haya trailer disponible y no haya podido completar la entrada como se merece.


2 comentarios:

Missterror dijo...

Rector, me encanta ese entusiasmo que demuestras en la crítica porque sin duda alguna, "Revenge" lo merece. Yo no puedo decir que haya sido la mejor película del festival porque para mi ese título lo tiene "Brawl in cell block 99", pero tengo que decirte que esta le sigue muy muy de cerca y yo también tengo claro que es una película sobresaliente. Pese al enfado que me produjo conocer que Craig Zahler no se había alzado con el premio al mejor director, reconozco que mi segunda opción era Coralie Fargeat, porque coomo dices, no hace nada nuevo pero todo lo que hace lo hace maravillosamente bien.

"Revenge" es un soplo de aire fresco y esperanzador en el "rape and revenge", en el cine de género francés y en el papel de la mujer en esta industria. Fargeat no sólo demuestra que no es necesario realizar saltos mortales para darle vida a un género muerto, sino que hace de un género que normalmente suele provocar esa sensación de rechazo y "mal cuerpo", un espectáculo de disfrute único. Qué manera de rodar haciendo que cada escena sea más jugosa que la anterior!! ¡Qué manera de dar zarpazos que dejan KO con esa violencia y esos efectos! ¡Qué manera de crear a la mejor final girl que hayamos visto en muchísimo tiempo! ¡Qué buenísima elección del casting! ¡Qué manera de jugar con las referencias visuales1 ¡Qué gozada, señores, qué gozada!

Sin duda la sorpresa del festival es para "Revenge" y chico, yo no sé lo que habrá hecho en Marsha Timothy en "Marlina the murderer in fpur acts" porque no la vi, pero Matilda Anna Ingrid Lutz merecía el premio a la mejor actriz en el festival de Sitges número 50, lo saben aquí y lo saben en Pekín.

Deseando que llegue al mercado doméstico para hacerme con una copia y ponerla en un lugar bien visible :)

Saludos

El Rector dijo...

Missterror, que el premio del público no recayera en esta maravilla, ya por sí solo, da para rodar un nuevo rape & revenge. A mi la rajita del cinco, se me quedo muy corta, pero no me dieron más opción.

Es imposible no caer rendido ante una película tan perfecta en lo suyo como "Revenge". Puede que tanta exageración y tanto exceso, fuera demasiado para algunos, no lo se, yo es que estoy en mi salsa con este tipo de cine y cuando se hace tan bien como es el caso, solo puedo tener buenas palabras. "Revenge", me dio uno de los mejores ratos del festival y ya te puedo adelantar que si no pasa nada raro, y pese a las muchas candidatas que hay este año, la película de Fargeat estará en lo más alto de mi top de este año.

Contando los días para poder disfrutar de esta personal venganza en mi casita... espero que alguna alma caritativa tenga a bien editarla por territorio español y no se quede en el tintero como otras tantas... creo que esta vez, mi corazoncito no lo soportaría.

Saludos.

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