lunes, 1 de enero de 2018

Crítica: Mom and Dad

Los niños, esas criaturas maravillosas a las que todos queremos. ¿En serio? Bueno, sea como sea, lo que está claro es que en esto del cine de terror, siempre han tenido su parcelita los muy cabrones. El género se ha nutrido de la supuesta inocencia de estos tiernos seres para llevarla a su terreno y dar forma a toda una serie de terrores, por lo general, con muy buenos resultados. Algunos de los clásicos del terror están protagonizados por niños. “¿Quién Puede Matar a un Niño? (Narciso Ibáñez Serrador, 1976) o “Los Chicos del Maiz” (“Children of the Corn”, Fritz Kiersch, 1984) son dos de las muestras del género más representativas del terror con niños, por no hablar por supuesto, de “La Profecía” (“The Omen”, 1976), protagonizada por el más hijo puta y al mismo tiempo adorable de todos ellos. De ahí en adelante, muchos han sido los cineastas que han tratado esta temática en sus películas, pero siempre con un mismo denominador común, utilizando a los niños como verdugos, nunca (o casi nunca) como víctimas.

Y es que este es uno de los grandes tabúes de nuestra sociedad, del cual, ni siquiera un género a priori tan libertino como el de terror, ha sabido, querido o podido romper. Ya lo dijo un visionario Chicho en su día. ¿Quién puede matar a un niño? Maldita auto censura la que nos hemos impuesto y pobre de aquel que se la salte, si no que se lo digan al amigo Srdjan Spasojevic, capaz de hacer tambalear los cimientos de la comunidad cinéfila, con un simple bebé de plástico. Triste pero cierto. Por eso, se agradece en buena medida que surja una propuesta como “Mom & Dad”, que aunque sea con aires de comedia negra, se atreva a darle la vuelta al tablero y cambiar las reglas para que de una vez por todas, esos pequeños cabrones se quiten la capucha de verdugo y pongan su cabecita a disposición del hacha de turno, para nuestro disfrute.

Una propuesta así, tenía que venir de manos de alguien irreverente y falto de vergüenza, perfil en el que encaja como polla en culo Brian Taylor, cerebro detrás, entre otras, de esas dos absolutas locuras que fueron las dos entregas de “Crank”: “Crank: Veneno en la Sangre” (2006) y “Crank: Alto Voltaje” (2009). El director, en un acto de valentía (o de irresponsabilidad, según se mire), no solo se atreve a poner a niños en la diana, también a darle buena parte del protagonismo de la película a un hasta ahora desterrado, muerto, enterrado y criando malvas para esto del cine, Nicholas Cage. Y ojo, que servidor, siempre ha sido muy fan de Cage. Al menos de aquel Cage que allá por los ochenta/noventa fue capaz de protagonizar peliculones como “Arizona Baby” de los Coen, “La Roca” (“The Rock”, Michael Bay, 1996), “Con Air” (Simon West, 1997), “Cara a Cara” (“Face/Off”, John Woo, 1997) o “Asesinato en 8 mm.” (“8MM”, Joel Schumacher, 1999). Es cierto, ha llovido mucho desde entonces y aquel tipo que hacía grandes películas, terminaría pareciéndose aterradoramente a Marilyn Manson y participando en películas, digamos, de “menor calidad” de a las que nos tenía acostumbrados, una de ellas, por cierto, trabajando junto a nuestro hoy estimado Brian Taylor. Si. Hablo de “Ghost Rider: Espíritu de Venganza” (“Ghost Rider: Spirit of Vengeance”, Mark Neveldine/Brian Taylor, 2011).

Pero a veces, la vida nos da segundas oportunidades. Un día estás abajo, y al siguiente en la cresta de la ola. Y eso es lo que le ha ocurrido al bueno de Cage, quien después de dar vida a Brent Ryan, uno de los personajes más demenciales y pasados de rosca que veremos este año (al menos los que tuvimos la suerte de pasear nuestras posaderas por el festival de Sitges) o lo que es lo mismo, un erotizante (por no decir, pornográfico) ejercicio de autoparodia que sirve para arrancar a Cage de la apestosa , oscura y profunda tumba en la que se pudría, sacudirle los gusanos de encima, y adorarlo como una auténtica deidad de esas a las que no hace tanto, se les levantaban templos y monumentos repletos de lujosas ornamentaciones. Lo que aquí hace Cage, al servicio de la carcajada del espectador con cada gesto, cada guiño a su maltrecha imagen como actor y cada gag que Taylor le escribe con una agilidad y ritmo endiablados, justifica por sí solo el visionado de una película que se atreve a romper patéticos y arcaicos tabúes y mete el dedo en la llaga, con gusto y hasta el codo.

“Mom & Dad” es una cinta de terror con tintes de comedia que nos habla sobre las relaciones humanas, en este caso de las en ocasiones conflictivas, paterno-filiales. Y si dicen que lo peor que le puede pasar a un padre, es sobrevivir a su hijo, “Mom & Dad” se lo pasa por el forro y nos propone un relato ágil y plagado de mil y un detalles cinematográficos muy al estilo de lo visto en las dos entregas de “Crank”, convirtiendo a la cinta en una rara avis dentro de un género que históricamente, pero sobretodo en estos últimos tiempos, nos tiene acostumbrados a tomarse las cosas con calma. La película es un sopapo constante que apenas nos deja tiempo para poner de nuevo la mejilla, un constante ir y venir de irreverentes gags que se mofan de los tópicos de la familia y de las relaciones entre padres e hijos. Escenario en el que un histriónico Nicholas Cage (y por favor que nadie se lo pierda en versión original) hace y deshace a gusto, como absoluto comandante en operaciones como padre de familia de la típica familia rosa norteamericana. A su lado, una siempre interesante Selma Blair, en un papel casi tan pasado de rosca como el de su partenaire masculino. Absolutamente brillantes ambos.

“Mom and Dad” se asemeja bastante en cuanto a fórmula, a aquella “The Screwfly Solution” que Joe Dante dirigió para la serie “Masters of Horror”, pero intercambiando el odio irracional hacia la mujer, en odio irracional hacia los hijos. Por supuesto, el tono es totalmente distinto y la cinta de Taylor carece de la crítica social de la que hacía gala la de Dante. Aquí se trata de hacer el gamberro y de poner sobre la mesa el hecho de que ya es hora de revisar ciertos tabúes, que no pasa absolutamente nada por matar a niños en la ficción si así lo requiere el guión. Si de paso resucitamos a un titán como Cage y disfrutamos de uno de los libretos más divertidos vistos en una comedia de terror reciente, poco más se le puede pedir a una película que a mi juicio, es de lo mejorcito que se ha podido ver este año en el festival de Sitges.

Mención aparte tiene la fabulosa banda sonora, que como no podía ser de otra forma, nos retrotrae a sonoridades ochenteras muy del gusto de gente como Carpenter y demás adoradores de los sintetizadores.

Me encantaría buscarle pegas por aquello de ganarme el cielo a ojos de la santa inquisición, y de verdad, lo he intentado, pero nada. Aquí de cabeza al infierno de la manita de ese cadáver cinematográfico resurgido desde su tumba con forma de trono allá por el reino de los memes cual ave fénix. “Mom & Dad” es, en lo suyo, una película redonda. Divertida, frenética, no exenta de momentos de tensión (algo absolutamente primordial para ganarse la etiqueta de “comedia de terror”) y repleta de guiños al espectador, especialmente a aquellos que hayamos crecido en aquella ya lejana época en la que Nicholas Cage aun no había necesitado implantarse pelo en la cabeza y que lo peor que podía decirse de él, es que era el sobrinísimo de Coppola.

Lo mejor: Nicholas Cage, Selma Blair y la certeza de que sí, sí se puede matar a un niño.

Lo peor: Que termines con la mandíbula desencajada y algo de pipi en los calzones, de tanta carcajada.


11 comentarios:

JuanCar dijo...

Otra fantástica película, junto con Revenge que a buen seguro se hubiera colado en mi lista del 2017.
Pero que, gracias otra vez al magnífico trabajo de nuestros distribuidores, no hemos podido disfrutar al menos en soporte magnético (en sala de cine ni hablemos).
Luego se quejan de la gente solidaria que navega por la red.

Ganazas de verla.

Saludos

El Rector dijo...

Juancar, yo por lo menos no pierdo la esperanza de que alguien se anime a editar semejantes dos maravillas en formato doméstico. Al menos, pienso que "Mom and Dad", aunque solo sea por el tándem protagonista, si verá la luz en el tercer mundo cultural. La francesa ya tengo más dudas...

Sobre la película de Cage, canela fina. Si te gusta el cine frenético de Taylor y eres medio fan del Cage de coleccionismo, vas a disfrutar como un cerdo. Yo lo hice. Ojalá tengas oportunidad de verla más pronto que tarde (mismo te digo de "Revenge") y podamos poner las cartas sobre la mesa :)

¿Cuándo se darán cuenta esos que tanto critican, que es precisamente esa "gente solidaria" la que mantiene vivo un género, nada fácil de seguir en este país? Lo de siempre.

Saludos.

Missterror dijo...

Claramente esta fue una de las sorpresas del festival de Sitges. Confieso que la vi por descarte y que en la cola previa a la entrada yo estaba con el ceño fruncido pensando en que me habían arrastrado hasta allí en contra de mi voluntad, pero qué despiporre!! ¡qué gozada de peli!Es divertidísima, no solo por que se mete en el barro hasta las cejas y desoye esa advertencia no escrita en cuanto a los límites que parece que ningún cineasta se ha atrevido a pasar, que parece que el término ficción no va con ellos, sino porque por fin me lo pude pasar bien con Nicholas Cage, quien sabe sacar el mayor partido a su decadencia y nos enseña que reírse de uno mismo es la mejor opción cuando estás tocando fondo, para levantarnos y empezar a reírnos del mundo.
Yo apostaría a que este película va a llegar a salas de cine, pero en el marciano tema de la distribución cinematrográfica yo ya no digo nada porque no hay quien lo entienda. De "Revenge", pues me temo que será cuestión de esperar a que salga en formato doméstico allá por el 2020.

Saludos.

JuanCar dijo...

Lo de la distribución es muy fácil Missterror.

Yo cogería por poner un ejemplo, estas dos películas de las que hablamos y le confiaría la distribución en salas de cine a Mediaset.

Si son capaces de vender un truño como El secreto de Marrowbone, imagina lo que serían capaces de hacer con un par de trailers en esos horarios de máxima audiencia en los que astutamente cuelan los anuncios de las películas que coproducen.

Piensa que ahora mismo el noventa por ciento de la población Española ni siquiera sabe que existen estas dos películas, es evidente que tienes que promocionarlas, es la base de cualquier negocio de venta, la publicidad.

Saludos

Missterror dijo...

Sí, sí JuanCar, si lo del tema de publicidad y promoción lo tengo clarísimo. Lo que no tengo tan claro son los criterios para escoger unos productos mediocres a la hora de promocionar a lo bestia y desechar otros con una infinita superioridad en calidad, que necesitarían menos de la mitad de inversión en estos temas para llamar la atención del espectador que los marrowbone de turno.

En fin...somos espectadores maltratados y marginados, de eso no cabe duda.

JuanCar dijo...

Hay explicación, pero vamos, tampoco quiero incidir más en este tema.

Al fin y al cabo de una forma u otra terminamos por ver aquello que nos interesa.

Un abrazo

El Rector dijo...

Missterror, a leyendas del calibre de Cage, nunca hay que darlas por muertas :)

No se si la viste por descarte o por primera opción de alguien (je,je), el caso es que pasaste hora y media de absoluta locura y curiosamente, con aquello que en otras tantas ocasiones, tanto has criticado, los excesos interpretativos. Caga, ya de por sí dado a ello a lo largo de su carrera, aquí riza el rizo, se ríe de sí mismo y de todos aquellos que lo han criticado alguna vez de paso.

Sobre el tema de las (no)distribuciones en nuestro país y del marketing, entiendo que se le atice a gente como Mediaset, que lo único que producen es basura. Pero oiga usted, que están en todo su derecho de intentar vender su mierda y vaya si lo hacen. El problema no es su exceso, es la dejadez de otras productoras a la hora de vender los suyos (que suelen ser los buenos, por cierto).

Saludos.

P.D; Si consigo terminar el año con estas dos películas (la que nos ocupa y "Revenge") en mi filmoteca privada, me doy por satisfecho en lo que a lanzamientos domésticos se refiere.

JuanCar dijo...

En el insta del nido das buena fe de la apoteosica colección que posees.
Cada vez que la veo, se me cae la baba...
Suerte con estas dos!.

Saludos

El Rector dijo...

Juancar, sí, de vez en cuando subo por ahí alguna que otra adquisición... a ver si hago una buena panorámica un día de estos para que veas la de cositas buenas (y malas) que tengo, jeje.

Tú también tienes que tener lo tuyo por ahí...

Saludos.

P.D: Si al final consigo alguna de estas dos, prometo foto con dedicatoria ;)

JuanCar dijo...

Me encantaría ver esa panorámica!,y espero la dedicatoria jajaja.

Ciertamente tengo que decirte que si, tengo una colección bastante maja en... DVD...

Con la llegada del disco azul, me he vuelto más perezoso y bueno, te puedo decir que el año pasado no he realizado ni una sola compra en ese soporte.

La inmediatez de otros formatos y el poco tiempo que tengo, han tenido la culpa.

Algo que no me pasa con la música y los CD'S.
Aún siendo cliente premium de um servicio de streaming, cualquier cosa que escucho que me gusta, rápidamente pasa a mi colección física.

Saludos

El Rector dijo...

Juancar, a mi me ha pasado un poco lo contrario. Con la llegada de la alta definición mi nivel de fetichismo ha alcanzado cotas preocupantes. Tuve que regalar buena parte de mis DVDs para hacerle hueco al disco azul. A día de hoy, la sola idea de visionar una película en DVD me produce urticaria... ya no te digo comprarme uno.

Sobre la música, tres cuartos de lo mismo. En cada mudanza que he hecho en estos últimos años, he tirado cds a cascoporro y a día de hoy, rara vez me compro un disco. Tienen que ser casos muy excepcionales. Y eso que también soy un melómano consumado, jeje.

Saludos.

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