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domingo, 29 de julio de 2018

Crítica: Extinction (2018)

Cuando uno dispara a todo lo que se mueve, supongo que es la inseguridad la que aprieta el gatillo. En la vida real, si planteas muchas opciones de futuro con la esperanza de salir bien parado en alguna de ellas, corres el riesgo de no focalizar como deberías en ninguna y quedarte sin alternativas para tu presente. Esto se hace cuando uno está desesperado y busca botes salvavidas en diferentes puntos del océano por miedo a morir ahogado, sin que el barco en el que va viajando haya naufragado. Entiendo que en mayor o menor medida, todos queremos un futuro mejor que el presente en el que estamos instalados, porque estamos diseñados para vivir soñando, pero la pérdida de una perspectiva real y sólida suele funcionar muy mal cuando la transformamos en opciones dispares. En el cine, disparar a todo lo que se mueve es un recurso que rara vez funciona y que denota carencia de originalidad en la historia que se quiere contar o una grave falta de personalidad como director. Es curioso que alguien como Ben Young, que viene de dirigir “Hounds Of Love” (2016) haya utilizado este recurso en su incursión en el mercado americano, pero lamentablemente así ha sido. Disparos al aire, a ver si por casualidad se acierta a algo que se mueva.


"En Extinction, las naves alienígenas aparecen, como siempre, de una forma brusca, sin avisar y desde el primer segundo ya evidencian que son una amenaza absoluta"


Cuando supe que Ben Young se había embarcado en una aventura en la que se desmarcaba por completo de su anterior trabajo, me invadió la curiosidad. Young es un director al que tengo muy presente cuando pienso en capacidad y me parecía interesante ver cómo se iba a manejar con la ciencia ficción en territorio americano. Después de ver “Extinction” creo que la experiencia le ha venido grande y, bien por presiones de la productora o por falta de criterio, el resultado final no es para nada positivo. Tengo en cuenta que el cambio de registros es brutal y que no ha habido transición desde el plano contemplativo de sus anterior película a la acción que se nos plantea en esta nueva propuesta, pero aún teniendo esto en mente y entendiendo que hay que resetear respecto a los perros del amor pasados, el Sr. Young no ha sabido expresar correctamente todo lo que tenía en mente cuando se puso al frente del proyecto.

Está claro que cuando no se trata de temas trascendentales, la ciencia ficción necesita de un refuerzo de agilidad y acción para resultar más atractiva y que hay determinados elementos que siempre van bien para crear tensión e incertidumbre. Obviamente introducir una trama alienígena va a favorecer que el espectador empatice con la parte humana y que experimente un desasosiego parecido al de los protagonistas cuando se ven amenazados por seres de los que desconocen absolutamente todo. Una trama así parece una apuesta segura, máxime cuando ponemos en el punto de mira a una joven pareja con dos hijas pequeñas para mostrarles aún más indefensos. En “Extinction”, las naves alienígenas aparecen, como siempre, de una forma brusca, sin avisar y desde el primer segundo ya evidencian que son una amenaza absoluta y que no buscan amigos. Por supuesto, a partir de aquí comienza el intento de nuestra familia protagonista por escapar del inmenso edificio en el que viven para ponerse a salvo donde sea. Así expresado puede sonar bien, lástima que esto ya lo hayamos visto de una manera casi idéntica en “Skyline” ( 2010) y que se arrastren tics de protección paternal de “Guerra Mundial Z” ( 2013) y “Golpe de Estado” (2015).


“cuenta con una gran piedra en el camino que es la evidente falta de química entre la pareja protagonista”


En la primera parte de la película, por tanto, nos encontramos con un refrito de propuestas similares anteriores que no aportan nada nuevo. Además cuenta con una gran piedra en el camino que es la evidente falta de química entre la pareja protagonista y la desidia de hacer algo novedoso con el guión que se sustenta de los mismos tópicos de siempre. Los efectos especiales en esta parte tienen luces y sombras, porque en ocasiones parece que convencen y en escenas como la de la azotea se muestran bastante rancias, con un discutible uso del Croma que deja al aire determinadas vergüenzas. En esta mitad, está claro que Young no está cómodo en esta tesitura y que no tiene ni idea de cómo meter alguna seña de identidad para marcar territorio.

En la segunda parte, se da un paso de gigante respecto a la idea a plasmar y se mete un plot twist de estos nadie espera y que te dejan con el culo torcido, para volver a atraer el interés del espectador que parecía ir muriendo hasta ese punto. El problema de esta segunda parte es que la idea de ese giro está muy bien, pero el desarrollo de la misma es simplista y está muy mal tratado, metiéndose en un jardín de lagunas argumentales y actos de fe por parte del espectador de los que apenas sabe salir, volviendo a empantanar una buena idea que con una exposición más focalizada en lo que realmente se quería transmitir, hubiera sido todo un puntazo. Esta segunda parte trata de un tema tan complejo e interesante, que haberlo mezclado con esta primera trama alienígena y todas esas conspiraciones en la sombra, le ha restado el empaque que debería haber tenido.


“los sueños, las premoniciones, los recuerdos, el presente, el pasado y el futuro son mecanismos narrativos terriblemente útiles cuando se tiene claro su uso como herramientas y no como adornos”


Respecto al casting, como he dicho, es otro de los puntos débiles de la pantalla, pues por separado, nada que objetar de Lizzie Caplan, Michael Peña y Mike Colter, pero juntos han demostrado ser un fail de los grandes, algo que pesa mucho en la narración. Personalmente creo que a Peña le viene grande el papel protagonista y que esto aún tiene un mayor peso para hacer creíble a una película con un guión ya de por si complicado. Sumado esto a un guión que flojea en los momentos explicativos del film, a unos efectos que en ocasiones son reguleros y a una banda sonora que no es especialmente memorable, “Extinction” no pasa el filtro de las buenas películas de ciencia ficción y se queda en una película con potencial desarrollada de una forma chapucera.

Esto es lo que ocurre cuando se dispara a todo lo que se mueve, que a no ser que tengas buena puntería, no se acierta con ningún objetivo y encima te quedas sin munición. Supongo que a Ben Young esta experiencia le servirá como preparación para hacer algo que realmente merezca la pena y que no deje a “Hounds of Love” en una sonada de flauta. Supongo que los sueños, las premoniciones, los recuerdos, el presente, el pasado y el futuro son mecanismos narrativos terriblemente útiles cuando se tiene claro su uso como herramientas y no como adornos. En la vida real todo esto lo utilizamos para crear una vida superpuesta a la propia vida que ya vivimos, donde habita la ilusión de una forma a veces tan real, que supera cualquier historia de ciencia ficción. Eso sí, si alguna vez llegan los extraterrestres, que me lleven con ellos.


5 comentarios:

victor dijo...

Pues la tengo apuntada para ver. Espero que tu crítica no me eche para atrás jeje.
Un saludo

El Rector dijo...

Película curiosa que transita varias fases. Primero parece la típica peli cutre de invasiones alienígenas (muy en la línea de "Skyline" como comenta Missterror). Luego a mitad de metraje se suelta el pelo y sorprende (con uno de esos giros rockambolescos que tanto se estilan hoy en día), acercándose un poco más a la ciencia ficción pura y dura para finalmente, evidenciar que la buena idea le queda grande y no sabe como desarrollarla, resultando muy decepcionante en su tramo final, pese a los buenos detalles que apunta.

Muy de acuerdo con tu análisis Missterror. Cero química entre la pareja protagonista y un prota sin sangre que no transmite nada. Parece mentira que un tipo como Ben Young, que si por algo destacó con "Hounds of Love" (y conste que en lo personal me pareció bastante prescindible) fue por esa capacidad de transmitir emociones sin necesidad de enseñar nada y aquí, que aquí no consiga transmitir absolutamente nada, con todo ese refrito de efectos especiales a su servicio (algunos rozan lo entrañable de lo cutres que son, jeje).

Netflix comenzó muy bien con su aventura cinematográfica, pero sus últimas producciones parece que se quedan siempre en tierra de nadie, faltándoles ese plus, que las acerque a las obras de primera división. Si tengo que elegir, me quedo con otra producción reciente de la casa como "El Final de Todo", pese a esa tomadura de pelo que tiene por desenlace, mucho más interesante que este refrito alienígena con moraleja existencialista de saldo.

Saludos.

P.D: Víctor, pues menudo ojo tienes, jaja!

Missterror dijo...

Victor- Yo también lo espero, jajajaja. Tendrás que verla para comprobar lo que pasa. A lo mejor a ti te parece mucho más correcta de lo que me ha parecido a mi, ¿quién sabe?

Rector- Muy de acuerdo con lo que comentas sobre Netflix y las películas que distribuye. No terminan de dar con la tecla adecuada pese a que van tocando todos los palos. Son los reyes de las series, pero en cuanto a largometrajes, parece que aún están en la curva de aprendizaje. Así a golpe de memoria, destaco "Hush", "The Ritual" "El Juego de Gerald", "Okja" , What Happened to Monday?" y seguro que me dejo alguna por el camino pero no recuerdo mucho más impacto. "El Final de Todo" se me hizo bastante pesada y el final me pareció de juzgado de guardia.
Respecto a "Extinction", poco más que añadir. Una pena que se haya tenido una buena idea y se haya desarrollado de una forma tan poco acertada. SPOILER El paso de la invasión alienígena a la inteligencia artificial me sorprendió muchísimo e hizo que volviera a poner atención a la película. Creí que me tragaría los pensamientos que había tenido hasta entonces, pero finalmente no, demasiadas lagunas y muy poca chicha para algo que podía haber sido tan gratificante.
Como dices, parece mentira que el director de "Hounds of Love" no haya sabido apelar a las emociones o a las sensaciones en "Extinction". Veremos cómo le va en la siguiente aventura...

Saludos.

Tracy Kong dijo...

Entrando en la (siempre innecesaria y relativa)comparaciòn con HOW IT ENDS, esta EXTINCTION (tìtulo algo sobado) me ha gustado bastante màs. Es entretenida, la historia no deja de avanzar y se ve en un suspiro. Por lo demàs una serie B simpàtica que podrìa aprovechar màs sus giros y premisa, pero cuyas carenzias casi se justifican solas dada su trama.

Missterror dijo...

Tracy Kong- En realidad son conceptos muy diferentes. Supongo que la comparación venga por la cercanía de su estreno en Netflix y por esa amenaza a la existencia que suponen ambas películas. A mi no me ha terminado de convencer ninguna de ellas, pero si tuviera que elegir, supongo que me quedaría con "Extinction" porque me ha entretenido más. A "How It Ends" le sobra fácil casi media hora, desde mi punto de vista.
No comparto lo que comentas de que las carencias de esta película se justifican por su trama, porque precisamente la trama es lo que debería hacer que no tuviera carencias. Aquí hay una buena historia mal desarrollada y para mi esto es poco justificable, pero son opiniones, querido Tracy ;)

Saludos.

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