sábado, 2 de marzo de 2019

Crítica: El Innombrable

Si hablamos de las adaptaciones cinematográficas de las obras de H.P. Lovecraft, nos encontramos con una montaña rusa con infinidad de baches en el camino y muy pocos puntos álgidos. El genio de Providence ha sido a menudo maltratado en el séptimo arte, reinando sobretodo en la cochambre de la más genuína serie B-Z, siendo los 80-90 el momento de mayor producción de este tipo de productos que, con pocos medios y bastante desvergüenza, a menudo convertían el material adaptado en una mera excusa que cambiaba el terror cósmico por un festival de hemoglobina de saldo, humor cafre y generosas raciones de desnudos femeninos.


“El innombrable es serie B directa a videoclub, hija de su época y que, como tal, acarrea con todos los defectos típicos de este tipo de productos”


Sí, podría comentar obras magnas como “The Thing” (1982), o la muy infravalorada para el gran público “En la Boca del Miedo” (1994), ambas del maestro Carpenter, pero para mi paladar es mucho más divertido rememorar un producto tipicamente ochentero y bastante olvidado. ¿Por qué? Pues porque uno tiene una edad que al revisionar un producto de tu infancia y que este, 20 años después, aún sostenga sus virtudes y haga entrañables sus defectos, hace que esa obra se gane como mínimo tu respeto.

Que el lector no se llame a engaño: “El innombrable” ("The Unnamable", Jean-Paul Ouellette, 1988) es serie B directa a videoclub, hija de su época y que, como tal, acarrea con todos los defectos típicos de este tipo de productos: localizaciones escasas (en este caso, una casa encantada por una criatura que ya nos presentan en el prólogo y que nos pone en situación), valores de producción limitados, actores con un curriculi vitae de un puñado de películas pluriempleados como guionistas de otros productos por el estilo o como playmates....


“El diseño de la bestia no está nada mal y resulta atrayente y repulsivo a la vez”


Entonces, ¿cual es la gracia? Pues primero, en las referencias Lovecraftianas por doquier, que todo buen fan del universo Lovecraftiano agarrará al vuelo. Después, la atmósfera extraña e irreal que consigue crear la película simplemente jugando con las sombras y la música y, finalmente que la criatura, y la interprete que lleva encima todo el latex pertinente, consigue crear en el poco rato que aparece en pantalla una composición de las que se quedan en la memoria.

Efectivamente, la criatura primogenita de la família Winthrop es un ser deleznable, con una gestualidad sobreactuada que nos transmite la inhumanidad de la criatura y su sufrimiento solo con ver como se mueve. El diseño de la bestia no está nada mal y resulta atrayente y repulsivo a la vez, y es uno de los dos motivos por los que “El Innombrable” es una cult-movie de pleno derecho.


“es un producto honrado en sus limitaciones, valiente en algunos momentos, y que respeta el universo en que se basa”


El segundo motivo es Randolph Carter, el personaje protagonista encarnado por el actor Mark Kinsey. Imaginaos a un antecesor del morro del Tony Stark de la Marvel, pero Necronomicon en ristre y emocionadísimo por todo el percal sobrenatural que le rodea. La actitud del personaje le ha hecho ser muy recordado en los círculos de la serie B, donde su alegría casi infantil por el horror que se desata acaba con él, Necronomicon en mano, protagonizando una de las escenas mas WTF del género fantástico que se recuerdan y que no voy a spoilear aquí.

En suma, ¿es el Innombrable una buena película? Rotundamente no. Adolece de problemas de ritmo, diálogos un tanto desaguisados y determinados momentos de vergüenza ajena, pero es un producto honrado en sus limitaciones, valiente en algunos momentos, y que respeta el universo en que se basa. Sumen a esto un monstruo excelente, un protagonista con un extraño carisma más un final absolutamente delirante y tendrán unos 90 minutos de nostálgico visionado que, por cierto, conoció una secuela cuatro años después con el mismo equipo técnico pero desprovista del encanto de la anterior. Recomendada para arqueólogos del fantástico, fans de la serie B, y amantes de la obra del genio de Providence. El resto del público quizá quiera mantener una sana distancia. Allá ellos que se lo pierden!


8 comentarios:

victor dijo...

Muy generoso es usted. A mi me pareció infumable (y mira que veo mucha serie b y pelis cutres de cojones). Pero esta es que no es ni divertida, lo mínimo que le exijo a una película. 2/10
Un saludo

Astinus dijo...

Hacia tiempo que iba buscando alguna cosilla así. De Lovecraft crees haber visto todas sus adaptaciones y, de repente, aparecen cosas como esta. Me la voy a apuntar.

andres pavone dijo...

Felicidades por el análisis. Muy correcto y sertero.Puede sonar ridículo pero los gritos de la bestia y sus apariciones a mí me pusieron los pelos de punta en su momento.Su diseño para mí es muy atractivo al igual que la habitación Y como bien dices a pesar de sus limitaciones es un producto bastante adeptable. Saludos.

Art0rius dijo...

Victor: Como bien he dicho, es una película a la que hay que encontrarle el gusto. Si no tuviera los toques que para mi tiene, creo que yo también la estaría rehuyendo como la peste, pero para mi reune requisitos de sobra para el aprobado. Recurriendo al tópico, ,para gustos, colores!

Astinus: Muy contento de darte material basado en el genio de Providence!Yo también me la paso excavando buscando referencias en cine y cómic, y siempre queda algo por descubrir. Aunque muchas ocasiones sea un ejercicio de masoquismo.

andres pavone: Gracias! Tienes toda la razón del mundo, no se como no le he dado más empaque a ese grito entre de dolor, angustía y demencia salidodel mismisimo infierno que es seña de identidad de esta película. Merci por el apunte!



Anónimo dijo...

Segun recuerdo, el problema que le habia encontrado a la película es que la criatura aparece unos pocos minutos al final cuando muchos ya habían perdido el interés. Eso si, el monstruo es absolutamente satisfactorio. Saludos. Adrián.

Art0rius dijo...

Adrián: A mi no me molestó ese punto; Creo que la presencia mas constante de la monstrua hubiese sido excesiva. Aunque está bien diseñado, no se si podría haber mantenido el nivel de sorpresa que tiene con una exposición constante. Por otra parte, tienes mucha razón de que creo que a la película le hubiese venido algo más de sustancia en su tramo medio para mantener el nivel de interés.

El Rector dijo...

Para mi lo mejor de Lovecraft en la gran pantalla ha venido de la mano de Stuart Gordon. "Re-Animator" y "From Beyond" me parecen de los mejores terror lovecraftianos que se hayan podido ver, sin desmerecer para nada la estupenda y nuestra, "Dagon: la Secta del Mar". También "Granja Maldita" de David Kaith me parece una pasada sin fecha de caducidad, junto a las citadas del maestro Carpenter, la creme de la creme.

Saludos.

Art0rius dijo...

Comparto tu opinión Rector. El tandem Gordon/Yuzna ha sido para mi el que mejor ha adaptado el espiritu Lovecraftiano, aunque sea con más entusiasmo que medios. Mencionar también la adaptación que se hizo en Masters Of Horror hizo de "Los sueños de la casa de la bruja", traducida aquí como "Tras las paredes", que me pareció estupenda.

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