Después de un maratón de vampiros, demonios, crisis cósmicas y dioses olvidados, lo primero que puedo escribir sobre esta serie es “¡Qué gran viaje!”. Las desventuras del vampiro con alma, surgido como spin-off de la también histórica y valiente “Buffy: The Vampire Slayer” son un testamento, junto a “Firefly”, de lo mejor que la mente creativa del ahora caído en desgracia Joss Whedon pudo ofrecer. Hablamos de un tipo que, para bien o para mal, reescribió lo que era el género fantástico en pantalla, siendo su culminación a día de hoy ese memorable monumento al fandom que es “The Avengers” (2012) y que, siendo su peak autoral, todo lo que vino después fue barranca abajo. El fondo de dicho abismo es bien conocido, y es paradójico que sea el mega equipo comiquero “de la acera de enfrente” quien marca dicha sima.
“una serie magnífica, con un guion que va oscureciendo el tono temporada tras temporada, que va de lo pequeño a lo grande y que se centra muchísimo en el crecimiento de personajes. Y lo que es mejor, lo consigue”
“Angel” (1999 - 2004) narra las aventuras de un vampiro al que se le ha devuelto el alma (en este universo la pierden durante la conversión, siendo substituida por una entidad demoníaca), y que para subsistir monta una agencia de detectives mientras pelea contra los remordimientos propios de su situación y un sinfín de problemas sobrenaturales que van en crescendo durante sus cinco temporadas y 110 episodios de duración. Temporadas que me he vuelto a ver del tirón, y que han exprimido una parte importante de mi vida siendo la experiencia pues... satisfactoria no, lo siguiente.
“el maquillaje tradicional y los efectos prácticos son mucho más que simplemente correctos. No es un Farscape, pero cuando la ocasión lo requiere puede mirar a la cara al doctor Who”
Porque “Angel” es una serie magnífica, con un guion que va oscureciendo el tono temporada tras temporada, que va de lo pequeño a lo grande y que se centra muchísimo en el crecimiento de personajes. Y lo que es mejor, lo consigue. Hablamos de una producción de +100 episodios en cinco temporadas, y evidentemente que hay altibajos, y episodios que pueden sentirse “de relleno”, pero la valentía argumental en cuanto a giros de guion, tramas que no tienen piedad con nadie y un desarrollo de personajes brillante en sus fortalezas y vulnerabilidades convierten este show en un clásico de la pequeña pantalla por derecho propio.
“David Boreanaz no es un buen actor, pero tiene ese algo que hace caer bien y que, si lo sostienen secundarios competentes como es el caso, el lucimiento está asegurado”
Los valores técnicos en cuanto a CGI son, como pueden suponer, justitos y televisivos, muy de inicio de los dosmiles en la pequeña pantalla. Pero el maquillaje tradicional y los efectos prácticos son mucho más que simplemente correctos. No es un “Farscape”, pero cuando la ocasión lo requiere puede mirar a la cara al “Doctor Who” para entendernos. En cuanto a las actuaciones, David Boreanaz no es un buen actor, pero tiene ese algo que hace caer bien y que, si lo sostienen secundarios competentes como es el caso, el lucimiento está asegurado.
Es en los guiones y, sobre todo en los diálogos, donde “Angel” brilla. Whedon tiene (o tenía) una facilidad para generar situaciones dramáticas y cómicas sobresaliente solamente con las líneas de guion pero de manera muy ligera para el espectador, siendo uno de los motivos por los que fue contratado para “Avengers” y que aquí, en “Buffy” y en la gloriosa “Firefly” alcanza su máxima expresión…y que hace mucho más frustrante la (merecida) situación actual del creativo. Y sí, es una serie de vampiros y monstruos, pero no deja de ser un producto para todas las edades y eso conlleva peajes, pero que queréis… la he vuelto a ver 20 años después, y la he vuelto a disfrutar como un enano. Sobre todo por ese tremenda, increíble, inmisericorde, cruel hasta decir basta y épica a más no poder temporada final, con uno de los episodios de cierre más devastadores de la historia de la televisión. Que luego lo quisieron “matizar” en su secuela en cómic, pero esa para mí simplemente no existe: ¡Me quedo con la épica trágica!
Lo mejor: ¡Diálogos, diálogos, diálogos! La construcción del mundo. Wolfgang y Hart. Mejores villanos cthulescos ever. Personajazos secundarios. Que el ritmo no pare. El humor. La experimentación narrativa. La trama sin concesiones. Los maravillosos secundarios. ESE EPISODIDO FINAL.
Lo peor: David Boreanaz, para bien y para mal. Concesiones narrativas y visuales al ser una serie para todos los públicos. Que no me acordaba que era tan puñeteramente larga y el tiempo (agradable) que se me ha comido.


















1 comentarios:
Coincido 100% y aunque en mi opinión, un peldaño por debajo de la serie madre, no cabe duda de que atesora muchas de las virtudes de aquella, por ejemplo, el hecho de ir de menos a más, algo que termina dejando muy buen sabor de boca en el espectador, pues por lo general, las series, incluso las más grandes, suelen terminar acusando el desgaste del tiempo, algo que parece ajeno en el universo vampírico de Whedon.
Personajes inolvidables y segundas oportunidades de oro para secundarios de antaño reconvertidos en absolutos protagonistas. El desarrollo de alguno de ellos (madre mía Cordelia...) es absolutamente asombroso.
Vendería mi alma para que alguna plataforma rescatase "Farscape"... y de paso, para que todo lo que vino después de Matt Smith, jamás hubiese existido.
Una pena que el talento desbordante de un tipo como Whedon se haya perdido... de las mentes más creativas que haya dado Hollywood en muuuuchos años.
Saludos.
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