sábado, 29 de junio de 2013

Crítica: Static

Crónica de una muerte anunciada, en casa. Acto I: No es por ti, es por mi, y te prometo que no me había ocurrido nunca.

Hay cosas en la vida, que causan rechazo. Todos tenemos nuestras fobias y filias personales e intransferibles. Yo como habitante de este planeta tierra, no soy ninguna excepción, de hecho, como inmigrante de una galaxia muy lejana, reconozco que de allí de donde vengo, me he traído unas cuantas (algunos me tacharían incluso de diógenes). Bien, el asunto, tema, cosa, es que como no podía ser de otra forma, en el amor, el sexo y en esto del cine también, soy bastante maniático y hay determinadas señas de identidad, pautas o géneros en este caso concreto y refiriéndonos estrictamente al celuloide, que consiguen deserotizarme con suma facilidad, uno de ellos, el denominado “home invasion”. Ya sabéis, esa ramificación del terror en la cual un grupo de desconocidos se cuelan en casa ajena con intenciones poco nobles con para los habitantes de la misma.

Me aburro, me aburren. Y no hace falta que cite títulos porque hay muchos y todos ellos cortados por el mismo patrón, todos ellos soporíferos y todos ellos reiterativos en los mismos contenidos. Salvo diminutos matices, vista una, vistas todas. Así que como comprenderéis, la idea de agarrar fuerte por la cintura al debut cinematográfico del tal Todd Levin, no era lo que se dice precisamente, uno de mis sueños húmedos de adolescencia. Y cuando la sangre no llega al río, mal. El hojaldre no sube.Y no lo era porque yo, aunque razonablemente limitado intelectualmente, si diré que tengo los huevos pelados en esto de devorar... celuloide y aunque sea de rebote, alguna noción del medio, tengo. De olfato bien también, aunque me suelen decir que como con los ojos, así que no me fueron necesarias muchas luces para discernir que lo que se escondía detrás de la máscara no era Leslie Vernon, ni mucho menos una morenaza pálida como la leche de soja, de generosas formas y afilado glamour, sino un “home invasion” como la copa de un pino. Definitivamente, el hojaldre no sube. HORROR.

Crónica de una muerte anunciada, en casa. Acto II: La chica de mis sueños no solo es eso, también es una jodida pitonisa pese a lo que siempre había pensado al respecto.

“Static”. Ese es el título de lo que tenemos cociendo en el horno. Y si, mi... olfato, no falló en esta ocasión, “home invasion”. Antes de eso, que quede claro que aquí hay drama, que la familia que da vida a esta fábula, no es de cuento de hadas. Todo lo contrario. Hablamos de dos personas azotadas por una terrible pérdida, por el vacío de una ausencia y por el peso de la culpa, una de las cargas más difíciles de sobrellevar, en vuestro planeta y en el mío. Él, escritor, de relativo éxito me atrevería a vaticinar, aunque como veremos a continuación, la de los dotes adivinatorios es mi preciosa compañera, novia, mujer. Ella, desubicada, atormentada y encerrada en la soledad de la a veces, traicionera tranquilidad. Una casa en medio de verdes prados en la cual él (Milo Ventimiglia), eyacula sus últimas gotas de creatividad para cerrar con satisfacción la fecundación de su nueva novela. Mientras, ella (Sarah Shahi), se ahoga por dentro con las gotas de sus amargas lágrimas.

Y abrimos la tapa dura. Pasamos las primeras páginas de la historia. En ella se nos presentan los personajes, sin prisas, quizás de forma prohibitiva para aquellos que empuñan la bandera de la impaciencia. A mi juicio, a la velocidad correcta. Hay cosas que requieren su tiempo para hacerlas bien. Tanto él como ella lo hacen bien, se nota que su medio es el cine, no el teatro. Y les creemos, ¿de eso se trata no?. Luego llega la otra, mal número el tres, más cuando los cimientos sobre los que se sostienen los dos primeros, se tambalean desgastados por la erosión del tiempo y las penurias. La otra (Sarah Paxton), indefensa, inocente, de rostro angelical y azulada mirada, irrumpe en la casa de ellos. Uno, dos, tres, CAOS.
Y aquí es cuando no salgo de mi asombro, es a partir de este punto cuando la belleza que descansa a mi lado sobre la comodidad púrpura, comienza a disparar sus profecías. Cual Nostradamus, pero en sexy. Se anticipa a todas y cada una de las situaciones que se dan desde ese punto en adelante y eso, sabiendo de buena tinta que de pitonisa tiene poco, solo puede significar una cosa, que el asunto es previsible, claro, esto es un “home invasion” y efectivamente, ya lo hemos visto antes. Lo raro, lo extraño, es que por una vez, a mi me resulta perturbadoramente interesante, hay algo en el fondo de este pozo que me obliga a mantener la mirada fija en su negro abismo sin ídem. Son precisamente aquellos diminutos matices de los que os hablaba, los que me ponen la mosca detrás de la oreja y me pican la curiosidad. Me rasco y lo hago a conciencia. Punto este, en el que le digo a mi destino, ligero de ropa, que todo va a depender de como termine la historia, que si lo hace como siempre y tan solo pretendiendo ser un “home invasion” más, esto, pese a su buena compañía, habrá sido una pérdida de tiempo, otra más, pero, que si de todo esto, sale algo diferente o al menos, se intenta que salga, porque a veces con la intención, es suficiente, “Static”, puede, y solo puede, no caer en el saco del olvido.

Crónica de una muerte anunciada, en casa. Acto III: Tu a Boston y yo a California o cuando se juntan el hambre y las ganas de comer.

Llega el desenlace de la trama. ¿Hemos pasado miedo?¿Hemos experimentado tensión? Evidentemente no, eso esta reservado de forma exclusiva para las grandes ocasiones y “Static” no se cuenta entre ellas. Pero oye, tampoco nos hemos aburrido y eso, hablando de un “home invasion”, no es algo que deba tomarse a la ligera. Yo he permanecido enganchado a la pantalla de principio a fin, ni la más dulce de las lenguas ha conseguido desviarme del camino. Mérito para “Static”. ¿Colma dicho desenlace las expectativas creadas? Pues no. Las expectativas rara vez se colman. Yo, y cualquiera de vosotros estimados lectores, con un poquito de imaginación y valiéndonos de las múltiples herramientas que el filme ha puesto a nuestra disposición a lo largo de 80 minutos, podríamos haber parido (ellas), engendrado (nosotros), un final mucho más incisivo e imaginativo, de eso que no le quede duda a nadie, pero, no obstante, “Static” hace un esfuerzo por sorprender y en ese escenario, doy buena fe de que, para bien o para mal, lo consigue.

Por supuesto, a la hora de viajar, a la hora de elegir un destino, cada uno busca aquel que más se adapta a sus necesidades. Vaya por delante que “Static” es un “home invasion”, si, pero atípico, que se sale ligeramente de las rígidas pautas de un género que habitualmente tira de visceralidad y que rara vez arriesga, por lo que los que esperen más de lo mismo, seguramente se quemarán los dedos con la bandeja del horno. Serán los bienaventurados que busquen expandir su paladar y no tengan miedo a lidiar con nuevas y exóticas especias, aunque no todas ellas sean agradables en boca, los que sabrán valorar el intento por parte de “Static” de ofrecer algo minimamente “fresco” pese al hecho evidente, de que la obra podría haberse cerrado de forma mucho más satisfactoria, llevando incluso a consenso, a todos aquellos que no se ponen de acuerdo a la hora de viajar.
Si tu vecino de abajo sube a quejarse una noche de domingo porque claramente es un amargado y, queriéndote con tu pareja en el sofá del salón, se te ha ido un poco más de la cuenta la voz, no solo no te avergüences, enorgullécete de la buena salud de tu vida sexual y cuéntaselo a tu jefe el lunes por la mañana por menos apropiado que pueda resultar: Pese a que previsible, ciertos elementos de la historia consiguen que te enganches a ella como una lapa y su desenlace, que aunque insatisfactorio, consigue darle sentido a lo que hemos estado viendo y dota de paso al filme ,de cierta personalidad con respecto a cientos de propuestas similares.

O por el contrario, no vuelvas a fornicar en dicho emplazamiento sin meterte un calcetín en la boca a modo de mordaza, porque amarse con locura y pasión en tu propia casa, esta mal: Si no conectas con el desenlace, la cosa puede degenerar en una auténtica tomadura de pelo y el hecho de que la historia carezca de ese punto de genialidad que la habría elevado a cotas mucho mayores.

8 comentarios:

Missterror dijo...

Rector- en tu maravilloso (y de otra galaxia, en la que te encuentras exiliado)análisis, te has olvidado decir que la mezcla de géneros reales-irreales es nefasta en "Static"...Y es que Rec, en esta película volvemos a los orígenes, porque no podemos estar más en desacuerdo.
De entrada, tengo que decir, que los "Home Invasion" me encantan, hacen que el corazón se me salga, pocos me han desagradado. La idea de ver la seguridad de tu hogar violada sin poder hacer nada, me parece terrible, y con nada que se haga, los resultados de esas propuestas son TREMENDOS. NO es el caso de esta "Static", que como su propio nombre indica es un título estático, no solo porque se hace pesadísimo, y que , como bien apuntas, no tiene nada de tensión (algo imperdonable en este subgénro), sino porque el giro final es tan absurdo...es tan triste tener que terminar así...da tanta penita que SPOILER - un fantasma tenga que explicar que es un fantasma- FIN SPOILER, que en serio, me pareció absurdísimo hacer una mezcla, que claramente no funciona para nada.

Para mi, una pérdida de tiempo (por mucho que estuviera en la mejor compañía del mundo) :+

saludos

El Rector dijo...

Missterror, a mi el problema, es que los "home invasión" no me suelen generar ningún tipo de tensión. Es cierto que Static no es ninguna excepción a dicha regla, pero al menos, esta propuesta en concreto, dentro de sus limitaciones y de lo mal o bien resuelta que pueda estar, te hace pensar (por lo menos a mi me lo hizo), hace que intentes buscarle sentido a lo que estás viendo y ahí, es donde creo que reside el secreto de su éxito. Esa es la semilla de su interés.

Yo siempre busco la originalidad y es lo que más valoro. Ver siempre lo mismo, por lo general, me aburre.

Ves? de la buena compañía no me canso ;)

Saludos.

thewronggirl dijo...

Bueno, tiene pinta de que esto no me va a gustar. No tengo una idea tan fomentada sobre raíces sólidas como vosotros sobre si me gustan los Home Invasion, algunos sí y otros no, no se...
Como todo en esta vida, supongo.
¿Le doy una oportunidad?

david abraham basualdo silva dijo...

Queridos amigos de Nido de Curvos aquí les dejo una pequeña sorpresa que les tengo. Les entrego el premio Liebster Awards como unos de los mejores 11 blogs de la red, para mí. Vayan al enlace para más información sobre de que consiste este premio.

Saben que les tengo un gran respeto a todos ustedes y también un enorme cariño. Un saludo grande a todos los que hacen de este, un excelente y genial blog que me encanta visitar y leer. Los espero!.

http://horror-thriller.blogspot.com/2013/06/premio-bloguero-liebster-award.html

andres pavone dijo...

Al Rector Bueno, a mi mucho no me llaman las home invasion, a mi esposa les aterran. Hace poco vi HOME SWEET HOME de David Morley, no me sorprendio pero me gusto ya que transmite mucha tencion.LA CRITICA Y EL ANALISIS DE LA PELI COMO SIEMPRE SUBLIME!!!!, ESO SI, TE ME ENAMORASTE!!!! HOMBRE.."la belleza que descansa a mi lado...........

El Rector dijo...

David, muchas gracias, el respeto y el cariño son mutuos y es una gran satisfacción para nosotros, que nos incluyas entre tus 11 blogs favoritos. Ya nos han otorgado dicho premio en varias ocasiones, pero sin duda éste, tiene un valor añadido.

Felicidades también por tu nominación, haces un trabajo excelente en El Extraño Mundo del Horror y te lo mereces.

Andres, pues coincidimos entonces. La de Home Sweet Home la tengo pendiente, pero no me llama demasiado la atención, por no decir nada.

Una vez más, muy agradecido por tus palabras. SUBLIME es leer comentarios como los tuyos.

Aisss el amor... al final todos picamos, no? ;)

Saludos y mil gracias a los dos.

El Rector dijo...

Twg, la realidad es que Static es una película mediocre, todo mi juicio se basa en que a mi no me van nada este tipo de productos y éste, me sorprendió porque dentro de sus miserias, intenta ofrecer algo diferente y lo consigue.

No tengo tan claro que a ti no te pueda gustar, es de esas películas de hacerte pensar e igual tu la disfrutas.

Saludos.

thewronggirl dijo...

Quizá la vea, pues!

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