lunes, 3 de noviembre de 2014

Crítica: Zombeavers

En ocasiones, en nuestro constante afán de encontrar la genuinidad (al menos, las mentes más inquietas) en todo aquello que hacemos, nos olvidamos que fue el descubrimiento de algo tan simple como una rueda, lo que a la postre, terminó por hacer girar al mundo. En el cine (como en cualquier otra manifestación artística), hordas de cabezas pensantes auto devoran sus propias neuronas en esa búsqueda cuasi mística para unas, utópica para otras, que les abra las puertas del edén de la creatividad y por ende (supuestamente), del éxito. Por suerte o por desgracia, somos criaturas imperfectas de la creación y creatividad (entendida como algo subyacente al talento) y éxito, no tienen porque ir de la mano. Solo así se puede entender la popularidad alcanzada por determinadas propuestas de dudosa calidad mientras auténticas delicatessens, se marchitan y mueren en el anonimato.

En una edad cinematográfica tan oscura como la que nos ha tocado vivir, donde la mediocridad está tan arraigada que solemos olvidar casi instantáneamente y de manera sistemática gran parte del cine que consumimos, hay que exprimir todas las fórmulas posibles, para llegar al público, por más ruines que estas sean. Ahí entra la magia del ilusionismo publicitario, capaz de vendernos un tiburón que vuela como la bomba del año y que además, nos lo lleguemos a creer tanto como para convertir una tomadura de pelo, en una lucrativa franquicia. Dicen que una sociedad se merece a sus políticos. Igual, los espectadores, también nos merecemos parte el cine que hoy tenemos. 

Tras esta pequeña y como casi siempre, pesimista reflexión de un servidor, decir que viendo como está el patio, igual hay que bajar un poco el listón, las expectativas o ambas cosas y dejar de buscar la excelencia (dicen que las cosas se encuentran cuando no se buscan) para dejarnos cortejar por el lado más canalla (en todos los sentidos) del celuloide, supuesto en el cual, quizás podremos disfrazarnos de cordero para ser uno más del rebaño y disfrutar tanto de mediocridades (solo así se pueden entender cosas como “Annabelle”), como de todas estas majaderías calentadas a micro hondas, fecundadas por la jeta de unos creadores de cuestionable talento para el cine, pero con mucho ojo para el negocio y paridas y acunadas por obra y servicio del bajo o nulo nivel de exigencia del espectador actual, dentro y fuera del género. 

Con el tirón que siempre ha tenido el cine zombie entre los aficionados al género y el no menos cariño cosechado a lo largo de los años por el ídem de animales asesinos, era de extrañar que ambos sub-géneros no hubieran convergido ya a estas alturas. Después del lubricante éxito de propuestas cómicas como “Ovejas Asesinas” (“Black Sheep”, Jonathan King, 2006) o “Sharknado” (“Sharknado”, Anthony C.Ferrante, 2013), el debutante Jordan Rubin se sube al carro de la canallada efectista y desvergonzada para traernos, previo agresiva campaña publicitaria, el choque cultural que muchos estaban esperando, zombies y animales asesinos en una misma película: “Zombeavers” (“Castores Zombies”). 

“Zombeavers” es una simpática (que no hilarante) serie B con descendencia a Z que para no perder la costumbre, rinde homenaje al cine de terror de los ochenta. Una película de paupérrimos recursos que tal y como se hacia antaño, consigue sacar el 200% de los escasos medios de los que dispone, construyendo, a partir de cuatro muñecos y otros tantos gags estúpidos, un validísimo entretenimiento que además, no dejará a nadie indiferente, ya sea para bien o para mal. En lo personal, me cuento entre los primeros, pues tengo que reconocer que he salido bastante satisfecho de este enésima aventura rural en la enésima cabaña del lago y es que amigos, a veces, cuando hay cariño, todo se ve desde otra perspectiva, incluso los demonizados tópicos y clichés del género. 

De hecho, que “Zombeavers” no fuera un cúmulo de estos, hubiera supuesto una grandiosa decepción. Pero tranquilos, no falta ni uno solo de ellos. Un escenario recurrente, personajes estúpidos, chicas monas ligeritas de ropa (algún que otro destete incluido y parece mentira que adía de hoy, esto siga sumando puntos dentro del terror), sexo, lenguaje malsonante, FX de vergüenza, sangre, un guión absurdo... vamos, todo aquello que uno espera de una propuesta como la que nos ocupa. De ahí que el margen de fracaso del amigo Rubin, sea proporcional a la originalidad de su propuesta, es decir, cero. “Zombeavers” ofrece ni más ni menos, que lo que promete. Así que por una vez y sin que sirva de precedente, hay que reconocer que su campaña de publicitaria, lejos de engañosa, ha sido una fiel y emotiva declaración de amor.

Ante semejante ejercicio de honestidad, pocas cosas se le pueden reprochar a la cinta. Estamos ante uno de esos contradictorios casos donde todos o gran parte de los contenidos del filme, podrían transfugar de virtud a demérito y viceversa. Esto, por supuesto, para aquellos que sepan disfrutar de este tipo de propuestas absurdas, absoluta carne de maratón nocturno de festival o para disfrutar una noche loca en casa con los colegas y olvidar tras (o durante) unas cuantas cervezas. No creo que se pueda o se le deba exigir más a “Zombeavers” y por ello, me tiro de los pelos del bigote tras leer determinados comentarios sobre el filme tras su exhibición en Sitges... ¿de verdad alguien se esperaba otra cosa? Pero claro, supongo que es más fácil y sobretodo, mejor visto, reírse de (y no “con”) los ridículos castores zombies que de la gafapastada de turno que nadie ha entendido y que por supuesto, a nadie le ha gustado. 

En resumen, hablar de “Zombeavers”, no es hablar de la mejor comedia de terror de la temporada, ni siquiera de una de las mejores, todo lo contrario, es hablar de una chorrada mayúscula, de nula originalidad y cinematográficamente mediocre a todos los niveles, pero también es hablar de ochenta minutos de honestidad y entretenimiento sin pretensiones en una cinta hecha con y desde todo el cariño del mundo al género y plagada de afectuosas referencias al mismo: “Evil Dead”, “Creepshow”, “Critters”, “La Noche de los Muertos Vivientes”... sin todas ellas, no habría sido posible dar forma a semejante macarrada ochentera que como digo, encantará a unos y horrorizará a otros. 

Lo mejor: Sabiendo lo que se tiene entre manos (y no hacen falta demasiadas luces), es imposible no pasar un buen rato con esto. 

Lo peor: Se queda algo corta en cuanto a gore y mala leche. Y puestos a pedir, algo más de ingenio en los gags, tampoco habría venido nada mal, le habría servido para subir ese par de peldaños que separan la sonrisa, de la carcajada. “Zombeavers” se acomoda en lo primero.


27 comentarios:

Missterror dijo...

Pues claro que sí!!!! "Zombeavers" da para lo que da, y o vas con las ideas claras de que va a ser un título simpático, o mejor ni te acerques. Esto es serie Z, con bichejos robóticos propios de un parque de atracciones, que por muy zombies que sean te quedarías de mascotas. "Zombeavers" es sinónimo de malas actuaciones, absurdeces sin igual, castores humanoides, y bikinis.
En ningún momento se toma en serio a sí misma, y eso es lo importante.
Coincido contigo en que le falta mala leche en las muertes pero claro, eso implica más money money...), y no termina de arrancar como comedia nunca, pero insisto, es simpática y entretenida. ¿Se puede esperar otra cosa de un título así?

Yo le habría quitado una de las estrellitas que le das, pero aprueba, de eso no hay duda, y con todos sus fallos, cumple con su cometido y ofrece lo que promete.

Destaco el final, que me pareció magnífico. Hacía mucho tiempo que un inicio y un final, no estaban tan bien hilados y resultaban tan redondos.

Tu crítica, Rector, más grande que los dientes de los castores!!!

Saludos

El Rector dijo...

Missterror, yo siempre digo que más difícil que hacer una película de terror que realmente horrorice, es hacer una comedia de terror que sea realmente divertida. Es cierto, como comentamos, que "Zombeavers" no alcanza ni mucho menos las cotas de diversión de otras propuestas similares, ni por asomo llega a la genialidad de cosas "Tucker & Dale vs Evil" o "John Dies at the End", dos de los mejores exponentes del subgénero en los últimos años, pero si es cierto que la simpatía la tiene y que no aburre en ningún momento, lo que no se puede decir de otras propuestas similares.

Tanto prólogo como epílogo son de lo mejor de la película. Es curioso porque al inicio, si hacen acto de presencia unos diálogos de cierta brillantes, que luego, no tienen continuidad en el resto del filme.

Solo discrepo contigo en lo referente a las interpretaciones. Yo fuera de algún histrionismo aislado, veo un nivel general por encima de la media de lo que vendría siendo la serieB/Z.

El diseño de los castores, me encanta. Lo que se puede hacer con cuatro muñecos peludos y unos cuantos hilos... entrañable.

Saludos.

Rul T. dijo...

Es una de las pelis que tengo ganas de ver y más después de leer que lo que hay es lo que hay.
Promete un buen rato, con colegas aún mejor.

May Dove dijo...

Las ganas que yo le tengo a zombeavers, para reírme con y de ella; no hay palabras para expresarlo.
No espero nada! Todos recuerden que yo escribí 2000 palabras de Sharknado y me quedé tan ancha :)
Hay que ir a ver las cosas sabiendo lo que son!

El Rector dijo...

Rul T, no dudes ni por un instante que es una fantástica opción si se trata de una velada con los colegas. La cantidad e intensidad de las risas, será proporcional a la cantidad e intensidad de la cerveza engullida.

Ofrece ni mas ni menos, que lo que promete.

TWG, en toda su humildad (y mediocridad a nivel técnico), que es mucha, te puedo decir que es bastante mejor en todo, que tu idolatrada "Sharknado".

No tengo la menor duda, de que la vas a disfrutar como una cochina. Con cerveza irlandesa, ni te cuento ;)

(modo sarcasmo ON) Supongo que esa gente que tanto la crítico y se rió de ella (que no con ella) después de su proyección en Sitges, esperaban ver una película de Isabel Coixet, pues claramente, es lo que se desprende de su sinopsis y abundantes afiches publicitarios... (modo sarcasmo OFF)

Saludos.

damien thorn dijo...

Estupenda crítica, compañero, que muestra lo generoso nque puedes llegar a ser, porque como MissT yo le quitaba alguna estrella,,, Pero es cierto que sabiendo lo que se tiene entre manos, un mal rato no se pasa, y eso es de agradecer... Coincido en que arriesga poco, una dosis de gore de mas le vendría que ni pintada!!!
Felicidades por tu crítica valiente, amiguete!
Los abucheos y el mal recibimiento no hacen sino darnos cuenta de lo ceporros que llegamos a ser en cuanto nos ponemos en modo gafapasti.
A mi que me den castores zombies y menos parafernalia absurda y cooltureta.
Saludetes, Grande

Romasanta Macias dijo...

Es tan cachonda la idea, que me la descargué y vi un trozo. Es un despropósito tan grande y sincero que la veré entera para reírme aún más, OMG!!! Eso sí gran regalo de navidad un peluche castor zombie.....ojo quede venderían muy bien!!!

Felicidades por su crítica Sr.Rector!!
ABRAZOS

El Rector dijo...

Damien, pues si algún "gafapasti" entró a sala esperando otra cosa de "Zombeavers" que lo que prometía y que honestamente ofrece, igual debería ir planteándose o bien un cambio de look, o bien una revisión ocular.

Le falta, le falta mucho para meterse entre las grandes comedias de terror de los últimos años (que no han sido demasiadas, todo sea dicho), pero ni cae en vergüenzas ajenas (cosa que no se puede decir de todas) ni aburre (ídem de ídem), así que yo, le veo toda la justicia del mundo a ese 6,5 :)

Romasanta, pues retomela. Si le gustó lo que comenzó a ver, no le defraudará el resto.

Prometo avisarle si un encuentro uno de esos castores zombie en formato de peluche, que seguro que los hay, pues son los que utilizaron para la película, jeje.

Gracias por vuestros comentarios.

Saludos.

Romasanta Macias dijo...

Hace dos días acabé de verla...me lo pasé de lo lindo gracias a lo desenfadad que era!!!! Sí que debo decir, que más mala leche hubiera dado mayor empaque al producto!!! Pero la verdad que los ataques castores son de un friquismo premium inigualable!!

Anónimo dijo...

Una bizarreada total pero lo peor fue el innecesario revoleo del perrito(eso fue real no era una mala imitación de peluche) y ver la desesperacón de su carita al nadar hizo que lo "divertido"de esta forrada se vaya a diablo y ahí dejé de verla ...

El Rector dijo...

Romasanta, con un poquito más de mala baba y gore, algunos incluso la podrían tener en consideración de cinta de culto :)

Anónimo, la secuencia en cuestión es una de las más gamberras de la película y precisamente, es un poco lo que se echa en falta en la misma. Por supuesto, no tengas la menor duda de que el animalillo en cuestión, se lo pasó en grande rodándola y no sufrió el menor daño.

Saludos.

Chanpoo dijo...

Yo me he reído con ella. Me ha gustado y es lo que me esperaba. Sí, podría estar mejor haciendo un poco más corta la primera media hora y apañando algunos FX que más que cutres apropósito estaban hechos con desgana -la sangre en el lago o los saltos de los castores- pero también son impresiones de cada uno. Para lo que es, funciona.
Eso sí, yo creo que será peor que esta...
http://www.chihuanhas.com/

El Rector dijo...

Chanpoo, pues si te has reído, creo que ya ha conseguido su propósito con creces. Dudo mucho que tenga ninguna pretensión más allá de ello. Lástima como comentas, que no se haya puesto un poquito más de énfasis en esos efectos especiales, no se si por recursos, o por desgana, aunque claro, entonces igual ya estaríamos hablando de otra cosa y no de una serie Z cervecera.

Desconocía esa nueva mutación, pero tiene pinta de terror absoluto :)

Saludos.

May Dove dijo...

Ojala la película de la piraña-chihuaha en coming soon...

El Rector dijo...

TGW, te la apunto entonces? ;)

Saludos.

May Dove dijo...

Uy, y tanto!!!
Que Missterror me la apunte porque la quiero si o si.

Chanpoo dijo...

¡¡ Pero qué coj... perdón, ¡¡ Pero qué narices, pongo yo la de los chihuhuitas y ahora me la quieren quitar !! Nos la jugaremos a una partida de tarot... ^_^

El Rector dijo...

Venga chicos/as, no os peléis, que uno/a se quede las pirañas, y e/lal otro/a los chihuahas :)

Saludos salomónicos.

May Dove dijo...

Jajajajajaja
Yo si la quiere Chanpoo, por ley es suya! Si no, me la quedo yo porque chihuahuas asesinos :_________)

Chanpoo dijo...

Quién adivine cuándo meten a la Pantoja en la cárcel gana ^_^

May Dove dijo...

Jajajajajaja
Ojala fuera mañana!

Chanpoo dijo...

Atentos: Después de los castores, ahora llegan los canguros zombies
http://www.dreadcentral.com/news/81600/zombies-become-waterborne/

El Rector dijo...

Y las posibilidades son tantas como especies disponibles sobre la faz de la tierra... ¿también os vais a pelear por esta? A ver como lo hacéis entonces ahora que la Pantoja ya está entre rejas :)

Saludos.

May Dove dijo...

Dios mío... Chanpoo, una para cada uno. Y todas estas propuestas que me traes, me roban el corazón, que lo sepas!

Rul T. dijo...

Una noche tonta que me ha servido para poder disfrutar esta fricada sin parangón. Mala leche le falta un cacho y, ya puestos a pedir, más irreverencia, pero la verdad es que hay que echarle pelotas para hacer una peli así y salir más o menos airosos del intento.

Ahora va un spoiler................


Casi se me saltan las lágrimas cuando hasta el último suspiro parecía que se iban a saltar la regla de oro: "Si te se ven las tetas, estás muerta". Aunque la escena final es buena.

El Rector dijo...

Rul T, en algún otro año, de cosecha menos fabulosa que este en lo que al fantástico se refiere, algún que otro osado se habría atrevido a meterla entre sus mejores películas del año... quien sabe :)

Saludos.

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