domingo, 11 de agosto de 2019

Crítica: Midsommar

La magia de mayo es indiscutible. En casi cualquier lugar del mundo, mayo marca un inicio, un cambio que hay que celebrar. Mayo marca el comienzo del verano, no estacionalmente, pero sí convierte en realidad que la asociación verano-sol es más real que cualquier fecha impuesta en el calendario. Si mayo es el mes de las flores, lo es porque el sol así lo desea. El sol, hacedor de vida, es la principal deidad a la que venerar y ofrecer nuestro agradecimiento. Lo hacemos inconscientes, mirando hacia el cielo en calma y cerrando los ojos a media sonrisa para entrar en conexión involuntaria y reconocer nuestra necesidad. No se nos ocurre una mejor forma de festejar que el sol estará más presente en nuestras vidas desde mayo que con cánticos y bailes alrededor de árboles y palos de mayo adornados con flores. Esa nuestra manera de dar las gracias a una energía superior que nos permite seguir con aliento. Damos las gracias al sol riendo, bebiendo, cantando, entendiendo y asimilando.

Celebramos Los Mayos, Beltane o el May Day porque nos sentimos cómodos con celebraciones paganas que exaltan los favores de la naturaleza. Curioso que también nos sintamos cómodos quemando troncos, árboles o flores para culminar esas celebraciones, pero no os contaré nada del ser humano que ya no sepáis. Sea como sea, lo importante es que somos capaces de entender el papel de la naturaleza en todo este juego de la vida y cómo mayo nos llena de fuerza. Incluso las brujas entienden su importancia y festejan su noche de Walpurgis en ese mes. Mayo nos envuelve en flores y en junio los días son más largos, tanto que en Escandinavia comienzas sus noches blancas con periodos de luz durante las 24 horas del día. En Suecia, en concreto, el sol de medianoche es una realidad tan cierta, como que la festividad del Midsommar se celebra cada año a finales de junio para precisar que el verano realmente comienza a partir de ese momento, aunque no olviden su conexión con el mágico mes de mayo alzando su palo. Y todo era magia y gozo hasta que llegó Ari Aster.


“no entiendo en qué momento se decidió que el género de terror se limitaba solo a la sensación de miedo, olvidándose de la incomodidad o la perturbación”


“Midsommar” es la experiencia más intensa de este verano. Más que un buen festival de música, más que el chapuzón más refrescante en el mar más limpio que encontréis, más que los nervios de iniciar un viaje a un lugar que descubres por primera vez, más que la sonrisa en la cara en el último minuto de trabajo antes de las vacaciones. “Midsommar” puede con todo eso porque su propósito es perturbar y justamente de eso va el terror, amigos.

Este género se construye desde la intranquilidad y la alteración, por tanto, todo aquello que tenga la fuerza de agitarnos por dentro es un objetivo cumplido dentro del género. Creo que no es necesario aclarar esto por enésima vez, pero me apetece hacerlo porque han sido muchas las veces que han acusado al director y guionista Ari Aster de vender como terror lo que es drama. Vuelvo a la frase “es un drama, no es una película de terror” una y otra vez y no entiendo en qué momento se decidió que el género de terror se limitaba solo a la sensación de miedo, olvidándose de la incomodidad o la perturbación, justamente lo que para mí mejor define el terror.

“Midsommar” es una película de terror, por supuesto que lo es. También es un drama, por supuesto que lo es. El terror se edifica sobre el drama porque toda película de terror conlleva un drama. No soy capaz de recordar ni una sola película de terror que no se levante desde un drama. Otra cosa es que el director en cuestión otorgue más protagonismo al drama en su película o lo relegue a un segundo plano como simple palanca de arranque. Ari Aster se engloba en los del primer grupo, los que prestan mucha atención al drama para generar la perturbación que permita brillar al terror. Y lo hace porque es un genio de la incomodidad, el mal rollo, la perturbación y la inquietud. Ni más, ni menos.


“Cuando un director arranca su filmografía con una obra maestra del calibre de Hereditary, lo normal es que no pueda superarlo jamás, incluso ni siquiera acercarse”


Con este segundo largometraje, Aster ya deja claro que tiene un sello personal bastante pronunciado y un interés especial en ahondar en las relaciones familiares obsesivas, ritos paganos y en las diferentes interpretaciones del dolor que conlleva una pérdida. Aster como guionista es implacable y cruel, despojando a sus protagonistas de toda protección familiar para que conozcan el verdadero dolor, el terrorífico dolor psicológico de una persona que cree que ya no puede sufrir más aunque siga conociendo otras formas de tortura.

Este denominador común en “Hereditary” y “Midsommar” es básico para entender la dirección de Ari Aster. “Midsommar” partía con la dificultad y presión que supone ser prueba de fuego. Cuando un director arranca su filmografía con una obra maestra del calibre de “Hereditary”, lo normal es que no pueda superarlo jamás, incluso ni siquiera acercarse. “Midsommar” no está al mismo nivel de “Hereditary”, como era de esperar, pero sí se acerca mucho en calidad. Ambas consiguen que la experiencia sea poco menos que traumática y tener un dos de dos en este aspecto está al alcance de muy pocos directores, mucho menos cuando todavía está dando sus primeros pasos.

Si “Hereditary” fue el culmen del terror familiar, “Midsommar” lo es del folk horror psicotrópico. Un viaje por la Suecia más soleada y brillante que hace detener la vista ante la diferente perspectiva del horror. “Midsommar” es esa mirada directa al sol que no permite tener los ojos abiertos por completo pero obliga a fijar bien la vista para entender lo que está ocurriendo. No es una película críptica, ni mucho menos, pero el entendimiento se tiene que hacer desde dos perspectivas: los habitantes de la comunidad de Hårga y los extranjeros asistentes a la festividad del Midsommar. Por una parte, la tradición arraigada y la naturalización de determinadas aberraciones y por otra la consciencia de esas aberraciones. Para ello, entra en juego la desubicación de los personajes y la tramposa y constante utilización de las drogas como canalización de una realidad que es de todo menos normal. Aster abusa de los elementos psicotrópicos para ajustar las reacciones de los personajes al guión bajo el paraguas del cambio de percepción o estado de consciencia. El recurso es perfectamente válido, lo sé, pero también es el más fácil.


“Aster abusa de los elementos psicotrópicos para ajustar las reacciones de los personajes al guión bajo el paraguas del cambio de percepción”


Sin duda, la apertura de “MIdsommar” es brillante, un prólogo brutal que marca, de nuevo, una clara intención de hacer valer el drama más desgarrador como catalizador del horror para el espectador. La empatía con Dani, la protagonista, es inmediata y eso ayudará durante toda la experiencia a pasar por diferentes sensaciones y percepciones, tal y como marca el director. “Midsommar” se desarrolla de una forma pausada y gentil, se podría decir que incluso es delicada, hasta en los momentos más salvajes se muestra bucólica. Los planos aéreos, el constante uso del gran angular, los primeros planos, los contrapicados y la soberbia fotografía de Pawel Pogorzelski al servicio de la potencia del sol y la luz, son el contrapunto perfecto a la crueldad del guión. El guión es el viaje de Alicia en el país de unas maravillas muy particulares, que mezclan flores con infiernos y muerte con descubrimiento.

Respecto a este descubrimiento, tengo claro que “Midsommar” no tiene como objetivo el shock del espectador cuando entiende lo que se ha estado generando durante todos los minutos de metraje, “Midsommar” es muy predecible en este aspecto y juega con la certeza de que el espectador sabe lo que va a ocurrir. Lo que Aster se propone en este caso, es mantener ese enfermizo estado de perturbación de inicio a fin, aun con todas las cartas mostradas casi desde los primeros compases. Nosotros sabemos los pasos que el director dará en cada momento, pero lo que solo el director sabe y nosotros desconocemos es cómo los va a dar.


“Midsommar es una película difícil de eliminar del pensamiento, con una escenografía bestial, unas imágenes que no podremos quitarnos de la mente en muchísmo tiempo, una crueldad psicológica desmedida”


Todos entendemos el folk horror, hemos visto ya muchas películas de este estilo que nos han marcado los pasos. Ari Aster, que es tan fan del cine de terror como nosotros, también las conoce y no lo oculta. “Midsommar” está llena de referencias. Por supuesto, la más evidente es “The Wicker Man” (Robin Hardy, 1973), aunque yo no creo que sea tanto por la historia (que obviamente es muy parecida), sino por la inclusión del humor más negro en determinadas secuencias ( Y esto sí es nuevo en Ari Aster). Uno podría pensar que en las escenas rituales están pasadas de frenada y podría acertar. Yo misma lo pensé porque, desde mi perspectiva, no había necesidad de provocar risa en ningún momento, pero esto solo atiende a gustos personales, no a la objetividad con la que debería mirar. Objetivamente, no se le puede recriminar nada a “Midsommar” en este aspecto ya que el exceso está presente desde el inicio, e insisto que el uso de las drogas es el comodín para todo. Subjetivamente pienso que un tono más sobrio habría conectado mejor con la locura plasmada.

En cualquier caso, “Midsommar” es una película difícil de eliminar del pensamiento, con una escenografía bestial, unas imágenes que no podremos quitarnos de la mente en muchísmo tiempo, una crueldad psicológica desmedida, unos efectos demoledores en los que Aster se recrea una y otra vez y un casting perfecto para la ocasión. No es posible escribir esto sin alabar la maravillosa interpretación de Florence Pugh y la gran dirección de Ari Aster en este aspecto. Él dirige a cada una de sus protagonistas para que ganen premios y al resto de los intérpretes para hacer más grande cada escena. No sé si “Midsommar” era la mejor película que Ari Aster podía hacer después de “Hereditary”, pero sí sé que es uno de los peliculones del año. Intentar menospreciar películas de terror por el mero hecho que estén bien hechas y se alejen de una menor calidad que erróneamente se relaciona con el género, calificándolo de gafapasta o dramón, no ayuda en absoluto a que el terror se considere un género mayor dentro del cine y por fin obtenga el reconocimiento que se merece. Es una deuda que ya dura mucho tiempo. Skol!


12 comentarios:

Rael dijo...

Hola MissTerror, primera vez que comento (aunque he leído docenas de entradas, qué gran blog). Los anglosajones resolvieron bastante bien la discusión de qué es cine de terror o no llamándolo "horror". Creo que el concepto de horror es más amplio y profundo. Hasta un documental puede causar horror del bueno (Capturing the Friedmans, por ejemplo). Un abrazo desde Argentina

MAX CADY dijo...

Gran crítica como siempre Miss Terror, aunque discrepo sobre la propuesta de Ari Aster y la valoración general del film.

No voy a entrar en mucho detalle en si es o no una película de terror (que para mí no lo es), ya que sería demasiado largo. Solo mencionar que pese a crear malestar, inquietud y posiblemente cierta repulsión en algunos espectadores, este drama con pasajes perturbadores, no genera miedo. Entendiendo miedo como aquella sensación que provoca angustia y alteración ante un peligro manifiesto (real o imaginario). Es cierto que es muy complejo medir dicha sensación, y tiene una enorme interconexión con el intelecto y el componente cultural y educativo de cada uno, por lo que estoy de acuerdo con Rael, que la categoría de horror, con un componente más visceral y directo si encajaría mejor en la catalogación de la película.

No obstante, disquisiciones a parte, la propuesta (muy esperada por mí después de la estupenda Hereditary) sólo me ha resultado parcialmente disfrutable y me deja un cierto sabor amargo de lo que podría haber sido y no es.

Técnicamente portentosa (fotografía, sonido, banda sonora, efectos especiales, etc.) y con unas interpretaciones estupendas, muy superiores a lo que depara el género, pero con un guión de desarrollo tan moroso, prácticamente todas las escenas están alargadas hasta límites indeseables, que hacen que pierda interés por lo que se me quiere contar (que en el fondo es muy poco). Lástima, pues con 30 minutos menos, o algún giro inesperado (pensaba por momentos que la cosa mutaría a deidades “cósmicas” muy del gusto del autor de Providence), podría haber resultado un peliculón antológico, quedando en realidad la propuesta en interesante y por momentos, visualmente deslumbrante. Reconociéndole, eso sí, la enorme virtud y valentía de querer generar sosiego y perturbación con una luz y claridad casi cegadoras.

Apostando a futuro como lo hago por Ari Aster, creo que puede caer en la autocomplacencia y vanidad más vacua y pretenciosa de seguir creyéndose el más listo de la clase y no pensar en la propuesta fílmica como tal, sino en el virtuosismo que es capaz de desplegar para contar con imágenes una historia. Espero que no ocurra.

Saludos enormes y como siempre un placer leeros.

Astinus dijo...

Salí del cine a las tres de la mañana con una sensación extraña. Hereditary me dejó la sensación de estar ante una obra maestra, una top y la mejor película de género en lo que llevamos de década. Con Midsommar no sabia que pensar. Ahí estaba su magia.

Después de leer varios artículos, entre ellos este (fantástico), no puedo sino suscribirte al cien por cien. Especialmente en la reflexión sobre el terror. Maravillosa :)

El Rector dijo...

Yo en lo que se refiere al tema este del terror o no terror y al igual que Astinus, estoy muy de acuerdo con Missterror (y eso que no siempre coincidimos en el tema este de las etiquetas, jeje) y por lo tanto, muy en desacuerdo con lo que comenta Max. Si hay algo que no se puede medir, es precisamente el miedo. Ponle a mi madre "Midsommar" y cuando termine de verla (si es que lo hace), pregúntale si es una película de terror o no. Si para que una película sea de terror, tiene que dar "miedo", apañados vamos algunos. En mi caso, que la última que me dio miedo debería ser allá por mediados de los noventa (siendo generoso), pues me debí equivocar de género en su momento a la hora de etiquetar esta web, dedicada al cine de terror y fantástico... yo veo hoy "El Exorcista", y según la definición de Max, tan solo debería parecerme un drama con pasajes perturbadores, de acuerdo. Pero pregúntamelo hace 30 años, a ver si te hablo de dramas y demás fantasías... quiero decir con esto, que uno no puede otorgar según que etiquetas a conveniencia basándose en las sensaciones personales (e intransferibles, esto es importante) que le generen una película. Vamos, por esa misma regla de tres si alguien ve "Agárralo Como Puedas" y no le hace puñetera gracia ni un solo gag de la película, te dirá entonces que es un thriller policíaco con pasajes surrealistas... no amigo, es una comedia, te haga a ti gracia o no. Yo no tengo ningún tipo de duda, y no porque el director haya dicho repetidamente que el hace películas de TERROR, no dramas, sino porque es una evidencia que películas como "Hereditary", la propia "Midsommar" u otras tantas de esta nueva corriente de cine de terror digamos... profundo o muy elaborado resultarán extremadamente aterradoras y por lo tanto, darán mucho MIEDO a un gran número de espectadores, algo, por otro lado, que es lo que buscan sus realizadores, en este caso, Ari Laster.

Y un detalle que no deja de parecerme curioso, es que este discurso tan actual de “no es terror, es drama”, solo suele aplicarse a películas que rozan la excelencia técnica o que están muy bien rodadas. Es como si en el imaginario de algunos aficionados al género, existiera una incompatibilidad a la hora de relacionar el género de terror y el cine de calidad. Como si ese mensaje mentiroso y tantas veces repetidos por los profanos de la materia de que el cine de terror es cine de segunda, hubiera calado en ese sector del colectivo, cuando lo que tenemos que hacer es sentirnos orgullosos que todos estos fantoches pseudo-intelectuales ahora deban comerse sus sandeces ya que el cine de terror tiene tanta o más calidad que la que tiene cualquier otro género mejor considerado históricamente.

El Rector dijo...

Sobre la película, muy acuerdo también con tu colosal análisis Missterror. Superar o incluso igualar "Hereditary" era muy complicado y por ello yo si creo que esta era la película perfecta para continuar la filmografía de Laster, ya que partiendo de las mismas señas de identidad de su anterior filme, rueda algo que se siente como diferente (supongo que en un intento desesperado por intentar escapar de las comparaciones), ese horror-folk que comentas, que se aleja si cabe aun más de los cánones del terror clásico y de lo visto en "Hereditary", sobre todo por ese fuerte contraste, casi contra natura que significa para el género la exposición a la luz diurna.

Lenta, densa, desconcertante por momentos y añadiendo incluso esta vez alguna ligera pincelada de humor negrísimo (algo que a mi, como sabes, me chifla y me cabe en cualquier tipo de escenario, incluso en una tan atroz como el que nos ocupa). A nivel técnico y artístico, una nueva exhibición de músculo. Yo tampoco termino de creerme eso que tanto se estila de tachar a según que directores de pretenciosos, curiosamente, a aquellos que hacen un cine de muchos quilates. Que uno ruede bien porque es muy bueno, y lo sepa, no es ser pretencioso. Pretencioso es no ser tan bueno, e intentar parecerlo, y no creo que sea el caso de Laster (ni de otros tantos a los que se les suele colgar este falso san Benito).

En lo negativo, pues sí, resulta bastante previsible todo. Aunque no fuera la intención sorprender, y ahí si coincido con Max, siempre se agradece algún giro argumental de impacto en este tipo de películas que te incitan a estar tan atento a todos los detalles y aquí al final, parece que le falta ese punto de trascendencia que por ejemplo sí tenía "Hereditary". Y también hubiera molado que se le sacase más punta a la relación entre algunos personajes, para darle un plus insanidad al asunto... ya lo de meter temas Lovecraftianos hubiera sido, valga la redundancia, de otra dimensión :)

Sin duda, uno de los pelotazos gordos de este año y una nueva muesca en la que estoy seguro terminará siendo una filmografía de culto dentro del género, la del amigo Laster.

Saludos.

J.m dijo...

Me gustó mucho la reseña, estoy de acuerdo con todo, hereditary es genial, ya quiero ver esta nueva película!

Missterror dijo...

Hola Rael! Bienvenido! No te creas que no pensé en esa distinción anglosajona que comentas cuando estaba escribiendo esa reflexión, pero realmente creo nosotros no la necesitamos. La definición de terror de la RAE aplicado al arte cinematográfico dice que es aquello que busca causar miedo o angustia en el espectador. Creo que la sensación de angustia y miedo abarcan todos los casos de este género que tanto amamos. Para hacer distinciones ya tenemos los subgéneros de los que tanto echamos mano cuando queremos clasificar en profundidad. El género de terror busca la perturbación y lo encuentra de mil y una maneras, no solo a través del miedo.
Efectivamente, hasta un documental puede causar terror (llámalo horror, si quieres), por eso triunfó tanto el subgénero del falso documental hace unos años.
Espero que te animes a comentar siempre que te apetezca :)

Max- Vuelvo a la misma idea, si el cine de terror se reduce al miedo, grandísimas obras cumbres del terror dejarían de pertenecer a este género. No entiendo el terror sin el drama y explorar todas las brutales implicaciones del drama me parece ahondar en el terror más puro. No se trata de llamarlo terror u horror,lo que yo quiero decir es que no se puede intentar minimizar propuestas como esta porque tengan una carga dramática tan pronunciada. SPOILER- "Midsommar" es una película de una secta de tarados que matan gente como ofrendas a sus dioses. ¿Cómo no va a ser esto una película de terror?
En cuanto a lo dilatado de las escenas o lo contemplativo del guión, no puedo estar de acuerdo. Creo que el viaje que propone Aster necesita un recorrido por diferentes tiempos para que entendamos bien lo que ocurre dentro y fuera de la comunidad Horga. Personalmente no se me hizo larga en ningún momento, ni me preció que se utilizaran escenas para rellenar metraje. No se trata de una competición para ver quién hace la película más larga, sino que se trata de que todo tenga un sentido y desde mi punto de vista, lo tiene.
Para mí, Ari Aster junto con S. Craig Zahler son los dos cineastas con más talento de los últimos años. No me parece mal que caigan en la autocomplacencia, todo lo contrario, creo que deben hacerlo, todos deberían hacerlo. Si un director no está satisfecho con su forma de hacer cine, mal vamos.
Y no nos engañemos, Max, Aster es el más listo de la clase, todos lo sabemos y lo disfrutamos, jejeje.

Un placer que nos leas :)

Astinus- A mí me ocurrió al contrario, cuando salí del cine ya estaba maravillada. NO podía quitármela de la cabeza tal y como me pasó con "Hereditary"."Hereditary" sigue ahí dentro, dando vueltas, metida en mi cerebro y en mis entrañas. No tengo claro si con "Midsommar" llegaré a este punto, pero lo que sí tengo claro es que es una grandísima película.

Gracias a todos!

Missterror dijo...

Rector- Te doy las gracias por ese comentario sobre lo que es o no terror. Te has explicado infinitamente mejor que yo. Estoy 100% de acuerdo.
Yo soy de las afortunadas que a día de hoy sigue sintiendo un miedo irracional con determinadas películas (entre ellas, "El Exorcista", claro está). Siento tanto miedo como cuando era niña, un miedo que me paraliza. Hay otras películas que no hacen que tenga que encender todas las luces de la casa como si tuviera 6 años pero que me perturban tanto que me paralizan igual o incluso más. Todas ellas son terror, todas ellas me provocan tantas sensaciones límite que es lo que marca mi gusto por este cine. Si además se acompaña de una gran calidad artística y técnica, felicidad completa. Imposible decir que eche piedras sobre nuestro propio tejado.
Respecto a la peli, conseguir ese nivel de alteración y desconcierto sin recurrir a las escenas nocturnas, a plena luz del sol, tiene aún mucha más complejidad.
Yo tampoco creo que Aster sea pretencioso. Como dices, es bueno y lo sabe. Eso es ser consciente y para nada es negativo, todo lo contrario. Eso le hará ser muy autoexigente y no bajar la guardia.
También coincido con Max y contigo en que un giro siempre es satisfactorio, aunque no creo que "Midsommar" lo exija. Es una película previsible bien resuelta, pero reconozco que mi alma de guionista frustrada me empuja a imaginar un final distinto y alguna cosilla más que personalmente yo hubiera cambiado, pero como yo no soy la guionista, punto en boca.

J.M- Espero que cuando veas la película sigas estando de acuerdo con la crítica, jajajaja. Cuando lo hagas, pásate de nuevo y nos comentas.
Muchas gracias por tu comentario :)

Saludos.

Donnie dijo...

Jo.. yo en este caso soy de los que Midsommar no le ha convencido mucho... Me encantaron los primeros quince minutos, me parecen soberbios a pesar de que Aster parece que coge demasiados elementos de su anterior película (Depresión, perdida, fiesta...) pero cuando se centra en el culto, no solo hay momentos que se me hacen pesados sino que creo que las reacciones de los personajes son lógicas por mucho que lo podamos asociar a los efectos psicotropicos de las drogas y que Aster parece necesitar impactar al espectador (No es necesario sacar un primer plano en una pira, eso es ser efectista)

POR SI ES SPOILER SPOILER
y si digo eso acerca del principio de la película, lo mismo me parece el final de esta..Aster acaba yendose por el mismo camino que en su anterior cinta. Igual que esa niña rara que pinta que no deja de ser la hija de la Collete, ese edificio piramidal, ese animal enjaulado que parecen sacados de Mandy.. FIN DEL POSIBLE SPOILER

La verdad es que esperaba mas, bastante mas...

¿Sobre si esta cinta es terror, terror elevado, folcorico, luminoso....? Que mas da.. lo importante es lo que la película nos transmite a cada uno.. para mi Aster podría ser un gran explorador de la depresión, una enfermedad real, que nos rodea a todos y que es algo verdaderamente terrorífico..

Un saludo

Donnie

p,s y aunque no comparta tu punto de vista, me parece una excelente crítica.

Tracy Kong dijo...

Incòmoda, terrorìfica, junto con NOSOTROS, de lo mejor de las màs recientes. Grande.

Missterror dijo...

Ayyy Donnie, pero ¿qué ha pasado? Creí que te iba a fascinar!
A mí no me parece mal que coja elementos de su anterior trabajo y los exponga de otra manera. La obsesión familiar es un tema que siempre me interesa. Hasta ahora, está claro que Ari Aster está obsesionado con cómo puede lastrar tu vida una familia complicada y lo extraño que esto resulta para el resto del mundo, tanto a otros personajes como a los espectadores. Lo que Aster hace en ambas películas es unir la imposibilidad psicológica de salvación ante situaciones tan traumáticas a nivel familiar, con situaciones límite físicas (el nivel de estrés ante tanto terror es devastador para el cuerpo). En este es magistral.
En la parte del culto, te daré la razón en que hubo reacciones de los personajes que me parecieron extrañas y no demasiado lógicas, incluso en ese contexto de pérdida total de control. Este es el motivo por el que no he subido la nota. "Midsommar", en ocasiones se detiene mucho en algunos aspectos que no son demasiado relevantes y pasa muy rápido sobre otros (todo lo que conlleva la disgregación del grupo), que merecían más mimo. Aun así, no se me hizo pesado ninguno de sus pasajes.
Respecto a la necesidad de impacto en el espectador, de acuerdo contigo. Aster lo necesita, pero al contrario que tú, yo esto lo veo como una de sus grandes virtudes. Creo que el tipo de terror que practica va muy enfocado al impacto y si sigue en esta línea, tendrá que demostrar su superioridad. Es muy complicado conseguir que este tipo de cine no caiga en la repetición y siga siendo brillante. Yo tengo mucha fe.

No he logrado nunca entender qué es eso del terror elevado...¿es algo nuevo o es algo que ya se podía aplicar a "La Semilla del Diablo", por ejemplo? Una vez más, creo que es un término que se utiliza para menospreciar determinadas películas de TERROR que si por algo brillan, es por su calidad.

Tracy- Pese a que a mí, "Nosotros" me dejó bastante fría, sí coincido con que "Midsommar" es una de las mejores películas de este año.

Un abrazo a los dos!

Guillermo Espinosa dijo...

Hola. Me ha encantado la crítica. Realmente no me quito la película de la cabeza,me pasó igual con Hereditary. Tengo una duda. El personaje deformado que, según uno de los habitantes de la comunidad es fruto de las relaciones entre familiares, parece ser una especie de guía espiritual ya que de alguna forma es el que va generando las escrituras sobre las que se cimienta la cultura de esta comunidad. ¿Esto es así? Este personaje tan inquietante ¿Aporta algo a la película que no he entendido? Me da la sensación de que no termina de aportar demasiado, o a lo mejor me he perdido algo. Gracias por vuestras críticas y por los contenidos de esta página. Soy fan del terror, del horror, de lo insano , lo macabro, lo perturbador, lo inquietante, lo misterioso,...desde que era pequeño y sigo siendo un apasionado de este tipo de cine.

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