viernes, 17 de octubre de 2014

Crítica: What We Do In The Shadows

Los neozelandeses Taika Cohen y Jemaine Clement, creadores de Flight of the Conchords y Eagle vs. Shark llegan a Sitges para hacernos pasar uno de los mejores ratos del festival con una comedia vampírica que es mucho más en el fondo y que arrasó en Toronto.

La cinta sigue las (no) vidas y movidas de los inadaptados Viago (Taika Waititi), Deacon (Jonathan Brugh), y Vladislav (Jemaine Clement), tres compañeros que comparten una casa en los suburbios de Wellington y afrontan la situación actual y los obstáculos y trabas que nos van poniendo día a día, pero con una peculiaridad, los tres son vampiros inmortales ansiosos de sangre humana. Salvando esa peculiaridad, y que tienen ciento y pico años, la peli nos relata el día a día, complicado y difícil de los muchachos, que tienen que hacer piruetas para pagar el alquiler, cumplir con las tareas del hogar, ir a los pubs de moda y superar los roces de la convivencia que todos los que hemos compartido piso nos sabemos de memoria. A lo que no todos estamos tan acostumbrados es a tener que asesinar, mutilar y beber sangre humana, que es el otro apartado de la vida de nuestros protagonistas, igualmente divertido y fascinante. 

Pasamos parte de las 48 horas de grabación, con estos tres vagos vampiros que no dejan de discutir sobre las tareas de la casa mientras planean la forma para atraer a su próxima víctima humana a la guarida para “llenar el frigo”. 

Esta premisa disparatada, con un sentido del humor espléndido es un vivo reflejo del cine que algunos cineastas de Nueva Zelanda se empeñan por sacar adelante y que tiene sus más claros orígenes en el inmenso Peter Jackson y sus clásicos de culto Bad Taste (1987) y Brain Dead, tu madre se ha comido a mi perro, (1992), cintas que con su bajo presupuesto se fijaron el exceso salvaje, brutal y divertido como objetivo y que hoy en día nadie se atrevería a menospreciar. 

Pues bien, en la peli que nos ocupa, los personajes son igualmente extremos, y sus directores los enfrentan a situaciones cotidianas que desde su punto de vista son absolutamente desternillantes. Humor a raudales, negro y macabro, estupendos aspectos técnico e interpretativo, (el sólido elenco está francamente perfecto, a destacar Jonathon Brugh-yo casi me muero de risa con su hilarante bailecito torpe), la única pega que uno puede ponerle después de disfrutarla a saco es su desarrollo demasiado convencional y no tener un final excesivo y salvaje como era de esperar. 

El esfuerzo de llevar el argumento al género del falso documental, saturado como pocos, beneficia totalmente a la peli, que se permite incluso inventarse un organismo financiador como la “Junta Documental de Nueva Zelanda”, inexistente. 

Usando la cámara como su propia herramienta, y como oportunidad de lucirse y destacar por encima de sus compis de piso, cada uno trata de superar las habilidades que utilizan los otros, como en la desternillante escena de la levitación. Cuando un recién converso presume de sus habilidades, nuestros protas tendrán que ingeniárselas, porque hasta ahora sólo se habían preocupado de sus problemas de vestuario (de partirse la caja, porque al no reflejarse en los espejos se tienen que dar consejos de moda), tratar de ir de fiesta a sitios donde nadie les invita y demás, todo narrado con una sucesión de gags vampíricos rápidos, fluídos y perfectamente insertados, manteniendo una capa sutil humorística a lo largo de todo el metraje, pero consciente también de su parte terrorífica, y tiene alguna escena francamente aterradora (la de la persecución por la casa es brutal). 

La cinta ofrece además una mirada conmovedora explorando los viejos valores, las creencias del pasado, las pérdidas y los prejuicios que sirve de metáfora reflexiva del momento crucial en el que nos encontramos, mostrando que con el paso de los años, es más fácil ir quedándose atascado en nuestros caminos, aún más para nuestros protagonistas que cuentan su edad no en años sino en décadas. También sirve como reflejo de cómo nos enfrentamos a nuestras relaciones. Cada uno de ellos tiene un desafío, una preocupación, Viago se enfrenta al clásico dilema del vampiro inmortal, de no envejecer mientras su amada lo hace, Vladislav tiene una bestia del pasado que podría revivir sus heridas y Deacon se enfrenta básicamente al reto de satisfacer una nueva generación mientras se da cuenta de que su propia juventud se le está escapando por momentos. 

La idea es genial, me lo reconocerán, pero la ejecución, que no deja de ser estupenda, pedía a gritos un desarrollo mucho más sangriento y salvaje y acaba no funcionando del todo. 

Aún así, es loable el intento de hacer un nuevo tipo de humor, de ajustado presupuesto pero estupenda factura, (no entiendo las críticas negativas menospreciándola) que revitalice el género de “comedia de terror” y nos brinde oportunidades refrescantes como ésta para pasar un rato estupendo y descubrir que Nueva Zelanda no sólo es un pequeño país donde se rodó El piano o El señor de los Anillos, situado en nuestras antípodas, cuya ave nacional no vuela, y que ha plantado cara a los mismísimos USA en varias ocasiones, sino un país cuna de geniales directores, originales y únicos.

No es fácil hacer comedia buena de horror, y menos cuando es un poco “localista”, (hay gags como el de la policía que son más sociales), pero en este caso, el sentido del humor es absolutamente implacable, hasta el punto de que uno se pierde algún chiste porque se sigue riendo del anterior, y hace gala de una amplísima gama de comedia, desde la bufonada a la sátira y el sarcasmo más fino y sutil, de manera que con sólo 87 minutos de metraje uno sale del cine con dolor de estómago de reir. De hecho, mientras escribo ésto, sigo riéndome yo solo, como idiota reviviendo alguna de las bromas que, en serio, nadie debería perderse. 

Lo mejor: Los personajes son adorables, aún siendo no-muertos, uno puede casi sentir el latido de un corazón caliente que es el espíritu de la peli. 

Lo peor: Podría haber sido redonda con un final más arriesgado.

En mi opinión, la mejor comedia en años.


10 comentarios:

Rul T. dijo...

Tiene muy buena pinta, Damien.... Con ganas de verla!

Machete dijo...

Me encantó. No me parece que pudiera haber mejorado con otro final.

Missterror dijo...

Por desgracia, "What we do in the shadows" ya no la pudimos ver y me da una rabia tremenda, porque tu entusiasmo ha sido muy contagioso y creo que "sacrificamos" una gran película :( A ver si llega pronto a "videoclubs" y volvemos a hablar!!!

Saludos

Damien Thorn dijo...

Rul, muchísimas gracias por tu comentario,es cierto, la pinta es buena, pero la peli aun mejor!!!!
Machete estamos de acuerdo en que es un películonnnn, pero a mi el final me pedia un desparrame más tipo braindead.... Aunque asi me alegro mucho de que te gustase.
Missterror, es q no se puede llegar a todo, pero si, esta en cuanto salga, hay que verla... Yo me he visto unas cuantas y conforme os leo me da la sensación de que me he perdido lo mejorcitoooo!!!!!
UN saludo y gracias!

May Dove dijo...

Wow, genial Damien. Tiene pinta de que me hará reír mucho, tengo que hacerme con ella si o si!

Damien Thorn dijo...

May, es de las pelis con las que más me he reído en mi vida!Y todo teniendo alguna que otra escena heavy de verdad! Un gustazo que no debes perderte!

Damien Thorn dijo...

Por favor... El trasnochado e insoportable,si, lo nuestro es personal, Jesús Palacios tiene la desfachatez de traerla al festival de Gijón como si de un cool hunter se tratará... Lo de CC MM ya te definió, cansinoooo!!!!
Por si alguien se lee el programa del FICX y acaba por aquí, que no dejaré de recomendar el nido ni a la de tres, recuerde que ha arrasado hace ya un mes en Sitges......
Ya me metí en otro jardín, pero es que amigos, os aseguro que no es para menos....

Missterror dijo...

Menuda gozada de película!!! Esta forma de sentir el humor me parece gloriosa, que sin reirte a carcajadas no dejas ni un segundo de pensar el la idea tan grande que tuvieron Jemaine Clement, Taika Waititi a la hora de ponerse a hacer cine cachondo.
Yo como espectadora me lo pasé en grande viéndola, y aunque es cierto que un poco más de riesgo final le hubiera ido de maravilla, no desmerece el conjunto, y en cada escena, yo pensaba que era delicioso verlo, pero que debía ser orgásmico rodar algo así. Envido a los directores-actores profundamente, porque estar rodando una y otra vez escenas como las del "pasguetti", la lucha con los hombres lobo,y las pruebas de vestuario debía ser antológico.
Adoro a Deacon, Viago, Vlad y Petyr. Les adoro a todos. Los personajes del año!!!

Otro peliculón que nos regala el 2014!!! Que pena que se acabe ya...

Saludos

Shivers dijo...

El final no es bueno porque el guion de la peli no va para ningún lado. Solo roba la idea de base de Vampires y mete algunos chistes. Si bien varios tienen gracia no es mucho más que eso la peli.

El Rector dijo...

Pues si bien no suelo coincidir con el amigo Shivers, en esta ocasión opino bastante parecido a él. Es cierto que la película es simpática y que está muy bien hecha, pero tampoco me ha parecido para tirar cohetes. El problema, es el bajo listón actual de la comedia de terror, donde a lo poco que algo cumple, se sobredimensiona.

Conste que me parece disfrutable, pero en su justa medida.

Saludos.

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