sábado, 11 de mayo de 2013

Crítica: Un Hombre Lobo Americano en Londres

La década que va desde inicios de los 70 hasta los primeros 80, nos ha deparado una cantidad encomiable de grandes títulos cinematográficos que se han ido convirtiendo en autenticas obras maestras de referencia obligada en la historia del cine (Apocalypse Now, Taxi Driver, Dersu Uzala, La Huella, etc.) y como no podía ser menos en el género de terror también surgieron una serie de obras (El Exorcista, El Resplandor, La Cosa, etc.) que han marcado el desarrollo posterior de dicho género. 

La película que nos ocupa, Un Hombre Lobo Americano en Londres, si bien es cierto que no es una obra redonda por completo si es una de las mejores (si no la mejor) incursiones que ha realizado el cine en el “imaginario” de la licantropía. Con esta obra imperecedera y de factura “rabiosamente” actual, 25 años después de su estreno, allá por el año 1981, su director John Landis, consiguió elevar la historia del hombre-lobo a cotas rara vez antes alcanzadas y encumbró a Rick Baker, responsable de los efectos especiales, al Olimpo de los maestros. 

La historia (archiconocida) por los amantes del terror (y del cine en general) es sencilla: Un par de amigos estadounidenses (interpretados por David Naughton y Griffin Dune) recorren mochila en mano la vieja Europa. Atravesando la campiña inglesa, llegan a un pintoresco e inquietante pueblecito (El Cordero Degollado es el nombre de la posada del lugar, con eso creo que queda dicho todo) donde les aconsejan que se guarden de introducirse en los páramos durante su viaje. Los jóvenes en la oscuridad de una lluviosa noche, sin percatarse, se introducen en el mismo y a la par en la boca del lobo (y nunca mejor dicho). Lo que sigue, bien sencillo, el joven que consigue salir con vida del ataque del licántropo porta la maldición de convertirse en hombre-lobo los días de luna llena y continuará perpetrando las sangrías nocturnas de la bestia hasta que alguien ponga fin a dicha maldición. 

Mucho se ha escrito sobre esta joya del terror moderno, y ciertamente mucho hay reseñable en esta cinta, así que es muy difícil ser original a la hora de comentarla. Por encima de un ritmo endiablado que hace que sus 97 minutos pasen sin que te des cuenta, una atmósfera inquietante a la par que hilarante, unos efectos especiales y de maquillaje sobresalientes (la secuencia donde el protagonista sufre la primera transformación es impresionante y pone en evidencia muchos de los efectos digitales que se realizan hoy día), una planificación soberbia (angustiosa y acojonante la escena que transcurre en el metro de Londres e intensa y divertida la que transcurre en el cine porno) y una perfecta utilización tanto de canciones (donde destaca Bad Moon Raising de la banda Creedence Clearwater Revival o Blue Moon escrita por Richard Rodgers y Lorenz Hart) como de la partitura del maestro Bernstein que elevan y potencian las imágenes creadas por Landis, yo me quedo con la magistral combinación de terror con humor (negrísimo) que hay en el guión (“La reina Elisabeth es un hombre, el príncipe Carlos es un marimacho, […] Shakespeare era francés […]” grita en mitad de una plaza el protagonista a un bobby para que lo detenga). Muchas veces se ha imitado posteriormente ese cóctel (terror y comedia), tan difíciles de mezclar como el agua y el aceite, y que casi nunca ha dado un resultado tan satisfactorio (por regla general o se cae en la parodia zafia o en malos chistes introducidos con calzador en una historia turbadora diluyendo la esencia de las mismas). 

A pesar de contar con un elenco de actores ingleses estupendos que bordan sus papeles (fabulosa la pareja “bufonesca” de detectives, geniales y enigmáticos los lugareños del pueblo de East Proctor, etc.), uno de los puntos débiles de la cinta es el poco carisma de su protagonista masculino (David Naughton), que junto a una historia de amor algo descafeinada que este mantiene con la enfermera que le cuida en el hospital (nunca ha estando tan guapa Jenny Agutter) y un final excesivamente precipitado no permiten que esta cinta alcance cotas aún mayores (no obstante, pequeñeces). 

Así que a todos los que no la habéis visto y aquellos que hace tiempo no la “saboreáis”, os recomiendo que la próxima noche con luna llena os sentéis frente al televisor y os dejéis llevar por esta sensacional película. Os garantizo que disfrutaréis (aullaréis) como locos. 

P.D. Cómo acojonaban (y molaban) los hombres-lobo cuando tenían feroces dentaduras, garras y pululaban nocturnamente por solitarios metros y sobre todo… ¡no iban al instituto!


14 comentarios:

elizabeth thor dijo...

ojo cariñitos tengo que decir y digo que me impacto muchisimo la transformacion, aquien no teniendo pocos añitos y viendolo en noches de lobos. a hora el impacto se dejo atras pero es alucinante ver el trabajo de los fx en todo. me gusta mas los fx de la descomposicion del amigo que la misma transformacion. tambien adoro el humor negro que destila el gran john landis, que ojo que puedo decir humor negro pero hay escenas de puro terror echos con una genialidad alucinante, el ataque del metro. si podeis pillar alguna edicion especial del dvd a buen precion es una gozada cada uno de los extras........corto y cambio y tener cuidado con la luna llena

elizabeth thor dijo...

sesion doble con lobos humanos y orgasmo cinefilo. que narices exigo una critica de este clasico :)

Sandra Skull dijo...

y si ves los extras del dvd flipas como hicieron efectos especiales

Jaquelin Reyes dijo...

Excelente reseña y critica.Y obviamente excelente pelicula!

Saludos!

Max Cady dijo...

Elizabeth, de acuerdo contigo en esa doble sesión, aunque yo propondría una sesión maratoniana de hombres-lobo con tres títulos imprescindibles (¡y todos ellos de 1981!): Un Hombre Lobo Americano en Londres, Aullidos y Lobos Humanos.

Sandra Skull, ciertamente la edición especial que lanzaron en DVD por el 25 aniversario de la cinta merece muchísimo la pena (muy recomendable). Los extras que trae son sensacionales.

Jaquelin, gracias por el comentario.

Anónimo, thank you very much for your comments. I will follow your advice and continue to write. I look forward to receive your comments.

Saludos!!!!!!!!!

thewronggirl dijo...

Me ha entrado el gusanillo de volverla a ver y por el comentario, ver los extras del DVD de como hicieron los efectos. La curiosidad me va a matar!!!

Gran reseña, Max!

El Rector dijo...

Yo, que no soy muy amigo del cine de Landis, reconozco que Un hombre lobo americano en Londres es una de las mejores licantropadas que haya dado el género (puede que junto con Aullidos, Miedo Azul y Dog Soldiers) y como comenta Max, uno de los mejores combos terror/comedia que se han visto en el susodicho.

Terrorífica, divertida y con unos efectos especiales para el recuerdo que dejan en evidencia a mucho de lo que se hace hoy en día en un campo donde los FX digitales se han convertido en todo un cáncer para el género.

Esta vez coincido en todo con tu crítica Max.

Saludos.

Max Cady dijo...

TWG, no lo dudes y échale un ojo a esos extras.

Rector, es difícil no estar de acuerdo con determinadas películas. Totalmente de acuerdo en que es lo mejor de John Landis con diferencia(de hecho no sé si salvaría alguna película suya de la mediocridad más obsoluta).

Saludos

Blanch dijo...

Mi primera película de terror y por la que estoy agradecido en que me introdujera en este-nuestro género. Las pasé putas durante dos semanas soñando con hombres lobo. La transformación de la mejor hasta la fecha al igual que la película dentro del cine licántropo.

Saludos!!!!! auuuuuuuuuuuuuuuuuuuu

Sandra Skull dijo...

auuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu es la mejor peli de lobos de todos los tiempos

Kontroverse dijo...

Genial!!

Pues yo esos extras tampoco los he visto, joder. Habrá que rebuscarlos.

Repito: genialérrima Max!!

andres pavone dijo...

Gran gran pelicula de 1981!!!!. Me saco el sombrero ante el señor Rik Baker.

DaniWoX dijo...

Viendo los comentarios uno sabe que nada contra la corriente, pero daré mi humilde opinión de todas formas...
Así como cuando uno ve "Escape de Los Ángeles" y nota que no es una muy buena película, pero tiempo después descubre la existencia de "Escape de Nueva York", que a priori, se dice que es mejor en comparación con la primera mencionada; es como me sentí cuando (hace tiempo) luego de haber visto varias veces "Un hombre lobo americano en París" -y que no me haya gustado (esos hombres lobo eran australopitecus)- descubrí la existencia de esta película... Pero quizás por el hecho de justamente tener demasiadas expectativas es por lo que me sentí en parte decepcionado de la misma, pero ojo que es más que nada por el final porque me encantó la "persecución" inicial, me encantó la transformación, la película no se te hace larga y es cierto que tiene toques de humor que realmente divierten: como cuando las víctimas y el amigo del protagonista discuten sobre cómo matarse; pero esa corrida por la calle sin atacar a nadie, donde las víctimas son sólo por accidentes de tránsito, el encuentro entre la enfermera y el lobo en el callejón donde extrañamente los policías desde 100 metros alcanzan a darle al monstruo pero no a la mujer, más ese corte final muy abrupto (como bien comenta el bueno de Max)... terminaron por dejarme con un sabor amargo

Max Cady dijo...

DaniWox, si el desenlace no fuera tan precipitado, y si se me permite, un tanto ñoño y algún que otro detallito estaríamos ante una obra maestra del cine. Tú lo comentas bien, tiene tantas genialidades y puntos a favor que ese final (que tan poco es tan horroroso) no puede ensombrecer lo visto.

Saludos.

P.D. En cuanto a Un Hombre Lobo Americano En Paris, me resulta un plagio-remake bastante flojo y decepcionante.

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