domingo, 31 de enero de 2016

Crítica: The Veil

En el 2012 el autor británico Adam Nevill publicó "Last days/El fin de los días", una estupenda novela de terror que un servidor considera una de sus favoritas, de hecho la situaría en mi Top 3 personal. El argumento nos llevaba junto a un par de cineastas expertos en documentales a los cuales les encargaban seguir la pista de una secta por parte de un antiguo miembro. Una vez comienzan a trabajar descubrirán que la comunidad en cuestión no era una congregación común ya que sus vinculaciones iban más allá de lo "vulgarmente" satánico.

Es evidente que viendo la fecha/época en la que el novelista escribió su obra, pudo verse influenciado por ese montón de “found fottages” en los que una serie casi ilimitada de presuntos documentalistas van a la caza del trabajo de su vida; sin embargo el posterior desarrollo hacía ver ya las cualidades de un autor que va más allá de la figura que es actualmente dentro del género.

Y la justificación de mi alegato viene en parte en el siguiente párrafo ya que por encima de las opiniones personales de cada uno, las buenas críticas recibidas, los premios o incluso las ventas, nos queda la propia influencia que el autor puede haber provocado en terceros. Por ejemplo, el concepto de otra de sus obras como es “El ritual” lo hemos visto ya en un par de esos mismos “found fottage” –gente perdida en un bosque con un ser o ente cazándolos- y el de “Apartamento 16” –condominio de viviendas con uno de ellos “ocupado”- otras tantas.

Está claro que todo está inventado y que por otra parte, adaptar una obra -el sueño de cualquier autor- cuesta mucho dinero, y más para los presupuestos que manejan los especialistas en “found fottage” pero uno no puede dejar de ver reflejos o guiños. También es verdad por otro lado que en el último par de años hemos visto un par de producciones basadas en sectas como “The sacrament” o “Apocalyptic”, pero, y aquí enlazamos ya con la película que nos ocupa, no se puede desestimar del todo los paralelismos con la obra de Nevill.

La película nos presenta a un equipo de producción de documentales –por cierto, hay que ver qué numeroso es…- encabezado por los hermanos Maggie y Christian Price (ella, Jessica Alba) que tienen la intención de acudir a un apartado rancho donde años atrás se cometió un suicidio en masa por parte de los miembros de una secta liderada por Jim Jacobs (el ahora moreno, pero siempre infravalorado Thomas Jane) para rodar un documental. Para hacerlo más atrayente deciden contactar con la única superviviente de la tragedia, la por aquel entonces niña Sarah Hope convertida ahora en adulta (la inquietantemente atractiva Lily Rabe). No obstante, los hermanos Price no solo tienen un interés puramente comercial en el tema ya que fue su padre, sheriff de profesión, el primero en llegar junto a su equipo al lugar segundos después de que se cometiese el suicidio masivo. Una vez en el terreno descubrirán la vivienda donde residía Jacobs descubriendo unos viejos rollos de celuliode que los acercarán a la verdad. Y mientras van desvelándose secretos, los miembros del grupo irán sufriendo las consecuencias de haber invadido aquel condenado escenario…

Por orden. Lo primero que llama la atención es la presencia de tres rostros conocidos. No diremos estrellas porque ninguno, salvo quizás Jane, tiene un status rutilante, pero sí que es verdad que el gran público puede ya tanto reconocer sus caras como sus nombres. Jane, como hemos dicho, se ha prodigado bastante por el cine de género –¿sabíais que fue guionista de cómics?-, lo mismo que Alba, una actriz que prometía mucho, pero que ha sido superada por otros rostros más jóvenes y con mejores padrinos. Lo de siempre. Rabe, por su parte, es la más desconocida, pero ha conseguido labrarse un nombre gracias al serial “American Horror Story” convirtiéndose casi en una actriz de culto. Ahora bien, con ellos encabezando el reparto y, sobre todo, una ‘major’ como la “Universal” distribuyéndola, uno más o menos ya puede barruntar cómo puede ser la película. Y es que desgraciadamente, los films con un escaparate comercial, mayoritariamente vienen cortados por el mismo patrón: una factura cuidada, pero parca en sensaciones.

Así, y en la línea de lo que venimos diciendo, lo segundo que llama la atención del film es que aun tratando con unos documentalistas, esto no es ningún “found footage”. La realización por parte de Phil Joanau es formal en todo momento, hasta diligente me atrevería a decir. En cuanto a esa formalidad, añadiría que hasta el extremo de resultar tramposa. Me explico.

Dejando de lado que, como decíamos, más que visionar el clásico “Mockumentary”, vamos a asistir al “Cine dentro del cine” o en este caso “Cine dentro del documental”, siendo testigos del rodaje del mismo, ni cuando acompañamos a los protagonistas al visionado de las viejas películas del grupo, tenemos la sensación de estar viendo retazos documentados del pasado. Esos viejos rollos se parecen más a flashbacks bien rodados que a creíbles grabaciones. ¿Os acordáis de “Sinister” y de un Hawke aterido a la vez que hipnotizado por aquellas macabras películas? Pues iros olvidando de que aquí pase algo por el estilo. Estas en realidad sirven para ir desarrollando la historia y convertirse en eslabón entre las diferentes escenas de género y partes de la película. El problema es que, debido a esa clara facturación, en lugar de homogenizar, rompe el ritmo.

Porque, para empezar, estructuralmente el film está divido en dos partes, una en la que nos presentan a los personajes y la situación, y otra donde se va desarrollando y precipitando el drama hacia su desenlace.

Así, la primera parte, olvidándonos –o no- de los parecidos razonables, se muestra eficaz construyendo una atmósfera donde el género arraigue con esa devastada casa junto a una dirección artística y fotografía interesantes como protagonistas. No es nada nuevo, pero no por más tópico hay que desecharlo. Soy de los que piensan que las cosas bien hechas hay que valorarlas en su justa medida, y al menos en este aspecto supera el mínimo exigido.

Otra cosa es cuando has de poner en marcha la maquinaria. El entorno lo tienes, pero si no consigues apuntillar, pues como que te has perdido por el camino. Así, cuando “The Veil” tiene que comenzar a pasar a la acción, se queda a medias. Las “muertes” del film, quitando un par, son bastante ingenuas, como si tuviesen miedo de herir sensibilidades. Pues a pesar de ello, su calificación moral en EEUU no escapó de la restringida ‘R’. Toma, por idiota. ¿O acaso se iría todo el presupuesto en sus actores y nos les quedaría dinero para unos efectos especiales más contundentes?

Y ya no es solo la inocencia en cuanto al contenido que, contrariamente, debería ser más llamativo o espectacular, sino la desconexión que a veces padece el film; entre los apuntados parones motivados por el visionado de lo filmado en el pasado y la aparente poca relación de las mismas con lo que ocurre en el presente, situación –y le estoy haciendo un favor adelantándolo- que luego se concreta con ese estupendo giro argumental final, uno puede terminar tirando la toalla. Pero como he dicho, darle un poco de cancha que todo vendrá.

Lamentablemente, todo lo bueno que tiene esa argucia que se ha reservado su guionista Robert Ben Garant, más conocido curiosamente por su aportación al género de la comedia (quizás eso explique muchas cosas…), se quedará en un simple efecto efervescente ya que en lugar de ser el perfecto colofón de la producción se diluirá a causa de un final estirado con epilogo incluido estilo “pegote”…

Para ir acabando, Rabe y Alba bien, cada una en su papel; es mi tocayo Thomas Jane el que mejor sabe aprovechar su tiempo en pantalla, no en vano su personaje es todo un dulce para cualquier intérprete que se precie.

Resumiendo; esta misma película con un tratamiento más… -nunca mejor dicho- visceral en sus escenas claves y el mismo cuidado por el detalle que tiene en algunos aspectos y que carece por ejemplo en los “flashback”, hubiese sido la bomba. Así se queda en un producto simplemente correcto, llano, que se deja ver, pero que decepciona cuando apuntaba a más. Como si llevase el freno de mano puesto. Otra de esas, a mi entender, oportunidades desaprovechadas.


6 comentarios:

Dave Coltrane dijo...

Le daré una oportunidad, aunque no me inspira especial curiosidad, visto que parece una de tantas películas que se quedan en tierra de nadie... Lo que sí me encantaría saber son los otros dos libros que conforman tu podium de novelas de terror. Es más: tienes conveniente extenderte hasta el "top 5", será de agradecer.

Gracias por la reseña, ¡saludos!

Chanpoo dijo...

¿En serio? ¿Quieres saber mi Top 5? Pues mi criterio no es muy bueno, jajajajajjaja... Pues me pones en un brete porque tengo que tirar de memoria y puede ser que me deje alguna por el camino, pero así de (re)pronto...:
1.- "Apocalipsis" de Stephen King
2.- "El final de los días" de Adam Nevill
3.- "Drácula" de Bram Stoker
4.- "Cuentos" de E. A. Poe (v. Alianza Ed.)
5.- "Apocalipsis" de Mario Giordano

Como ves he mezclado clásicos con novelas más contemporáneas para que se descubran. Me dejo muchas, pero como selección de 5, no está mal.

Iba a incluir un par de antologías donde tengo publicados dos relatos, pero no es cuestión de hacerse publicidad, jajajajajaj....

Sobre la película, no te esperes mucho: se podría haber exprimido más, pero tiene un pase. Ya me dirás, pero no seas excesivamente malo conmigo.

JuanCar dijo...

El Rector hizo una declaración a principios de año, que casi parece una sentencia de muerte, y es que el año ha empezado muy pero que muy flojito...y ya nos hemos comido Enero.

Saludos

El Rector dijo...

Juancar, y me mantengo. Muy poquita cosa decente en este enero y desde luego, esta The Veil, que nos trae el compi Chanpoo, no tiene visos de mejorar mucho lo visto.

Lo mejores ratos fantásticos de este inicio de año, me los está dando con diferencia la televisión.

Saludos.

JuanCar dijo...

Totalmente de acuerdo.
Todavía con el buen sabor en la boca que me ha dejado "Leftovers", me he metido con "Fargo", y de verdad que sólo puedo hablar maravillas de ella. Seguramente la compagine con "Jessica Jones".
Y bueno; a nivel de cine, pues como el amigo Donnie, o bien rememorando mitos como ha hecho con ese pedazo de artículo acerca de una de las películas fundamentales de mi vida ("Enter the void"), o haciendo deberes más recientes que me había dejado por el camino con la extraordinaria (y sin exagerar), "John Wick".
Y esperando con ilusión a que lleguen "Elle", de Verhoeven y "The neon Demon", de Winding Refn.

Saludos

Romasanta Macias dijo...

Pues ayer vi esta peli y me pareció resultona, una película que no ocurre casi absolutamente nada pero que me mantuvo interesado hasta el final del film. Correcto y de estética conseguida que no me decepcionó para nada, siendo una sorpresa de estos meses de sequía de género. Felicidades por la crítica Chanpoo

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