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lunes, 12 de noviembre de 2018

Crítica: Dragged Across Concrete

El dilema moral tiene su máxima expresión siempre que nos planteemos si el fin justifica los medios. Muchas veces no vale pensar que eso depende del fin y de los medios. Todos sabemos que muchas veces la elección se tiene que hacer en cuestión de un segundo y si tenemos tan claro que el fin es el correcto, nos olvidamos de lo cuestionable de los medios. ¿Nos hace peores personas saber que no estamos actuando bien en un determinado momento, si eso hace que logremos que un montón de gente pueda vivir más feliz? ¿Y si no eres tú quien actúa mal, pero no pones objeción en que lo hace alguien cercano porque sabes que lo que finalmente se conseguirá, es beneficioso para todos? Pero ¿qué pasa con los damnificados que dejamos por el camino para conseguir ese propósito, por muy altruista que sea? Dura elección esta. Todos en la vida nos veremos en esta tesitura más de una vez. No tengáis ninguna duda, sea cual sea la decisión que tomemos lo pasaremos mal. La culpabilidad siempre estará presente en cualquiera de las dos decisiones que tomemos así que me temo que lo que finalmente calibraremos serán las consecuencias personales que todo esto implica.

“Dragged Across Concrete” es, en esencia, la adaptación del párrafo anterior pasado por el tamiz del gran S. Craig Zahler. Estamos ante la esperada tercera película del director americano con más proyección de la década. Después de maravillas como “Bone Tomahawk” y “Brawl in cell block 99”, no cabe duda de que Zahler ha conseguido un claro sello personal y el favor del público más exigente. El hype de “Dragged Across Concrete” estaba por las nubes y se convirtió en una de las películas más ansiadas en el pasado festival de Sitges. Poco se sabía de ella, lo que convertía el día del estreno en algo aún más especial. Zahler+ Vaughn+ Gibson y os podéis preparar para disfrutar porque, pese a que vamos a encontrar al Zahler más contenido en lo relativo a la violencia, es el Zahler más incontenido en cuanto al guión. 


“los libretos que nos regala este director son lo más cercano a Tarantino que vamos a poder ver jamás” 


Uno de los sellos de este autor es la cocción a fuego lento de la acción. Zahler necesita su tiempo para hacernos partícipes de la situación y del movimiento. Y si este tiempo se necesita, este tiempo es el que se tiene que emplear. Se habla mucho de las dos partes tan diferenciadas que tiene su cine. Por una parte están los inicios de más de una hora y media de duración, donde se va creando un atmósfera de tensión tan necesaria como atractiva que desemboca en una explosión posterior de brutal violencia, donde todo se narra desde la más absoluta crudeza, tanto visual como argumentalmente. Aquellos que consideran que la “buena” es la segunda parte y que para disfrutar de ella hay que hacer concesiones a esa primera parte “lenta y pesada”, definitivamente no entienden el cine de este director. 

Tengo claro que si no eres capaz de disfrutar con los fantásticos diálogos de estas primeras partes de las que hablamos, estás en el lugar equivocado y definitivamente no te gusta Zahler, porque los libretos que nos regala este director son lo más cercano a Tarantino que vamos a poder ver jamás. El punto fuerte de “Dragged Across Concrete”, como imaginaréis es el guión y el buen hacer de los actores que llevan a buen puerto los textos. Esto no significa que no vayamos a encontrar violencia en esta tercera propuesta de Zahler (esto no puede ocurrir porque una de los sinónimos de violencia es S. Craig Zahler) pero hay que bajar el baremo, que desde “Brawl in cell block 99” lo tenemos muy alto. Seguimos enmarcados en el pulp, esta vez disfrazado de thriller policíaco donde los bajos fondos policiales son el pilar del ejercicio. 

La acción esta vez nos lleva, a golpe de buddy movie, a explorar la cara oculta del peso de la ley. Para ello, en un gran ejercicio de dibujo de los personajes principales a través de las conversaciones que mantienen en los tiempos muertos de las guardias policiales, Zahler desarrolla una historia breve y concisa donde no se necesitan florituras ni giros para entretener a un tipo de espectador capaz de entender las bondades de un magnífico guión. Para que este guión muestre esas características que se le piden al cine de este hombre, es necesario hacer gala de todo lo políticamente incorrecto que os podáis imaginar. De esta forma, entenderéis que Mel Gibson se desenvuelva como pez en el agua en medio de conversaciones racistas, fascistas y misóginas. 


“la fotografía cruda combina a la perfección con la rudeza y la desnudez de la violencia” 


El manejo de la acción es preciso como la mirilla de un rifle y todo está calculado para que tenga su peso dentro de la narración. Precisamente es la acción la que marca el guión, no los personajes como podría parecer. De esta manera, cada personaje es prescindible y justamente esa es una de las bazas de “Dragged Across Concrete”, una película que nos cuenta una historia donde puede parecer que cada personaje es determinante pero se termina cayendo en la cuenta de que en realidad lo único determinante es cada acción de esos personajes. Todo se reduce a una noche donde se toman muy malas decisiones. La acción y la reacción están justificadas con un milimetrado uso de los planos y vuelven a poner a Zahler en el lugar en el que está ya claro que tiene que estar. 

En “Dragged Across Concrete” no se habla de una década determinada, pero cada elemento te lleva en tránsito por la última década de los setenta y los primeros ochenta donde el género policiaco brillaba, para dejar constancia una vez más de lo importante que es encontrar una buena cohesión de elementos que hagan que vista, oído y cerebro están en perfecta armonía con aquello que nos están contando. De esta manera, la fotografía cruda combina a la perfección con la rudeza y la desnudez de la violencia. La violencia por su parte, juega el contrapunto perfecto al ritmo pausado del que hace gala la película casi en su totalidad y este ritmo pausado se equilibra con la gran banda sonora escogida. 


“Dragged Across Concrete es cine negro preparado para ser degustado por paladares a los que les gusta tomarse su tiempo en disfrutar” 


Obviamente tengo que mencionar el excelso trabajo de Mel Gibson y Vince Vaughn. Ambos tiene una química en pantalla fuera de toda duda y cargan sin ningún problema con el peso de unos diálogos nacidos para ser pronunciados por esos labios. Ambos tienen la presencia y el carisma necesario para encarnar unos tipos duros con los que es imposible no empatizar y cuestionar al mismo tiempo. Y mientras esto que acabo de comentar, y que en realidad es extremadamente difícil de conseguir ocurre, la acción se desarrolla como si tal cosa, como si no importara el cómo, el cuándo, el dónde y el quién. Cuando esto pasa, te das cuenta de que sin duda alguna, el cine imita a la vida y Zahler lo sabe captar. No quiero olvidarme de Tory Kittles e el papel de Henry porque rivaliza con el dúo protagonista en buen hacer. 

“Dragged Across Concrete” es cine negro preparado para ser degustado por paladares a los que les gusta tomarse su tiempo en disfrutar, pero ¿a quién no le gusta esto? Si lo que se busca es la parte más salvaje de Zahler, se encontrará esta película un pasito por detrás de las dos anteriores. Si lo que se busca es disfrutar del gran guionista que es Zahler, la película está al nivel. Personalmente y pese a sus más de dos horas y media de duración, creo que en esa noche algo quedó pendiente y no sólo hablo de violencia, sino de una resolución más a la altura. SPOILER- hubiera matado por un encuentro a la altura entre Brett Ridgeman (Mel Gibson) y el asesino despiadado que forma parte de la banda de atracadores que tantas maneras apuntaba FIN SPOILER

Dilemas morales aparte, hay algo que no debemos cuestionarnos es la satisfacción que este género nos brinda. Incluso cuando vuestro entorno cuestione vuestros gustos, incluso cuando os veáis solos disfrutando de este cine, incluso cuando a vuestro alrededor no entiendan por qué nos deleitamos con lo que a ellos parece angustiarles. No os cuestionéis nada. Elegimos disfrutar de lo que nos hace felices y no es necesario explicar todo lo que nos hace felices, solo es necesario sentirlo. Yo lo explico porque mi fin está justificado por los medios y siento que el cine completa todo el rango de sensaciones que afortunada y desafortunadamente no vivo dentro de mi normalidad. ¿Mi dilema moral? Lo dejo para la próxima crítica.


5 comentarios:

godofredo rudel dijo...

Interesante, pero tampoco la vi.

El Rector dijo...

Zahler en estado puro, una vez más. En este caso, alejándose un poco de las dosis de violencia extrema de sus dos anterior obras y centrándose más en el libreto. Sin duda, su película más tarantiniana, un homenaje al cine negro y policiaco de los setenta de impecable factura técnica, con una pareja protagonista espectacular y sin apenas concesiones a ese tipo de espectador al que mencionas en la crítica, Missterror. Está claro que el que las esperase, se ha llevado el chasco gordo, pero entiendo que no es ese el perfil de público al que va dirigido el cine de este hombre, una mezcla de serie B y cine de autor que se define por su conjunto y no por sus espasmos de violencia. El cine de Zahler se disfruta fotograma a fotograma, no hay relleno de ningún tipo y esto se hace muy palpable en una película como "Dragged Across Concrete", que al igual que tú, la única pega que le puedo sacar es lo desaprovechado de cierto personaje, bueno, en realidad de dos, ya que me hubiera gustado que lo de Don Johnson atendiese a algo más que un simple cameo, sobretodo después de su brutal participación en "Brawl in cell block 99".

Larga, densa, elegante y ese puntito cómico tan negro... Zahler en estado puro. Y aun habrá a quien no le guste... anchoas! :)

Saludos.

Missterror dijo...

Rector- Anchoas!!! ¿Cómo pude olvidarme esa expresión? Mátame!! Poco más se puede añadir a lo que has comentado. Zahler en estado puro, que sigue siendo tan buen director como guionista.
Otro de los grandes aciertos de las películas de Zahler es el casting. Cada película es brillante pero no lo son menos sus protagonistas. Y estoy de acuerdo contigo, Don Jonhson se merece mucho más que un cameo y mucho más que un papel secundario con en "Brawl in cell block 99". Johnson necesita ser protagonista y Zahler le sabría dirigir perfectamente. Y por favor, Kevin Bacon en una película de Zahler ya!!!!

Saludos.

El Rector dijo...

Missterror, a Bacon no lo veo en una película de Zahler. Si algo ha quedado claro, es el perfil de actor que le gusta y al bueno de Kevin no le veo en la categoría de machos MUY machos, jaja!

Igual podría probar con Tarantino...

Saludos.

Missterror dijo...

Desconozco lo macho o no que puede ser Bacon, pero sí sé que puede interpretar al mayor hijo de puta del planeta sin despeinarse y que de registros va sobradísimo! Don Johnson entra en esa categoria de super machos??

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