viernes, 6 de noviembre de 2009

Crítica: Viernes 13 (2009)

Han pasado ya casi treinta años desde que se estrenase la primera película de "Viernes 13" de la mano de Sean S. Cunningham, lo que este no sabía aún, era que aquella película de serie b y bajo presupuesto iba a dar pie a una de las sagas más prolíferas y longevas del cine de terror, y junto a ella iba a nacer una de las figuras más emblemáticas del género, Jason Voorhees, el infame asesino de la máscara de hockey e icono por excelencia del cine "Slasher" para la prosperidad.

De todas formas, la saga de "Viernes 13" es un tanto atípica si la comparamos con otras sagas populares como por ejemplo "Pesadilla en Elm Street", "Halloween" o "Hellraiser", pues a diferencia de la obra de Cunningham, todas estas franquicias se caracterizan por un denominador común, la irregularidad, pues hay una gran diferencia de calidad entre las diferentes entregas de la saga, perdiendo, por lo general, calidad a medida que avanzan sus secuelas, siendo algunas de ellas auténticos clásicos de calidad contrastada, otras mediocres e incluso algunas bazofias de la peor calaña. Como he dicho, no es este el caso de "Viernes 13", pues si algo tienen las aventuras de Jason, es una regularidad aplastante pues el nivel de mediocridad de estos filmes no ha variado un ápice desde la primera película, siendo absolutamente todas igual de malas, llegando a caer en límites insospechados con sus dos entregas más contemporáneas "Jason Goes to Hell" (1993) y "Jason X" (2001), caso a parte es el crossover dirigido por Ronny Yu en el año 2003, que pese a contar con la presencia de Voorhess, yo no la considero parte activa de la saga, sino una extravagancia más cercana a la comedia negra que al cine de terror.


Soy consciente que este razonamiento referente a la calidad de la saga no gustará a los más puristas de la misma; pero es que Jason nunca ha necesitado ofrecernos cine de calidad para hacernos disfrutar con sus películas, Jason está por encima de todo, Jason es sencillamente el estandarte, el buque insignia, la cabeza de playa de una forma de hacer cine, Jason es por méritos propios el rey del "slasher" , me refiero al de pura cepa, no todos esos sucedáneos que nacieron en los noventa a partir del éxito de la detestable comedia de terror adolescente, "Scream", que donde muchos vieron "homenaje", yo sólo vi burla. Por eso, cuando me enteré de la noticia de que "Viernes 13" iba a tener remake, estuve unos cuantos días sin encontrarme la minga, como cuando uno sale de las frías aguas marinas después de una noche de alcohol en la playa, por suerte, esto de mear sentado no duró mucho tiempo, pues pronto me enteré de que Marcus Nispel sería el elegido para dirigir el filme, recordando aquella más que notable adaptación de "La Matanza de Texas" que dirigió en el 2003, y donde consiguió plasmar toda la esencia de la obra maestra de Hooper, con "Viernes 13", lo ha vuelto a lograr.

Lo primero que hay que aclarar es que no estamos ante un remake, ni tampoco ante una secuela, creo que el término más apropiado sería "versión", y es que Nispel ha cogido a grandes rasgos, elementos de las cuatro primeras partes de la saga para construir esta nueva película, así pues el filme comienza donde termina la primera película, con la mítica secuencia de la lucha a muerte entre la señora Voorhees (interpretada en esta ocasión por una cara muy conocida para los amantes de la ciencia ficción, pues la actriz que da vida a la detestable mujer, no es otra que Nana Visitor, más conocida como la mayor Kira Nerys, de la serie "Star Trek: Deep Space Nine") y la última superviviente de la matanza, luego nos ofrece las dos caras de Jason, el originario saco de patatas del que hacia gala en la segunda entrega y como no, la mítica máscara de hockey, que como bien recordaréis, no conseguía hasta entrada la tercera parte, e incluso se inspira en el personaje del hermano vengativo que aparecía en "Viernes 13 Parte IV", para crear el personaje de Clay Miller, que protagoniza esta nueva versión y que esta interpretado por el emergente y asiduo al género, Jared Padalecki, popular entre otras cosas por su papel protagonista en la serie "Sobrenatural".

Aclarado esto, hay que quitarse el sombrero ante el trabajo realizado por Nispel, donde ha conseguido plasmar el 100% es espíritu de la franquicia, ofreciéndonos una película mediocre a la altura de cualquiera de las entregas anteriores (tranquilos, nada que ver con "Jason Goes To Hell" y Jason X"), una "Viernes 13" con todas las de la ley, argumento simplón y carente de profundidad, un absurdo guión, previsible, repetitiva, llena de tópicos del género, con un buen puñado de macizas de las que te enseñan las tetas si les guiñas un ojo y SANGRE (lo digo en mayúsculas porque ya han sido varias las opiniones que me han llegado comentando justamente el bajo nivel de gore que contiene la cinta, opinión que no comparto, pues esta nueva versión tiene el mismo nivel de violencia que pueda tener cualquiera de las entregas anteriores, otra cosa es que la gente que vaya a ver el filme espere encontrarse una película gore, en ese caso pueden salir decepcionados, pues esto es "Viernes 13" no "Braindead"), es decir, todos los elementos que han hecho de esta saga una obra de culto, y hacedme caso cuando os digo, que si disfrutasteis con las viejas películas, también lo haréis con esta, además se han añadido algunos "sketches", generalmente sobre sexo y drogas, que funcionan realmente bien y nos ofrecen algunos momentos delirantes, que contrastan muy acertadamente con la crudeza que caracteriza a la película.

El desarrollo del filme supongo que no hace falta que lo comente demasiado, grupo de jóvenes salidos que llegan a una bonita casa a pasar el fin de semana, junto al campamento de "Cristal Lake", claro, así que serán perseguidos por el infame Jason. Un buen puñado de violentas muertes, alguna escena de sexo, un par de momentos tensos,.....lo de siempre.

En cuanto a Jason, pues bien, aunque en esencia es el mismo de siempre, aquí nos lo pintan un poco más evolucionado que de costumbre, capaz de instalar una red eléctrica o hacer un pequeño "sprint" si la situación lo requiere, y a grandes rasgos, con una imagen mas agresiva que nunca, un poco mas de acorde con los tiempos que corren.

Una cosa que sin duda si se echa en falta respecto a las viejas películas, es la banda sonora, que en esta ocasión no sale de la mano de Harry Manfredini (como curiosamente, si ocurriese con "Jason X") y eso se nota, pues aunque en este aspecto la película también cumple sobradamente, escuchar de nuevo las clásicas melodías de este genio italiano, hubiera sido el colofón final.

Conclusión, el "Viernes 13" de Nispel no hace otra cosa que confirmar la buena mano de este hombre a la hora de hacer remakes, ofreciéndonos una película que capta toda la esencia de la saga, donde no falta ninguno de los ingredientes que todos queremos ver en una película de Jason, aunando todas sus virtudes y como no, también sus defectos. Un auténtico regalo para los seguidores de esta veterana franquicia, que sin duda alguna disfrutarán como lo hicieron antaño. Mas dudas tengo con respecto a las nuevas generaciones de seguidores del cine de terror, pues muchos de los cuales, nisiquiera han visto algunas de las viejas películas, y que puede que vean la cinta con otros ojos, no como un trocito de nostalgia, sino tan solo como una película más.


2 comentarios:

TED BUNDY dijo...

Una de las mejores de la saga. Una pena su desarrollo. Podria haber ido por otros caminos. Originalidad le falta, pero su inicio nos atrapa.

El Rector dijo...

Ted, para mi, este remake, significa con mucha diferencia, la mejor entrega de toda la saga (de hecho, creo que es la primera BUENA película de la misma). Originalidad en una película de Viernes 13? venga hombre, no nos pasemos :)

Saludos.

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