viernes, 27 de agosto de 2010

Crítica: Black Death

La peste negra o bubónica fue una devastadora pandemia que asoló Europa en el siglo XIV y que causó la muerte de un 30 a un 60% de la población del continente europeo, reduciendo la población mundial estimada desde 450 millones hasta 350 ó 375 millones en el año 1400.

El inglés Christopher Smith ataca de nuevo en lo que significa ya su cuarto largometraje, "Black Death", cogiendo el testigo de la exitosa "Triangle", las aventuras temporales en alta mar de Melissa George que tan buen sabor de boca nos dejaron el pasado año. Para ello nos transporta unos cuantos siglos atrás, concretamente al XIV, a una Inglaterra asolada por la peste negra, donde las ciudades se han convertido en inmensos cementerios vivientes y los cuerpos putrefactos de aquellos que han perecido a manos de la enfermedad se amontonan en las calles.

Osmund es un novicio que mantiene una relación amorosa en secreto con Averill, una bella joven que decide abandonar la ciudad para refugiarse en la espesura del bosque a la espera de reencontrarse con su amado, quien se debate entre su amor por ella y su amor por Dios. Ulrich, un despiadado caballero llega al monasterio enviado por el mismísimo obispo para llevar a cabo una peligrosa misión, viajar a un recóndito poblado en lo profundo del bosque para dar caza a un nigromante, de quien se dice tiene la capacidad de regresar a los muertos del otro lado y devolverlos a la vida. El pueblo, además, parece ser inmune a la plaga, detalle que no pasa desapercibido para la iglesia, la cual lo atribuye a los poderes malignos del nigromante. Osmund ve en la misión, la oportunidad perfecta para reencontrarse con Averill y se ofrece como guía, uniéndose a Ulrich y su grupo de mercenarios.

Impresionante, ¿verdad?, eso es lo que pensó un servidor cuando supo de "Black Death", pues parecía una nueva oportunidad, después de la estupenda "Solomon Kane", de disfrutar de uno de mis géneros favoritos, el de "espada y brujería", desde un punto de vista algo mas "underground", haciéndolo además, de la mano de un director en clara ascensión como Christopher Smith, posiblemente junto a Neil Marshall, uno de los actuales baluartes del cine fantástico británico. Pero me cachis en la mar, ¿quien me iba a decir a mi, que el amigo Smith me iba a tomar el pelo de esta manera?, y con esto no quiero decir que "Black Death" sea una mala película, nada mas lejos de la realidad, pero desde luego poco o nada tiene que ver con el cine de "espada y brujería" y si me apuras, con el cine de terror.

Lo primero que queda claro al arrancar la cinta, es que estamos ante una coproducción entre Alemania y el Reino Unido, pues esta destila una crudeza y una frialdad visual que desde luego no suele verse en el cine USA, muy acorde con el momento histórico en el que se desarrolla la acción. Así pues, la lúgubre atmósfera y la no menos tétrica banda sonora a la que somos sometidos, consiguen meternos en situación con suma facilidad y presagian algo grande. Luego, un rápido paseo por la ciudad, basta para dejar claro que estamos ante una película "dura" y de un extremado cuidado visual, pues las imágenes de los cadáveres son realmente perturbadoras y están dotadas de un impresionante realismo.

Con una puesta en escena tan acertada y un nivel interpretativo del reparto a la altura de las circunstancias, pues no olvidemos que la cinta está protagonizada por el carismático Sean Bean ("Boromir" para los amigos), quien parece haber nacido para este tipo de papeles, interpretando en esta ocasión a un cristiano y despiadado hidalgo que poco tiene que ver con los refinados caballeros de Minas Tirith, el principal problema de "Black Death" es que desaprovecha un marco tan idílico para una película de terror, como este, con una historia vulgar y simplona, que se va desinflando a medida que avanza y que a mi personalmente, me ha recordado mucho a "Sauna" de Antti-Jussi Annila, aunque arrancando de la ecuación el elemento fantástico y sustituyéndolo por un puñado de clichés religiosos, pues el filme termina siendo, "folklore" aparte, una propuesta de aventuras teñida de sangre y aderezada con algún que otro giro argumental, que tampoco termina de llamar mucho la atención, donde cristianos y paganos "debaten" nuevamente sobre la existencia de Díos.

Conclusión, "Black Death" es una película muy brillante a nivel técnico, que destaca por su fascinante apartado visual y sonoro, así como por sus excelentes efectos especiales y sus no menos notables interpretaciones, con un Sean Bean a la cabeza tan carismático como de costumbre, muy bien secundado por Eddie Redmayne, quien interpreta al joven novicio. Por si fuera poco, la historia es en un principio muy absorbente, pues consigue introducirnos en la misma de tal manera, que llegamos a sentirnos uno más de los mercenarios en su viaje hacia lo desconocido (y eso que son una detestable panda de fanáticos religiosos).

Por desgracia, todo se desinfla en la segunda mitad del filme, cuando el grupo llega al supuesto poblado maldito, es entonces cuando la historia pierde todo el interés, volviéndose previsible y mas propia de un episodio de alguna serie de televisión en plan "Xena: La Princesa Guerrera" que de una película de terror, infestada además de una sonrojante propaganda cristiana que no duda en otorgar papeles a ambos bandos, por no decir que no tiene absolutamente nada de todo aquello que dejaba entrever su planteamiento inicial, es decir, maléficos hechiceros, muertos que regresan a la vida, criaturas infernales y todo ese tipo de cosas que uno espera de este tipo de propuestas, por lo que seguramente muchos se verán muy decepcionados. Algunos molestos enfoques de cámara (efecto "tembleque") y la poca simpatía que despiertan sus protagonistas (a mi entender, auténticos villanos de la historia), tampoco ayudan a digerir del todo bien una película que en cualquier caso, es perfectamente disfrutable si tienes claro lo que NO vas a ver.




15 comentarios:

Anónimo dijo...

¿qué película viste? no hay nada previsible en la segunda parte y no veo la propaganda cristiana por ningún lado, si el monje termina por volverse un torturados en nombre de la iglesia

El Rector dijo...

Bueno, que la iglesia a torturado al hombre (a todos los niveles) desde tiempos inmemorables, es algo que todos tenemos bastante claro. Lo de propaganda cristiana va mas bien por el papel de supuestos villanos que se le otorga a los pobres paganos, pueblo culto donde los haya que lo único que hacían era vivir al margen del yugo cristiano con sus propias creencias y sin hacer daño a nadie y que aquí se nos pintan como un grupo de bárbaros sectarios que deben ser exorcitados por los portadores de la auténtica fe. El porvenir del monje? me parece una mera anécdota con la que justificar el descafeinado desenlace, no una crítica hacia la iglesia, desde luego. Y en cuanto a su segunda mitad, me mantengo, previsible desde que pisan el poblado de los "herejes", argumentalmente vacia y todo tan masticado que no deja lugar para la sorpresa, para mi gusto, claro.

Anónimo dijo...

Es el problema de ir al cine con ideas preconcebidas. En mi caso, que soy un amante de las películas históricas ambientadas en la Edad Media (en sentido puro y no con los añadidos de la magia y la fantasía de los videojuegos), no sufrí ninguna decepción ni el final me pareció previsible. Siento que tú buscaras un poquito más de acción a la "Freddy Kruger" y "La noche de los muertos vivientes", pero creo que no era el objetivo del director. Por el contrario, todo está muy bien llevado y el hecho de que los protagonistas no sean necesariamente los buenos de la película contribuye a hacerla más interesante. Esto último no es, por tanto, un error del director, sino un acierto. En eso no puedo estar más en desacuerdo con el autor del blog. Por cierto, que no haya mucho presupuesto no quiere decir que la ambientación sea mala, y eso se demuestra con esta película.

Saludos.

El Rector dijo...

Anónimo, yo me esperaba una cinta fantástica, no un thriller épico. Simplemente. Lo de Freddy y los zombies, ya era mucho imaginar, incluso para mi.

Tampoco he dicho en ningún momento que el hecho de que los protagonistas no sean los buenos, sea un error del director, solo que a mi, por mis NO creencias religiosas, me cuesta enfatizar con ellos.

La ambientación no es que sea mala, es que es GRANDIOSA. De largo y a mi entender, lo mejor de la cinta junto con el trabajo de Bean.

Me reafirmo en lo previsible y simplón de su segundo tramo, el planteamiento inicial creo que daba para bastante más.

De todas formas, ya digo que dentro de la "decepción" que me supuso, es una película interesante.

Saludos.

Max Cady dijo...

A los responsables de la obra no le interesa realizar una película de aventuras “made in Hollywood”, sino más bien denunciar los riesgos que corre la humanidad cuando se deja llevar por la sin razón de la ignorancia y los mitos, bajo el faro lumínico de la religión. Son nuestros protagonistas con sus miedos e inseguridades (y con sus acciones) los que llevan más lejos la muerte y la destrucción que la propia peste.

La película tiene una factura técnica impecable. Una fotografía maravillosa que nos sumerge en un Medievo a medio camino entre lo hiperrealista y lo onírico (podemos oler la miseria y podredumbre al inicio, como sentirnos desorientados en un lugar de pesadilla en el tramo final), una dirección artística minimalista pero efectiva y un montaje ágil que va “in crescendo” en tensión, hacen que esta película que apenas tiene grandes momentos de acción no decaiga en un instante.

Black Death está en la línea de películas como “Aguirre, la cólera de dios” de Werner Herzog o “Los señores del acero” de Paul Verhoeven. Aunque no es tan esquizofrénica como la primera ni tan bastarda como la segunda, a mi juicio si es algo superior a estas y sin ser la magnífica película que podría haber sido, al menos propone una historia entretenida con muchos matices y posibles lecturas que se disfruta sin aburrimiento. Infinitamente superior al engendro aquel de En Tiempos De Brujas (Season of the witch).

P.D. Carice van Houten está espectacular (en todos los sentidos).

El Rector dijo...

Max, pues a mi, el engendro me pareció mucho más divertido que Black Death, que dejando de lado su estupenda puesta en escena y posibles lecturas, para mi si decae en demasiados momentos de su segunda mitad. Igual es porque de la primera, no esperaba absolutamente nada y de Black Death, muchísimo después de la estupenda Triangle.

Claro que yo, también me lo pasé teta con Solomon Kane :)

Saludos.

Anónimo dijo...

Rector, soy el segundo anónimo al que has respondido. Efectivamente, una cosa es lo que uno espera, y otra la realidad. Quizá el problema de este tipo de películas es también la promoción que se hace de ellas. Probablemente se vendió un poco como lo que no era, ¿no?. Como te he dicho, cuando no se espera nada en particular, resulta más interesante. Por eso comentaba que tu crítica era un tanto sesgada y subjetiva, ya que juzgas en parte la película por la falta de cumplimiento de unas expectativas que no necesariamente quería crear el director.
No entiendo muy bien lo de los actores. Precisamente el hecho de que los protagonistas (cristianos y representantes de la Iglesia) no sean los buenos de la película debería hacerte contemplar esta parte con un poco más de benevolencia, ya que te declaras agnóstico o ateo (no sé muy bien cuál de las dos palabras te vendría mejor teniendo en cuenta tu afirmación).
Por otra parte, la segunda parte es más o menos simplona según como se mire. En todo caso has de reconocer que tiene la virtud de hacernos ver que no son precisamente los supuestos "herejes" los malvados... y la conversión del monje timorato de la primera parte en una especie de "demonio" torturador que abusa de su poder porque es incapaz de aceptar el desastre provocado por su credulidad no está nada mal...

El Rector dijo...

Segundo Anónimo, vale. Te voy a aceptar pulpo como animal de compañía. Es cierto que mis expectativas iniciales, pudieron lastrar o influenciar de forma negativa mi opinión del filme en aquel primer visionado.

Te voy a reconocer también, que luego, en posteriores visionados (la dieron hace poquito por televisión), la disfruté bastante más que la primera vez.

De todas formas, ya te digo que me mantengo firme sobre sus pros y sus contras.

Ateo o agnóstico creo que serían términos demasiado livianos para definir lo que pienso sobre la religión, por eso me costó tanto meterme en la piel de los protagonistas y su puñetera cruzada santa, porque yo, no tengo tan claro como tu, que la intención del director no fuera la de pintar a los cristianos como los "buenos" de la película, por mucho que éste se desmelene un poco en el desenlace con esa sutil crítica hacia la iglesia.

Por cierto, duele a la vista leer opiniones tan interesantes como la tuya, bajo el anonimato.

Saludos.

Max Cady dijo...

Debemos de haber visto películas distintas, Rector, porque a mí me parece que está clarísima la crítica a los fanatismos (básicamente los religiosos, aunque puedan ser políticos, económico, etc.) y cómo estos se aprovechan de la ignorancia de la gente para que comentan actos terribles.

Me pareció una gran película, a la cual en un primer visionado le eché en falta alguna escena de acción más, pero que posteriormente veo innecesaria para la temática que desarrolla. Estoy totalmente de acuerdo contigo en que gana (y mucho) con cada visionado (a mí al igual que a ti me ha pasado).

Saludos.

El Rector dijo...

Max, pues igual si que he visto otra película o he visto la que yo he querido ver. No pongo en duda que el filme lleve a juicio el fanatismo religioso (o cualquier otro), lo que no tengo tan claro, es que se critique al cristianismo en si, hecho favorecido por esa ambigüedad tan presente a lo largo de toda la película.

Pero ya te digo que igual tan solo es una impresión mía, que siento especial simpatía por el royo pagano :)

Saludos.

Anónimo dijo...

Bueno, soy otra vez el anónimo segundo. Como me está gustando mucho esta conversación, me permito intervenir de nuevo esperando que no os parezca demasiado pesado.

Creo que empiezo a entender tu punto de vista sobre la religión, Rector, sobre todo después del último comentario-respuesta a Mac Cady. Me imagino que estás distinguiendo la crítica a la Iglesia de la crítica a la religión en sí misma. En eso he de coincidir contigo. Es evidente que la película no plantea una crítica a la totalidad, sino una crítica a ese instrumento de la religión que ha sido la Iglesia. Desde esa perspectiva entiendo mejor tu falta de identificación con los protagonistas, aunque no sé si estás pidiendo demasiado. Pero eso no quita valor a la crítica a la manipulación de la Iglesia, que está bastante lograda y desenmascara muchos de sus actos. De hecho, en la película se pone de manifiesto cómo las creencias, fundamentalmente las religiosas, se han utilizado con intereses espurios (de ahí la idea nada desacertada, por otro lado de Mc Cady). Pero, por otro lado, también parece dar a entender cómo muchos se refugian en el fanatismo religioso para exorcizar sus propios demonios... Y aquí es donde creo que la película gana mucho.

Por cierto, no sé muy bien cómo intervenir sin lo de anónimo; de todos modos, soy un pobre espectador anónimo...

Max Cady dijo...

Anónimo segundo, muy acertado tú último comentario con el que coincido plenamente (salvo en lo que pueda o no pensar el señor Rector al respecto). El fanatismo como refugio de los miserables para justificar sus actos. Muy interesante y acertado.

Un saludo.

Anónimo dijo...

Gracias, Max Cady... Tu punto de vista también es muy interesante, y me alegro de que al menos seamos dos los que encontramos un mensaje más profundo en la película. Lástima que no haya recibido más atención por parte de la crítica y los espectadores... Ah, y estoy de acuerdo contigo en que "Season of the witch" es un engendro. Eso lo daba por descontado.

Saludos de Anónimo Segundo.

Unknown dijo...

Quizás no cabía esperar fantasía de un enfoque hiperrealista. Quiero decir que con eso de las expectativas, visto el realismo en la ambientación, se prestaba más a un argumento en la misma línea, como pasó con Tristan e Isolda, aunque creo que esta es mejor

El Rector dijo...

Segundo anónimo, en efecto, los tiros de mi argumentación iban en esa dirección que apuntas.

Max, igual mi problema, es que me he tragado más veces de las médicamente recomendables, One Road To Asa Bay de los Bathory.

De todas formas, al final, entre los dos, vais a conseguir que me la termine comprando en DVD :)

Saludos.

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