miércoles, 1 de septiembre de 2010

Crítica: Burning Bright

Bajo apariencia de telefilme de sobremesa se esconde "Burning Bright", la nueva película de Carlos Brooks después de su prometedor debut de hace un par de años, el recomendable thriller "Quid Pro Quo" que tan buenas críticas cosechó en su momento. Brooks, quien cambia totalmente de registro en esta nueva andadura, lleva a la pantalla el guión escrito por David Higgins (quien debuta con la pluma después de una ya considerable carrera como productor, "Hard Candy" entre otras), posiblemente bajo los efectos de algún tipo de medicación cuando engendró semejante historia, un "slasher" en el fondo, si, pero con una particularidad, aquí no hay ningún psicópata enmascarado, aquí hay un tigre.
Y es que la idea de los responsables de "Burning Bright" estaba muy clara, ellos querían una película de terror protagonizada por un tigre, pero no solo eso, querían también distanciarse de la infinidad de filmes sobre animales asesinos en la naturaleza que hemos visto durante muchos años, por que volver a rodar a un grupo de aventureros en medio de la selva acechados por una bestia salvaje no tenía ya ni puta gracia, así que no les quedó otra que trazar una maquiavélica y retorcida historia donde poder encajar a un tigre en una cinta de terror clásica.

"Burning Bright" nos presenta a dos hermanos, Tom y Kelly Taylor, quienes acaban de perder a su madre después de que esta se suicidase con una sobredosis de pastillas. El problema es ahora para Kelly, una inteligente joven que tiene que la oportunidad de ir a la universidad gracias a una beca, pero para lo cual tendrá que dejar a su hermano pequeño, quien sufre de autismo, ingresado en un centro especializado. En el último momento, un problema de fondos, hace inviable esta posibilidad, pues Johnny, su padrastro, ha gastado el dinero de la herencia en un arriesgado negocio, la compra de un tigre salvaje para montar una atracción de feria. En los albores de una gran tormenta, Tom, Kelly y Johnny pasan la noche en la casa de su difunta madre, la cual ha sido tapiada a conciencia para el evento, mientras en el exterior se escuchan los gruñidos del hambriento animal encerrado en su jaula. A media noche, Kelly despierta y descubre dos cosas, que Johnny se ha marchado y que un inmenso tigre de bengala se pasea por el salón de su casa.

De lo que no hay duda es de que si lo que querían hacer era una clásica cinta de serie B, la han conseguido. Esto queda ya muy claro en la secuencia inicial, donde al mas puro estilo de "Los Gremlins" de Joe Dante, un misterioso personaje (interpretado por el bueno de Meat Loaf), advierte a Johnny de la maldad innata del animal que está a punto de comprar y de cómo tiene que manejarlo por su seguridad. Mitificada ya la criatura, la dejamos unos minutos de lado para que Brooks nos presente a los otros dos protagonistas de la historia, los hermanos Tyler, quienes viven ya su particular calvario después de la muerte de su madre, y la verdad es que lo hace a las mil maravillas, pues resulta sumamente fácil identificarse y meterse en la piel de la hermana mayor, debatida entre su propio futuro y su amor por su hermano.

Con los protagonistas de la contienda bien presentados, solo falta encontrar el marco adecuado, y ese no es otro que una gran casa de dos plantas (me remito de nuevo a la clásica casa de película de terror americana) con todas las ventanas tapiadas por la proximidad de una terrible tormenta en la zona.

A partir de este momento, nos tenemos que remitir al "slasher" tradicional, donde los dos hermanos tendrán que sobrevivir al hambriento tigre que les perseguirá por la casa a lo largo de noventa entretenidos minutos, donde no faltará ninguna de las típicas situaciones de este tipo de filmes, puertas que se rompen con suma facilidad, escondites imposibles, armarios oscuros y una tragedia que une a una familia rota, elementos que igual por si solos no son suficientes para mantener el interés de los mas exigentes, para lo cual el señor Brooks tiene preparado el plan B, y este se llama Briana Evigan ("Hermandad de Sangre", "S.Darkko"), la guapísima actriz que interpreta a la indecisa hermana reconvertida en heroína, quien por caprichos del guión, se pasa toda la película dando tumbos muy ligerita de ropa, añadiendo así, un poco de sal y pimienta a una receta que algunos podrían encontrar un tanto insípida.

A esto tenemos que sumar otro factor decisivo en mi opinión, y es el hecho de que "Burning Bright" no tira en ningún momento de efectos digitales para recrear al tigre, este es totalmente de carne y hueso. Por supuesto se utilizan mil y un montajes para encajar al pobre animal en la acción, pero en general y salvo contadas ocasiones, todo queda bastante fluido y creíble respecto al entorno. Creo que volveré a utilizar aquello de "orgánico".

Conclusión, "Burning Bright" es una película sencilla, directa al grano y que ofrece exactamente lo que promete, dos jóvenes atrapados en una casa con un tigre. Ni más ni menos. Situaciones tópicas todas las que queráis y más, es cierto. También hay que reconocer que muchas de las situaciones son poco creíbles, algunas incluso cómicas diría yo, por eso es necesario un esfuerzo por parte del espectador para pasar por alto "algunos" detalles tanto de la acción como de la historia en si. Historia que además, va un poco de más a menos, alcanzando su punto álgido en el descafeinado (y por supuesto previsible) desenlace, que no esta a la altura de las circunstancias.

Por el contrario, un sencillo pero fresco planteamiento, una historia entretenida de principio a fin no exenta de momentos tensos y algún que otro acertado susto, una inconmensurable Brianna Evigan (incluso con los tejanos puestos) y un no menos fantástico Charlie Tahan ("Soy Leyenda") en su papel de niño autista, hacen de "Burning Bright" una opción muy interesante para aquellos que quieran disfrutar de una película con pocas pretensiones pero bastantes prestaciones, además de un buen ejemplo de que no hacen falta litros de sangre para firmar una buena película de terror. Y además al natural, sin efectos digitales, con un tigre de verdad. Con dos cojones.


3 comentarios:

Darkotica dijo...

Es cierto, la película se podía resumir con lo de "Tu lo que quieres es que me coma el tigre", pero a pesar de contar con un argumento de lo más simple y que pueda parecer que estemos ante un telefilm de sobremesa, "Burning Brigh" entretiene lo lo suyo y ofrece buenos momentos de tensión. También destacaremos las actuaciones de los dos hermanos y lo bien integrado que resulta el tigre de bengala paseándose por la casa. Por lo contrario, tenemos algunas situaciones poco creíbles, una historia bastante simple y un final que se ve venir a la media hora. Concluyendo, "Burning Bright" deja claro que no hace falta meter a un monstruo en una casa para sentir auténtico terror...con un "gatito" ya es suficiente.

Anónimo dijo...

La verdad es que cuando lei la sinopsis pense que solo seria una peli mas de serie b para la sobremesa pero me encontre con una agradable sorpresa, no es que sea la mejor pelicula que he visto nunca pero me ha gustado mucho ademas la chica te hace sufrir el doble con un tigre en su casa y un hermano autista que le complica las cosas y hay que decirlo, la prota si que tiene cojones!

El Rector dijo...

Es curioso como puede cambiar la percepción de una misma película, dependiendo de las expectativas con la que se encara el visionado. "Burning Bright" es un buen ejemplo.

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