domingo, 10 de junio de 2012

Crítica: Snowtown

Esos días de películas australianas triunfales, heroicas; celebrando como los colonos llegaban a un acuerdo con la nueva tierra y descubrían su identidad nacional (Picnic at Hanging Rock, Gallipoli, The Chant of Jimmy Blacksmith) hace mucho que son agua pasada. El viejo espíritu ya sólo lo encontraremos de una manera vana, de auto-burla en la épica campestre de Baz Luhrmann, Australia.

Las películas de ahora se preocupan más en explorar los límites de lo que se esconde debajo de la superficie. A principios de año se presentó una cinta con un reparto compuesto por los mejores actores posibles, Animal Kingdom; una historia psicológica basada (ampliamente basada) en los hechos protagonizados por una familia de Melbourne sobre robo a mano armada, drogas y robo a gran escala. Son los descendientes anti-románticos del clan Kelly, gente para la que el crimen es una forma de vida que se perpetúa durante muchas generaciones. Pues de la mano del mismo talentoso director de fotografía, Adam Arkapaw; y ayudando a poner la vista en la escena de los bajos fondos, nos llega Snowtown. Que nos lleva a recrear en el sur de Australia una de las series de asesinatos más escandalosas que han golpeado la nación. El único actor profesional involucrado esta vez es Daniel Henshall, que otorga una representación demoníaca al personaje que da gusto. El resto del cast son vecinos que actúan un poco como si hicieran de ellos mismos y que son dirigidos bajo una gran habilidad por Justin Kurzel, debutando con esta durísima cinta.

Los asesinatos (12 en total) ocurrieron en la década de los 90 y fueron el tema de un juicio larguísimo que resultó en la condena de cuatro hombres a cadena perpetua. Fueron conocidos popularmente como los Bodies in Barrels murders por las circunstancias en que un gran número de sus víctimas fueron descubiertas en 1999 en barriles en una ribera en Snowtown, un lugar a unas 100 millas al norte de la capital, Adelaide. Aunque sólo uno de los asesinatos ocurrió realmente allí. Los otros se fueron sucediendo por los suburbios de alrededor del norte de Salisbury.

Tal y como se presenta en la peli, Salisbury Norte es un estado enterrado y mal construido de casas unifamiliares donde la población de borrachos, fumadores (como carreteros), marginados comen comida basura y pasan sus vidas en desesperación absoluta mientras sus hijos juegan a videojuegos pasados de moda, juegan con carros de la compra abandonados o pasean en bici. En este mundo de podredumbre, aparece un día John Bunting (Henshall), un barbudo que va dando tumbos por la vida, con sus ojos brillantes y su encanto barato de seducción, que tiene una energía demoledora y un aparente propósito de ayudar a la comunidad. Bunting se va mostrando a lo largo de la película como un manipulador, homófobo y psicópata homicida pero introducido como alguien que ha traído la vitalidad y la organización que la comunidad de Snowtown estaba buscando. El líder perdido. Durante mucha parte del metraje le vemos desde el punto de vista pasivo de un Jaime Vlassakis (Lucas Pittaway) de 16 años que vive con su depresiva (o deprimente) madre, Elizabeth; y sus dos hermanos. Bunting comienza así cocinando para la familia, ordenando y limpiando la casa; aunque su mayor acto social es organizar una campaña contra un pedófilo al que hemos visto antes sacar fotos de Jamie y sus hermanos desnudos y no sabemos que más, aunque se intuye que ha abusado de ellos. Elizabeth ha llamado a la policía que ha venido y lo ha arrestado, pero vemos también como el hombre es rápidamente liberado. Se presenta así la situación de un vecindario donde la policía ya no hace nada, se lava las manos de las cosas que pasan y que permanecen a la espera de lo que el destino les tenga preparado.

Bunting se encarga de alentar a Jamie de ir haciendo putadas al vecino (lanzar conos de helados, pintar graffitis, dejarle cabezas de canguros) hasta que éste ya se va harto de todo. De esa forma, Jamie encuentra un modelo de conducta a seguir, aunque sea precisamente el que no debería. Los vecinos encuentran también un líder con el que alimentar sus resentimientos y prejuicios, y la cámara se esfuerza en mostrar de cerca los grupos de borrachuzos que hablan de todo lo que odian alrededor de una mesa de cocina. Entonces comienza la escalada en la que Bunting y un par de conspiradores más se encargan de hacer limpieza de pederastas, drogadictos y travestis, aunque muchas veces los pretextos que les llevan a ello son un poco dudosos. Sus acciones no es que estén muy ocultas a ojos de la comunidad pero los cuerpos van desapareciendo y allí nadie dice nada. Esto es Can Picha.

Bunting es un asesino en serie raro, bastante anómalo; ya que ni trabaja solo, ni tiene un modus operandi consistente y deliberadamente va metiendo a gente en la escena. Como le sale del ojete. Es como si la parte esencial de su procedimiento simplemente fuera sentirse el líder de un grupo, y sabemos también que en sus años mozos fue neo-nazi. ¡Ole tu! Jaime es un chico triste (qué bien lo hace Pittaway) y se convierte así, de manera forzosa; en un asesino que dispara a un perro porque si y que es cómplice directo en muchos asesinatos. Una de las víctimas es su medio hermano que le viola mientras están viendo un documental sobre cricket. Terrible yuxtaposición de las dos Australias unidas y tan separadas entre sí.

Snowtown involucra a la audiencia más por lo que los personajes están diciendo o lo que creemos que está pasando que por lo que realmente vemos. Todo el metraje es una experiencia chocante que finaliza de repente, cuando estás esperando la atrocidad final y una revelación climática; y te deja ahí reflexionando sobre lo que has visto. Cavilando. Tiene un final no apto para amantes del sensacionalismo y la morbosidad. El énfasis se esconde en el motivo más que en la miseria de lo que se representa.

8 comentarios:

Darkotica dijo...

Impresionante crítica The Wrong Girl, ha alimentado aún más mis ganas de ver Snowtown, aunque tiene que ser una experiencia muy cruda, de las que te dejan hecha polvo durante una temporadita, uffff!

Pero tengo que verla un día de estos, además...de lo contrario mucho me temo que Missterror y tú nunca me lo perdonaréis ;)

El Sepulturero Torero dijo...

Por lo que cuentas, me recuerda a Paranoid Park. Creo que esa formación gradual del carácter resentido de un adolescente es la clave para entender cómo se activan las primeras conductas antisociales que acaban derivando en la formación (deformación)de un psicópata.

Missterror dijo...

Gran crítica Wrong girl.

Esta película para mi fue un auténtico mazazo, me destrozó, y lo hizo por mil motivos, pero el principal fue la actitud de pasividad de Jamie ante el horror en que su vida se había convertido, la costumbre del terror, de lo irracional. Fue muy duro, tanto que no pude contener las lágrimas en un par de ocasiones.
La relación Jamie- Bunton es lo que da sentido a la palabra caos, lo que golpea una y otra vez,lo que oprime, lo que te lleva de viaje en coche a la parte mas oscura del ser humano y te deja allí, sin gasolina, para que nunca puedas regresar.
El final, aunque sé que no será del gusto de todo el mundo,fue una puñalada que Justin Kurzel (el director) retorció una y otra vez en mi corazón. Simplemente brillante.

Mención especial para los actores Lucas Pittaway y Daniel Hensall, ambos apoteósicos y excepcionalmente escogidos (el casting en "Snowtown" es asombroso)

Y recuerdo que está basado en hechos reales...bufffffffffffffff

Sepul- Snowtown le da mil patadas a Paranoid Park (y eso que me la de Van Sant me gustó bastante) Esto es otra cosa...No te la pierdas por nada del mundo.

saludos

The Wrong Girl dijo...

La verdad es que si, no es una película que olvides justo después de verla. Te dejo tocado unos días. Y cuando te acuerdas de ella, siempre es con una leve punzada de tristeza.
Es duro recordar que está basada en hechos reales. En mi caso no tanto por los asesinatos (que también) si no porque eso me recuerda, a su vez; que hay sitios en el mundo donde se ha perdido la esperanza y la gente vaga más que vive, a merced de los acontecimientos (de las acciones) de psicópatas y violadores :(

david abraham basualdo silva dijo...

uuff excelente critica TWG.... no me queda otra opción, tendré que verla si o si.

saludos :)

Anónimo dijo...

Desde Gumno no veía nada mejor, absolutamente fantástica película. Brutal.

Blanch dijo...

Ni Serbian Film ni puñetas. ¿Os creéis que no he podido terminar de verla? Esa fotográfia, los actores...buf!! me ha hecho recordar mucho a "Ex-drummer" (quien no la haya visto ya está corriendo a por ella) y con esa estuve semanas de bajón. O sea que creo que paso. Eso sí, que alguien me cuente el final, via e-mail si quereis. Es un quiero saberlo pero no quiero verlo.

Missterror dijo...

Blanh, me pido voluntaria!!!! (mira tu e-mail)

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