miércoles, 19 de junio de 2019

Crítica: El Caballero del Dragón

Vamos a hablar de una obra muy, muy particular dentro de lo que es la cinematografía española. Un proyecto que ya desde su concepción misma era una ruptura con cualquier obra de género que se hubiese rodado en España por aquel entonces o, porqué no decirlo, a día de hoy.


“La historia es oro puro: En la Europa del medievo, una nave espacial se dedica a abducir animales varios, provocando el lógico pánico en la población”


Porque hay que tenerlos bien cuadrados para, en la España de los 70-80, lanzarse a realizar una superproducción de temática fantástica con reparto internacional y precisando para ello un nivel de efectos especiales a los que no se estaba acostumbrado en estos lares. Y colocando de protagonista al por aquel entonces intento de clon de David Bowie, nuestro sin par Miguel Bosé. Aviso para navegantes: habrán varios spoilers menores en esta crítica, pero son cosas que salen ya en la sinopsis misma de la película, y dado que el factor sorpresa es mínimo, creo que no le fastidiare el visionado a nadie, pero avisado queda el avezado lector!  

La historia es oro puro: En la Europa del medievo, una nave espacial se dedica a abducir animales varios, provocando el lógico pánico en la población que, lógicamente, asumen que el monstruo volante lleno de lucecitas es un dragón con ganas de marcha. Siguiendo la tradición, se convoca a los caballeros del reino para que maten a la “bestia”, pero de pronto la princesa es capturada por el monstruo y ella se encuentra con el piloto de la nave, un Miguel Bosé de pelo oxigenado que se comunica con telepatía y que lleva una armadura digna de H.R. Giger que le protege de la atmósfera dañina de nuestro planeta. El alien en cuestión (Nueve para los amigos) a la par que corteja a la princesa tiene una historia pseudoromántica con el alquimista del rey, encarnado por ese monstruo en lo actoral y en lo personal que era Klaus Kinski, que estaba aquí poniendo el platillo al igual que un muy bebido Harvey Kietel en el papel de caballero antagonista.

Hablando del romance de la princesa y el visitante, reclamo aquí un redoble de tambores para la MEJOR frase promocional de la história del cine:  

Ellos se aman.
Pero sus atmósferas se oponen.  


“la propuesta de El Caballero del Dragón era tan sumamente bizarra que no creo que haya otro tipo de producción de la época que se pudiese sentir afectada por su suerte”


CANELA en rama y fiel resumen de lo que seguramente quiso y en parte no pudo ser esta obra: algo revolucionario dentro del cine español, nunca intentado hasta entonces y que se convirtió en un involuntario hito del bizarrismo cubierto, eso sí, de buenas intenciones. El director Fernando Colomo afrontó la película como un proyecto personal que se encontró con muchos baches: súbitos problemas de presupuesto y financiación, el dúo Kinski- Kietel completamente ebrios e intratables buena parte del rodaje, problemas técnicos por doquier…

El resultado fue un fracaso en taquilla y el machaque absoluto de la crítica. Personalmente no creo que esto provocase mucho daño en cuanto a la producción de género de fantasía en España, porque la propuesta de “El Caballero del Dragón” era tan sumamente bizarra que no creo que haya otro tipo de producción de la época que se pudiese sentir afectada por su suerte. Ahora bien, ¿es tan mala como la pintan? Pues sí….no, y nuevamente sí.


“La fotografía es horrenda, y los valores técnicos sufren con crudeza los efectos de los citados problemas económicos”


La película es floja, muy floja si la vemos con la óptica actual y...bueno, cualquier otra. Salvo la honrosa excepción de Kinski, capaz de hacer cualquier papel que le echasen con solvencia, el reparto declama sus diálogos de forma muy teatral. Miguel Bosé no dice ni una sola palabra en toda la película por exigencias del guión, y a mi me da que siendo la etapa en la que estaba el artista este esperaba que esta obra fuera algo así como su “The man who fell on earth” personal, cosa que, definitivamente, no fue. La fotografía es horrenda, y los valores técnicos sufren con crudeza los efectos de los citados problemas económicos, aunque el diseño del traje del visitante es realmente bueno y la nave alienígena mínimamente  se defiende visualmente, potentísimos focos mediante.

Pero aún así, pese a todo, profeso un cariño especial a este artefacto. Fernando Colomo, director y alma mater del proyecto, intentó hacer algo especial en una época muy difícil para el fantástico español. Personalmente encuentro que la idea de base era bastante original, y a la tierna edad que la vi marcó profundamente al que suscribe. No obviamente al nivel de otras perlas mucho mejores y redondas, pero sí lo suficiente para que, 30 años después, la recuerde con mucho cariño incluso después de un (sufrido) segundo visionado. Y eso no es moco de pavo.  

Lo mejor: Lo bizarro de la propuesta. Algunos detalles de diseño de producción, y el encanto decididamente kitsch de todo el asunto. Los intentos de Bosé de salvar su papel de la quema.  

Lo peor: La sensación de baratillo de todo el conjunto. La evidente melopea que llevaban Kietel y Kinski, la dirección de actores, y una fotografía que daña las retinas.


8 comentarios:

Astinus dijo...

Buah, yo, que soy un apasionado del cine de género (y, en menor medida, del fantástico) de la época, no puedo estar más de acuerdo con el análisis. A mí me encanta esta joya. Estoy totalmente con cada punto que enuncias, pero también con ese carácter de extravagancia nacional, de producto nuestro, que tiene tanto de bizarro como de genialidad. Genialidad digo por el marco en el que se realiza la producción, con los problemas que señalas y en el contexto que vivíamos. Quizás podíamos pedirle mucho más, pero yo me quedo con todo lo que genera dentro del legado de nuestro cine post-franquista.

Me cuesta recomendarla. Pero lo hago =)

Art0rius dijo...

Astinus opino igual que tú. Esta película hay que valorarla por todo lo que implicó como bien indicas. Sus valores fílmicos en bruto son cuestionables, pero ayudó a plantear cosas en el cine español que creo que no tenían voz hasta el momento. Como anécdota creo que la extinta fantástico Factory se planteó hacer un remake hace ya lustrol que, por suerte ,no llego a puerto.

El Rector dijo...

Revisionar según que cosas cuando uno ya tiene una edad puede convertirse en todo un deporte de riesgo. Servidor aun tiene reciente a Pocholo como miembro destacado y en plan guaperas de esa surrealista expedición submarina de "La Grieta" del inolvidable Juan Piquer Simón, como para enfrentarse al papito en una de ciencia ficción y fantasía medieval... con todo, lo intenté hace unos meses, pero la lamentable calidad nivel VHS de la copia que tiene Filmin en su catálogo, me resulto demasiado prohibitiva, incluso para un visionado tan peculiar como el que se venía. ¿Será que la película no está ni editada en miserable DVD o simplemente, otra de las muchas tomaduras de pelo de la plataforma?

Hubiera molado un huevo un remake por parte de la Fantastic… salieron cosas la mar de divertidas de aquello, lástima que durase poco. Supongo que lo más parecido que nos dio la industria de Hollywood fue aquella locura con Jim Caviezel cazando aliens junto a una panda de vikingos... un pasote de película pese a que el diseño de la criatura era lamentable.

Saludos.

Art0rius dijo...

La Grieta es uno de los grandes titulos de la psicotronía sci-fi hispana! Que alegrón verla mencionada aquí. Tiene usted Rector un paladar regio para lo picante. En cuanto a la copia de "El Caballero..." pues me temo que, habiendo ejercido de arqueologo durante los ultimos 10 años, aún no he conseguido una copia que mejore la calidad de lo visto en Filmin. Me da a mi que la fotografía era así de chusca en el original. Respecto a la de Caviziel, a mi no me pareció tampoco mala película, pero como bien dice la criatura CGI era un lamentable sumo, el peor "Grendel" de largo que he visto.

El Rector dijo...

Artorius, "Rector el picante" que me llaman por algunos lares.

"Outlander" es la típica película con la que uno se lo pasa pipa en el cine, que incluso llega a valorarse en petit comité y que luego se pone a parir de cara a la galería tanto por crítica como por público. A estas alturas de la vida, parece mentira que aun nos cueste tanto reconocer según que cosas y que las apariencias tengan más peso que las propias convicciones.

Habla usted de Grendel, me vienen a la cabeza el Beowulf estrábico y la Rhona jovenzuela embutida en cuero negro y se me humedece el ojete a la par que se me frunce el ceño por el poco reconocimiento cosechado por la película de Baker. Otra de esas joyitas que parece que uno debe esconder cuando vienen visitas a casa.

Saludos.

RONETTE PULASKI dijo...

Hola Artorius, pues os diré que esta película la vi en un cine de Madrid siendo muy muy pequeño. Recuerdo muy poco de la película, pero me había llamado la atención la poca habilidad de Miguel Bosé para la actuación. Hierático y descolocado. Al menos así es como lo recuerdo. Saludos!

Romasanta dijo...

Cada día me sorprendéis más nidito! Mencioanr y realizar una crítica sobe "El Caballero del Dragón" me parece una gran aventura y casi de suicidio. De todos modos, es una rara avis, interesante de analizar que tuvo en contra aparecer en los años 80; después de el resurgir del género de terror/fantástico en España en los 70, la obra de Colomo se encuentra en una etapa de desgaste y la premisa argumental no llamaba mucho la atención al público. Además, si añadimos que su director, Fernando Colomo, no tenía relación con el género y cuya obras más destacadas fueron: Bajarse al moro (1988) o El efecto mariposa (1995), entendemos que le quedaba demasiado grande el proyecto, que a pesar de todo, tenía un presupuesto de 300 millones de pesetas de 1985 que no se supo administrar, y que recayó su gran parte en la espectacular recreación de la nave alienígena, el traje del mismo y los sueldos de los actores internacionales : Klasu Kinski y Harvey Keitel, sumando la presencia de Miguel Bosé y el gran, Fernando Rey. Por si fuer poco, en el apartado artístico destacar a José Nieto como compositor, que tampoco demostró lo mejor de él; y lo mismo ocurre con la fotografía, que es del gran José Luís Alcaine, que después de Néstor Almendro y JAvier Salmenos, es de los mejores directores de fotografía del país.
Con todos estos ingredientes, se podían salvar ciertas carencias, pero a la contra, se añadieron errores tras errores y esto ocurre, cuando hay falta de empatía con el género al que se aborda y sobre todo, la falta de gestionar un proyecto grande y "pionero" en la inserción de efectos especiales digitales en España; tenemos algunos ejemplos de como se pueden llevar proeyctos a buen puerto y con presupuestos holgados: La Residencia (1969) de N.Ibáñez Serrador o Pánico en el Transiberiano (1972) de Eugenio Martín. Así que, después de este fracaso y la pérdida de interés del público español por parte del fantástico -las obras deJuan Piquer Simón también comenzaban a no gustar-, deberemos esperar hasta inicios de los 90, para un cambio generacional con obras tan seminales como "Acción mutante" (1993) de Álex de la Iglesia. Sois muy grandes Nido..abrazos

Art0rius dijo...

Rector: El beowulf de Lambert es una chifladura de serie B tremebunda que hay que quererla sí o sí. Sus vestuarios delirantes, sus one line fail liners, LAMBERT así con mayusculas y ese Grendel salido directamente de un saldo de los Power Rangers me resultan irresistibles. Por no hablar de la pornstar que hace de la madre del monstruo y que nos deleita con una transformación tan bizarra que hay que verla para creerla. El "Beowulf" de Baker es de esas peliculas que si la engancho por la tele de mis ancianos padres nunca cambiaré de canal ante semejante fiesta. Y al que no le guste, que se aguante.

Ronnette: Bose estaba en plena época de "soy el David Bowie español", porque lo he visto actuar (y muy bien) en varias películas. Esta no es el caso, pero pega con la psicotronía del personaje creo yo.

Romasanta: Nada que añadir, solamente agradecerte la aportación y los elogios. Un gusto que nos lea alguien de tu sapiencia!
Voy a dejarte una "joya", el articulo que firmó Fernando Colomo sobre la muerte de Kinski, que describe bastante bien lo que fue el rodaje de "El caballero...." y los problemas que hubo, sobretodos centraron en ese ser abyecto que fue este actor alemán. No llegó a lo de Herzog, pero por ahí iba el tema. Echadle una lectura, porque Colomo es un grande y describe una situación grotesca con mucha gracia.

https://elpais.com/diario/1991/11/27/cultura/691196411_850215.html

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