jueves, 18 de julio de 2013

Crítica: Fahrenheit 451

451 grados Fahrenheit es la temperatura a la que arde el papel, de ahí el nombre del cuerpo de bomberos de un futuro sin libros a fin de mantener alienadas a las personas con el pretexto de evitar guerras y revoluciones. Guy Montag (Oskar Werner), un disciplinado bombero encargado de quemar los libros prohibidos por el gobierno, conoce a una revolucionaria maestra que se atreve a leer. De pronto, se encuentra transformado en un fugitivo, obligado a escoger no sólo entre dos mujeres, sino entre su seguridad personal y su libertad intelectual.

François Truffaut dirige la adaptación al cine de la extraordinaria novela homónima de Ray Bradbury del mismo nombre. “Fahrenheit 451” (1966) es toda una denuncia al totalitarismo analfabetizador donde el libro representa el anhelo humano por ser libre. La película de Truffaut es una buena versión pero sus resultados se encuentran por debajo del original literario. Mientras el filme tiene una estética inconfundiblemente sesentera la novela sigue teniendo fuerza, pese a haber sido escrita a principios de los años cincuenta (concretamente en 1953), al igual que pasa con “Un mundo feliz” de Aldous Huxley o “1984” de George Orwell.
 
“Fahrenheit 451” representa una de las mejores películas de Truffaut -tan magnífica como “Los 400 golpes” y “La piel suave”-, su primera gran producción (1.500.000 dólares costó aproximadamente), la primera en color y con efectos especiales (las escenas del fuego o los bomberos voladores), su incursión al cine de ciencia ficción, su único film en inglés (lengua que apenas dominaba) y su más brillante aproximación al estilo de su venerado Alfred Hitchcock. Hay que recordar su libro “El cine según Hitchcock”. El carácter hitchcockiano de este filme se percibe en la manera en la que Truffaut construye las secuencias como, por ejemplo, en los primeros encuentros de Montag y Clarisse en donde se emplea un largo plano medio combinado con travelling que recoge su conversación mientras pasean camino de sus casas. También en la visita de Montag y Clarisse a la escuela donde ésta última da clases o en el momento en que Montag ve al capitán regañando a un subalterno a través del cristal translúcido de la oficina de su superior.

La adaptación al cine de una de las mejores novelas del siglo XX no fue nada fácil. Truffaut recibió la propuesta del productor Claude Levy en la primavera del año 1962. El realizador francés acababa de cosechar sus primeros éxitos gracias a “Los 400 golpes” (1959) y “Tirez sur le pianiste” (1960) y no se animaría a preparar el proyecto hasta después del éxito de “Jules y Jim” (1962). Truffaut le propuso entonces al propio Bradbury escribir el guión a medias, pero el novelista declinó la oferta, no sin antes recomendar a Bernard Herrmann (quien había trabajado para Hitchcock) para la elaboración de la banda sonora. En verano del 62 Truffaut había escrito un primer borrador del guión junto a Marcel Moussy pero el libreto final estaría firmado junto con Jean-Louis Richard, además de las colaboraciones no acreditadas de David Rudkin y de Helen Scott.

La asignación del papel del bombero del futuro Guy Montag fue una tarea ardua en la que se barajó diversos actores, incluida una grande estrella de Hollywood. La primera opción era el actor fetiche de su filmografía, Jean-Pierre Léaud, inclinándose después por Jean-Paul Belmondo, aunque en diciembre del 62 ya tuvo que descartarlo por ser demasiado caro. La siguiente opción fue el cantante y actor Charles Aznavour, quien acepto participar en la producción en enero del 63. En el verano de ese mismo año, Truffaut interesó al productor norteamericano Lewis M. Allen en el proyecto. Entonces se pensó en Paul Newman para el papel principal. El actor se interesó pero empezó a pedir cambios en el guión por lo que Truffaut declinó su colaboración por temor a perder poder de decisión. Otros nombres se pusieron sobre la mesa como Kirk Douglas, Peter O'Toole, Montgomery Clift, Sterling Hayden y Terence Stamp. Este último sería el elegido, pero Truffaut también piensa en Oskar Werner.

En verano de 1965 “Fahrenheit 451” se convierte en una producción de Anglo Enterprises Vineyard Film Ltd., filial inglesa de Universal Pictures con Stamp como Montag y Julie Christie asumiendo dos papeles: el de Linda (con el pelo largo) y el de Clarisse (con el pelo corto). Pero en septiembre de 1965, a punto de empezar a rodar, Stamp se desmarca del proyecto y Truffaut recurre finalmente al actor austriaco Oskar Werner.

El rodaje comienza en enero de 1966 hasta abril del mismo año en los famosos estudios de Pinewood y en diversas localizaciones de Inglaterra y Francia. El mismo no estuvo exento de problemas a causa del empeño de Werner de interpretar al personaje de Montag a su manera. Harto de las quejas de Werner, quien ya trabajó para el realizador interpretando a Jules en “Jules y Jim”, Truffaut recurrió al doble de luces del actor para rodar muchas de sus escenas, perdiéndose la amistad actor-realizador. El estreno de la película fue en septiembre de 1966 en París y en el marco del Festival de Venecia con una decepcionante floja acogida comercial.

Ya en los títulos de crédito se nos expone la idea que plantea el filme de que los gobiernos del mundo del futuro hayan decidido acabar con los libros. Una voz en off lee los créditos iniciales. De entre esos libros que deben ser quemados encontramos un ejemplar de la revista “Cahiers du Cinéma”, “Crónicas marcianas”, otra de las famosas obras de Bradbury, o “Don Quijote” de Miguel de Cervantes.
 
LO MEJOR: La dirección de Truffaut y la dirección fotográfica de Nicolas Roeg que dota a las escenas de un bonito contraste con tonos monocromáticos y rojos violentos.

LO MENOS BUENO: El paso del tiempo hace mella en su estética sesentera.

CURIOSIDADES: La edición en DVD contiene material extra como La novela: El autor Ray Bradbury, Making of, Comentarios de Julie Christie, La música, Secuencias originales y Galería fotográfica sin subtitulo en castellano y audio original todos ellos.
 
 

4 comentarios:

thewronggirl dijo...

A mi Fahrenheit 451 me parece una historia sublime. Tanto el libro, que he leído un montón de veces; como la película de Truffaut, que todo el mundo sabe que La Nouvelle Vague es mi punto débil. A mi la cinta me parece maravillosa, es impresionante. OJALA LA HUBIERA PROTAGONIZADO SUPER-SEXY-BELMONDO pero bueno, yo creo que es muy correcta, es muy amena y la historia no te puede dejar indiferente nunca.
Es un acierto si o si.

No sabía que tantos actores importantes de Hollywood habían sido barajados para salir en la peli. Muchas gracias por la información, Ted. La agradezco mucho!

Max Cady dijo...

Ted, como siempre un lujo leer tus críticas repletas de datos interesantísimos.

Estoy muy de acuerdo contigo en líneas generales, aunque es una fabulosa historia la película es irregular y ha envejecido fatal, su ritmo y estética han quedado muy desfasados. La fabulosa novela de Bradbury creo que se merece una nueva revisión cinematográfica (la cual si se realiza con cariño por gente competente puede deparar una verdadera obra maestra).

Saludos.

P.D. La (también) irregular aunque interesante El Libro de Eli, es muy deudora de esta historia (de hecho, el final de ambas guarda unas inmensas similitudes).

El Rector dijo...

Pues no recuerdo haber visto esta película pero como comenta Max, me ha venido a la cabeza rápidamente aquella El Libro de Eli. También la semidesconocida Equilibrium, aunque en aquella no solo estaba vetada la literatura, si no también cualquier tipo de expresión artística que pudiera conmover al ser humano, pues eran los sentimientos los que estaban prohibidos.

Interesante documento Ted.

Saludos.

Irad Jafet R.A. dijo...

Buena recomendación, casi no veo en contra lo de la fotografía sesentera ya que llama a la nostalgia, igual se nota que no se quiso hacer a la ligera este film (no como ahora) y es algo de admirarse, e igual no me sorprende que no tuviera buena recepción ya que parte del mensaje es un poco la realidad del mundo en que vivimos, y como indirectamente el gobierno o ciertas personas quieren mantener ignorante a la gente
El rector, buena mención de equilibrium, es una cinta que también recomiendo mucho, toma elementos de un mundo feliz, uno de mis libros favoritos.
Claro antes de ver esta película buscaré el libro, me ha llamado la atención gracias a esta reseña y los comentarios, un saludo.

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