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viernes, 2 de noviembre de 2018

Crítica: Lords of Chaos

Para alguien que ha crecido al son de las sonoridades más extremas y oscuras del metal, alguien que cayó rendido automáticamente a los pies de un genero tan fascinante, repleto de épica y sentimiento como el black metal con apenas unos pocos gemidos de ultratumba del amigo Attila Csihar contenidos en ese magistral pedacito de historia viva denominado “De Mysteriis Dom Sathanas”, álbum debut y obscena influencia de todo un séquito de acólitos que terminarían escribiendo en sangre, alma y arte, la génesis de un estilo musical que más allá de controversias varias, nos ha dejado una larga colección de auténticas obras de arte musicales, una película como “Lords of Chaos”, más que una cita obligada, era una cuestión existencial.

Nos pasamos toda la película de Zombie esperando que los “Lords” se pasaran por Salem, pero la realidad es que vivían bastante lejos de allí y nunca tuvieron la menor intención, por más que el estupendo cineasta les cogiera prestada la estética para una más de sus performances en “The Lords of Salem” (2012). No, ahora esto va de verdad. Y no se la verdad de quien exactamente, pues versiones las hay para todos los gustos y supongo que difiere bastante según la perspectiva, en este caso, la que nos interesa, por ser la más oficiosa y germen de la película que nos ocupa, es la escrita por Michael Moynihan en su libro “Lords of Chaos: The Bloody Rise of the Satanic Matal Underground”, obra en la cual está basada esta “Lords of Chaos”, dirigida por alguien con fuertes vínculos con el género como es el sueco Jonas Akerlund, prestigioso director de vídeos musicales, de cine (“Spun”, 2002) y uno de los miembros fundadores y batería, de los míticos “Bathory”, otra de las grandes leyendas del black metal. 


“ni Burzum ni los propios Mayhem, han cedido su música para la banda sonora del filme, la cual ha terminado corriendo a cargo de la banda islandesa de post-rock Sigur Rós” 


Akerlund dirige este curioso biopic sobre los inicios de la banda noruega de black metal “Mayhem” y por extensión, del propio movimiento musical, al menos en términos de repercusión, ya que por Europa, los británicos Venom, ya habían grabado por aquel entonces su “Black Metal” (1982), considerado el primer disco de black metal de la historia y obra que influenciaría sobremanera a los chicos malos de la fría Noruega. 

Por supuesto, la película de Akerlund no ha sido bien recibida por muchos de sus protagonistas, comenzando por el propio Kristi... quiero decir, Varg Vikernes, quien la tacha de sarta de mentiras, lo cual es normal, ya que más allá de todo el tema de los asesinatos y la quema de iglesias, le deja como un auténtico idiota, que supongo que es lo que más le ha molestado. El hecho es que ni “Burzum” ni los propios “Mayhem”, han cedido su música para la banda sonora del filme, la cual ha terminado corriendo a cargo de la banda islandesa de post-rock “Sigur Rós”, si bien en a lo largo de la película suenan distintos temas originales de grandes bandas de la historia del metal como el “Fast As a Shark” de los germanos “Accept” (como ya hiciera hace treinta y tres años en la mítica cabalgada en moto de “Demons”) o el “I Am Evil?” de “Metallica”, a modo de fabuloso epílogo. 


“por más increíble que pueda parecer, la primera toma de contacto es en completa clave de comedia, a medio camino entre Cero en Conducta y Deathgasm” 


Curiosamente, fueron “Metallica” quienes dieron a conocer en primicia muchos de los detalles de la película de Akerlund, cuando este utilizó imágenes de una de las actuaciones de “Mayhem” en la cinta, para el videoclip del tema “ManUNkind” de los norteamericanos, en el cual ya pudimos ver un avance de como lucían los Euronymous, Dead, Nebrobutcher y compañía. La cosa ya pintaba bien entonces. Una vez vista la película, solo se puede hablar de acierto en términos de casting, con actores que realmente consiguen un parecido asombroso en muchos de los casos, con los protagonistas originales, en especial un Rory Culkin que con el paint corpse, luce tal cual el mismísimo Euronymous en carne, hueso y cuero.  

Lo primero que llama la atención de “Lords of Chaos”, es su tono. Y es que por más increíble que pueda parecer, la primera toma de contacto es en completa clave de comedia, a medio camino entre “Cero en Conducta” (Adam Rifkin, 1999) y “Deathgasm” (Jason Lei Howden, 2015), donde en primera persona y en boca del propio Osten Aarseth, se nos resume muy a grandes rasgos, los inicios de la banda y dejando claro que Akerlund no ha venido aquí ni a hablar de “Mayhem” ni de su música, sino a centrarse en todo aquello que tiene que ver con las truculencias de la historia, lo cual puede resultar una pequeña gran decepción para algunos, pero para eso ya existen excelentes documentales como “Pure Fucking Mayhem” (Stefan Rydehed, 2008) o “Until the Light Take Us” (Aaron Aites/Audrey Ewell, 2008). 


“Para los amantes del black metal en general y de Mayhem en particular, esto es poco menos que un sueño húmedo de adolescencia hecho realidad” 


Superado el espejismo de su primer tercio, Akerlund va recuperando el tono apropiado que merece un relato tan macabro como el que nos ocupa, siendo su “Lords of Chaos” una cinta de terror mórbido basada en los hechos reales ya conocidos, que se recrea con crudeza y sin medias tintas en las partes más escabrosas de la historia. Historia claro está, con un plus de interés para todos aquellos que hayan seguido la vida y obra de todos sus protagonistas en la vida real, que a la postre, será el tipo de espectador que sepa sacarle más partido a una película que en ojos profanos, puede quedarse en una película de terror más sin mucho de especial, más allá del habitual “basado en hechos reales”, algo que a estas alturas, o bien no nos creemos, o directamente nos importa poco. 

Para los amantes del black metal en general y de “Mayhem” en particular, esto es poco menos que un sueño húmedo de adolescencia hecho realidad, un oscuro viaje sin retorno al reverso más tenebroso de la condición humana que pese a sus licencias cómicas, se muestra respetuosa, ceremoniosa por momentos, con todo aquello que narra y consigue atrapar al espectador pese a que esta vez, no exista margen alguno para la sorpresa. Un reparto estupendo, con Rory Culkin dando vida a un Euronymous que tira por tierra buena parte de las teorías talibanes de un importante sector de los seguidores del black metal y un Emory Cohen que borda a ese tonto del culo por el que otros tantos siempre han tenido a un tipo como Vikernes, talento musical aparte, que ese sí es un tema discutible. 

En mi caso, poquitas cosas negativas que achacarle. Si acaso y viniendo de alguien como Akerlund, una eminencia en el mundo del videoclip, me hubiera gustado que hubiese dado buena cuenta de ello en algunos pasajes del filme, en especial en las partes oníricas que tienen que ver con Euronymous y Dead, pienso que una oportunidad perfecta para dar rienda suelta a toda esa creatividad suya y darle al filme un empaque digamos, más “cinematográfico”. Y con esto no quiero decir que a la película le falte fuerza en las imágenes, nada más lejos de la realidad, pero sí quizás, ese punto de fantasía esotérica y épica oscura tan propia de un género donde lo escénico tiene tanta importancia como el black metal que al menos a mi, me habría encantado saborear en imágenes y por descontado, el hecho de no poder escuchar temas originales de las dos bandas implicadas en la película a lo largo de la misma. En cualquier caso, estamos ante una propuesta altamente recomendable, en especial, si eres fan de todo este universo. Ojalá Akelund se anime con la leyenda negra de otras bandas del género como “Dissection” o “Gorgoroth”, que también dan para película. 

Lo mejor: Entre tanta parodia a un género tan rico, fascinante y también excluyente, como el metal (más aun el extremo), “Lords of Chaos” es una pieza única y todo un soplo de aire fresco... o mejor aun, de hedor a muerte. 

Lo peor: Los que no comulguen con el universo en el que se recrea, se perderán buena parte del encanto y espíritu de la obra.


2 comentarios:

Missterror dijo...

Y aquí está otra de las películas que más disfruté en el pasado festival de Sitges. Conocía muy bien la historia de Euronymous, Dead, Vikernes y compañía, no porque me guste el black metal (que no me gusta), sino porque todo esto del inner circle me pareció siempre tal locura y caos que es imposible no leer sobre el tema.
Reconozco que cuando supe que Rory Culkin interpretaría a Euronymous, fruncí un poco el ceño y tenía mis reservas, pero el resultado me ha tapado la boca. Este chico es perfecto para el papel. En realidad todos lo son!! El casting es acertadísimo y esos cambios de tono en la narración me parecen sublimes.
Fue muy extraño comenzar la película riendo y que aquello no significara un despropósito, teniendo en cuenta de lo que se estaba hablando y lo lejos que, supuestamente, queda el black metal del humor. Akerlund lo ha mezclado todo con tanto pulso que me ha impresionado, no solo porque como digo, estos cambios se hagan de una forma natural, sino por la crudeza y desnudez de las escenas de los asesinatos, que resultaban complicadas por lo cercano que el director había hecho que se volviera todo.
A mí también me hubiera gustado que se explorara más esa parte onírica que unía a Euronymous y Dead. Creo que eso hubiera hecho que ganara oscuridad y ese misticismo satánico que Mayhem intentaba que estuviera tan presente.

Sorpresón!!!

Saludos.

El Rector dijo...

Missterror, a mi por el contrario, la prensa amarilla del mundo de la música (y de cualquier otro) nunca me ha interesado lo más mínimo, ni siquiera en casos tan escabrosos como el que nos ocupa. Para bien o para mal, las publicaciones que leía de jovenzuelo ("Black Light" era mi revista de cabecera) solían dedicarle extensos artículos a este y otros temas similares. Imposible no empaparse de este tipo de cosas, pero ya te digo, el tema asesinatos, suicidios, adicciones, relaciones sentimentales, ideologías, etc... es algo de lo que siempre he intentado mantenerme al margen ,a mí solo me interesa, en este caso, la música. Y como fanático del metal en general y del black en particular, el encanto añadido de esta película es innegable.

La primera crítica que escribí sobre el filme, tuve que descartarla, ya que al leerla en frío, me di cuenta de que apenas hablaba de la película, parecía más un artículo musical que otra cosa, jeje... en fin. Cosas que pasan.

Aunque no coincidamos en gustos musicales, está claro que en clave cinéfila, hemos visto la misma película y coincidimos en que ha sido uno de los grandes momentos del Sitges de este año. Otra de esas que tiene que estar en los top 10 de este año sí o sí. Y eso que el inicial tono en clave de humor teenager, aunque innegablemente gracioso, apuntaba en otra dirección de ese macabro biopic que se nos había vendido... luego uno ya descubre de que sí, que esta vez la publicidad no era engañosa. Otro punto a favor de Akerlund, quien por cierto, debe de ser persona non grata entre los círculos más "true" del black metal... y no por haber dirigido videoclips de estrellas del pop o bandas de metal populares como "Rammstein" no... por dirigir videos de "Satyricon", jaja! Menuda tela, si Euronymous levatara la cabeza, se iba a reír de unos cuantos y no precisamente de la estupenda banda Noruega de Satyr y los suyos...

Saludos.

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