jueves, 16 de febrero de 2012

Artículo: El Paul Verhoeven más Fantástico

Admirado por muchos e incomprendido por otros muchos, Paul Verhoeven es un director de cine holandés que una vez había triunfado en su país de origen y decidió hacer las Américas y probar suerte en la más poderosa industria del cine: Hollywood.

Tras realizar media docena de películas en su Holanda natal, -por cierto la mayoría de ellas con el gran Rutger Hauer-, Paul Verhoeven emigró y aterrizó en España donde rodó la brutal ‘Los Señores del Acero’ (‘Flesh & Blood’, 1985) en coproducción con Estados Unidos.

Tras este feroz, crudo y ultraviolento relato de aventuras, Verhoeven comenzó un maravilloso matrimonio con el cine de ciencia ficción y evasión más “hollywoodense”.

Y solo dos años después de su epopeya medieval nos regaló su primera joya del género, la gloriosa ‘Robocop’ (‘Robocop’, 1987)

El éxito de crítica y público obtenido le dieron carta blanca para continuar tres años después por la senda marcada y realizó la magnífica ‘Desafío Total’ (‘Total Recall’, 1990), su segundo gran acierto en el cine de género fantástico.

Más éxito de crítica y público si cabe que con su anterior propuesta y por lo tanto, más manga ancha para hacer lo que quisiera.

Vino entonces su película más polémica y famosa, ‘Instinto Básico’ (‘Basic Instinct’, 1992) y tras el tremendísimo éxito de ésta y emborrachado de gloria, hizo la que casi con toda seguridad es su peor película, ‘Showgirls’ (‘Showgirls’, 1995), un intento de repetir la fórmula de su anterior y victorioso proyecto pero que por desgracia se queda a medio gas de todo.

Tras este paréntesis y debido en gran parte a su fracaso con las chicas de Las Vegas, Paul Verhoeven decide que ya es hora de regresar a lo que mejor se le da, la ciencia ficción más cañera y adrenalítica, y es entonces cuando nos regala la brillante ‘Starship Troopers’ (‘Starship Troopers’, 1997). Desafortunadamente la película no fue entendida por casi nadie y no tuvo el éxito que se esperaba y se merecía (aún así cuenta con dos secuelas, un poco malas por cierto).

Tras no haber conseguido éxito con su anterior película y a pesar de todos los contratiempos que ello acarrea, tres años después aún nos regalaría otra joya (tan infravalorada o más que la anterior) del cine fantástico, la genial y perversa ‘El Hombre sin Sombra’ (‘Hollow Man’, 2000). Ésta sí que fue un éxito -de público- (de hecho tuvo hasta secuela, no tan mala como cabría esperar), pero a pesar de ello, este holandés errante no ha vuelto desde entonces a dirigir (por desgracia) una película de género fantástico.

Una verdadera pena, porque yo vendería algún órgano que otro para darle el dinero si hiciera falta, siempre y cuando eso hiciera que pudiéramos disfrutar una vez más con otra de las fantásticas propuestas de este aguerrido señor de cara simpática e ideas perversas.

Así pues, a continuación tienen un pequeño análisis crítico-cinéfilo de sus 4 afortunadísimas y magistrales incursiones dentro del cine fantástico y de la ciencia ficción. Espero que lo disfruten.

ROBOCOP

Vivo o muerto tú vendrás conmigo

Tras desembarcar en los Estados Unidos con la inhumana y épica ‘Los Señores del Acero’ (‘Flesh & Blood’, 1985), -aunque debemos recordar que la película es una coproducción entre Estados Unidos y España-, Paul Verhoeven, nuestro holandés más errante y querido se enfrasca en una despiadada epopeya atiborrada de metal, carne, pólvora y sangre.

El resultado de todo esto es ‘Robocop’ (‘Robocop’, 1987), un glorioso y ultraviolento espectáculo de ciencia ficción repleto de mala baba y mucha furia.

Y es precisamente esa mala baba, ese humor negrísimo el que hizo que algunos nos enamoráramos de este bárbaro holandés y otros no entendieran muy bien de qué iba este señor.

Hay quien después de tantísimos años todavía no le ha pillado el tono a Verhoeven.

Su estilo es feroz y salvaje como pocos y su humor fiero y cruel como ninguno.

Si se habla de Verhoeven y su brutal humor, hay que hablar de esos anuncios publicitarios que aparecen tanto en ésta como en su posterior y magistral ‘Starship Troopers’ (‘Starship Troopers’, 1997).

¿Quién no ha disfrutado con esos anuncios? ¿Quién no se ha partido de risa viéndolos? Que levante la mano quien no haya gozado con esos increíbles y alucinantes anuncios publicitarios posteriormente homenajeados por el gamberro de Robert Rodríguez en su bestial ‘Machete’ (‘Machete’, Robert Rodríguez & Ethan Maniquis, 2010).

La publicidad que se muestra es transgresora e irreverente a más no poder.

No es la única muestra de rebeldía y falta de escrúpulos que muestra el director. Toda la película está barnizada por una gruesa capa de profanación a los estamentos y a la corrección política, un puñetazo al estómago del espectador pero enviado con la inteligencia ya más que demostrada de su realizador.

Y es que Paul Verhoeven no solo tiene la suficiente inteligencia, sino que también tiene la suficiente habilidad y el enorme talento de criticar mientras te regala una exhibición de ciencia ficción de calidad saturada de tiros, ultraviolencia, organismos cibernéticos, amputaciones, sadismo, robots y toda clase de barbaries que un producto así pueda contener.

‘Robocop’ es todo un triunfo, una muestra de excelente cine de género en la que la ciencia ficción, la acción, la ultraviolencia y el humor más negro posible, tienen cabida y se juntan para demostrar que se puede hacer una obra maestra del entretenimiento con los resortes del cine de la más pura serie B.

¡Larga vida a Paul!

Lo que más me ha gustado: todo.

Lo que menos me ha gustado: nada.


DESAFÍO TOTAL

Mueve el culo hacia Marte

Comenzaré diciendo que esta película está entre mis míticas, que marcó un antes y un después en mi vida y que por supuesto, adoro esta película. No puedo evitarlo, esta película me fascina y me obsesiona.

No obstante, comprendería perfectamente que el resto de mortales no comprendieran qué tiene esta película que tanto fascina a José.

Es más, ni siquiera estoy seguro de que sea capaz de exponer las múltiples razones por las que considero ‘Desafío Total’ (‘Total Recall’, 1990) una de las mejores y más disfrutables películas de ciencia ficción de todos los tiempos.

Podría comenzar por ejemplo citando a Philip K. Dick. Este reputado escritor es el autor de, entre otros, ‘Podemos recordarlo por usted al por mayor’, 1966), que es el relato en el que se basa la película dirigida por Paul Verhoeven.

Hay quien dice que las adaptaciones surgidas de los relatos del novelista estadounidense por lo general no han sido muy afortunadas, sin embargo ahí se encuentran películas como la magistral ‘Minority Report’ (‘Minority Report’, Steven Spielberg, 2002), la estupenda ‘Blade Runner’ (‘Blade Runner’, Ridley Scott, 1982) o esta misma que nos ocupa, -de la que por cierto ya se está realizando remake-.

Está claro que una película de Hollywood que pretende entretener (y lo logra con creces, todo hay que decirlo), que está protagonizada por la estrella del cine de acción del momento y cuyo objetivo principal es recaudar el mayor número de billetes posible, pues no puede ser todo lo fiel que quizás debería, ya que juega con unas bazas con las que en un principio no se contaba. Es decir, dudo muchísimo que Dick pensara, mientras lo escribía, que algún día su relato sería adaptado al cine y que además esa adaptación sería realizada por un holandés muy gamberro y protagonizada por un ex-culturista de apellido impronunciable.

Fidelidad o no a la fuente original (sinceramente, este asunto me interesa tanto como contemplar a un grupo de mandriles aparearse), la película en sí tiene numerosas razones para que el espectador aficionado o experto al cine de género fantástico disfrute como un niño.

Una de las más destacadas es su reparto. Ver a gente como Arnold Schwarzenegger, Michael Ironside, Sharon Stone, Rachel Ticotin o Ronny Cox persiguiéndose, peleándose y disparándose es una auténtica gozada, además, todos ellos estaban en el auge de su carrera y realizaron un trabajo estupendo, y es que tener a un gran reparto en tu producción es totalmente imprescindible.

Destacar sobretodo al genial Ironside y a Schwarzenegger (éste último no ya porque destaque sobre los demás o lo haga mejor que el resto, sino porque demuestra que cuando quiere puede).

Pero para mí, más allá de su interesantísima historia y de su magnífico reparto, lo que verdaderamente hace grande a esta película es su carrusel de acción y violencia desenfrenada. Pocas veces, muy pero que muy pocas veces he disfrutado tantísimo como con semejante espectáculo. El calificativo gozoso se queda muy corto.

Heridas de bala que dejan al descubierto pedazos de carne humana y alienígena (todo ello bien aderezado con montones de sangre), grotescos alienígenas deformes, bizarras descompresiones de cuerpos humanos al quedarse éstos sin oxígeno, taxistas cibernéticos asesinos, disfraces con cabezas que explotan, alienígenas adosados al vientre y que predicen el futuro y por supuesto, la mítica mujer alienígena con tres tetas.

Damas y caballeros, estamos ante una auténtica joya del séptimo arte que debe ser reconocida ya de una vez por todas como lo que es: una obra maestra del género de la ciencia ficción.

Lo que más me ha gustado: todo.

Lo que menos me ha gustado: nada.


STARSHIP TROOPERS

¡¡¡Biiichoooooooss!!!

Tras el varapalo de crítica y público provocado por esa locura sexual que fue ‘Showgirls’ (‘Showgirls’, 1995), el holandés más chulo y vacilón de Hollywood volvió a hacer lo que mejor sabe y realizó una de las películas más infravaloradas de todos los tiempos: ‘Starship Troopers’ (‘Starship Troopers’, 1997).

Esta película en la que un ejército de humanos se enfrenta a una legión de insectos alienígenas no es sino otra demostración más de la inteligencia superior de Paul Verhoeven.

Muchos no la vieron en su día (prejuicios), otros muchos la vieron y solo vieron pues eso, a un montón de personas matando a infinitos bichos alienígenas (y siendo descuartizados por éstos). El resto, somos los que la vimos y gozamos una y otra vez con ese cine ya característico de Verhoeven.

De nuevo volvíamos a disfrutar de una fuerte carga crítica social y estamental (a día de hoy, es decir, 15 años después del estreno de la película, todavía hay gente que sigue sin ver esto), de una mala leche sin precedentes, de una ultraviolencia casi autoparódica (sin el casi diría yo), de unas envidiables secuencias de acción y de unos efectos especiales todavía no superados.

‘Starship Troopers’ tiene dos partes bien diferenciadas, es como si fuera dos películas en una. La primera (la para mí menos interesante pero divertida a rabiar) es como un capítulo de ‘Sensación de vivir’ (‘Beverly Hills, 90210’, Darren Star, 1990-2000).

Aquí se nos presenta a los guapísimos y hermosísimas protagonistas y sus líos amorosos. Las clases, los padres, las parejas, las notas finales, los partidos, las fiestas, el futuro que se presenta ante ellos, etc. Todo muy bonito, todo muy feliz, todo es sencillamente maravilloso.

Esta larguísima presentación sirve para que, cuando más adelante comience la segunda (y más interesante) parte, todo resulte más impactante de lo que ya es.

Y es que en la siguiente pieza lo que vemos es su paso a la madurez. Esos chicos tan guapos y esas chicas tan hermosas terminan todos y todas alistándose para servir a la Federación y luchar así contra los malvados bichos.

Tras su entrenamiento, La Tierra entra en guerra contra los bichos y es a partir de ahí cuando la película, sobresaliente hasta ese momento, se convierte en pieza imprescindible para el fan del cine de la ciencia ficción, la acción y el gore.

Miles y miles de bichos desfilan por la pantalla como nunca antes se había visto, montones de hermosos y bellos cuerpos humanos siendo descuartizados y triturados como si fueran mantequilla, secuencias de acción que parecen rodadas por un chaval de 30 años en lugar de por un señor mayor.

Tal es el brío, la potencia y el nervio demostrado por Verhoeven, que casi te dan ganas de entrar en la pantalla, coger uno de esos enormes rifles de asalto y comenzar a acribillar a balazos a esos malditos bichos y destrozarlos sin piedad.

Sin embargo, eso es precisamente lo contrario a lo que busca con su crítica, una crítica que por desgracia no todos vieron.

Mucho se criticó la ultraviolencia utilizada por el director holandés, pero él respondió (como siempre) con sabiduría: “es que en la guerra esto es lo que hay. Cuerpos mutilados por todas partes. Solo muestro la realidad de una guerra”.

Grande Paul, muy grande...

Lo que más me ha gustado: casi todo excepto...

Lo que menos me ha gustado: la primera parte se alarga en exceso.


EL HOMBRE SIN SOMBRA

Sin sombra e invisible, pero extremadamente vicioso

El Hombre Invisible visto por Paul Verhoeven. Suena muy pero que muy prometedor, esperábamos algo a la altura de su genio, y de hecho, así fue.

Pero, ¿qué hacer con un material tan manido como éste? Muy sencillo, lo único que debía hacer Paul Verhoeven era darle su perverso toque.

Y es así como el director le da una vuelta de tuerca a un asunto que parecía no tener más que aportar y convierte al Hombre Invisible en un viciosillo y perverso hombre sin sombra.

Con su particular estilo, Verhoeven propone una situación de lo más interesante: ¿qué harías si nadie te pudiera ver?

Yo personalmente tengo muy claro lo que haría, y parece ser que Verhoeven también.

Tenemos aquí a un perverso, vicioso y malicioso Hombre Invisible que acosa y viola a su vecina, que toquetea a su compañera de trabajo y que intenta fornicarse a su ex.

Está claro que lo tiene claro.

Pero no solo de sexo vive el hombre (invisible), y a este caballero sin sombra le obsesiona también tener el poder que le otorga la invisibilidad, no quiere compartirlo con los chupatintas del Pentágono y entre unas cosas y otras, al final termina un poco (bueno, bastante) perturbado.

La película tuvo éxito de público pero no de crítica, muchos la pusieron a caldo por sus personajes huecos e invisibles (nunca mejor dicho) y solo destacaron los impresionantes efectos especiales (para enmarcar, de verdad).

La aparición y desaparición de los diferentes órganos, huesos, músculos y de la piel y los pelos –tanto de los animales como de los humanos- es un espectáculo realmente asombroso y digno de ver. Es una injusticia que no se llevara el Oscar a los mejores efectos visuales, -lo hizo ‘Gladiator’ (‘Gladiator’, Ridley Scott, 2000)-, en fin.

Por supuesto, todas y cada una de las características del cine de Verhoeven están aquí: sexo, humor muy negro, ultraviolencia, acción salvaje, crítica a los estamentos más poderosos y perversidad y mala leche a mansalva.

Además de todo esto, el director volvió a contar (tal y como ya había sucedido anteriormente) con un reparto de buenos y solventes intérpretes como por ejemplo el estupendo Kevin Bacon (pasándoselo pipa), la aguerrida Elisabeth Shue y el grandísimo Josh Brolin.

En definitiva, un espectáculo de efectos especiales, sexo vicioso, acción gore, perversidad y por supuesto, como no podía ser menos viniendo de Paul Verhoeven, un festival de la diversión mayúsculo y monumental.

Lo que más me ha gustado: casi todo, pero en especial los efectos especiales y las escenas de acción y violencia.

Lo que menos me ha gustado: que el festival del gore no dé comienzo antes.

Bueno, y hasta aquí hemos llegado en este repaso al cine más fantástico, -y por qué no decirlo-, más disfrutable de este bárbaro, aguerrido y gamberro director de cine que responde al nombre de Paul Verhoeven.

Espero que hayan disfrutado leyéndolo tanto como yo escribiéndolo.

¿Y a vosotros, os gusta el cine de género fantástico que realiza Paul Verhoeven?

6 comentarios:

newzombie dijo...

yo siempre he adorado a este director lo mas increible y siempre gracias a dios, esque llego a america y le dejaron todas las puertas abiertas para hacer lo queria, asta el hombre sin sombra me gusto y bueno tendre que ver la pelicula esa de las bailarinas,no se si le perder la admiracion al dios de la violencia

Darkotica dijo...

Madre mía Wikus!, pedazo de artículo que te has marcado, se nota que admiras al holandés y no te culpo por ello. Si en toda su trayectoria como director de cine, sólo hubiera hecho Robocop y Desafío Total, ya serían dos causas más que suficientes para venerarlo de por vida.

Respecto a "Showgirls", pues puede que su guión no sea nada del otro mundo, pero tengo que reconocer que las dos veces que la he visto me lo he pasado en grande, incluso si se compara con aquella castaña titulada "Striptease" que protagonizó Demi Moore poco tiempo después, te das cuenta de que la de Verhoeven es una obra maestra jaja!

Ash dijo...

Muy buen artículo.Yo creo que todo lo que ha hecho este hombre es increíble.Todas las películas aquí mencionadas son joyas en mi pequeña colección,incluyendo la gloriosa Showgirls.
Bendito seas Paul...

El Rector dijo...

Que grande el señor Verhoeven, no solo tulipanes se importan de Holanda. Me ha encantado tu artículo Wikus, se huele que adoras el cine de este hombre al igual que hacemos otros muchos. Violencia con clase, si señor.

De las cuatro pelis que comentas, pues obviamente, Robocop y Desafío Total son dos piedras angulares del género. Dos títulos de culto y coincido contigo en que las aventuras marcianas del Sr. Quaid, es de lo mejorcito que se ha parido en lo que a ciencia ficción se refiere, por lo menos, en su vertiente más gamberra. Starship Troppers, aunque a otro nivel, también me parece una gran película, visualmente acojonante y con ese punto de sátira que solo Verhoeven sabe meter en sus trabajos. Grandioso ese contraste entre las dos mitades del filme, como bien dices, la primera muy en plan Sensación de Vivir. En cuanto a la de El Hombre Sin Sombra, bueno, tampoco me desagradó, aunque es cierto que esperaba un poquito más de ella, me parece su película menos personal. Pero mola.

Me gusta que hayas comentado ese detalle sobre la publicidad televisiva del amigo Paul. Siempre me ha chiflado eso, para partirse la caja con el uso que el holandés le da a la caja tonta. En Desafío Total también tira mucho de ese recurso con la publicidad de Memory Call y luego en Marte, con los reportajes sobre los terroristas... que bueno.

Yo me uno también al club de defensores (quizá no a ultranza) de Showgirls, a mi me gustó. Ni que decir que Instinto Básico me parece una MARAVILLA.

Gran trabajo Wikus.
Larga vida a Verhoeven y que dirija algo de una puta vez, coño!!!

Ash Williams dijo...

Personaje totalmente imprescindible Paul Verhoeven.

Poco mas que comentar a lo ya comentado. Por poner un nota mas "gafapastil" he de decir que a mi tambien me gusta su etapa holandesa pre-Hollywood "Delicias turcas" y la otra etapa holandesa post-Hollywood, la actual: "El libro negro".

Gran articulo!


Un saludo.

Wikus dijo...

Muchas gracias compañeros/as.
Me alegro de que os haya gustado.

Yo alucino con el cine de este hombre.
Buen apunte Ash respecto a su "otro" cine. Yo he visto un par y son muy buenas.
La de 'El Libro Negro' me parece una genialidad.
Recomiendo también 'El Cuarto Hombre', (etapa anterior a Hollywood), cuya crítica encajaría como un guante en este nuestro querido blog.

Hace tiempo que no veo 'Showgirls', pero efectivamente no es tan mala como dicen y no solo eso, es que es entretenida y divertida, -¿qué más querían?-.

Saludos.

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