viernes, 17 de mayo de 2013

Crítica: Dead Shadows

¿Alguna vez habéis probado a taparos los oídos con dos manitas de trapo? No es fácil, una quimera incluso cuando estas son pequeñitas y uno no tiene la capacidad siquiera, de flexionar el brazo, por lo que las manos te llegan a la altura de la sien... cierto es también, que debería ser una ventaja no tener oídos... el caso es que el pequeño Halfy no podía dormir aquella noche, sus pequeño cuerpo anaranjado temblaba gelatinoso cual flan de huevo al que le echas nata por sus afueras antes de penetrarlo suavemente con la cucharilla de postre (recomendable lamer previamente la puntita del instrumento, por lo que pudiera ser). La noche es traicionera y nosotros somos facilmente traicionables, incluso el más dulce de los postres puede tornarse en amarga sorpresa que nos quema la garganta al tragar sin apenas tener tiempo de quitarnos los calcetines sucios y dejarlos sobre la mesita de noche. Halfy lo hubiera hecho, dejar los calcetines sucios sobre la mesita digo, es de esa clase de gente, en el supuesto de que utilizase, claro, que no lo hace, es un muñeco de peluche por dios...

… miedo, miedo, mieditis. Mucho. Y los ojos abiertos como platos con la mirada pegada con pegamento de los chinos (algunos le habrían tachado de gumia). En miedo no escatimaba, en eso no, y aquella noche, los gritos y los sonidos extraños eran más escatológicos que nunca. Una voz de mujer le rezaba a Dios repetidamente a voces mientras parecía estar sufriendo lo insufrible detrás de aquella puerta cerrada (no trancada). El pequeñajo saltó de la cama y apoyó sus suaves piececitos sobre el frío suelo mesetario, para dirigirse hacia el origen de tan desgarrador sonido. Pegó la oreja (curioso, porque recordemos que él no gastaba de eso) contra la puerta y puso todos sus sentidos en intentar descifrar los horrores que allí fornicaban (no iba muy desencaminado el pobre ingenuo). Al hacerlo, los gritos cesaron, la mujer enmudeció, como si hubiera percibido la presencia del peluche. Éste, comenzó a temblar de nuevo al sentir la desnudez de su presencia y se separó de la puerta. Orientó sus grandes ojos blancos hacia el salón y comenzó a recorrer el pasillo hacia la salvación intentando hacer el menor ruido posible, pero cada paso anaranjado, se convertía en un martillo que golpea el yunque, atronador, como los pasos que suenan en las películas antiguas...

...y al finalizar su particular vía crucis, consiguió subirse al sofá para resguardarse entre los cojines y hacerse el muerto. Otro ruido. Una puerta que se abre y otros pasos, de otros pies descalzos, unos pies de mujer, los de la misma que hace unos instantes parecía ser torturada por la santa inquisición de manos del mismísimo Torquemada y que ahora examinaba el salón con sus preciosos ojitos multicolor en busca del dueño de aquellos pasos y de aquellas orejas que jamás existieron. Por suerte para él, la oscuridad se convirtió en su aliada por una vez y pasó desapercibido, por lo que la sensual figura femenina regresó a sus aposentos y el peluche pudo respirar. Cuando una puerta se cierra, otra se abre. Con la de la habitación cerrada de nuevo (no trancada), se enciende el televisor, solo. Halfy lo ve. Flipa. Que paaaaaasada. Gira la cabeza hacia la izquierda y en el otro sofá, un grupo de muñecos en fila, le señalan con el dedo y entonan una siniestra sinfonía a modo coral. Debe de ser cosa del brandi se dice el muñeco, quien vuelve a dirigir la mirada hacia la caja tonta cuando estos apuntan hacia ella cual divina señal.

“Dead Shadows”. Vaya, el destino es caprichoso, y si el debut de David Cholewa se postra aquí y ahora ante mis ojos, de forma tan gruatuita (cosa que gusta a los gumia) debe de ser por algo. Esto se lo dijo el muñeco a si mismo. Película francesa además, lo cual siempre suele ser sinónimo de bien cuando se trata de terror. Pero no se fía y vuelve a mirar a los muñecos. Ahora, vestidos de sacerdotes se masturban al unísono sus pequeños falos de tela... ¿donde he visto yo esto antes? Se pregunta el anaranjado, pero no le da mayor importancia, su atención en la pantalla, pues la función comienza y comienza bien, con una de esas entradas que gustan, sencilla, pero sobrecogedora. Una enigmática banda sonora y el infinito cosmos como telón de fondo... se palpa la presencia de Lovecraft en el ambiente y eso le gusta, no en vano es uno de sus dos autores predilectos (la otra es Corín Tellado), se palpa, ese siniestro meteorito lleva su nombre, seguramente, primo hermano de aquel que ya hiciera turismo por la tierra allá por 1987 en “Granja Maldita” de David Chaskin, una de las mejores adaptaciones llevadas a la pantalla de la obra del enigmático autor de Providence.

El muñeco en tensión. La cosa pinta de rechupete al sentirse identificado con el personaje principal de la historia, un pequeño atormentado por el pasado que de mayor, sufre en silencio su miedo a la oscuridad. Un viejo edificio, una vecina sexy, una atmósfera insana de marcado carácter ochentero por no decir ochentoso y una presentación de personajes que se cuece a fuego lento mientras algo terrorífico hace lo propio en las sombras (y no me refiero a sangre frita con cebolla). Con todos los intérpretes ya sobre el escenario y la mitad del respetable respirando fuerte (por no decir roncando) en sus respectivas butacas, se da comienzo a la breve función. El preámbulo, una fiesta vecinal llena de alcohol, drogas y sexo... ésto último es lo que da el pistoletazo de salida a la “acción”, cuando un tipo con gabardina y evidentes problemas dermatológicos, se lo monta con una jovencita y la revienta literalmente (pollas tan grandes nunca son bien, todo en su justa medida).

A partir de aquí, los terrores que tan bien funcionaban cuando solo se intuían, tiran por tierra toda la atmósfera generada hasta el momento al enseñar su verdadera cara y el CGI se apodera de la pantalla. Los tentáculos de Lovecraft, animados por photoshop en formato gif., se dedican a contaminar al personal convirtiéndolos como no podía ser de otra manera, en mutantes sedientos de sangre, dando comienzo a una lucha por la supervivencia por parte de los no infectados.

“Dead Shadows” es una nueva invasión alienígena, en esta ocasión llegada de tierras francesas que por desgracia, se aleja mucho de las excelencias del cine de género que suele llegarnos de aquellas tierras. Una producción de serie B de bajo presupuesto que se va desinflando a medida que avanzan los minutos y que puede llegar a aburrir incluso, al más despierto de los muñecos, aunque no tenga párpados, por mucho que le pesen. Con un prólogo eterno, que consume el 75% del filme, “Dead Shadows” se presenta y se precipita, como una historia simple y mal desarrollada que tan solo se sustenta por las fuertes expectativas que consigue crear en sus inicios (más que por la narrativa, por su sombría puesta en escena) y por la calidad, después, de algunos de sus efectos especiales (siempre y cuando el CGI no haga acto de presencia para arruinarlo todo con unas criaturas de telefilme barato). Situaciones absurdas y mal hiladas, coreografías de lucha ridículas, interpretaciones cuestionables... todo un cúmulo de despropósitos de tonos azulados, que dotan al filme de un deserotizante aire amateur y tiran por tierra lo que a priori podría haber sido una de las propuestas más interesantes de este año y que como otras tantas, va a quedarse tan solo en un póster bonito y en 70 minutos de sueño robados a la cama, para dárselos al sofá. Eso si, todo queda en casa.

A todo esto, y ya con los rayos del sol colándose por los agujeros de la persiana del salón, Halfy, medio adormilado, regresa sigiloso a su habitación junto a los marginados, con unas ojeras de miedo e implorándole al dios Kron (e hijos), que en la próxima noche, sus dueños, se vayan a la cama... a dormir.

Éste tentáculo es mío y me lo toco si quiero: Las simpáticas referencias al género habidas en la casa del protagonista, la atmósfera y las expectativas que consigue crear en sus primeros compases.

Blancanieves, Mario Bros y la chica manga (antes conocida como Batgirl), montados en un coche mientras rivalizan en la carretera con una manada de ñuES, dan mucho más miedo que cualquier invasión extraterrestre: Que tras dichas expectativas, el batacazo aun es mayor, lo mal desarrollada que está la historia y lo eterno que pueden llegar a hacerse escasos 70 minutos.


10 comentarios:

Anónimo dijo...

paso de verla cuidado con el hijo de kron .

Blanch dijo...

Pues yo me la he bajado hoy. Y puede que la mire hoy. Si hoy no me duermo.

Anónimo dijo...

Elhijo de kron no puede mujer no dejar

Missterror dijo...

Me encantaría poder aportar algo a lo dicho por el gran Halfy, pero me temo que no puedo, porque, pese a que la "vi" entera, justo me quedé dormida en la parte de la "acción"...pero es que la intro fue taaaan larga que no hubo manera de permanecer despierta. El tufo amateur está bien para otras propuestas con mas lógica, pero para el caos en lo que se convierte "Dead Shadows" pesa muchísimimo.
NO soy gran fan de estas invasiones alienígenas, pero como ALGUIEN me convenció para verla, pues ahí estuvimos, en medio de una fiesta absurda, con unos invitados absurdos y un desenlace absurdo. Todo muy punky de pastel, ya sabe usted.

Eso sí, ver a Halfy en a oscuras en el salón haciéndose el muerto, es sobrecogedor

Maravillosa reseña Halfy (saluda a Rec de mi parte)

El Rector dijo...

Blanch y Gabi, pues ya diréis que tal.

Missterror, amén. Para que tu te duermas, tiene que ser harto coñazo. Dudo mucho de que ese ALGUIEN te pueda pillar en bragas de nuevo (o igual si...)jiji.

Halfy queda muy agradecido por tus amables palabras (contesto por él porque a estas horas duerme entre cojines).

Saludos.

Blanch dijo...

Vista. Normalmente con las pelis malas me duermo y me despierto dos horas después. Con esta la he quitado antes de dormirme justo al empezar la acción. Como dice Missy, demasiada larga la intro y aburrida. Menudo coñazo!!!

Kontroverse dijo...

Delete como una catedral pues. No tengo más que añadir xD

Saludos.

El Rector dijo...

Blanch, pues mira que esta es una estupenda propuesta para quedarse dormido y despertarse dos horas después...

Kontroverse, no te pierdes nada.

Saludos.

thewronggirl dijo...

No creo que la vea si todo el mundo dice que se hace tan larga. No estamos para perder tiempo con pelis mierder.
Borrar!

El Rector dijo...

WG, el tema está en que en realidad no es larga (dura poco más de una hora), sino que se hace larga, que es lo malo. Estoooo, peli mierder, si.

Borrar es bien.

Saludos.

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