miércoles, 19 de junio de 2013

Crítica: Under The Bed

En el cine, como en la vida, cuando uno adquiere cierto bagaje, se le presupone aquello de la experiencia (por mucho que algunos no aprendan ni en un millón de años por más hostias que se den o les den) y, se supone, también, que esta experiencia nos hace mejores, al menos, esto sería lo que dictaría la lógica Vulcana (porque de la humana no me fío tanto). Por lo tanto, de alguien como Steve H.Miller, que de acuerdo, no es un John Carpenter de la vida, pero si un tipo que ya tiene a sus espaldas un buen puñado de títulos, algunos más interesantes que otros, véanse el caso de “Automaton Transfusion”, la que fuera una de las mejores propuestas zombie de la cosecha del 2006, “The Agression Scale”, curiosa reimaginación del clásico de la comedia familiar “Solo En Casa” (2012) o el más que disfrutable remake de “Silent Night” (2012) y, también hay que decirlo, excrementos cinematográficos como “Scream of the Banshee” (2011).

Basándonos pues en dicho currículum, uno, al subirse al trapecio, al encarar el visionado de su nueva obra, pues más o menos, sabe que por muy mal que puedan ir las cosas, tiene una red debajo lo suficientemente consistente como para evitar que nos reventemos las pelotas contra la sucia arenilla de circo ambulante que es esto del cine independiente. Y eso, por mucho que el título de su nueva andadura sea en el mejor de los casos, poco sugerente. “Under The Bed” (para los que no tengan la suerte de dominar el inglés como servidor, quien está AWESOMEmente bien dotado para las lenguas, decir que la traducción sería “Debajo de la Cama”). ¿Y que hay debajo de la cama de Miller? Os preguntaréis. Pues bien, lo que uno suele encontrar habitualmente por aquellas zonas geográficas: borras, pelusas, pelos, polvo, bichos, bichos muertos, papel higiénico... vamos, lo que se conoce vulgarmente como mierda.

Si pequeños cinéfilos bastardos míos y demás peluches de color naranja que se frotan la entrepierna con sus pequeñas manitas sin dedos una calurosa madrugada de verano, “Under The Bed”, la nueva película de Steve H.Miller, es muy a pesar mío y porque no decirlo, suyo, un buen puñadito de eso, de mierda. Y es que a estas alturas del partido, después de 90 intensos minutos de juego, tras una prórroga y con un buen puñado de penaltis lanzados, uno no puede presentarse a clase con 70 minutos de telefilme bajo el brazo, sentarse en su pupitre y esperar que a la buenorra de la profesora (una MILF por definición), se le humedezcan las braguitas mientras el pequeño Miller expone su trabajo en la pizarra entre aspavientos de sus extremidades superiores.

“Under The Bed” es un viaje retrospectivo a nuestros terrores infantiles, un tour guiado a los recovecos más oscuros y perturbadores de aquellos maravillosos años de nuestra infancia. Y si hablamos de antros terroríficos, debajo de la cama sería el primero de lista si bien, dentro del armario pugnaría por arrebatarle el campeonato. Y eso que la propuesta es cristalina como ella sola, como esa braguita fina con transparencias que acuna un precioso y exhuberante trasero femenino subiendo por una escalera a un palmo de nuestras narices. Cristalina. Si. Jamás un título nobiliario ha dicho tanto de su dueño. La película del monstruo debajo de la cama. La película de aquellos dos hermanos que tienen miedo a dormir porque existe algo más aterrador, aunque parezca mentira, que la maldita pelusa, siempre traicionera, esperando el momento de elevarse ante nosotros en oscura comunión y maquiavélica complicidad con la brisa para postrarse sobre nuestros labios...

… el cuento del coco. Esto de las leyendas urbanas sobre come niños ya empieza a resultar cansino, entre boogeymans, viejas coleccionistas de dientes de leche y hombrecillos que viven en sótanos de viejas casas de truculento pasado... vamos, que uno ya tiene los suficientes malos recuerdos de sus tiempos mozos como para tener que estar reviviendo este tipo de sandeces para no dormir. Y no lo hacen, dormir digo. Porque ni el hermano atormentado, que regresa a su pueblo natal y al seno de la familia tras años de ausencia (que sabemos que está atormentado porque fuma y se pone una capucha negra), ni su hermanito pequeño (que no es tal, que es el anticristo, o al menos, eso me contaron los hermanos Winchester en un episodio de la quinta temporada de Supernatural), son capaces de pegar la oreja en la almohada cuando mueren las luces y el dormitorio se convierte en un coto de caza de infantes.

Personajes estereotipados para situaciones de encefalograma plano narrativo. Cuantas veces nos han contado las mismas tonterías y cuantas veces nos hemos dicho a nosotros mismos que aquella sería la última vez. Pero repetimos, volvemos a tropezar en la misma piedra y yo sin probar aun el bocata de calamares. No oso. No oso. Y la película que sigue en un quiero y no puedo o un puedo y no quiero, no acabo de tenerlo claro, porque sabemos que Miller no es Carpenter, pero sabemos también que sabe, que lerdo para esto del cine tampoco es y aquí se columpia sobre nuestra paciencia y lo hace a ciencia cierta de que somos humanos y de que tropezamos las veces que haga falta. Y aguantamos, y ahora los aspavientos con las extremidades superiores los hacemos nosotros, como pidiéndole explicaciones, pero estas no llegan, bostezamos. Sabemos a donde quiere llegar la historia, sabemos que al final vamos a ver lo que hemos venido a ver, las preguntas son el cuando y el como.

El cuando se hace de rogar, el tipo que sigue en el columpio cual niño malcriado y los minutos, que aunque de entrada se antojan breves (poco más de una hora de metraje), mutan a eternos y la eternidad, en mala compañía, puede llegar a resultar, valga la redundancia, eterna. Y es que no es hasta los últimos 20 o 15 minutos, cuando “Under The Bed” se pone su vestido negro ajustado, sus zapatos de tacón y se pinta los labios de intenso rojo pasión, para abandonar la franja horaria de 15:30 a 17:00 de domingo por la tarde y adentrarse en los terrenos de un sábado noche gamberro, cervecero y lo que se tercie. Las cartas sobre la mesa y el monstruo bajo la cama. Cada cosa en su sitio. ¿Ofrece lo que buscábamos? Bueno, al menos, ofrece algo, y ya es mucho, porque a esas alturas, ni estaba ni se la esperaba. Más vale tarde que nunca y nunca es mucho tiempo.

El como es tan o más titubeante que el cuando. El monstruo mola, se muestra, se va soltando y es gelatinoso, lo cual siempre es bien. La cuestión es si es suficiente. Si a mi me preguntan diría que no, pero quien soy yo para decir en que dirección sopla el viento cuando rara vez me quito el pasamontañas. El tema es que el tipo hace lo que buenamente le permiten las miserias del nefasto guión y así, la cinta quema sus últimos cartuchos e intenta hacernos olvidar que hemos estado perdiendo el tiempo delante de la caja tonta durante más de cincuenta minutos en un tramo final resultón (viendo lo visto, no es poco) aunque evidentemente desaprovechado. Y es que amigos, ¿que diablos se puede encontrar debajo de la cama sino mierda?.

Estas sabanas son suaves como el culito de un nene porque mi niña le pone suavizante hasta las trancas: El diseño de la criatura.

Cambio las sabanas una vez al mes manque vaya meado y cagado: De los 70 minutos, sobran, siendo generoso, 55. Su tufo apestoso a telefilme de sobremesa y toda la credibilidad que al amigo Miller se le ha escurrido por el retrete.
 
 

14 comentarios:

Sandra Skull dijo...

buena critica yo la quite a los 10 minutos

Mr Stardust dijo...

La quería ver y me has quitado todas las ganas, cosa que te agradezco profundamente por ahorrarme un tostón como un templo.

GRACIAS xDDDD

Blanch dijo...

¿Ves como a veces coincidimos? Como has dicho es una MIERDA bien grande. Parece rodada por un niño mongol. Muy, muy, muy, muy, muy mala.

thewronggirl dijo...

No pienso verla, ya de por sí las películas de come niños me dan un palo de la ostia. He visto boogeyman, he visto la de los dientes de leche y creo que la del sótano también pero no me acuerdo del título. ¿Había un agujero y se metían por él el hermano, hermana y un muchacho del barrio nuevo?
Bueno, mierda todas

El Rector dijo...

Señorita Skull, muchas gracias. Pero si la quitamos a los diez minutos... no se entera uno de la copla.

Mr. Stardust, me alegra ver que también realizo una labor social. Lo que haga falta por mis estimados lectores.

Blanch, con esta no tiene mucho mérito, ¿no crees?

TWG, con la del sótano me refería a la de No tengas Miedo a la Oscuridad. Esa que comentas podría ser The Hole...

¿Tu también tienes borra debajo de la cama?

Saludos.

Blanch dijo...

No mucho la verdad. Es muy difícil que le haya gustado a alguien... como las "secuelas que tu sabes" que pesadin con el tema eh?

El Rector dijo...

Blanch, con la diferencia que "las secuelas que tu sabes" me temo que SI le han gustado a mucha gente... tranqui, ya se que eres un poquito "pesadín" ;)

Saludos.

Missterror dijo...

Rector- ¿cómo se puede sacar una crítica tan grande de algo tan mierdoso?? Yo aguanté estoica toda la película y los ojos se me salían de las órbitas de desesperación....
Un 3 me parece taaaaaan generoso para algo como "Under the bed", que empiezo a creer que tienes tu corazoncito.
La película es apestosa de principio a fin, y ni el monstruo es capaz de salvar minimamente semejante producto de hora de sobremesa de canal regional.
No solo los personajes están estereotipados al extremo, sino que la atención de esfuma por segundos junto a la niebla de orquesta de pueblo que aparece debajo de la cama, y llegados a la recta final sólo quieres que eso que hay debajo de la cama venga a arrancarte los ojos a ti, y de paso los dedos, para que no vuelvan a darle al download de estos productos.

Que Miller sea capaz de hacer el remake de "Silent night" y esta bazofia, me confirma que hay directores bipolares artisticamente.

un saludo

P.D- el suavizante en las sábanas nunca está de más...

andres pavone dijo...

Un sorete de bajo de la cama, asi se tendria que llamar la peli.MIS FELICITACIONES AL RECTOR, por haber hecho una critica tan buena, es mas esta mejor la critica que el guion de la pelicula. saludos!!!!!!!

Anónimo dijo...

quien dice 10 minutos dice 20 coño joder rector tikismikis.
hijodekron

Blanch dijo...

Wishmaster...esa misma pensaba yo ;)

El Rector dijo...

Missterror, gracias, supongo que el hecho de tener a la musa cerca, ayuda. ¿Sabes que ocurre? que desde que estoy enamorado, me cuesta dar puntuaciones más bajas que el tres, eso me lo reservo para la categoría de bodrios. Under The Bed, simplemente es mala.

Ponerle suavizante a un pantalón vaquero, es como el gato que se muerde la cola, pues tienes que volverlo a poner para lavar al instante ;)

Andres, muchas gracias, pero no hay que hacer grandes cosas para escribir algo mejor que el guión de la película, no se si eso dice mucho a favor de mi crítica, jeje.

Hijo de Kron, la paciencia a veces es una virtud.

Blanch, me lees la mente tío :)

Saludos.

andres pavone dijo...

Al Rector, no hombre!!! por favor tus criticas siempre son excelentes,lo dicho por mi fue ironicamente o de modo gracioso.Tus criticas son tan precisas, perfectamente narradas, EL MEJOR. Saludosss!!!!!!!

El Rector dijo...

Andres, escribir para personas como tu es lo más gratificante del mundo.

Aunque tranqui, que ya había entendido la ironía, jaja!

Saludos.

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