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martes, 20 de febrero de 2018

Crítica: Ghoulies

Uno de los sketches del grupo cómico Pantomima Full recalca que la nostalgia gana al criterio. Aunque esta frase es usada después de que el personaje interpretado por Roberto Bodegas haga referencia a su amor incondicional por ‘Los Goonies’, como espectadores no hemos de perder la perspectiva y reconocer que en lo referente al cine de los años ochenta a Bodegas y su compañero Alberto Casado no les falta algo de razón (Bueno... algo o mucho) La nostalgia puede al criterio y muchas de las cintas que se rodaron durante aquella década tienen el estatus de película de culto a pesar de no contar con elementos como para justificar dicha calificación mas allá de pertenecer a época a la que parece que se le tiene un cariño especial.

Hace unos días escribimos en Nido de Cuervos la crítica de la tremendamente aburrida y soporífera ‘Seuls’ estableciendo una comparación con ‘La noche del cometa’. Si yo definí a la cinta de Tom Eberhart con la palabra apreciable, un compañero en uno de los comentarios hizo referencia a la poca calidad de esta y como a día de hoy es considerada incomprensiblemente por muchos como un clásico. Algo parecido ocurre con ‘Ghoulies’ solo que en este caso no puedo utilizar la palabra apreciable, ya que al menos a mi me cuesta y mucho entender la ola de simpatía que levantó esta película y que llevó a que la cinta dirigida por Luca Bercovici conociera tres secuelas a cada cual de peor calidad que la anterior.

‘Critters’ (1986, Stephen Herek) y ‘Ghoulies’ (1984, Luca Bercovici. Nota: Indicamos que la fecha de ‘Ghoulies’ es 1984 ya que en ese tuvo su estreno en Reino Unido. Un año después fue estrenada en cines en Estados Unidos y en el mercado domestico en ese país) son dos películas que a todo cinefilo le vienen a la cabeza a la hora de hablar de cintas que nacieron a la sombra de ‘Gremlins’ (1984, Joe Dante) y que de alguna manera explotaron con gran acierto el éxito de esta última. Y digo con gran acierto porque la cinta de Herek es una película realmente entretenida y que a día de hoy es considerada de manera mas que justa como un clásico del cine de terror y la ciencia ficción de los años ochenta y que contó en su reparto con actores de la talla de Dee Wallace y M. Emmet Walsh junto con otros como Billy Zane en una de sus primeras actuaciones y al que muchos recordaran por su trabajo en ‘Titanic’, mientras que la película de Bercovici que contaba con nada mas y nada menos que con Jack ‘Cabeza Borradora’ Nance en su reparto se convirtió en un inesperado éxito en el mercado domestico, lo que parece haberla catapultado a un lugar de la historia del cine que probablemente no se merece (La imagen del Ghoulie saliendo del váter es casi un icono del cine de terror de aquellos años, tanto es así que variaciones de la misma imagen fueron usadas para las dos primeras secuelas de la película con tantos monstruos saliendo de tan llamativo lugar como el número de la película que es).

Y digo que no se lo merece porque a pesar de su muy ajustada duración, poco menos de ochenta minutos, no hay nada digno de mención durante los primeros cuarenta y cinco a parte de personajes absolutamente ridículos (Lo de Dick interpretado por Keith Joe Dick es digno de estudio), interpretaciones justitas siendo bastante amable al definirlas así, situaciones absurdas y toda una sucesión de rituales satánicos (O intento de ellos) que parecen mas destinados a rellenar metraje que a aportar a la historia (La sensación de volver una y otra vez sobre la misma idea resulta demasiado repetitiva). Ni el presumible guiño a ‘Alien’ al principio de la película, ni esas extrañas criaturas que dan nombre a la película pero que casi tienen un papel secundario, ni la presencia de Nance consiguen no ya que la cinta capte nuestra atención sino simplemente nos entretenga.

Tras heredar una gran mansión que ha sido cuidada por un extraño personaje, Jonathan Graves, el estudiante, (Peter Liapis contaba con 35 años cuando rodó esta película, Lisa Pelikan 30. Otra vez el cine o la televisión nos intenta colar a adultos como jóvenes estudiantes) será seducido por las oscuras energías que parece trasmitirle el lugar y no tendrá mejor idea que realizar un rito satánico el día de la inauguración de su tan nuevo y humilde hogar lo que hará que extrañas criaturas, un par de enanos y alguna otra presencia indeseada invadan la casa. A sus amigos más pendientes de las drogas, el alcohol y el sexo esta idea les parecerá como no podía ser de otra manera, la mejor manera de acabar la noche.

Es en la parte final de la película cuando ‘Ghoulies’ se desmelena y parece que nos ofrece lo que esperamos de esta: Ver a las criaturas que dan nombre a la cinta en acción. Pero es la presencia del personaje interpretado por un sobreactuado Michael Des Barres el que consigue eclipsar a los entrañables monstruos convirtiéndose en el verdadero protagonista de la película. Lastima que para llegar a esa parte, a lo ‘entretenido’, el espectador se haya tenido que tragar una primera mitad realmente soporífera. Nota: Si no me gustaron los personajes de Grizzel (Peter Risch) y Greedigut (Tamara de Treaux) en ‘Ghoulies’, tampoco me gustó el de Nigel Pennyweight (Phil Fondacaro) en ‘Ghoulies II’ que parecía querer compensar la pobre imagen de los enanos que mostraron en la cinta de Bercovici, pero la saturación de versos de Shakespeare hicieron del héroe un personaje insoportable. La nostalgia gana al criterio, al menos en este caso y a mí, no.


6 comentarios:

victor dijo...

Precisamente la vi el mes pasado(solo había visto la 2)........y me pareció peor esta, con todo como bien dices, el tramo final mejora mucho. Un aprobado justo para este film.
Un saludo

El Rector dijo...

Yo no ceo que sea un tema de que la nostalgia gana al criterio, más bien de que criterio tenemos con diez años y que criterio tenemos con treinta y tantos (cierto que algunos tienen el mismo, jeje). Esta es una película que a mí me impactó mucho en su momento (la secuencia del papi saliendo de la tumba me parecía aterradora, al igual que la del morreo con lengua) y bueno, vista a día de hoy, no pasa de una curiosidad de serie B, donde los monstruitos son una excusa para aprovechar el tirón de "Gremlins", con toques de espada y brujería y satanismo, elementos muy ochenteros que vistos a día de hoy, pues igual tienen un efecto contrario al que tenían en su día, jeje. No obstante, yo la encuentro una película entretenida, con algunas secuencias que siguen resultando muy vistosas y con unas sobreactuaciones deliciosas de la estirpe Graves.

La segunda parte me parece abominable y creo que con las otras dos, no he tenido el placer...

Saludos.

Donnie Darko dijo...

El problema es que este tipo de cine cuando lo vimos siendo crios nos impactó mucho y nos dejó un recuerdo dificil de olvidar pero cuando las volvemos a ver muchas de estas películas no dejan de ser cintas tirando a mediocres.

Esta Ghoulies me parece una cinta prescindible, ya que durante los primeros cuarenta y cinco minutos no se hace mas que volver sobre una idea: La de los ritos satanicos. como digo, la sensación de querer rellenar metraje me puede y me cansa. Agradezco que en la parte final la cinta se desmelene un poco, pero esta película y esta saga mas allá de la curiosidad de haber nacido a la estela de Gremlins no tiene mucho mas..

Un Saludo!

donnie

Missterror dijo...

Donnie, me voy a declarar la más nostálgica de todos y eso sí que va a ser digno de estudio porque no lo suelo ser en absoluto, pero desde mi criterio reciente, porque no hará ni un mes que volví a revisionar "Ghoulies", la película cumple con creces y ofrece lo que promete, que no es otra cosa que una hora y media gamberra y muy entretenida. Puede que lo que me nuble el juicio sea que pocos días antes había visto "Ghoulies II" y se me hizo totalmente insufrible, así que iba con miedito a la revisión porque yo también creí que esta ves el criterio ganraía a la nostalgia y puede ser cuestión de bajas expectativas o que realmente "Ghoulies" no es tan mala y que te da un 2X1 de manera inesperada en esa locura de ritos satánicos y diablillos entrañables, que lo mismo te hacen de sirvientes, de mascotas o de guardianes del infierno.
Entendiendo que "Ghoulies" intentó aprovechar el boom "Gremlins", sinceramente creo que para los medios que tenía, el resultado fue mejor del esperado. Es que a mi taitantos años después de su estreno, me ha entretenido de lo lindo, así que me he hecho pro ghoulies (y eso que las secuelas son infames)

Saludos.

RONETTE PULASKI dijo...

Ghoulies. Yo la recuerdo con cierta nostalgia, aunque si la veo hoy en día a lo mejor me asusto pero de lo mala que es, jajaja! Si no me equivoco de película, recuerdo una escena en la que están todos en la mesa con gafas de sol, comiendo mientras los monstruitos se pasean por ahí y nadie los ve. Un personaje que lleva durante toda la película unas gafas de sol redondas cuando se quita las gafas, sigue llevando otras por debajo. No me explico como más de 30 años después sigo recordando esto...

Donnie Darko dijo...

Recuerdas bien, Ronette, recuerdas bien... Creo que por lo absurdo de la situación es fácil acordarse de ese momento, Igual que el Rector recuerda la escena del padre saliendo de la tumba aunque en este caso por motivos bastante diferentes. La verdad es que la memoria es muy selectiva y a veces es sorprendente aquello que recordamos y porqué..

Un Saludo!

Donnie

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