miércoles, 15 de julio de 2020

Crítica: The Girl Next Door

MAIK LINGOTAZO NOS HABLA SOBRE LA ADAPTACIÓN REALIZADA POR GREGORY WILSON DE LA CONTROVERTIDA NOVELA DE JACK KETCHUM


Para empezar diré que no debéis confundirla con otra película del mismo nombre que vio la luz antes, en los estertores del pasado siglo. Entre otras cosas porque son como la noche y el día, algo así como que diametralmente opuestas.

Me disculparéis la originalidad pachucha, pero con la turra que nos hemos comido por exigencias del guion estos últimos meses, uno se vino arriba fácilmente, y ¡hala!, venga a tirar alegremente de sesionacas cuyo leit motive fuera, de alguna manera, el confinamiento. En sus múltiples formas y variadas manifestaciones. Desde espacios reducidos a vastos territorios, de los que querer salir no siempre es poder. Postración, familias ligeramente opresivas, relaciones tóxicas y otras adicciones del montón. En fin, un estimulante surtido que ha ido nutriendo de buen mal rollo gran parte de mis tardes y no pocas de mis madrugadas recientes. Vamos, que tengo el material visionado relativamente fresco. Y es por eso que he decidido acometer mi estreno en el blog brindando las impresiones que me suscitaron algunas de las piezas que han hecho mis delicias generosamente. Y qué mejor que hacerlo presentándoos, así para empezar, a la chica de al lado. O mejor dicho, “THE GIRL NEXT DOOR”.


“La estética y la textura están absolutamente logradas, te llevan en volandas de nuevo a revivir esas obras ochenteras”


Con todo el ánimo de rajar, nunca mejor dicho, me permito abrir -boca- con unas palabras del maestro King, por seguir con lo de la originalidad y tal. Eso sí, cabe decir, mira tú por dónde, que este largometraje también está basado en una novela homónima, pero en este caso escrita por Jack Ketchum.

No obstante, el bueno de Stephen -así con toda la confi- no tuvo reparos en elogiarla y se expresó en los siguientes términos al hablar de la obra de Gregory Wilson: "El primer y verdadero filme más impactante que he visto desde Henry: Portrait of a Serial Killer”. Si eres fácilmente perturbable, no deberías ver esta película. Si, por otro lado, estás preparado para una larga mirada al infierno, al estilo suburbano, “THE GIRL NEXT DOOR” no te defraudará. Esta es la versión del lado oscuro de Stand by Me". O lo que es lo mismo, “Cuenta conmigo” (1986), otra de sus novelas trasladadas al cine, que casualmente estuvo dirigida por Rob Reiner. Quizás os suene de algo, o de “Misery”.

Y es curioso porque es exactamente aquel mismo filme el que me vino a la cabeza al empezar a escribir esto. La estética y la textura están absolutamente logradas, te llevan en volandas de nuevo a revivir esas obras ochenteras, te empapas de toda aquella amalgama de inocencia y maduración, de camaradería y despreocupación y sobre todo de grandes aventuras; en fin, todo ese batiburrillo que destilaban las cuadrillas yankees de turno que nos mostraban en la pantalla… viviendo bien de peripecias con las que tanto te podías identificar, por bien que los chavales vistieran como en los 60, se peinaran como en los 60 y fueran a guateques con ponches y autocines a la intemperie. Sí, claro… como los que lo partían en los 60. En sitios como Alabama o Missouri, supongo. O yo qué sé, ¡Kentucky, joder! Tiene pinta de que sí, ¿no? Fijo que sí. Suenan muy a eso. Todos y todas estamos visualizando en nuestras mentes esa clase de urbanismo y de establecimientos y del coche de ese amigable sheriff que te llama por tu nombre y que es uno más en el antro de Mou de turno… sí, y cómo no de las típicas casas unifamiliares y de cafeterías con alegres Dorothys atendiendo y de peluquerías… pues eso, peluquerías. Con su Mildred de turno pontificando con la voz cascada mientras blande las hojas del papel cuché.

Y eso es precisamente lo que vas a obtener con esta película. Bueno, más o menos. Pero es justo lo que desprende desde sus primeros compases: aquel aroma añejo con hechuras que remiten, casi un cuarto de siglo después, a la era predigital. Ah sí, aunque sea del 2007 y aunque sitúe su acción en la capital de Indiana. Que la verdad es que, así de primeras, no parece dar tanto el pego como los otros estados. Quizá eso explique el giro dramático y tan enfermo de los acontecimientos que acaba teniendo lugar, y que a buen seguro deleitará a quienes gusten de emociones fuertes.


“tras la hora y media de enganche, seguro que los nombres de Sylvia Likens y Gertrude Baniszewski pasarán a ser como de la familia”


Poco más os debería decir acerca de la chica de al lado, ya que después de tan reputada declaración sobran las presentaciones. Y casi que mejor así, sin desvelar nada acerca del cruce de caminos ante el cual nuestros sixties del 2007 tomarán un desvío que les ha de llevar por unos derroteros muy distintos a los que experimentaron sus análogos ochenteros. Pero mucho, eh. Y ya.

Porque tras la hora y media de enganche, seguro que los nombres de Sylvia Likens y Gertrude Baniszewski pasarán a ser como de la familia. La primera será Meg en la ficción, interpretada por Blythe Auffarth, mientras que para la segunda es Blanch Baker quien borda su papel como la empedernida fumadora tía Ruth. Pone el contrapunto, soportando el peso conductor de la narración, Daniel Manche en el rol de David, el joven protagonista con el cual viajaremos medio siglo atrás. Te diría que los buscaras por la red, los nombres de Sylvia y Gertrude, y como justo ya te lo he dicho, pues ahora te aconsejo que no lo hagas. Al menos no hasta que hayas acabado de verla. Porque sí, de nuevo la cosa rezuma inspiración de la buena. Vaya, que como el libro del que bebe directamente el guion, este se basa libremente en hechos que ocurrieron en la realidad, que ya sabemos todos a quién supera siempre. Y ya que me sacáis el tema de la ficción, permitidme que os apunte otra película, ¡oh, casualidad!, estrenada también en 2007: “An American Crime”, con Ellen Page, que aborda el mismo suceso aunque desde un prisma y un hacer muy distintos.


“como el libro del que bebe directamente el guion, este se basa libremente en hechos que ocurrieron en la realidad, que ya sabemos todos a quién supera siempre”


Jamás pensé que la ciudad de Indianápolis pudiera evocarme otra cosa que no fuera el torpedeo y posterior hundimiento del buque norteamericano que llevaba su mismo nombre, hasta que vi “THE GIRL NEXT DOOR”. Pero muchísimo menos imaginé que además competiría con el recuerdo de aquella agónica ordalía, del terrible calvario que padeció su tripulación durante la Segunda Guerra Mundial, volviendo de la isla de Tinián tras haber entregado bajo máximo secreto el material fisionable de la primera bomba atómica lanzada luego sobre Hiroshima.

Sí sí, la historieta perturbadora que le da por contar al capitán Quint, a la sazón cazador de escualos encarnado por Robert Shaw en la peli “Tiburón” (1975), en una de las escenas más logradas y con más carga dramática de todo su precioso metraje. Esa misma es. De nuevo un vistazo por la red os dará más pistas, por si os apetece comparar entre tipos y maneras de suplicio. Por lo demás, no se os ocurra abordar el susodicho desastre naval acudiendo a la lamentable recreación que Hollywood se permitió restregarnos por la cara bajo el título “Men of Courage” (2016), con la cara de palo de Nicolas Cage al frente del reparto. Qué penica, oiga. Como si aquellos pobres desgraciados no hubieran sufrido ya lo indecible en su momento. El telefilm “Mission of the Shark: The Saga of the U.S.S. Indianapolis” (1991) le pega mil patadas. Palabra.

Ah bueno, es verdad... si luego de buscar os topáis con entradas hablando de no sé qué millas, pues no, esas referencias no tienen tampoco nada que ver. Lo que aquí acabo de contar, os aseguro yo que produce más vértigo. Y es que mirar fijamente al abismo es lo que tiene. Y cuidado porque a veces este puede encontrarse tras la inocente indiscreción que te permites al traspasar con tu mirada ventanas ajenas. Puestos a escoger, casi que mejor toparnos con ‘la chica de ayer’ a la que le cantaba Antonio Vega con Nacha Pop, incluso aunque sea en una curva, antes que hacerlo -el toparnos- con ‘la vecina de al lado’. Que podría ser tu madre. O como Gertrude, ¡qué tía!


11 comentarios:

El Rector dijo...

Jamás he tenido memoles a acercarme a esta película. Si hay un tipo de cine que me genera rechazo, no por nada, básicamente me aburre hasta el extremo, es el torture-porn. Y conociendo la historia, se que hay mucho de ello en esta "The Girl Next Door".

Si además la cosa viene basada de hechos reales (mi otra gran fobia cinéfila), blanco y en botella.

Mike, bienvenido al Nido, un gustazo tenerte por aquí... aunque he de reconocerte otra cosa. Y es que te veo el geppetto y recuerdo que "The Golden Glove" es otra de esas propuestas a las que no me acercaría ni con un palo, jeje. Con el cine de asesinos en serie (de origen no ficticio), tampoco he podido nunca ;)

Saludos.

Astinus dijo...

Mike, bienrecibido seas a esta comunidad cinéfila. Muy buena forma de estrenarte, por cierto.

Yo, al contrario que El Rector, tengo mi rollo morboso con el torture-porn y el hecho de que me desagrade tanto (como ese pequeño ser de tu avatar) no hace más que interesarme por ello. Contradictorio como la vida misma.

Me he planteado: ¿busco el asunto en el que está basado? Si lo hago, me pierdo parte de la gracia; al contrario, puedo comparar. Finalmente, he optado por lo primero. La voy a ver, luego voy a leerme de qué iba el tema en la vida real y...veremos qué se cuece.

Tanta comparación al Maestro King me ha encantado. Creo que disfrutaré mucho de tus "reviews" si siguen esa tónica =) ¡Un saludo!

Guillermo Espinosa dijo...

Hola. Me ha gustado mucho tu comentario sobre la película. Soy un gran amante del terror, horror, miedo o como queramos llamarlo, sin embargo hace mucho tiempo que conozco esta película pero no me atrevo a enfrentarme a ella. He visto torture porn y , aunque no es mi género favorito, me lo he pasado bien en muchas ocasiones.
Sin embargo, saber que está basada en hechos reales me provoca rechazo.
Además intuyo un final de los que te dejan tocado y hundido. Sé que no es lo mismo pero todavía no me he recuperado de Eden Lake. Ese final me dejó desolado, creo que es por que sé que no es algo tan irreal, y por el hecho de que los verdugos sean menores de edad apoyados o con la complicidad de los familiares adultos. Realmente me traumatizó y creo que The girl next door me va a provocar la misma desolación.
Espero con ganas tus próximas críticas. Saludos

Maik Lingotazo dijo...

Hola a todos.

Muchas gracias por vuestros comentarios, y nada, un placer comenzar en esta aventura escribiente y cinéfila. Me alegra que hayáis acogido mi primera brasa de tan buen grado. Intentaremos que no decaiga, jeje.

Rector, entiendo que puedas encuadrar esta película dentro de ese subgénero, aunque personalmente y si bien es cierto que guarda escenas de alto voltaje, creo que prevalecen más la incomodidad y la truculencia por sobre del mero efectismo visual. Vamos, que no es tan explícita como pudiera pensarse si nos atenemos a esa categoría, por bien que sí haya alguna que otra escena de esas que invitan a apartar la mirada.

Por simplificar: nada tiene que ver con otras películas como “Grotesque”, “The Butcher”, “A Serbian Film” o “The Collector”, por citar algunos de los ejemplos que me vienen a la cabeza en cuanto a lo que la susodicha categoría me evoca. Y si bien alguna de las citadas puede tener algo más de desarrollo (que tampoco es que dé para tirar cohetes, ni mucho menos), supongo que de algún modo asocio el torture-porn, mayormente, a películas que a priori pueden, o tienden a, permitirse el sacrificar la solidez o la complejidad de la trama siempre y cuando no se escatime ni un ápice en casquería.

Es por ello que no creo que sea el caso de “The Girl Next Door”, considero que hay un cuidado detrás, sin tampoco mayores alardes, pero sí sin volcarse únicamente en el gancho que puedan atesorar ciertas escenas. Que ya de por sí son lo suficientemente crudas, pero esta película tiene la suficiente base en que apoyarse como para no depender de inflarlas. En cualquier caso, más allá del concepto o la definición que cada cual tengamos de la susodicha etiqueta (que por lo pronto tampoco sé si la mía es del todo ajustada) y de lo que puedan diferir (o no), lo que está claro es que para gustos...

Astinus, gracias por tus palabras, y por la bienvenida. Personalmente creo que haces bien escogiendo la opción de llegar 'virgen' al film. Ya comentarás tus impresiones a cuenta de la película, y el posterior contraste con los hechos en los que se inspira, toda vez que hayas escarbado entre la info desperdigada por la red. Espero que sigas disfrutando con mis venideras entradas, y por descontado del blog en general y del buen cine. Que no falte.

Guillermo Espinosa, aparte de alegrarme que te haya gustado mi entrega, te diré en cuanto a lo de Eden Lake que coincido plenamente contigo. No tanto por dejarme tocado, que algo de mal cuerpo sí me dejó (pero eso es lo que me gusta, y además ya hacía rato que eso me lo había generado con creces), como por el guantazo en boca que me propinó sin verlo venir del todo. O no al menos del modo en que finalmente se materializa. Fue una mezcla entre congoja y desolación. Me pareció una rúbrica apoteósica que, personalmente, la disfruté ojiplático como un enano. Desde entonces que voy siguiendo algo al actor que hace de niñato 'hooligan' loco. Tremendo papelón de tirano y desquiciado se marca Jack O'Connell, algunos de sus momentos me quedaron grabados para los restos. Por lo demás, en lo que atañe a 'The Girl Next Door', obviamente no diré ni pío y menos aún sobre el final, pero te invito a que le des esa oportunidad y que, a su manera, la puedas acabar disfrutando guapamente.

Venga pues, un saludazo.

El Rector dijo...

Maik, el tema de las etiquetas es complejo. Al final, cada uno las interpreta a gusto. Yo fíjate que nunca hablaría de películas como "A Serbian Film" o "The Collector" en clave de torture-porn. Y pese a lo gráfico del término, nunca he asociado el subgénero a eso, a lo explícito. Quiero decir que no hace falta que un torture-porn abogue por lo gráfico para poder considerarse como tal. Me parece igualmente válido abordarlo desde el reverso psicológico y las sensaciones que intenta transmitir en el espectador. Pero bueno, aquí entraríamos ya en temas demasiado subjetivos como para buscar un consenso.

Reduciré mi argumento a que me aburren (por lo habitual, siempre hay excepciones), películas que giran en torno a cautiverios y víctimas de "escasas" posibilidades de devolver la bofetada. De ahí que películas como "Martyrs", me parezcan insufribles. Y aunque entiendo que esta "The Girl Next Door" no se limita a la tortura (sea física o psicológica), también tengo claro que busca un tipo de sensaciones en el espectador que son, precisamente, esas que no suelo digerir del todo bien. Y desde luego, como amante del cine de corte más extremo, no tiene que ver con una hipotética sensibilidad estomacal de la cual me temo que carezco, jeje.

Saludos.

Missterror dijo...

Bienvenido al nido, Mike! Últimamente estamos de enhorabuena cuervil :)
Te estrenas con una de mis cuentas pendientes. Recuerdo perfectamente el año en que salió esta película y cómo la comunidad cinéfila la recomendaba a ojos cerrados. Desoyendo las indicaciones (supongo que aún me creía mocita rebelde), escogí la versión light y la recreación de la historia de Sylvia Likens que yo vi, fue la más chunga: "An American Crime". Una propuesta demasiado descafeinada que se quedaba cercana al telefilme. Una vez vista la de Ellen Page, la versión buena me dio pereza.
Tiempo después, leí la novela. Me costó mucho encontrarla porque en formato físico está descatalogada y es un suplicio hacerse con la bibliografía de Jack Ketchum. La leí en un par de días y fue una experiencia dura. Este tipo de literatura es mi favorita, pero siempre me deja muy mal cuerpo. Hubo momentos en los que solo quería que se acabara el libro de una vez y después de eso, ni me planteé ver la película. Tengo las caras y las voces de los protagonistas en mi cabeza y creo que bastante película me monté ya en su momento, jajaja. Después de leer tu crítica, esa deuda pendiente vuelve a ser recordada. No tengo claro lo fácil o difícil que será, hoy en día, encontrar esta "The Girl Next door". Dependiendo de eso, me pondré con ella.

Respecto al debate sobre el torture porn, concuerdo contigo en que no catalogaría esta película como tal. Tampoco lo haría con "A Serbian Film" o "Martyrs". Creo que, como dice El Rector, esto de las etiquetas es muy subjetivo (y difícil). Tal como yo lo veo, el torture porn se centra única y exclusivamente en la tortura, sin justificación. Simplemente es tortura sin más. Supongo que este término empezó a utilizarse con el éxito de películas como "Hostel", pero "Guinea Pig:Flowers of flesh and blood" es mi definición de torture porn por antonomasia. Y tal y como yo lo veo, no hay tantas películas que ofrezcan esta tortura porque sí. "Grotesque" es buen ejemplo. "The Bunny Game" también. Yo ni siquiera considero que "The Human Centipede" sea torture porn. Cuando la película deja que detengas tu imaginación en algo que no es la tortura, creo que hablamos de otra cosa. Son películas con una carga de sadismo brutales, pero ofrecen mucho más que una simple tortura. Al menos, esta es mi opinión.

saludos.

Guillermo Espinosa dijo...

Gracias por responder. Tú explicas mucho mejor que yo las sensaciones que me produjo ese final inesperado. Creo que le daré una oportunidad a girl next door. Ya os contaré.

Donnie dijo...

A mi esta película y la novela me dejaron muy tibio. No me acabaron de atrapar en ningún momento, de hecho porque lo que sucede está basado en hechos reales que si no hay muchas situaciones y reacciones que no me hubiera acabado de creer del todo. La verdad es que Ketchum me cuesta..

Un Saludo!

Donnie

Maik Lingotazo dijo...

Está claro, Rector. Más allá de la cuestión semántica, en la que ya parecemos diferir, y pese a recalcar que tampoco estoy seguro de que mi concepto de la etiqueta sea el apropiado, lo que es evidente es que nos movemos en el terreno de lo subjetivo. Tanto como para que precisamente ese tipo de películas de las que tú rehúyes, a mí son de las que me pirran, jeje.

Missterror, gracias por la bienvenida. Yo también tuve alguna reserva al catalogar “A Serbian Film” como torture-porn, por eso quise apuntar el hecho de que contenía una trama lo suficientemente edificada como para alejarla, quizás, de tal categoría. Por descontado, y siguiendo esta lógica, “Martyrs” estaría al nivel de la película serbia, más aún si cabe pues creo que el desarrollo está bastante más logrado, o por lo menos a mí me seduce mucho más. En efecto, “Grotesque” sí que la enclavaría directamente en esa etiqueta, y por supuesto también “The Bunny Game” (pensé incluirla en mi retahíla, jeje). Por cómo lo has descrito, me parece que mi visión acerca del torture-porn se asemeja más a tu concepción del mismo.

La película la tienes en la misma plataforma de vídeos por antonomasia. Con un simple “The girl next door subtitulada” te aparecerá al cabo de unas pocas entradas, dado que las primeras las copa la comedia del mismo título, jeje. Si finalmente decides acercarte a ella, espero que colme tus expectativas. Aunque pueda no ser tan buena como el libro. Cosa que, sinceramente, desconozco dado que yo no lo he leído. Pero por lo que dices parece tener buena pinta.

Guillermo Espinosa, gracias. Aunque la verdad es que justo tocaste Eden Lake, y con esa se me disparan los dedos ellos solitos sobre el teclado, jeje. A la espera de que nos cuentes qué te ha parecido “The Girl Next Door”, pues.

Hola, Donnie. Gracias por comentar. Y lo que son las cosas, y los gustos. Justo un poco más arriba a Missterror le pareció una novela que le dejó muy mal cuerpo, y a ti sin embargo te dejó más bien tibio. Maravilloso. Tendría que probarlo por mí mismo y atacar el libro, obviamente... para saber de qué lado me decantaría. La verdad es que tu argumento a cuenta del 'basado en hechos reales' y la suspensión de la incredulidad ha provocado que le dé vueltas al coco durante un agradable rato, jeje. Pero entraría en el terreno de mi paja mental, así que mejor os la ahorro. Que por hoy ya está más que bien, jeje.

Un saludazo.

row dijo...

Qué tal a todos?

Yo también tenía esta película pendiente desde hace tiempo, me apareció en varias listas de películas perturbadoras, pero cuando la buscaba me aparecía la comedia romántica con Emile Hirsch.
Por fin la vi y no es para tanto, obviamente si te pones a pensar que eso le paso a alguien si es bastante fuerte, pero como película en si es bastante tibia, incluso las actuaciones de algunos personajes son bastante flojitas, eso te saca un poco de la trama y no hay escenas explícitas como como uno podría pensar, al menos por lo que había leído de ella.

Tampoco he leído el libro por lo que no puedo opinar al respecto, me decidí por fin a verla un poco por la reseña y los comentarios.

Un saludo a todos.

Guadaña dijo...

Muy aburrida, y en términos de crudeza, si la comparamos con “Saló o los 120 días de sodoma” o “A serbian film” no tiene nada que hacer. Aunque sinceramente tampoco veo la necesidad de “violar” la oscuridad hasta esos límites tan extremos.

Puntuación: ★★ (sobre 5)

Saludos.

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