domingo, 10 de enero de 2021

Crítica: Hex

EL RECTOR NOS HABLA SOBRE COMO RUDOLF BUITENDACH ATENTA CONTRA EL MITO DEL ROMANCE DE VERANO Y DE PASO, SE MOFA DEL ESPECTADOR


Hex 2018 póster
Benditos romances de verano. Quienes más o quienes menos, de manera carnal o meramente platónica, todos nos hemos visto inmersos en algún momento de nuestras vidas en uno de estos affaires puntuales en época vacacional, a la postre, entrañables recuerdos que suelen perdurar a lo largo de los años cual mitología por fascículos sobre antiguas civilizaciones. Estoy seguro que fue el caso de un tipo como Rudolf Buitendach, director de “Hex” (2018), película que nos ocupa y primera incursión del cineasta en el cine de terror tras un par de flirteos cuasi anónimos con el thriller. 


“un surrealista viaje guiado por algunos de los lugares comunes del género, pasando de puntillas sobre todos ellos para dar forma a un Frankenstein de cartón piedra que nunca llega a levantarse de la mesa de laboratorio” 


Jenny Boyd en la playa
Pese a que pueda parecer lo contrario, el romance ha estado ligado en innumerables ocasiones con el género. Quizás, el exponente más reciente y de mayor repercusión lo encontremos en la ópera prima de dos de los pesos pesados actuales del panorama fantástico como son Justin Benson y Aaron Moorhead. “Spring” (2014) cohesionaba con precisión de cirujano y alma de poeta el género romántico con el terror y el fantástico en una película de la cual y gracias a la perspectiva que te regala el paso del tiempo, guardo mejores recuerdos hoy, de aquella realidad de una primera toma de contacto que no terminó de llegarme pese a los incuestionables tangibles que atesoraba la cinta

Jenny Boyd en Hex 2018
“Hex” repite parte de la fórmula que ya vimos en “Spring”, un viaje a un lugar paradisíaco, una atractiva desconocida y un flechazo irresistible que adentrará a nuestro protagonista en una relación algo más complicada de lo esperado. Al igual que en la película de Benson y Moorhead, Buitendach busca hacer de los preciosistas escenarios naturales en los que se desarrolla la acción, un elemento destacado de la propuesta, una isla en la exótica Camboya, que perfectamente podría haber compartido rodaje con el desalentador último trabajo de Darren Lynn Bousman “Death of Me” (2020), curiosamente, dejando en el espectador sensaciones muy parecidas si comparamos ambos trabajos, teniendo en el sinsentido su mayor denominador común, aunque a favor de “Hex”, diré también que pese a todo lo negativo que pueda decirse, que no es poco, me ha resultado algo más entretenida que el último Temazepam del decadente (o decaído) Bousman. 


“Hex se desmarca ahora sí del existencialismo de una película como Spring, para apostar por una propuesta mucho más mundana, vulgar incluso en muchos aspectos” 


Jenny Boyd con parasol
Jenny Boyd (Amber), muy lejos del encanto de Nadia Hilker (“Spring”), es la misteriosa figura femenina que encandilará a un Kelly Blatz (Ben) ávido de emociones fuertes pero bastante menos receptivo con la fauna autóctona que sus compañeros de viaje. Ben quedará deslumbrado por la enigmática Amber y ese será el punto de partida de un surrealista viaje guiado por algunos de los lugares comunes del género, pasando de puntillas sobre todos ellos para dar forma a un Frankenstein de cartón piedra que nunca llega a levantarse de la mesa de laboratorio

Jenny Boyd sexy
“Hex” se desmarca ahora sí del existencialismo de una película como “Spring”, para apostar por una propuesta mucho más mundana, vulgar incluso en muchos aspectos, que se olvida de mimar sus activos iniciales para perderse en un guion de locos donde absolutamente nada tiene sentido, alejándose de aquella simpleza hipnótica de la cinta de Benson y Moorhead, quienes lo apostaban todo a la belleza del escenario y a la épica de un romance casi, de cuento de hadas. “Hex” se baja del tren a las primeras de cambio, prefiriendo jugarse los cuartos con el rocambolesco libreto escrito por el propio Buitendach en compañía de Christian Piers Betley, quien ya había trabajado junto a este en “Dark Hearts” (2014), firmando en solitario la autoría del guion, refrito de historias de fantasmas, posesiones y ritos varios mil veces vistas tan mal escrito, que escapa incluso a la anchura de mangas propia de un subgénero tan abierto a experiencias de toda índole, por surrealistas que estas sean, como es la serie B. 


“se pasa por el forro de los cojones ese mínimo de coherencia exigible incluso para una serie B ligera como es esta” 


Jenny Boyd con brujo
Pero es que “Hex” cruza la fina frontera que separa lo increíble de lo estúpido en demasiadas ocasiones, tirando de calzador siempre que le apetece, ya sea para sacar a escena las tetas de su protagonista o para sumirla en grotescas situaciones sexuales que escapan de cualquier lógica aplicable, como por ejemplo, ese particular homenaje/atentado a un clásico básico del terror sobrenatural como es “El Ente” (Sidney J. Furie, 1982), al cual sigo intentando, sin suerte, encontrarle algún sentido. 

Jenny Boyd atada en ritual
Si algo positivo me deja “Hex”, es la certeza de que “Spring” es de largo mejor película de lo que consideré en su momento. Al menos, deja bien clara la diferencia entre lo que es una propuesta seria (o que pretende serlo), y una que, ya sea por absoluta incompetencia o por insultante falta de consideración para con el espectador, se pasa por el forro de los cojones ese mínimo de coherencia exigible incluso para una serie B “ligera” como es esta. Para un annus horribilis como el 2020 que nos ha dejado, seguramente con la legalización de la eutanasia en España y del aborto en Argentina (más vale tarde que nunca) como noticias más positivas, no parece que el 2021 haya empezado mejor, con una pandemia que nos empeñamos en alimentar a base de estupidez (y que parece va para largo), un cambio climático que empieza a estallarnos en las narices, también, a base de estupidez y el auge de la extrema derecha por todos los rincones del planeta, con el bochornoso ataque al capitolio a manos de esa horda de analfabestias como ejemplo más reciente y recordarnos, una vez más, lo estúpidos que podemos llegar a ser. Igual en dicho escenario de suma estupidez, tenga su sitio una película como “Hex”

Lo mejor: Que la confundas con otras películas recientes de mismo título y te libres de la experiencia. Hace mejor a “Spring” y bueno, algunas secuencias son tan surrealistas que consiguen arrancar alguna carcajada. 

Lo peor: Nada tiene sentido, NADA. Por no decir que tira por tierra el bonito mito del romance de verano y eso, sí es imperdonable.


2 comentarios:

Missterror dijo...

Y aquí llega el claro ejemplo de malísima película que por todo el desorden y sindios que propone resulta entretenida. ¿ES "Hex" peor que "Death of me"? ¡Por supuesto! ¿Es más entretenida? Lo es. Conclusión, póngame 4 "Hex" y quíteme todos los "Death of me" en este año, por favor.
¿Cómo puede llegar a abrir tantos frentes y no cerrar ninguno de ellos? Se confirma esto de que cada vez que hay más de un guionista, no hay objetivo consensuado y cada uno tira por donde le nace de las partes pudendas.
Después de ver "Hex" ni siquiera te molesta que el director pueda crear que el público es tonto de remate y se trague sin rechistar esa imitación chusquera de "El Ente" sin ningún sentido en la trama o esa ida de olla final en el que solo faltaba el alcalde de Madrid para completar el gag. Yo creo que llegó a un punto en el que le daba igual 8 que 80 y tiró adelante. Pues mira, ahí queda eso e insisto, no se me hizo pesada en ningún momento, incluso diría que cada vez me interesó más ver la siguiente escena surrealista.

También te diré que después de ver "Hex", mi idea de "Spring" sigue siendo la misma que la que tuve cuando la vi por primera vez, allá por 2014. Desde mi punto de vista, lo más flojo de Moorhead y Benson, con diferencia.

Un abrazo.

El Rector dijo...

Missterror, algunas decisiones de la trama son sencillamente surrealistas, pero al menos, si no te tomas nada en serio, consiguen eso, sacarte una sonrisa y distraer de las muchas miserias de la película. Más entretenida que "Death of Me" desde luego es, aunque eso no le de para un aprobado, por más que uno/a le pueda ir lo bizarro :)

Discrepancia pura en lo referente a "Spring". Ahora que los Benson y Moorhead ya tienen un recorrido, puedo decir sin sonrojarme, que su ópera prima me parece su mejor trabajo hasta la fecha. Y no se si dice mucho de aquella, o muy poco del resto.

Saludos.

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