lunes, 17 de mayo de 2010

Crítica: Splice

Ya han pasado la friolera de trece años desde que un por aquel entonces desconocido Vincenzo Natali, entrase por la puerta grande del fantástico con aquel filme de culto de nombre "Cube", gracias al cual se ganó la admiración del respetable, en lo que parecía iba a ser una carrera fulgurante dentro del género. Nada mas lejos de la realidad, pues Natali, después de dirigir algún que otro episodio de la serie de ciencia ficción canadiense "Earth: Final Conflict", obra póstuma del visionario Gene Rodenberry, regreso a la gran pantalla en 2002 con "Cypher", un thriller de ciencia ficción que, aunque interesante, no tuvo excesiva repercusión, algo parecido a lo que ocurrió con "Nothing" un año mas tarde, auténtico coñazo kafkiano y su último flirteo con el fantástico antes de participar en la reconocida "Paris je t´aime", con la cual volvió a recuperar parte de la popularidad perdida en los últimos años.
Dicen que a la tercera va a la vencida, y eso es lo que debió pensar el bueno de Natali cuando comenzó a gestar "Splice", uno de los títulos que mas han dado que hablar últimamente y que ahora si, recupera al Vincenzo mas tradicional, dejando de lado su faceta mas experimental para ofrecernos una cinta de terror y ciencia ficción de corte clásico al mas puro estilo de serie B, y lo hace con una historia que recupera el mito de Frankenstein, vistiéndolo de actualidad con experimentación genética, relojes biológicos y sobretodo, las no siempre fáciles, relaciones paterno-filiales.

Para ello, Natali echa mano de uno de mis terrores "favoritos", el infame Adrien Brody, a quien maldito el día, alguien comió el coco para que metiera las narices en esto del fantástico y desde entonces hemos tenido que sufrirle mas veces de la cuenta en títulos como "King Kong", The Jacket" o "Giallo". Por no hablar del conflicto de intereses que me produce pensar en "Predators", la nueva cinta de Nimród Antal, de nuevo con Brody a la cabeza. Por lo menos, a su lado encontramos a la expresiva Sarah Polly ("Amanecer de los Muertos") para intentar suplir las carencias interpretativas y sobre actuaciones de don "mira como levanto la ceja".
"Splice" nos sitúa en los laboratorios de una multinacional farmacéutica que experimenta con genética para hallar nuevos avances médicos. Dicho experimento ha dado como resultado a dos criaturas, fruto de combinar distintos ADN´s animales. Para Clive y Elsa, responsables del proyecto además de pareja sentimental, el siguiente paso es introducir ADN humano en la ecuación, pro sus superiores no están muy por la labor y prefieren centrarse en el estudio exhaustivo de las criaturas antes de realizar cualquier otro tipo de paso. Obviamente, Clive y Elsa no tienen la mas mínima intención de perder el tiempo con investigaciones superfluas y deciden continuar con el experimento en secreto, dando vida así a una nueva forma de vida a la que llamarán Dren y a la cual cuidarán y educarán como si fuese su propia hija. ¿Serán capaces de controlar sus instintos?.
Cuando cuentas una historia tan "clásica" como esta, que en el fondo no es otra cosa que una mezcla entre "Frankenstein" y "Supernanny" (ese programa de televisión donde una psicóloga infantil intenta hacer el trabajo que no han sabido hacer unos padres, incapaces de educar a sus endiablados vástagos), tienes que ofrecerle al espectador algo que equilibre la absoluta falta de originalidad y la alarmante previsibilidad de un producto como "Splice". Si además, tenemos que lidiar como un lastre del nivel de Adrien Brody (al que digo yo que también habrán tenido que subtitular para el público anglosajón), el esfuerzo tiene que ser doble. ¿Consigue Natali salir airoso de tan difícil empresa?
Sorprendentemente, si. ¿Como? Pues primero dando vida a una de las criaturas mas fascinantes que se han paseado por una película de terror en bastante tiempo, capaz incluso de ganarse nuestro corazoncito en sus estadios iniciales de vida, cuando tan solo era un pequeño y asqueroso pollo pelado sin pico creado digitalmente, incluso en este estado, el bichejo consigue resultar singularmente "orgánico" y despertar en el espectador sensaciones tan distantes como repulsión y ternura. Cuando Dren crece, esta sensación se acentúa incluso mas, consiguiendo resultar graciosa y terrorífica a partes iguales gracias a su gran imprevisibilidad (algo de lo que, por otra parte, el filme no va sobrado). De su aspecto ni hablaremos, pues seguro que a estas alturas, todos habréis visto el impresionante aspecto que luce la señorita Delphine Chanéac debajo de ese turbador rostro.
El otro gran logro de Natali no es otro que explotar una de sus mejores virtudes como director, su absoluto y total dominio del ritmo o "tempo" cinematográfico, y es que "Splice" es una maravilla en este sentido, una película donde no dejan de ocurrir cosas en ningún momento, donde tanto historia como personajes no dejan de evolucionar desde el primer minuto al último. Esto hace que el aburrimiento no sea una opción en ningún momento del filme, y aunque sepamos de antemano que va a pasar en cada momento (la simplicidad del guión es bastante importante), todo está contado de una manera tan dinámica que hacen del visionado de "Splice" una experiencia de lo mas entretenida.
Conclusión, "Splice" significa el retorno a casa de uno de los hijos pródigos del cine fantástico, Vincenzo Natali, que deja de lado cualquier atisbo de experimentación para contarnos una historia de terror, especialmente pensada para el aficionado al género de corte mas clásico, sin excesivas complicaciones argumentales, sin sorpresas y quizá, por que no decirlo, tirando por el camino mas sencillo. Lo que no se puede negar es que "Splice" (la coletilla en España ha sido "Experimento Mortal") resulta un filme terriblemente efectivo y plagado de un buen puñado de buenas secuencias, donde ni siquiera la falta de "feeling" entre los dos actores protagonistas (y esta vez me da a mi que toda la culpa no es del señor Brody) y sus frías interpretaciones, sirven para turbiar el resultado final, pues se ven contrarrestadas por una fantástica Delphine Chanéac, quien encarnando a la criatura, consigue transmitir, con un solo gesto, con una sola mirada, mucho mas que los dos protagonistas de renombre en todo el libreto. Unos fantásticos efectos especiales, una gran banda sonora y una parte final bastante dura, cargada de erotismo, sensualidad y morbo, hacen de "Splice" una propuesta mucho mas recomendable de lo que parecía a priori y que deja poco margen para la decepción.
Eso si, el que busque cine de culto, connotaciones filosóficas o cualquier cosa que se le parezca, que le pegue un revisionado a "Cube", aquí los tiros van por otro lado.


1 comentarios:

Max Cady dijo...

Gran reseña Rector. Splice es una estupenda película que desgraciadamente no tiene el reconocimiento que merece. Para mí junto a Cube lo mejor del señor Natali. Si esta más que notable película no alcanza la maestría y se ha convertido en una referencia del género es debido a que el guión no termina de explotar todas las posibilidades que plantea (tal vez demasiadas). A mi juicio:

1. Los límites de la megalomanía científica, hasta donde se puede llegar en pos del bien de la humanidad y del avance de la ciencia.
2. El cambio de rol en la sociedad actual, en la película son las mujeres (el supuesto sexo débil) quienes tienen el poder de decisión y ostentan los cargos de poder.
3. El mito de Adán y Eva y cómo esta comiendo el fruto del árbol del Bien y del Mal (que contiene el conocimiento) los aboca al destierro del Paraíso.
4. El dilema de los hijos y hasta donde estamos dispuestos a llegar por ellos (cualquiera que sea su naturaleza y morfología).
5. Los límites del instinto sexual, donde acaba la atracción y empieza la depravación.

Saludos!!!!!!!!!

P.D. Como suele decirse, quien mucho abarca poco aprieta.

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