domingo, 9 de octubre de 2011

Crítica: Another Earth

Rhonda Williams es una sobresaliente estudiante de astrofísica y John Burroughs un compositor en la cima de su carrera. La joven aspira a explorar el cosmos y en la víspera del descubrimiento de un nuevo planeta sufre por su imprudencia un accidente de coche en el que fallece la familia de John (su hijo y su mujer). La vida de estos extraños acaba de cruzarse inevitablemente.

Cuatro años después, Williams sale libre de la cárcel para regresar a casa, donde se reencuentra con John, movida por su sentido de culpabilidad, encargándose de las tareas del hogar. Mientras se inicia un inusual romance entre ambos, se confirma que el nuevo planeta del sistema solar que se observa sin dificultades en el cielo es el mismo planeta Tierra con semejantes habitantes (un reflejo idéntico). Un concurso de ensayo recompensará a su ganador con un viaje espacial para visitar la llamada Tierra 2. Rhonda aspira a ganar y se pregunta cómo es ella en ese mundo y qué decisiones ha tomado.

Película de ciencia ficción indie que desarrolla un drama romántico donde se medita sobre el auténtico poder de las segundas oportunidades y sobre la eterna encrucijada entre ambición y aceptación.

Un premio especial del jurado en Sundance y las buenas críticas que ha cosechado ponen el sello de calidad a esta ópera prima de Mark Cahill, que dirige, escribe, produce, edita y fotografía esta historia de amor. En Sitges, la película, en sección competitiva, ha tenido impresiones muy distintas, aunque en su mayoría ha logrado buena acogida del público, que ha asistido notablemente a las diferentes sesiones ofrecidas.


Empezaré fuerte (como a mí me gusta). Si hay una película que ver este año -además de ‘Melancholia’ (‘Melancholia’, Lars Von Trier, 2011)-, ésa es ‘Otra Tierra’ (‘Another Earth’, Mike Cahill, 2011).

Sin duda alguna ‘Melancholia’ y ‘Otra Tierra’ son las dos películas que más huella me han dejado esta temporada.

Y no es de extrañar. Ambas comparten fondo y forma, intenciones y resultados (incluso se han estrenado casi al mismo tiempo –una semana de diferencia-, al menos en España).

En la película dirigida por el polémico realizador danés, un planeta errante denominado Melancholia se dirige hacia el planeta Tierra. Los expertos dicen que pasará cerca pero que no habrá colisión, sin embargo, hay quien piensa que los científicos pueden haber errado a la hora de hacer los cálculos y temen que Melancholia acabe por colisionar con el planeta azul.

Esto desencadenará una serie de extraños comportamientos en las personas, además de sacar a relucir viejas cicatrices y nuevas heridas.

La colisión de Melancholia contra La Tierra era lo de menos. Lo que realmente importaba era el comportamientos de los protagonistas, el drama sufrido por éstos, y todas las consecuencias que ello acarreaba.

En ‘Otra Tierra’ sucede más o menos lo mismo.

Rhoda Williams (interpretada estupendamente por Brit Marling, -la cual ha co-escrito el guión de la cinta junto al director y se llevó el premio a la mejor actriz en el Festival de Cine Fantástico de Sitges), es una adolescente que acaba de salir de prisión tras varios años encerrada por empotrar su coche (la muchacha venía de fiesta y con altas dosis de alcohol en su cuerpo) con el de John Burroughs, un compositor de música que perdió a su familia en el citado accidente.

Ambos se reencontrarán, y lo harán en un peculiar contexto, ya que en el cielo y sin saber cómo ni por qué, ha hecho acto de aparición un planeta exactamente idéntico al nuestro: Tierra 2.

En la película dirigida por Mike Cahill, Tierra 2 es lo de menos, de hecho, nunca llegamos a ver el viaje espacial que se prepara para visitarlo, ni siquiera vemos los preparativos. Lo que le interesa al realizador, es mostrar a esos dos seres malheridos por un acontecimiento del pasado, destapar sus envases y ver su interior, sus rincones más íntimos. Y todo ello lo muestra bajo un contexto de ciencia ficción.

Como podemos comprobar, tanto Von Trier como Cahill, utilizan la excusa de los planetas (el danés con su planeta errante, el americano con su planeta duplicado) para contar una (dramática) historia cercana, intimista, de personajes golpeados por la vida y con numerosas referencias filosóficas y existencialistas.

Personalmente opino que es un placer poder disfrutar de películas así. Como apasionado del cine en general y del cine de ciencia ficción en particular, lo único que puedo hacer es recomendar esta maravillosa joya y rezar para que se realicen más películas como ésta.

Imprescindible.

Lo que más me ha gustado: todo.

Lo que menos me ha gustado: nada.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

excelente filme... muito tocante e reflexivo

Paulo Reis - Belo Horizonte - Brasil

Mazeway dijo...

SPOLIER
Cuando al final, se encuentra con ella misma, solo deja la reflexion de donde esta la mejor toma de decision, en el accidente mismo, o en la sanacion del "otro".
Creo que por el hilo de todo el argumento, esta en el proceso de perdon que se realiza, que corresponde a la tierra que vemos, que no necesariamente es tierra1

Grajeda dijo...

Spoiler.

En lo que he coincidido con otros sobre el final es que de hecho en Tierra 2 no ocurrió ningún accidente y por eso ella si decide hacer el viaje. Ella dice que se rompió el equilibrio en el preciso instante en el que se observa el planeta por primera vez(justo cuando tiene el accidente) luego, en ese preciso momento ya no son un espejo sino que cada planeta tiene destinos diferentes.

Control de Contencion dijo...

Muy floja, lenta y un dramón vilmente disfrazado en un trailer casi de Sci Sfi...

Como una idea tan buena de dos planetas gemelos puede ser tan rollo.

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