martes, 2 de mayo de 2017

Crítica: Francesca

El auge del Giallo, allá por los 70, bien podría haber supuesto el nacimiento de un género como tal. Producciones que bebían del maestro Mario Bava, padre del asunto en sí, presumían de ser thrillers únicos, con un estilo “a la italiana” y que supondrían con los años el inicio de un tipo de cine. Pero aquello se quedó en subgénero (que para el caso, mejor), en un cierto culto para los fanáticos del terror, los que nos gustan las cintas que conjugan el fetichismo, la maldad humana, la sangre… todo envuelto en una línea-tiempo cocinada a fuego lento y que sinceramente, hoy en día como se entiende el cine comercial, para muchos sería indigesto. Ellos se lo pierden.

Hasta Argentina volamos para adentrarnos en el nacimiento de “Francesca”, un producto más que notable del 2015, que bien podría haber estado producido en los 70 y que no sólo rinde homenaje al Giallo, lo encumbra de nuevo con éxito y maestría por parte de los hermanos Onetti. Luciano, se encarga de toda la imagen, grabación, postproducción y creación musical; Nicolás, en la parte de producción, hace realidad la continuación de un proyecto interesante, nacido en su anterior cinta “Sonno profondo” (sí, el título bien podría ser una del señor Argento). Que algo así haya sido parido en el otro lado del Océano, demuestra como el arte, el cine, el poso que nos deja el mensaje de otro genio anterior, puede influir décadas e incluso siglos después a otros, y de manera inesperada nos caiga entre las manos. Mejor nos sabe incluso si además, teniendo en cuenta el método de grabación, presupuesto y medios artísticos en general, son de cierta limitación, pero eso no afecta, sino que amplifica la inspiración de Onetti, y le obliga a esmerarse con el resultado final. Y ojo, que éstas cintas, tienen sus fieles analistas, y cualquier detalle, puede ser letal, con lo que el trabajo se vuelve en artesanía y eso a mí me gusta en el cine, sea el género que sea.

La historia cuenta con todos los ingredientes que un buen Giallo nos puede ofrecer. En una brevísima sinopsis, el film cuenta como se suceden una serie de asesinatos inspirados en la Divina Comedia de Dante, coincidiendo con el aniversario de la desaparición hace 15 años de Francesca, una joven niña, y cómo los investigadores Bruno Moretti y Benito Succo, intentarán descubrir al asesino.

¿Qué hace de “Francesca” una cinta de culto al género? El amor que se ha empleado en todo. Empezando por toda la estética característica: el cuero rojo, el whiskey J&B, las muñecas rotas, el barroquismo, el teatro, los cementerios, el trauma infantil… Sí hemos visto películas de Dario Argento, Lucio Fulci o Umberto Lenzi todo nos sonará familiar. Como cada elemento nos dará una pista, como todo va construyendo un puzzle de piezas, con un aura de maldad, en el que la historia nos entretendrá de manera irremediable. Hay que prestar buena atención a todos los detalles para ir descubriendo la identidad verdadera de los crímenes, y aun a sabiendas que habrá un giro final marca de la casa de éste género, le daremos vueltas a la historia. La simbología de las monedas en los ojos de la víctima o la pieza de piano de Tchaikovsky, nos dará forma a la mentalidad del criminal, el uso de la simbología en general es muy bueno. Si quiero ponerme un poco quisquilloso, ese puede ser uno de los pocos puntos débiles de la película: el conjunto de protagonistas es algo limitado, con lo que puede resultarnos más evidente y fácil dicha deducción, pero aún así, se disfruta de principio a fin.

A nivel estético, merece una ovación. Desde el inicio, nos adentramos de lleno en las esencias del subgénero, con ese plano que va abriendo poco a poco y que nos descubre una tipografía 100% Made in Italy. El ritmo del montaje en los primeros minutos es delicioso. El cómo se mezcla la primera muerte con una música hipnótica, al puro estilo Claudio Simonetti (“Tenebre” o “Phenomena”) y mirando de reojo a Ennio Morricone, es un manifiesto claro del homenaje que nos vamos a encontrar. Incluso los “Goblin” podrían haber hecho esta banda sonora, pero es el propio Luciano Onetti el que ejerce de maestro sonoro y lo clava, como el propio Carpenter clavaba sus temazos en sus obras. Ya sólo por este factor, por este mimo por traernos el tarro de las esencias, merece la pena darle al Play, te gusten más o menos los Giallo.

La grabación, algo mermada por el nivel de la producción, no nos distrae demasiado, encaja bien con la estética, y los movimientos de cámara se ve que han sido estudiados e inspirados en sus influencias. Los planos detalle de las manos, las botellas, el billar, los teléfonos… hay poco al azar. El montaje que a veces nos puede resultar algo atropellado, especialmente en algunas de las muertes, estoy convencido que está a propósito hecho así, con lo que hay que ser consciente de lo que vemos, algo que hubiera sido normal en los 70, y que hoy en día puede resultar regular para alguien que no disfrute de películas con más solera. Los flashback, utilizados de manera más que inteligente, nos darán más forma al conjunto. Además el idioma, por supuesto, es doblada en italiano, dándole un toque humorístico en ciertos momentos y auténtico a rabiar, todo un detalle efectivo para hacernos creer que estamos en otra época.

Las actuaciones, a mi modo de ver, son lo más flojo del gran conjunto. Y para mí en un buen thriller es un factor de mucho peso, la riqueza de los diálogos enmarcados en un buen guión. Se nota que son actores con poca experiencia, y a veces eso nos hace perder fuelle en los argumentos y hace que el producto hubiera podido brillar un poco más, pero es un detalle que podemos pasar por alto y seguir disfrutando… especialmente de las muertes, con ese toque inverosímil y el FX exagerado. El gran maestro, Argento, nos ha dejado algunas escenas imborrables, pero “Francesca” tiene un aire anterior, menos gore y más malévolo, con lo que dejamos las vísceras a un lado y optamos por un festín más a lo “Psycho” de Hitchcock.

En definitiva, estamos ante una cinta que resurge al Giallo, aquel que pareció morir a principios de los 80, y que dió paso al terror más sencillo, menos policíaco, menos perturbado. Estas cintas tienen elementos muy bien definidos, malsanos, desde la orientación sexual del asesino, pasando por los traumas causantes de esa personalidad enfermiza, el fetichismo, la sorpresa final… un concilio de elementos fascinantes y para mentes con paciencia, curiosidad y gusto por la estética. No todos comprenderán la cinta si no han visto una del género, pero siempre se está a tiempo, y si me dijeran que pusiera un ejemplo que definiera el estilo no me cabe la menor duda que podría decir “Francesca” sin pestañear. ¡Oda al buen cine!

Lo mejor: Un producto hecho con el amor que se requiere para hacerlo sobresaliente. Entretenida hasta el final, intrigante.

Lo peor: Con un poco más de medios, metraje y experiencia del reparto, joya.


2 comentarios:

victor dijo...

Mira,,,,me apunto esta para ver en los próximos días. Me gusta mucho el giallo. Y esta la he encontrado por casualidad.
Un saludo

Rhaul Black dijo...

Hola Víctor!

Es un gran homenaje al Giallo, si te gusta el género verás como te gusta, ya nos cuentas

Un saludo

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