miércoles, 3 de julio de 2019

Crítica: Greta

Neil Jordan se convirtió en todo un paradigma de los años 90 entre los cinéfilos, primero, tras sorprender a todos con “Juego de Lágrimas” (1992), una gran película que toca varios géneros, y después, al conseguir un éxito inigualable con “Entrevista con el Vampiro” (1994), adaptación del libro de Anne Rice. A Neil Jordan siempre le interesó el cine fantástico, recordemos que una de sus primeras películas es nada menos que “En Compañía de Lobos” (1984), un género que a lo largo de las décadas nunca llegó a abandonar del todo. Pasaron ya 7 años desde que se estrenó en los cines la que hasta ahora era su última película, “Byzantium” (2012), una obra correcta, pero que tras una recepción discreta, pasó bastante desapercibida entre público y crítica.

Con su película “Greta” (2019), Neil Jordan parece que vuelve a los años 90, no en su contexto (ya que se desarrolla en la actualidad), sino por traernos una historia sobre aquellos “stalkers” que tanto proliferaron en décadas pasadas a través de títulos como “Atracción Fatal” (1987) y “Mujer Blanca Soltera Busca” (1992), entre otros. De esta forma, el director se aleja del cine fantástico al adaptar esta historia que se mueve, principalmente, en el ámbito del thriller psicológico. El propio Neil Jordan reconocía que este tipo de trama era un desafío para él, y de alguna forma creo que es el personaje interpretado por Isabelle Huppert el que se encarga de llenar ese espacio con su habitual rol de mujer perturbada.


“Sería difícil encuadrar la película en un solo género, porque es una mezcla de humor negro, thriller y drama”


En “Greta”, también titulada en castellano como “La Viuda”, nos cuenta la historia de Frances (Chloe Grace Moretz), una joven que tras la pérdida de su madre se va a vivir a Nueva York con su amiga Érika (Maika Monroe) En uno de los desplazamientos en metro hacia el restaurante en donde trabaja de camarera, encuentra un bolso perdido y decide buscar a la dueña para devolvérselo. De esta forma conoce a Greta (Isabelle Huppert), una viuda solitaria, con la que entabla rápidamente una relación de amistad. No tardará en darse cuenta de las oscuras intenciones de esta carente y perturbada señora.

La película de alguna forma toca en su argumento el miedo a la soledad, en este caso, en una ciudad como Nueva York. Sería difícil encuadrar la película en un solo género, porque es una mezcla de humor negro, thriller y drama. El personaje de Greta no hay como tomarlo en serio, hay momentos que es difícil delimitar si el comportamiento es perturbado o delirante. El acoso al que somete a la joven Frances ofrece algunas de las mejores fases, y la persecución a su amiga Érika por la ciudad con el móvil en la mano pasa por una tramo en los túneles del metro que me recuerda a “Un Hombre Lobo Americano en Londres” (1981). Aunque en este caso sea una mujer mayor y con poco cuerpo la que persigue a las chicas, solo Isabelle Huppert para llevar a cabo ese tipo personajes.

Además de la soledad, la película también trata la inocencia. Resulta casi inverosímil la ingenuidad de Frances a la hora de relacionarse con Greta. Como contrapunto, su amiga Érika es la que intenta advertirla para que deje de ser tan confiada. Es esta ingenuidad la que nos remite a los cuentos de los Hermanos Grimm. Si en el cuento de “Hansel y Gretel” la bruja (tal vez madrastra) convence a dos ingenuos niños a entrar en su casa para acabar prisioneros de los planes perversos, en esta película encontramos bastantes paralelismos con esa historia. La propia casa de Greta, inaudita en pleno Manhattan, parece salida de uno de esos cuentos europeos.


“Es una película bien dirigida, en ella se ve el oficio del director en varios aspectos como la dirección de actores y la atmósfera que consigue en determinados momentos”


Leí en una entrevista que Neil Jordan tuvo como referencias varias películas, como “Las Diabólicas” (1955), “Los Ojos Sin Rostro” (1960) y “Repulsion” (1965). Sin embargo a mí, tal y como mencionaba, “Greta” me recuerda a otras películas noventeras. La historia fue escrita por Ray Wright (“The Crazies”, 2010), que también es el coguionista de la película junto a Jordan. Menciono también otros dos nombres que participan en la película, el compositor español Javier Navarrete (“El Laberinto del Fauno”, 2006), con el que ya trabajó en “Byzantium”, y el director de fotografía Seamus McGarvey (“Animales Nocturnos”, 2016).

Uno de los aspectos más positivos de la película es el hecho de que el protagonismo recaiga en mujeres, lo que según el propio director, fue uno de los puntos que más le interesó a la hora de hacer la película. Isabelle Huppert (“La Puerta del Cielo”, 1980), haciendo el mismo personaje de casi siempre, interpretando a una profesora de piano francesa; Chloé Grace Moretz (“Suspiria”, 2018), interpretando a una joven inocente e indefensa; y Maika Monroe (“It Follows”, 2014), interpretando a la compañera de Frances (una pena que no tenga más protagonismo en determinadas fases de la película). En el reparto también está Stephen Rea (“The Crying Game”), al que siempre es bueno ver de nuevo y que sirve para recordarnos que estamos ante una película de Neil Jordan, es casi como una forma de firmar sus películas. 


“mi sensación con Greta es que se queda entre dos aguas, en un cúmulo de ciertos tópicos del género, pero que nunca llega a explotar del todo”


Entre los aspectos negativos de la película están sus agujeros de guion, como la aparición en la película de una amiga de la hija de Greta (interpretada por la actriz Zawe Ashton), que me parece un momento metido con calzador para ayudar a explicar la trama. Es un personaje que aparece y desaparece de forma efímera, del que no se llega a entender por qué acepta comparecer en ese café para abrir el pasado de la familia. Y todo el asunto de la caja, que tan solo menciono para no hacer ningún spoiler, al que tampoco le veo demasiado sentido, salvo que sea como mencionaba antes para acercar esta historia a los cuentos de los hermanos Grimm.

Es una película bien dirigida, en ella se ve el oficio del director en varios aspectos como la dirección de actores y la atmósfera que consigue en determinados momentos, pero en mi opinión todo queda bastante lastrado por una historia que no daba para más, ya que invita muy poco a la reflexión. Hay algunas escenas a destacar como la de la mano de Isabelle Huppert, que introduce un poco de gore en una película comedida en estos aspectos, la escena del restaurante, que nos transmite cierta vergüenza ajena a través del comportamiento perturbado de Greta, o la escena de la persecución a Maika Monroe, pero que no dejan de ser pequeños detalles que brillan en una película poco transcendente. Al final mi sensación con “Greta” es que se queda entre dos aguas, en un cúmulo de ciertos tópicos del género, pero que nunca llega a explotar del todo.

Lo mejor: El trío de actrices principales y el consecuente protagonismo femenino en toda la película.

Lo peor: Pese al buen hacer de Neil Jordan, la película está limitada por la propia historia, bastante vista a estas alturas. Algunas decisiones del director se podrían justificar como una intención de revisar aquellos thrillers psicológicos que proliferaban en los noventa, pero novedades aporta más bien pocas.


11 comentarios:

Jesús Haro dijo...

No me gusta Jordan. He visto todas las pelis que mencionas. Quiero decir que no me apetece ver sus films. Byzantium no me gustó. Juego de lágrimas y entrevista son buenas pelis, pero esta Greta parece aburrida. Creo que Moretz será cada vez menos relevante.

Victor dijo...

Pienso igual, se balancea de un extremo a otro sin tocar ninguno...
Un saludo

Anónimo dijo...

de acuerdo contigo, ronette. la discutí con una amiga que, como yo, se prende al terror para conjurar el suicidio -pero me inició hace años, adolescentes, en saló-, y me respondió, sobre greta: es muy divertida.

¿por cuánto tiempo europa del este nos proveerá de psicópatas? el monstruo venía del oriente, o de áfrica. después el cine norteamericano hizo de los villanos de bond el lugar de origen de los perturbados y los deformes -o el sitio dónde ir para entretener al poca cosa, eli roth.

quizá la escena donde chloe encuentra las carteras replicadas fuere lo más atractivo; el resto es casi un melodrama almodovariano sin el genio de almodóvar para el melodrama. mujeres al borde. y los pasados se arruinan en la película. hasta el falso pasado de la profesora de piano. en la película de haneke era triste, sufrido, crudo y en extremo erotizante; aquí se pierde en ese orientalismo en clave macondo gris, numerado, precintado, culto, kundera, burocrático. no hay un ideal que choque contra nada. la pulsión de muerte es la pulsión de muerte. las chicas son chicas. (que una resulte salvadora hacia el final, anima el film, pero no lo redime.)

salvo que funciona, como también tú decís, en clave comedia. la persecución vía instagram. hupert estática tras los ventanales. en los 90, niños, nos habría dado mucho miedo, quizá? o deseos habría impuesto? ni lo uno ni lo otro, sometida al hoy.

-defiendo byzantium, pero es otra historia-

en neil jordan, es the butcher boy la película por la que mojar la cama -ajena.

abrazos,

f

RONETTE PULASKI dijo...

Hola Jesús,
Estoy de acuerdo contigo en varias cosas que dices. Morezt también me tiene pinta de que sus papeles cada vez serán más irrelevantes (espero equivocarme), y Byzantium creo que no me entusiasmó, porque de hecho a estas alturas apenas la recuerdo. Aunque sí es mejor película que Greta. A mí Neil Jordan sí me parece un gran director, pero es cierto que sus últimas películas son discretas, muy alejadas de lo que en su día solía ofrecernos.
Abrazos!

RONETTE PULASKI dijo...

Hola Victor, sí, con esta propuesta desde luego no va a trascender. Quitando algún detalle, la película está lejos de asustar, emocionar, o general cualquier otra emoción relevante.
Saludos!

RONETTE PULASKI dijo...

Hola f, la verdad es que Greta toca varios temas pero no se moja con ninguno. Está bien hecha, se ve la mano del director, pero debería de ser más radical y arriesgada, para evitar quedarse en tierra de nadie, en una película más. Todo lo contrario que The Butcher Boy. Los bolsos, usados como gancho, es un buen detalle, como otros que apunto en la crítica. Sobre la Europa oriental..., pues no sé exactamente por qué, tal vez el folclore, ni idea. Habría que preguntarle a Tommy Wiseau, que pese a no ser húngaro, siempre ha generado cierto misterio, Jejeje
Abrazos

Jesús Haro dijo...

Ronette, los directores envejecen y creen que su público potencial también. De ahí la temática de sus pelis y las historias que narran en cada momento de sus vidas.

Un abrazo no, que estas lejos. Mejor un saludo.

Astinus dijo...

Yo me la apunto y me uno a la insatisfacción que parece estar generando Neil Jordan últimamente, aunque son de esos directores a los que siempre hay que echarles el ojo, más allá de que su fórmula esté más o menos agotada o que, simplemente, vaya por otros derroteros a los que encumbraron su talento.

También está Chloe Grace, que me encanta y espero, por favor, que su irrelevancia en papeles no sea una realidad (en The Misseducation of Cameron Post hace un papel impresionante).

¡Estupendo análisis! A mí me ha convencido lo suficiente como para verla =D

RONETTE PULASKI dijo...

Hola Astinus, gracias por el
Comentario. Todavía no vi The Misseducation of Cameron Post, eso que la tengo desde finales del año pasado, pero es cierto que Moretz está (o estará) en las dos ultimas películas de Guanagnino, lo que no es poco.
Greta no es gran cosa, pero se deja ver.
Abrazos

teddy crescendo dijo...

I want to bugger Chloe Grace Moretz.

Unknown dijo...

Me resultó "Grata" esta película. Y es verdad, me recuerda a aquellos films de los 90. ¡Qué nostalgia!
Y esos viajes en tren...

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