sábado, 30 de mayo de 2020

Crítica: Sea Fever

Es bastante habitual ver que los seres humanos tenemos más interés en lo que se encuentra encima de nosotros que en lo que está debajo. Probablemente sepamos más de la luna que de las profundidades de nuestro propio océano. Pese a su importancia, el océano representa más del 70% de la superficie de la Tierra, casi un 90% del fondo marino está inexplorado. Es cierto que técnicamente existe un mapa de casi todo el fondo marino, pero sólo a una resolución de 5 metros. Al igual que el espacio, el océano es como un cosmos en sí. Este tipo de ideas, junto a otras como la crisis climática, sirven de base para "Sea Fever" (2019), una película irlandesa sobre los misterios que existen debajo de nosotros, en el fondo del océano.

La directora Neasa Hardiman, que ya había dirigido series (“Jessica Jones”) y escrito varios guiones, nos presenta con este thriller su primer largo. "Sea Fever" está producida por DUST (una iniciativa en la que diferentes equipos creativos se han juntado para realizar cortos y contenidos de ciencia ficción), y se desarrolla íntegramente en Irlanda, principalmente, en su costa. Contra todo pronóstico, la acción no transcurre en el fondo del mar, tal y como cabría imaginar viendo la portada, sino que transcurre en la superficie. El barco, bautizado con el nombre gaélico de "Niamh Chinn Óir" (que significa "Niamh del cabello dorado", una reina de la mitología irlandesa) es el escenario principal y claustrofóbico de esta historia.


“podríamos considerarla como la hermana pequeña de Underwater, dos propuestas que nos llegan este 2020 con bicho procedente de las profundidades”


La joven y pelirroja protagonista, Siobhán, interpretada por la actriz británica Hermione Corfield ("Star Wars: The Last Jedi", "Rust Creek"), es una introvertida y brillante estudiante de biología marina a quién su profesor le encarga formar parte de la tripulación de un barco de pesca para tomar muestras de las capturas y analizar los comportamientos. Pero vivimos en tiempos en los que ya no es fácil salir a faenar y volver con el barco lleno de pescado. Razón que lleva al patrón del pesquero a tomar la decisión unilateral de adentrarse en una zona prohibida. Y es allí, en medio del Océano Atlántico, donde una criatura bioluminiscente bloquea el paso del barco con su potencial e inimaginable peligro.

A "Sea Fever" podríamos considerarla como la hermana pequeña de "Underwater", dos propuestas que nos llegan este 2020 con "bicho" procedente de las profundidades marinas, y digo pequeña porque a diferencia de la película protagonizada por Kristen Stewart, que contó con un enorme un presupuesto, la película irlandesa es un proyecto bastante más modesto. Probablemente esta sea una de las razones por la que se desarrolla en la superficie, donde la tripulación se infecta sin saber exactamente lo que está pasando. Ese misterio es precisamente la baza “low cost” con la que juega la directora, a quien, de forma no premeditada, le sale una película bastante más actual de lo que cabría imaginar. La criatura no los ataca de forma física, lo que hace es contagiarlos con una especie de virus mortal que los obliga incluso a llevar a cabo cuarentenas dentro del barco. Quién diría que esta película podría tener ciertos paralelismos con lo que estamos viviendo actualmente.


“También hay en el argumento de esta película reminiscencias a clásicos de la ciencia ficción como Alien y The Thing"


La criatura es algo así como bonita, peligrosa y desconocida. El estilo de criatura que nos mostraron películas como “Annihilation”, aunque en este caso similar a una medusa. Es curioso que este mismo mes pudimos ver una noticia sobre la aparición de uno de los seres vivos más grandes del mundo, un sifonóforo de unos 45 metros de largo encontrado en el fondo del mar de Australia. En realidad, parece ser que es un ser vivo formado por multitud de pequeños organismos, y es bastante parecido a la criatura que se presenta en esta película, al ser ambos bioluminiscentes.

También hay en el argumento de esta película reminiscencias a clásicos de la ciencia ficción como "Alien" y "The Thing". Al igual que en "Alien", hay una extraña criatura que invade la nave proveniente del espacio exterior, en este caso el espacio es el fondo marino, y la protagonista es una mujer. Con "The Thing" hay similitudes como ese organismo extraño capaz de interferir entre el grupo. Además, al igual que en ambos clásicos, en "Sea Fever" el grupo de actores es muy limitado y la acción se desarrolla en un espacio muy contenido. Como digo, hay ciertas reminiscencias, pero no hay que tomar estas menciones como una comparativa. "Sea Fever" es una película humilde, sin la más mínima intención de tener la transcendencia de esas dos películas de culto de Scott y Carpenter.


“La connotación de la película es clara y el ecologismo está presente en las premisas que plantea”


Decía la directora en una entrevista que el "animal" es una metáfora de la naturaleza. ¿Quién protege la naturaleza de los humanos? ¿Quién en el parásito, la criatura marina o la tripulación que entra en una zona prohibida? La connotación de la película es clara y el ecologismo está presente en las premisas que plantea la directora. Idea reforzada por el hecho de que los marineros tengan que adentrarse en lo desconocido al no encontrar peces en las rutas tradicionales, probablemente a causa del cambio climático.

Las actuaciones son serias y comedidas, formando el reparto en su conjunto un grupo de personas creíbles. En la película, además de la actriz Hermione Corfield, también se encuentra Connie Nielsen ("Gladiator"), siendo ambas el principal reclamo al ser los rostros más conocidos. Esa credibilidad que transmiten los personajes, el propio barco (un pesquero real sin retoques), y la buena dirección de Hardiman, hacen que ese toque de honestidad sea uno de los puntos fuertes de la película. "Sea Fever" acaba siendo una “monster movie” sin monstruo, por decirlo de alguna manera. Una película sobre los misterios que probablemente existan debajo de nosotros, concretamente provenientes de ese gran desconocido que es el fondo del océano. La película está bien hecha y aguanta bastante bien el suspense mostrando muy poco, pero siempre de forma modesta, sin profundidad, sin entrar en ningún tipo de complejidades. Entretiene lo justo, pese a su poca acción, pero que nadie espere alguna aportación innovadora al género.

Lo mejor: Es una propuesta low cost que mostrando poco mantiene el suspense y cumple con su objetivo, entretener. Técnicamente aguanta bien el tipo.

Lo peor: La película se queda en la superficie, como el barco. Al igual que no se adentra en las profundidades submarinas del océano, tampoco profundiza en la psicología de sus personajes.


4 comentarios:

El Rector dijo...

Como mensaje está muy bien, desgraciadamente, muy actual (y no me refiero solo a la pandemia, también a la certeza de que somos lo peor que le ha pasado a este planeta y que este estaría mucho mejor sin unos cuantos de nosotros).

Como monster movie, algo descafeinada. Aunque la comparación con "Underwater" es injusta (juegan en ligas muy distintas), es innegable que coincidir en el tiempo con la película de William Eubank no le favorece en absoluto. Aquella es un prodigio de ritmo y del sentido del espectáculo y esta, pese a lo cortita que es, se encalla más veces de las deseadas. ¿Entretiene? A ratos, en otros pide la hora a gritos.

Lo mejor, el momento glory hole en la pared (imposible no acordarse de aquella "Hole in the Wall"), las interpretaciones (Dougray Scott siempre es un seguro de vida) y la atmósfera. Para mí, un aprobado... justito.

Saludos.

Victor dijo...

No está mal la propuesta, me lo pasé bien bien. Cierto que se queda un poco en la superficie (véase el chiste fácil)..y le falta algo más de chicha. Pero cumple en casi todas sus facetas.
Un saludo

Missterror dijo...

Coincido en que la comparación con "Underwater" es injusta, pero totalmente inevitable. En mi caso, que vi las dos películas prácticamente seguidas y eso ha pesado negativamente para "Sea Fever".Muy diferentes ritmos y objetivos pero el recuerdo de "Underwater" no se me fue ni una solo segundo y si a esto le sumo que añadí un tercer barco a la ecuación con "The Boat", pues imposible ser objetiva y valorar aisladamente.
Entendiendo el mensaje que la directora quería trasladar, como comentas, Ronette, se ha quedado muy en la superficie y ni frío ni calor. Ni llega a lanzar un contundente mensaje ecologista, ni profundiza como monster movie, ni es constante en el interés que genera. Se deja ver, por supuesto, pero tenía los elementos necesarios para haber salido más airosa.

Un abrazo.

RONETTE PULASKI dijo...

Rector, Victor y Missterror,
Coincido con las ideas que comentáis. Es una película que no debería ser comparada con Underwater, pese a que ambas compartan estreno en el mismo año. Efectivamente, juegan en ligas diferentes. En Sea Fever hay poco de monster movie, al contrario de lo que es y representa Underwater.
A Sea Fever sin duda le falta profundidad y contundencia en casi todos sus pasajes. Aún así, me parece una propuesta decente, que se deja ver y que cumple, aunque no sea de forma sobrada.
Saludos!

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