martes, 4 de agosto de 2020

Crítica: Blood Vessel

EL RECTOR NOS HABLA SOBRE ESTA PEQUEÑA SERIE B CON NAZIS QUE SUPURA ROMANTICÍSMO POR TODOS SUS POROS


¿El saben aquel que diu que van un inglés, un australiano y un ruso en una balsa a la deriva en el mar? Sí, puede sonar a chiste del irrepetible Eugenio, pero es que la primera toma de contacto con esta “Blood Vessel” le dibujará un sonrisa macarra a más de uno/a. Ese es precisamente el punto de partida del filme, un popurrí de nacionalidades intentando sobrevivir en alta mar en plena segunda guerra mundial, después de que el barco hospital en el que viajaban sea destruido por los nazis. Ahora, un misterioso buque ario emerge de entre la oscuridad de la noche y se postula como su única oportunidad de escapar de la muerte.


“una opción idónea para todos aquellos que en su momento fueron críticos con la superproducción de J.J Abrams”


Esta es una de esas propuestas que emanan tal fuerza magnética, que es imposible no ser atraídos por ella. Por un lado, cualquier aficionado al género que se precie, tiene bien aprendida la lección en lo que respecta al cine Australiano. Seguramente hoy, la marca más sólida en lo que a manufacturar fantástico se refiere. Poco importa que el bagaje hasta la fecha de Justin Dix se limite a la discreta “Crawlspace” (2012) en la dirección y a labores de efectos especiales en trabajos de toda índole, siendo los más destacados “The Babadook” (2014) y los demonizados por la santa inquisición/estupidez episodios II y III de la saga “Star Wars”.

Por el otro, un leit motiv, el de los nazis y su consabida fascinación por el ocultismo, fuente inagotable de terrores que parece haberse convertido en estos últimos años en todo un bastión para el género. Un imaginario que ya viene hecho de casa y una imagen, la de la esvástica (junto a la cruz cristiana los dos símbolos más aterradores de la historia negra del ser humano), que por todas sus connotaciones, encaja como un guante en los afilados dedos del cine de terror, por más que no siempre el resultado final se corresponda con la expectativa, ya que la lista de terrores con nazis mediante a los que les ha salido el tiro por la culata es tan larga como poco alentadora. No siempre, claro. Y ahí la lista también es generosa, sugerente e incluso en los mejores casos, erótica. Buen ejemplo de esto último, la reciente y bombástica “Overlord” (Julius Avery, 2018), cinta que curiosamente se posiciona en el lado opuesto del espectro si entramos en el odioso tic de las comparaciones con la película de Justin Dix.


“en este tipo de cine, el talento y la creatividad son factores mucho más importantes que los medios disponibles”


“Overlord” resultó un entretenimiento incuestionable, pero mucho más solvente en su reverso bélico, que en su acercamiento puro y duro al fantástico. Con una primera mitad descomunal y un segundo acto, un tanto descafeinado. “Blood Vessel” recorre una senda parecida, pero a la inversa. Una puesta de largo discreta, insulsa si la analizamos desde el punto de vista del cine bélico, y un segundo tramo que multiplica de manera exponencial sus prestaciones cuanto más se arrima a su naturaleza de serie B. Por lo que parece ser esta una opción idónea para todos aquellos que en su momento fueron críticos con la superproducción de J.J Abrams.

Es en este primer tramo del filme donde “Blood Vessel” muestra sus carencias, en este caso, muy ligadas a un presupuesto ajustado, quizás, demasiado para lo que hubiese requerido una propuesta como esta. Una fotografía oscura y un par de filtros de color, intentan maquillar un decorado que se termina tornando mucho menos imponente de lo que apuntaba la primera aparición de la majestuosa y descomunal embarcación. La cháchara del elenco, repleta de gags y tópicos sobre las diferentes nacionalidades que lo conforman, funcionan a modo de relleno de almohada, un necesario ejercicio de contención económica para poder emplear las cuatro perras desperdigadas por el forro de los bolsillos en los momentos más álgidos de la propuesta. Momentos que tiene más que ver con el látex y el teatro de guerrilla, que con las secuencias de acción, que son pocas y bastante mal resueltas.


"una serie B de las de antes, humilde, pero repleta de grandes detalles a nivel artístico y que recupera de manera brillante la faceta más clásica de uno de los monstruos capitales del género"


No soy de los que hablan en exceso de la historia, no me gusta desvelar nada. Y en este sentido, hablar aquí de referencias puede entenderse como tener la lengua más larga de lo deseado. De todas formas, mucho me temo que los varios (y fabulosos) afiches promocionales, tiran por tierra cualquier amago de confidencialidad en lo que respecta a las intenciones del filme de guardarse el habitual as en la manga. Por lo tanto, me permitiré el capricho, sin que sirva de precedente, de hablar sin excesivo tapujo de según que cuestiones.

Si bien parecen filmes como “Shock Weaves” (Ken Wiederhorn, 1977),“Ghost Ship” (Alvin Rakoff, 1980) o cosas más contemporáneas como la saga “Outpost” (Steve Barker, 2008) las referencias por antonomasia de “Blood Vessel”, la realidad es que esta termina estando más cerca -salvando las insalvables diferencias- de propuestas como “Dog Soldiers” (Neil Marshall, 2002) o “Abierto Hasta el Amanecer” (Robert Rodriguez, 1996). De esta última, me atrevería a decir que coge algo más que meras “influencias”, si nos ceñimos a según que licencias en lo artístico, apartado en el que por cierto, la película de Justin Dix despunta pese a las consabidas limitaciones, lo cual nos lleva de nuevo a esa máxima de la buena serie B que dice que en este tipo de cine, el talento y la creatividad son factores mucho más importantes que los medios disponibles. No olvidemos que muchas de las grandes obras del género, nacen, justamente, de esa necesidad de sacar de donde no hay, desatando todo el ingenio potencial de los creadores de turno.

“Blood Vessel” es una película pequeña a la que quizás le quedan grandes según que hazañas, en un formato de partida que por lo general, se suele manejar en otras ligas. Pero que esto no resulte un impedimento para descubrir lo que se esconde en las tripas de este navío, una serie B de las de antes, humilde, pero repleta de grandes detalles a nivel artístico y que recupera de manera brillante (y muy entrañable) la faceta más clásica de uno de los monstruos capitales del género. Elementos más que suficientes para acercarse a una propuesta que visto lo visto, termina ofreciendo bastante más de lo que de inicio pueda aparentar. En según que escenarios (y este sin duda es uno de ellos), los tópicos y los clichés, lejos de un handicap, se antojan un puñetero regalo, en especial, cuando el pecaminoso morbo de nuestra historia más negra y el imaginario más siniestro del rico folclore popular europeo se dan la mano.

Lo mejor: Todo lo referente a su apartado artístico (su mimo por el detalle roza lo pornográfico) y el embriagador aroma a rancio que emana la teatralidad del villano principal.

Lo peor: A su primera mitad se le ven más costuras de la cuenta, secuencias de acción de medio pelo y una banda sonora, que pese a algún interesante chispazo a base de cuerdas, termina resultando machacona.


7 comentarios:

Krueger dijo...

Pues si comentaba la pereza que me daba el ejército en el fantástico, algo similar me pasa con los nazis. Debe ser una fijación anti bélica. Desde el prólogo de Hellboy que no disfruto del rollito, aunque las menciones a Dog soldiers y Abierto hasta el amanecer aumentan las ganas de está serie B, que al menos tal y como cuentas, no se avergüenza de serlo. Aunque lo de las secuencias de acción...

El Rector dijo...

Krueger, a las secuencias de acción les falta un par de cocciones, tengo claro que debido a las limitaciones presupuestarias. Tampoco hay mucho efecto especial más allá de las tres o cuatro caracterizaciones, que eso sí, son excelentes. Yo a esta "Blood Vessel2 la metería en el saco de películas de soldados que sí merecen la pena, aunque yo por defecto siempre me he sentido atraído por ese reverso sobrenatural del nazismo aplicado a la ficción.

Anímate hombre, conociendo ya un poco tus gustos, me aventuro a decir que pasarás un buen rato :)

Saludos.

Astinus dijo...

La Ghost Ship (o Death Ship) de Rakoff...verla citada como influencia me sorprende y congratula al mismo tiempo. Es una de esas pelis fetiches a las que no encuentro explicación del por qué más allá de que me encantan las producciones en barcos siniestros en los que hay cosas turbias por doquier y mucha necesidad de salir pitando cuanto antes.

Parece que la peli promete eso y zombies. No me puedo negar a verla. Lo de los soldados y los nazis ocultistas es un aliciente maravilloso.

El Rector dijo...

Astinus, y por eso muchos aun no se la hemos perdonado a Steve Beck, por mucho que un año antes sí nos regalase un estupendo remake de "13 Fantasmas".

Así entre nosotros, nazis (más allá de iconografía & folclore) y zombies... pocos. Pero tiene otras cosillas la mar de chulas. Ya me contarás si te animas con ella :)

Saludos.

Missterror dijo...

Muy resultona esta entrega de terror en alta mar. También opino que el inicio resulta un poco plano con toda la cháchara intrascendente que hay, pero el director sabe darle la vuelta a tiempo y pese a que le falta algo de punch (supongo que el presupuesto ha jugado un papel determinante en esto), me pareció la mar de entretenida. También creo que ayudó el hecho de que yo esperara una cosa y me encontrara algo que se ajusta más a mis gustos.
Eso sí, el que espere ver zombies o nazis, puede salir decepcionado. Creo que "Dead Snow" y "Overlord" nos lleva a esta asociación directa y "Blood Vessel" se centra en otro universo fantástico ;)
Puntuación merecida y buena recomendación veraniega.

Un abrazo.

Art0rius dijo...

Mil gracias Rector por esta perlita que tenía a disposición pero que me daba mucha pereza. Coincido plenamente con tu crítica, tanto en lo bueno como en lo malo. Tiene tanto mimo puesto en su facturación a pesar de su falta de medios que yo le perdonó todo, incluido su agradable olor a naftalina. Merci again!

El Rector dijo...

Missterror, con algo más de recursos, y un guionista un poco más avispado (quiero decir que algo más de chispa a la hora de elaborar los diálogos), "Blood Vessel2 podría haberse colado entre las grandes series B del momento. Pero bueno, si nos centramos en lo que es y no en lo que podría haber sido, la realidad es que es una película entretenida y repleta de detalles que gustarán al aficionado al fantástico.

Artorius, el olor a naftalina siempre debe apuntarse en el haber, siempre. Y ese villano, ambos sabemos que es canela en rama. Ojalá el cine de v....... se prodigara más con ese tipo de monstruos.

Saludos.

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