lunes, 5 de abril de 2021

Crítica: The Banishing

MISSTERROR NOS HABLA SOBRE EL DESCAFEINADO REGRESO DE CHRISTOPHER SMITH AL CINE DE TERROR


The Banishing póster
Los castigos son, por definición, aquellas penas que se imponen a quien ha tenido un mal comportamiento. La variedad de los castigos conocidos es tan vasta como imaginaciones hay en el mundo. Teniendo en cuenta que para la maldad, aflora toda la originalidad y el ingenio de los que carecemos en los momentos de bondad para ser agradecidos, ya os podéis imaginar que pocas expiaciones ha dejado esta humanidad por explorar. Desde los más ingenuos como dejarnos sin postre hasta los más crueles relacionados con la pérdida de un hijo, el terror ha sido bastante minucioso con el tema y como buen género explorador, sigue apostando por el castigo en todas sus formas. Curioso fenómeno aquel que hace que una película somatice su trama y se convierta en un castigo en sí mismo. Hoy toca castigo y destierro y no por este orden. 


“un batiburrillo de ideas concentradas en una confusa historia de fantasmas ambientada en una casa encantada y enmarcada justo antes de la segunda guerra mundial” 


entierro segunda guerra mundial
Christopher Smith coge la batuta de director de terror de nuevo y en esta ocasión, apuesta por el subgénero de fantasmas para complementar una carrera en la que ha tocado diferentes palos con mejores resultados. Recordemos que debutó con el reivindicable survival “Creep”, combinando dos años más tarde lo que había aprendido aquella noche de 2004 en el metro de Londres con el humor negro para dar vida a “Severance” y completar el proceso en 2009 con la que, desde mi punto de vista, es su mejor película, “Triangle”. A partir de este momento, siguió indagando cuanto subgénero se le ponía por delante: “Black Death” (2010) le llevó al Londres del siglo XIV para dar su visión del amor en tiempos dominados por la religión y las plagas. Más tarde por algún designio del destino, las comedias familiares de Navidad pudieron contar con él en “Get Santa” (2014) y supongo que con una experiencia así tuvo bastante porque dos años después indagó en lo que el thriller noir le podía proporcionar, dirigiendo “Detour” (2016). Está claro que Smith no ha encontrado aún su casa para siempre y le gusta experimentar. Algo muy interesante si sumas y no restas. 

Jessica Brown Findlay con su hija
Os pongo en contexto porque es desconcertante que Smith, con las experiencias anterior vividas y el aprendizaje que haya podido sacar de cada una de sus incursiones en la gran y pequeña pantalla, vuelva al cine de terror con algo tan insulso como “The Banishing” (2020), un batiburrillo de ideas concentradas en una confusa historia de fantasmas ambientada en una casa encantada y enmarcada justo antes de la segunda guerra mundial. Tres elementos a tener en cuenta para iniciar la narración desde el drama: un sacerdote, su mujer y la hija de esta. Otros tres para generar el misterio: una casa con una macabra historia detrás, un ocultista y una antigua orden religiosa aferrada al poder del dolor para la expiación. Como elementos de unión, un obispo y un ambiente fascista que intenta dar relevancia al guion. Todo unido con poco esfuerzo da como resultado un compuesto frágil que hace aguas por todas partes


“Demasiadas ideas puestas encima de la mesa que, o bien los guionistas no han sabido pulir o bien el director no ha sabido interpretar” 


Jessica Brown Findlay sexy
En esta ocasión, Christopher Smith no escribe el guion (como lo suele hacer en casi todas sus películas), sino que se dedica a dar forma a lo que otros han ideado. Por lo general, es bien sabido que tres guionistas son multitud. Cada uno con un punto de vista y una percepción que hace que, aunque compartan idea general, las visiones sean únicas y cueste empastarlas. Esto es lo que se percibe constantemente en “The Baninshing”. Demasiadas ideas puestas encima de la mesa que, o bien los guionistas no han sabido pulir o bien el director no ha sabido interpretar. El resultado es una historia desordenada que pone mucho foco en los personajes y poco en los sucesos paranormales. Como consecuencia, “The Banishing” no muestra contundencia alguna y ni siquiera es buena creando atmósfera. No es que sea una historia de cocción lenta. No, no es ese su problema para resultar aburrida, la cuestión es que insiste en recrearse en una subtrama que debería ser simplemente complementaria y se olvida de hacer atractiva la intriga paranormal. 

fanático religioso en the banishing
Lejos de arriesgar formalmente, “The Banishing” se amordaza con los elementos característicos de las casas encantadas tales como el uso de los espejos, las muñecas siniestras, las visiones de los fantasmas del pasado y una niña como canal de entrada y salida a un mundo sobrenatural de poco recorrido. No sería problema la falta de originalidad si todo lo mencionado se utilizara para dar impulso a una trama sin atractivo. Lamentablemente la actividad paranormal es tan vaporosa que no permite que el espectador se pueda agarrar a ella para captar su atención. Mucho se he demonizado el uso del jump scare en este tipo de producciones, pero “The Banishing” lo pide a gritos en varios momentos donde la trama está infartada y al borde de la muerte. 


“piezas colocadas de una manera poco inteligente, convierten a The Banishing en una experiencia que no aporta nada al panorama de terror actual” 


secta religiosa
Como punto fuerte en “The Banishing” cabe destacar la ambientación. Escenarios muy bien escogidos, vestuario y maquillajes muy correctos y buena recreación de esa especie de corriente de aire frío que acompaña los tiempos de preguerra. Marco adecuado para unas interpretaciones destacables por parte de la pareja protagonista, Jessica Brown Findlay (“Downtown Abbey”) y John Heffernan (“Drácula”. Mini Serie) y pasadísima de rosca por parte de Sean Harris (“Posssum”), dando vida al ocultista. La banda sonora adecuada y sin sobresaltos para un resultado muy plano en su conjunto que, pese a una duración moderaba, termina pasando factura y resultando aburrida

Jessica Brown Findlay y Sean Harris
No es que “The Banishing” sea el castigo fílmico del que escapar este año, pero es evidente que no es capaz de explorar el destierro que nos vende el título, ni la trama política a la que se acerca sin profundizar lo más mínimo, ni sabe ordenar coherentemente las conexiones entre la casa y la nueva familia que la habita. Demasiado cliché ahogando los dos momentos puntuales de lucidez de la película y piezas colocadas de una manera poco inteligente, convierten a “The Banishing” en una experiencia que no aporta nada al panorama de terror actual. Me temo que esta vez no ha podido ser, así que en compensación por este trago amargo os merecéis una torrija, amigos, una buena torrija.


3 comentarios:

Krueger dijo...

Empieza a ser norma que Sean Harris se desmelene. No parece haber muchos elementos que inviten a darle una oportunidad a la película, pero eso no me impide aplaudir la lucidez del primer párrafo de la crítica.

Saludos!

El Rector dijo...

Yo la esperanza (o la paciencia) con Smith, ya la perdí del todo con "Black Death". Si con semejante colección de activos, salió lo que salió, me temo que no está el horno para muchos bollos. Con lo alto que apuntaba el tipo después de cosas como "Creep" o sobre todo, con sus peros (y lejos de nuestra "Los Cronocrímenes"), "Triangle".

A estas alturas, una película de "fantasmas" como esta, no parece tener mucho sentido. Lo entrecomillo, ya que al final, es lo de menos. Una excusa para tratar otro tipo de temas, manidos y expuestos sin excesiva brillantez por el caduco adalid del new british horror.

Coincido con la crítica Missterror, tanto en los puntos positivos, como en los negativos. Aunque yo en mí caso, lo de Harris lo contaría en el haber, no en el debe. Se agradece algo de exceso, en un todo tan contenido, descafeinado y a la postre, aburrido.

Buena ambientación de la época (eso ya lo conseguía también en "Black Death"), pero muy poca atmósfera de terror, cero tensión, cero interés de la trama y escasas concesiones al reverso más purista del género. Si el nivel general de los jump scares, es como el que muestra en su única escena, yo personalmente, agradezco que no se prodiguen más.

Muy poco donde agarrarse. Y sobre Smith, otro que se queda en el camino haciendo bueno aquello de que lo difícil no es llegar, es mantenerse.

Saludos.

Mister Moloko dijo...

La verdad es que lo único bueno lo encuentro en la ambientación y la interpretación. Del resto.. tal como dices un batiburrillo de ideas muy mal explicadas que, dejando de lado su nulo sentido del suspense (porque el terror ni está ni se le espera), resultan confusas y, en ciertos momentos, carecen del más mínimo sentido.
Una película muy floja y sumamente olvidable.
PD: Lo del final en el palacio Nazi que me lo expliquen.

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