miércoles, 6 de julio de 2022

Crítica: Men

KRUEGER NOS HABLA SOBRE EL NUEVO TRABAJO DE ALEX GARLAND, AHORA, EN CLAVE DE TERROR METAFÓRICO


Hay que reconocerle el mérito a la productora A24: han conseguido que la mayoría de sus films, al menos aquellas producciones encuadradas en el fantástico, sean capaces de polarizar las opiniones, dejando fuera de la ecuación la zona de grises. De todos los ejemplos existentes, que no son pocos y algunos recientes, es posible que “Men” (Alex Garland, 2022) sea uno de los casos más extremos. 


“las metáforas terminan resultando demasiado evidentes y el guion no termina de pulir la historia, quedando está algo deslucida” 


Garland es un guionista/realizador que, aun moviéndose dentro de la ciencia ficción habitualmente, género que siempre pondré por debajo del terror, ha conseguido captar toda mi atención en obras previas. “Ex Machina” (Alex Garland, 2014) me parece simplemente maravillosa e inquietante; reconozco que con “Aniquilación” tuve sus más y su menos, pero supe disfrutar la experiencia. Ahora bien, es con “Dredd” (Pete Travis, 2012), en la que Garland ejerció de guionista, con la que me pongo serio: nunca se reivindicará lo suficiente la ultraviolenta adaptación del justiciero de Mega City 1 que se marcaron estos británicos en el 2012… aunque ya hay quien dice, en esos intentos de sobradez fílmica, que la de Stallone era la buena. 

“Men” eleva a la máxima potencia todos los argumentos que los haters del terror de segundas lecturas suelen usar como motivo de ataque. “Men” es un drama, no especialmente poderoso, que se vale de metáforas que sirven de recursos terroríficos para hacer avanzar la historia. El problema es que las metáforas terminan resultando demasiado evidentes y el guion no termina de pulir la historia, quedando está algo deslucida. En definitiva, la hoguera está prendida queridos lectores y lectoras. 


“esos paisajes idílicos terminan convertidos en una ratonera que coquetea con el folk horror, más por motivos estilísticos que argumentales” 


Es justo reconocer que las metáforas son realmente claras, pero también hay que aceptar que desentrañar todo lo que la historia pretende es menos sencillo, quedando ciertamente abierta a diferentes interpretaciones. Es un caso curioso, ya que dentro de su sencillez, termina resultando ciertamente críptica, lo que termina dejando un buen sabor de boca… al menos para los que hayan aceptado entrar en el juego. 

Más allá de las intenciones de la historia del film, hay que alabar que Garland se esfuerce en crear una constante sensación de inquietud con la atmósfera y que ciertamente lo consiga: esos paisajes idílicos terminan convertidos en una ratonera que coquetea con el folk horror, más por motivos estilísticos que argumentales. Desde el principio se respira una asfixiante sensación de calma chicha, por muy bonito que sea el paisaje y muy acogedora que sea esa preciosa casa de campo. Desde el punto de vista de la puesta en escena, y usando esa atmósfera previa al terror (que puede terminar haciendo acto de presencia o no), Garland consigue secuencias poderosas que consiguen transmitir una gran sensación perturbadora: el claro ejemplo es utilizado en el tráiler, con ese puente subterráneo con ecos, pero yo también añadiría el “asalto” a la casa, con su constante juego de segundos términos visuales, y la secuencia del jardín con el recurso de las luces. Es posible que la historia quepa en una servilleta, pero la dirección de Garland hace que esperemos con ansía cada siguiente encuentro o situación, evitando el tedio; defecto en el que la película podría haber caído sin ningún tipo de problema. 


“sus últimos veinte minutos ofrecen un gran desfile de estampas terroríficas francamente efectivas, aunque previamente hayamos visto algún plano suelto impactante” 


En los aspectos más positivos tenemos las interpretaciones del dúo protagonista, auténticos líderes de esta obra de cámara. Por un lado, Jessie Buckley está soberbia, transmitiendo, sin recurrir a estridencias dramáticas, el punto en el que se encuentra su personaje a la perfección. Rory Kinnear tiene la papeleta menos agradecida, pero también la más divertida, sus múltiples papeles serían la excusa perfecta para que el intérprete se lo pasará en grande, pero lo desdibujados que terminan siendo estos, en cuanto a personajes, limitan bastante la interpretación, aspecto que permite al actor incluir un soterrado e incómodo componente de humor negro

Y aquí llega el plato fuerte: sus últimos veinte minutos ofrecen un gran desfile de estampas terroríficas francamente efectivas, aunque previamente hayamos visto algún plano suelto impactante. Con un pie en el body horror y otro en la caspa, asistimos alucinados a momentos francamente truculentos y geniales desde el punto de vista de los FX. Incluso alguno de esos momentos son estropeados, al explicar lo que significan, como si fuera necesario explicitar qué alude a qué. “Men” es una película que sin duda recomiendo y que me ha gustado (mucho), pero mi puntuación es ligeramente inferior a otras obras del estudio, ya que aunque el film nunca me ha aburrido, en ningún momento ha conseguido asustarme o impactarme, elemento que exijo a cualquier propuesta de “terror elevado” que se tercie. Aprueba con nota, pero no hay aquí un Philip el Negro ni un Paimon. Una pista, si traducís el título, tenéis el 75 por ciento de los deberes hechos.


8 comentarios:

El Rector dijo...

Yo fan lo que se dice fan de Garland no soy. Me aburrieron sus dos anteriores trabajos y esta "Men", sin parecerme nada del otro jueves, al menos me ha resultado algo más entretenida. Si el experimento le salió como el ojete a Natasha Kermani con "Lucky", Garland (curiosamente), apuesta por una propuesta mucho menos enrevesada (aunque todo lo que mueve la factoría A24 da para darle al coco si es lo que uno busca), con una historia sencilla y repleta de simbolismo de fácil digestión y que sin duda basa buena o gran parte de su encanto (en mi caso, todo) a su preciosista puesta en escena. Y aunque tanto plano de anuncio de colonia termina saturando, hay que reconocer que tienen algunos momentos visuales espléndidos. Los citados veinte minutos finales, son un ejercicio de género absolutamente maravilloso, tanto, que pueden llegar a justificar una historia obvia y poco trascendente en más pasajes de la cuenta.

Sobre las interpretaciones no coincido contigo Krueger. Estoy en lo contrario. Reconozco que Jessie Buckley no me gusta nada y aquí no me he encontrado con una excepción a la regla precisamente. Por el contrario, Rory Kinnear me parece que hace un trabajo espectacular (y tampoco es nada nuevo).

Si no fuera por ese delirante desenlace, hablaría de un nuevo tostón made in Garland y le colocaría ya en un puesto alto de mi lista de cineastas indeseables, pero por esta vez, la traca final le salva el culo.

Saludos.

Krueger dijo...

Querido Rector, no me entienda mal, creo que Kinnear saca oro (como siempre) de papeles que equivalen a "significa esto". Me ha encantado su labor y el punto de humor negro que logra en ciertos personajes como el policía o el casero.

No profeso esa animadversión a Garland y reconozco que la culpa es de Dredd y de Ex Machina, película que dándome una pereza tremenda disfruté mucho en un viaje de autobús

Esos veinte minutos finales son muy golosones, pudiendo recordar desde Cronenberg hasta mi adorada Society.

Lo raro es su situación Rector, un término medio hablando de A25.

Saludos!

El Rector dijo...

Krueger, yo es que a Garland con respecto a "Dredd" (película por la que comparto pasión, todo sea dicho), el único mérito que le atribuyo en clave de guion es el hecho de ratificar que se ha visto unas cuantas veces "The Raid". Una lástima que como director, no se le haya pegado nada de Evans.

Saludos.

Anónimo dijo...

Me parece que con algunos directores nos subimos muy rapido al hype. Ex Machina me gusto mucho, Anihilation para nada y Devs (serie) casi no la recuerdo. Creo que esta va a quedar como las ultimas dos y prueba de eso es que jamas se me ocurriria verla de nuevo. En fin, lindo el folk horror y el body horror final pero el paquete completo no me entra para nada. Saludos y sigan asi con el blog!

Missterror dijo...

Hola, Krueger. Creo que con Garland en la dirección, las opiniones sobre esta película estarían polarizadas, incluso sin la mediación de A24. Este director provoca tantos amores como odios y en parte lo entiendo porque siempre aporta un tono místico en la ciencia ficción, el terror o el drama, aunque lo tenga que meter con calzador.
Yo me inclino más hacia el gusto que hacia el disgusto con Garland, aun considerando que "Ex-Machina" me parece una película tremendamente sobrevalorada y que "Devs" comenzó muy fuerte y se fue apagando a medida que avanzaban los capítulos hasta llegar a un punto en el que yo estaba al borde del ictus de tanto esforzarme por seguir lo que me estaban contando y desconecté. "Aniquilación" me gustó bastante y esta "Men" también. Coincido con todo lo que comentas y con la nota. Desde luego el guion no brilla, pero esa calma tensa que resaltas y la delirante parte final, compensa.
Obviamente, lo que más recordaremos es ese final, pero yo admito que estaba totalmente absorbida por el momento de duelo en soledad en esa casa, con todo ese verdor despampanante en el exterior contrastando con la dureza de cada pensamiento y recuerdo (que sin duda era de un gris tremendo).
Rory Kinnear es siempre caballo ganador. Después de ver lo que hizo con el monstruo de Frankenstein en "Penny Dreadful", es incentivo suficiente para ver cualquier película. En el caso de Jessie Buckley, pese a mis reticencias iniciales, coincido contigo en que hace una interpretación muy buena. Supongo que iba con prejuicios porque aborrezco "I'm thinking of ending things" y su personaje se llevó la peor parte.
En conclusión, aunque no impacte como supongo que pretendía y sea muy obvia en el mensaje, es una película recomendable.

Un abrazo.

P.D. ¡Qué buena es "Dredd"!

Krueger dijo...

Missterror, estamos al revés, a mi me encantó Ex Machina y no tanto Aniquilación.

Es remarcable, tal y como comentas, como la puesta en escena contrasta un escenario idílico (toda ese verde campiña) con la tristeza que vive el personaje de Buckley. Del mismo modo, en ese paraje, resaltan aún más las píldoras de pesadilla que van entrando en la historia (el hombre desnudo...).

Que grande Penny Dreadful y que grande Kinnear en ella!

Saludos!

Mister Moloko dijo...

Hola a todos
Si me hicieran una encuesta sobre la película, creo que sin duda elegiría la opción "no sabe, no contesta" ya que es así como me siento. tiene momentos visualmente impactantes y otros que son un peñazo insufrible; ideas de guion y puesta en escena brillantes y otras en la que el director se "saca la chorra" porque si; conceptos que me han interesado, otros sobre explicados desde la perspectiva más simplista y otros en los que, directamente, no tengo ni puñetera idea de lo que nos quería decir.
¿Me ha gustado? No lo sé ¿Me ha disgustado? Tampoco lo sé. No llega a la categoría de esas películas que no sabes si es una genialidad o una inmensa tomadura de pelo (la parte final es brillante y visualmente impactante) pero me ha dejado sin saber que pensar. Sea lo que fuere, un producto artístico que tiene esa capacidad de provocarte esas contradicciones ya tiene valor por si mismo.
Por otra parte, yo soy de los que pienso que "Ex Machina" está un pelín sobrevalorada y me gustó más "Aniquilación".

Saludos

Krueger dijo...

Moloko, llevas razón, Men tiene, además de polarizar, la capacidad de dejar con el culo torcido en muchos de sus aspectos, digamos, argumentales. En cualquier caso, creo que la experiencia merece mucho la pena.

Saludos!

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