domingo, 18 de febrero de 2024

Crítica: La Piscina

KRUEGER NOS HABLA SOBRE EL TERROR PISCINERO DE BRYCE MCGUIRE ADAPTANDO SU CORTO HOMÓNIMO


Solamente estamos en febrero y servidor ya tiene una clara candidata a peor película del 2024. “La Piscina” (Bryce McGuire, 2024) es un film atroz, deleznable y ofensivamente genérico en la mayoría de sus apartados creativos. Una nueva asociación entre Blumhouse y Atomic Monster, al igual que “Megan” (Gerard Johnstone, 2023), el taquillazo que dio inicio al género en 2023, que en esta ocasión se salda con resultados muy por debajo de lo, ya no esperado, sino exigible. 


“debe mucho al film original de Amityville, al menos a la hora de fusilar algunos aspectos también más que sobados en sucesivas producciones posteriores” 


Hemos visto varios (demasiados) casos en los que un cortometraje se resentía al dar el salto al formato de larga duración. Me vienen rápidamente a la cabeza los ejemplos de “Nunca apagues la luz” (David F. Sandberg, 2016) o en menor medida “Cerdita” (Carlota Pereda, 2022. No he visto el cortometraje de “La Piscina” o “Night Swin”, pero estoy convencido de que podía ser un cumplidor ejercicio de estilo a la hora de sacar el máximo partido a un enclave concreto, una piscina, a la hora de generar tensión. Ahora bien, cuando quieres sacar 90 minutos de metraje con una “piscina encantada”, la cosa solamente puede derrapar, salirse de la carretera y provocar varias victimas mortales en el accidente. 

De hecho, el “subgénero” de objetos, más que lugares, encantados suele tender al disparate: ahí tenemos las sucesivas secuelas de “Terror en Amityville” (Stuart Rosenberg, 1979) con sus relojes de cuco, espejos y magefesas contenedoras del mal. De hecho, “La Piscina” debe mucho al film original de Amityville, al menos a la hora de fusilar algunos aspectos también más que sobados en sucesivas producciones posteriores. No tiene mucho sentido citar influencias en el debut de McGuire, ya que simplemente fagocita los lugares más comunes de cualquier cinta fantástica con familia en peligro por un elemento sobrenatural, escupiéndolos a la cara del espectador sin ningún tipo de vergüenza ni lógica narrativa. Aún peor, el film se toma rematadamente en serio a sí mismo, por lo que no hay atisbo de sentido del humor, en una historia que es un puro disparate y que pedía a gritos un poco más de chanza. En realidad, el film pide a gritos no haber sido realizado nunca. 


“no tiene ni una sola secuencia que provoque el más mínimo sobresalto en el espectador. Por no haber, no hay ni jumpscares” 


Debo reconocer que la película entra en barrena cuando aborda la vertiente fantástica de forma frontal: en el momento de dar explicaciones, aceptar y justificar la presencia del elemento sobrenatural. El film tiene unos, sorprendentemente, correctos 30 minutos iniciales, en los que el director saca el máximo partido posible al escenario que maneja. Puede parecer una chorrada, pero todos los elementos que forman algo tan cotidiano como una piscina, son utilizados y sirven para crear secuencias que hacen avanzar el misterio. Es posible que McGuire sea un pésimo director de cine de terror (por ahora…), pero hay que reconocer que es un auténtico amante de las piscinas. Que eso sea bueno o interesante es otra cuestión. 

Como he comentado, los compases iniciales mantienen el interés de forma correcta (incluso resultan efectivas las primeras apariciones), pero desde el momento en el que los personajes deben verbalizar que algo raro está pasando, todo se va a la mierda. Incomprensible resulta la brusquedad en el diálogo entre los hermanos (“vamos a aceptar el encantamiento, que madre y padre están súper contentos…”) y atropellada resulta toda la investigación de la madre, dejando por el camino incluso pinceladas de j-horror: que no falte de nada. A ningún personaje parece sorprenderle demasiado la irrupción de lo fantástico: lo aceptan de primeras para vivir con ello y cuando la cosa se pone malita, se ponen a buscar a, en un alarde de soberana novedad argumental, los anteriores propietarios de la vivienda. 


“Es como si fueran películas para alguien que jamás ha visto una cinta del género. Quizás en ese contexto puedan funcionar” 


Otro aspecto negativo, y quizás el mas problemático junto a lo genérico de la propuesta: “La Piscina” no tiene ni una sola secuencia que provoque el más mínimo sobresalto en el espectador. Por no haber, no hay ni jumpscares. Solamente puede salvarse al respecto el baño nocturno de la madre, con la cámara imitando el movimiento de la cabeza, pero la resolución es tan simple que tira por tierra toda la secuencia. De hecho, el espectador tiene la sensación de haber visto toda la película simplemente con el tráiler previo, de ahí que escenas como el juego de Marco Polo no tengan ningún tipo de efecto terrorífico. 

Con “La Piscina” he tenido la misma sensación que sufría con aquellos slashers totalmente descafeinados de los dos miles, como “Una Noche Para Morir” (Nelson McCormick, 2008): son productos demasiado suaves y comerciales para mis curtidas retinas en cine de terror. Es como si fueran películas para alguien que jamás ha visto una cinta del género. Quizás en ese contexto puedan funcionar; pero habiendo visto millones de cintas excesivamente similares a “La Piscina”, solamente puedo recomendar huir de su visionado como de la peste. Lo curioso es que estamos frente a un claro caso en el que todos los aficionados gritamos a la pantalla, una vez que aparecen los títulos de crédito: “sabía que iba a ser una mierda”.


6 comentarios:

El Rector dijo...

Típica película de terror comercial sobre la familia con tufillo a telefilme que tanto calado tiene en la surrealista cultura USA y que a los amantes del género se nos suele atragantar bastante, por decirlo de manera suave. He visto cosas peores (al menos resulta medianamente entretenida), pero no destaca en absolutamente nada (si caso alguna imagen creepy submarina muy puntual) y se ve con el piloto automático puesto. Pinta a que la carrera de Russell Jr. no va a ser tan brillante como la de su padre ni por casualidad.

Lo de los cortos a largo, visto lo visto, cada vez da más pereza.

Saludos.

Art0rius dijo...

Daba para un episodio del Guardian de la Cripta a lo sumo, pero la idea se estira como un chicle. Por lo demás muy de acuerdo con la crítica, pero ojo que también con la película: no engañaba a nadie en el trailer y da lo que prometía a primera vista: nada.

Anónimo dijo...

Para mi la historia decae en su parte final, a partir de la fiesta en la piscina, se echa en falta un climax qe No llega.
Propongo un espinof con el Limpiapiscinas diletante y el nadador cristiano exorcizando la urbanizaciòn al completo y una precuela en esa suerte de balneario que apenas se insinùa.

Nolsen dijo...

Realmente la he encontrado muy pero que muy floja. Incluso como terror comercial hay que exigir un poco más.

Mister Moloko dijo...

Hola a todos
Francamente, la he encontrado flojísima. Me cuesta mucho, pero mucho defender nada de ella. Ni ritmo, ni historia, ni originalidad, ni terror, ni empatía con los personajes... nada de nada. Es un telefilm del montón sin interés ni personalidad.
Saludos

Krueger dijo...

Rector, creo que tanto el corto convertido a largo como las familias americanas in trouble sobrenaturales no dan más de sí...Una lástima lo del pequeño Russell la verdad...

Exacto Art0rius: es claramente un ejemplo en el que todos sabíamos que íbamos a ver un bodrio. Tal y como dices, en un fragmento de antología de media hora, el asunto hubiera subido bastantes enteros.

Anónimo, suenan bastante más interesantes tus ideas que las plasmadas por los guionistas...

No funciona ni como terror comercial Nolsen, convierte películas como La Monja 2 en El Exorcista.

Es que sería un directo a vídeo bastante justito Moloko...

Saludos a todos!

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