lunes, 8 de marzo de 2021

Crítica: Pesadilla Final: La Muerte de Freddy

EL RECTOR NOS HABLA SOBRE UNA DE LAS MUERTES MÁS SONADAS DE LA HISTORIA DEL CINE DE TERROR


La muerte de Freddy póster
Ni queriendo, uno encuentra una mala película en la saga de “Pesadilla en Elm Street”. Las hay mejores, las hay peores, para gustos colores, pero no hay una sola de las siete entregas (lo del remake de Samuel Bayer sería ya un tema algo más escabroso) que no tenga un “algo” que la haga especial, única, imprescindible. Craven dirige en 1984 no solo la mejor película de su filmografía, también una de las obras capitales del género. Pero triunfar en los ochenta, y en especial, en el cine de terror, tenía sus riesgos, más con un caramelito dulce del calibre de Freddy Krueger a plena disposición de los buitres de la industria. 


“Una recién llegada con la responsabilidad de matar al asesino de asesinos, al ídolo y moja bragas de cualquier aficionado al cine de terror de la época y venideras” 


Freddy Krueger haciendo de bruja del oeste
Los ochenta fueron cuna de grandes mitos del terror y ninguno de ellos se libró de ser estrujado hasta la saciedad a base de inmerecidas secuelas, en muchos casos, llegando a degenerar en la parodia de lo que un día fueron. Pero no, no fue el caso de Freddy Krueger, una rara avis que contra todo pronóstico, no solo consiguió mantener inmaculada su larga hoja de servicios película tras película, también le sirvió para convertirse en un icono de la cultura pop de la época que trascendió los propios límites del fantástico

dibujo de freddy krueger
En 1991 una mujer se pone por primera vez tras las cámaras de una película de la saga. Rachel Talalay dirige y escribe la que fue su ópera prima: “Pesadilla Final: La muerte de Freddy”, primer intento de dar sepultura de manera definitiva, al mítico asesino. Pero ya se sabe que la palabra “final”, en la industria de Hollywood, suele tener un significado completamente opuesto, (y esa es una historia para otro día). “Pesadilla Final: La Muerte de Freddy” viene a recuperar parte del impulso perdido en la anterior entrega, una “Pesadilla en Elm Street 5: The Dream Child” (1989) que, siendo un estupendo entretenimiento y atesorando algunas estupendas virtudes, se sentía como una propuesta menor en comparación a otros títulos de la franquicia (su director, Stephen Hopkins, firmaría tan solo un año después, una de las grandes secuelas de la historia del fantástico, la fabulosa “Depredador 2”). 


“la película más gamberra y desenfadada de todas las contenidas en la franquicia, pero no por ello la más leve, de hecho, estamos seguramente ante la entrega que más contribuye a la mitología del personaje” 


Muerte del sordo en Pesadilla Final (1991)
Talalay se mete en un fregado importante. Una recién llegada con la responsabilidad de matar al asesino de asesinos, al ídolo y moja bragas de cualquier aficionado al cine de terror de la época y venideras. Y vaya si lo hizo bien. La cineasta dirige al Freddy más burlón de toda la saga en la que sin duda es, la película más gamberra y desenfadada de todas las contenidas en la franquicia, pero no por ello la más leve, de hecho, estamos seguramente ante la entrega que más contribuye a la mitología del personaje, dando continuidad a lo propuesto por John Skipp, Craig Spector y Leslie Bohem, autores de un libreto, el de “The Dream Child”, que ya indagaba de forma incisiva en los orígenes del villano. Talalay va un paso más allá y no solo plasma en imágenes esa precuela que nunca vimos, también se moja con una explicación que justifica el cómo Freddy obtuvo los poderes para regresar en sueños y llevar a cabo su obra. 

Freddy con su hija pequeña
De la misma manera que Poe habría "Pesadilla en Elm Street 3: Los Guerreros del Sueño", aquí es otro ilustre de la pluma, Nietzsche, quien coge el testigo y calienta la bragueta. La secuencia inicial, mítica donde las haya, con Freddy haciendo de bruja malvada del oeste, homenajeando la obra de L. Frank Baum, es toda una declaración de intenciones. Pistoletazo de salida de toda una serie de deliciosas gamberradas por parte de un Krueger que saca a relucir aquí, algunos de sus “trabajos” más finos, imaginativos y divertidos (la muerte de Carlos, un buen ejemplo de ello), mientras la cuarta final girl de la saga tras Nancy, Kristen y Alice, la Dra. Maggie Burroughs (Lisa Zane), intenta descubrir quien o qué, está matando a los jovenzuelos de su reformatorio, línea argumental que nos depara reveladoras sorpresas sobre su pasado y que desencadenarán en ese delirante tramo final rodado en tres dimensiones que pudimos disfrutar (o lo que nos dejaron) en salas de cine. No deja de ser curioso, por cierto, que hicieran falta cinco películas para que a alguien se le ocurriera lo mismo que a Nancy Thompson, en lo que refiere a la manera de matar a Freddy. 


“Muy lejos le quedan las cintas de Craven o Russell, pero es un cierre de lo más digno y la constatación de que estamos ante una de las mejores sagas que haya dado nunca el cine de terror” 


Padre e hija enfrentados en La Muerte de Freddy
Uno de los aspectos en los que la quinta entrega hacia aguas, era en lo referente a su banda sonora. Tras los trallazos sonoros contenidos en “Dream Warriors” (Chuck Russell, 1987) y “The Dream Master” (Renny Harlin, 1988), la de Hopkins se quedó muy corta en este sentido, algo que la sexta entrega mejora de manera ostensible, recuperando una de las grandes señas de identidad de la franquicia, el mimo cuasi ritualístico hacia sus bandas sonoras. En este caso y por si a alguien le pudo saber a poco la parricida final battle, Iggy Pop nos reserva el mejor corte musical de toda la saga con su brutal “Why Was A Born (Freddy´s Dead)”, compuesto especialmente para la ocasión y que cierra la función con una inolvidable secuencia de créditos que recopila los mejores momentos de la saga. 

Freddy jugando a videojuegos
“Pesadilla Final: La Muerte de Freddy” no es la mejor película de la Freddy, ni mucho menos. Muy lejos le quedan las cintas de Craven o Russell, pero es un cierre de lo más digno y la constatación de que estamos ante una de las mejores sagas que haya dado nunca el cine de terror. “Viernes 13” (Sean S. Cunningham, 1980), “Hellraiser” (Clive Barker, 1987), “Halloween” (John Carpenter, 1978), “La Matanza de Texas” (Tobe Hooper, 1974), grandes películas con icónicos villanos que antes o después, en mayor o menor medida, fueron maltratados y ridiculizados a base de secuelas de dudosa calidad en algunos casos o directamente, víctimas de auténticos atentados cinematográficos. No Freddy, nunca. Un franquicia longeva y sólida como pocas que se fue como llegó, con ingenio y mucho amor por el fantástico. De nuevo, grandes muertes, mucho humor negro, una narrativa mucho más rica de lo que cabría esperar de una sexta entrega, una estupenda banda sonora, algunos cameos de campanillas (véanse Johnny Depp o Alice Cooper) y en definitiva, la posibilidad de pasar una noche más, aunque fuera la “última”, con el hombre de nuestros sueños. 

Lo mejor: Se podrían destacar muchas cosas, pero es que ese maldito Why Was A Born me sigue helando la sangre treinta años después. 

Lo peor: Hubo quien no supo lidiar con determinados pasajes cómicos, la ambigüedad con la que se tratan los asuntos más peliagudos del pasado de Freddy (una constante en la saga que aquí se acentúa) y un último tramo en 3D que apenas le saca partido al formato.


10 comentarios:

RONETTE PULASKI dijo...

Curiosamente la vi en el cine, me acuerdo perfectamente, fui con mi primo, que es un par de años más pequeño que yo. Hasta no hace demasiado tiempo todavía conservaba las gafas 3D de cartón de la peli. Nunca la volví a ver, pero la recuerdo entretenida, y el final delirante.

Marcelo dijo...

Buenos días (casi). Estoy escribiendo de madrigada. Me encantó tu blog, es un oasis y algo rarísimo, porque en estos tiempos es difícil encontrar sitios con el feeling de este; quiero decir, es un blog que te hace sentir como si estuviésemos en los primeros días de la internet, allá por los 90s.
Dicho esto, quería preguntarte si hay páginas como esta, pero dedicadas al cine de acción, artes marciales, clones de Rambo, Duros de matar, terminators, robocopes (JA), y demás fauna inventada mayormente en los 90s.
Sería genial encontrar un blog dedicado a ese cine, pero que sea tan bueno como este. Si no lo hay ¿A qué estás esperando?

Marcelo dijo...

Perdón, quise decir mayormente inventada en los 80s (puse 90s). No puedo editar el comentario.

Mister Moloko dijo...

Yo la película la vi en el cine en su momento. Yo si guardo, en casa de mi madre, las gafas 3D de cartón que se utilizaban en los últimos minutos. Todavía recuerdo algún incauto que se pasó media película con las gafas sin enterarse de que sólo se ponían al final... Y por cierto, coincido contigo Rector en que no estaba nada aprovechado el formato.
La película es muy entretenida. No es ni mucho menos la mejor de la saga, pero si un entretenimiento fantástico y un recital del bueno de Robert Englund.
Es curioso el caso de la directora Rachel Talalay, una mujer que, creo, podría haber hecho cosas interesantes y que se ha refugiado en televisión dirigiendo un montón de episodios del Arrowverso. Su "Tank Girl" (esa imagen de Ice-T caracterizado de conejo es bizarrísima) era una propuesta interesante que no se comprendió demasiado. Por citar otro ejemplo, es la directora de uno de los mejores episodios de la serie Sherlock.

Krueger dijo...

No hace falta ser muy espabilado para darse cuenta que es mi saga y personaje favorito de toda la historia del terror. Coincidiendo plenamente, no tiene entrega mala (como dices, el tema remake es bastante más complicado) y de confesar que esta pesadilla "final" es mi tercera entrega favorita, solo por detrás de la cuarta y primera entrega. Lo que más me gusta es como transmite una atmósfera enrarecida durante todo el metraje, no sólo en las secuencias oníricas: ese pueblo plagado de personajes excéntricos, esa casa destartalada. Cobsidero que se apostó fuerte por la atmósfera, tanto en el plano terrenal como en el de las pesadillas. También disfruto con como toca temas escabrosos más mundanos (abusos, violaciones). En definitiva, te lo pasas pipa y contrasta de forma excelente con la seriedad de la siguiente entrega.

Saludos!

El Rector dijo...

Ronette, yo también la vi en el cine en su día y desde aquella primera vez, me ha gustado más con cada revisionado posterior. Es una película que no solo ha envejecido bien... ha mejorado con el paso de los años, como el buen vino.

Un gusto leerte de nuevo :)

Marcelo, muchas gracias por tus palabras. Sí, esa siempre ha sido la idea, dar forma a un espacio de características muy concretas, recuperando aquel espíritu de los inicios de la red y ajeno a las modas del momento. Y en esa senda seguiremos.

Sobre páginas dedicadas al cine de acción, pues no sabría decirte, pero seguro que las hay. Por aquí también tocamos todo aquello que se arrime en mayor o menor medida al fantástico y la ciencia ficción... incluso hemos llegado a hablar de "Rambo", jeje.

Mister Moloko, esas gafas deberían estar en un museo. La relación histórica entre el formato 3d y el cine, se quedó en lo que pudo ser y nunca fue. Al final, más un reclamo comercial que una apuesta real por integrarlo en las películas. Esta "Pesadilla Final" es un buen ejemplo de ello. Pero lo que sí que no negaremos es el factor romántico, jeje.

Sí, curioso lo de Talalay, con semejante desvirgue, se le podría haber intuido una carrera potente y como dices, terminó con sus huesos en la televisión. Mucho fantástico, eso sí.

Krueger, compartimos gusto por la saga, también es mi favorita. Lo que me extraña es que destaques esta sexta entrega por encima de la tercera, por lo general, la más aplaudida (creo que con razón) después de la película original.

La atmosfera está muy lograda. Ese Springwood postapocalíptico es canela fina. Y el uso de los flashbacks me parece muy acertado, diseccionando el personaje de Freddy como no se había visto en la saga.

Lo que para mí se quedó corto, es como se toca el tema de los niños (creo recordar que ahí el remake de Bayer sí se atrevió a contar lo que en la saga original tan solo flotó en el aire). Incluso la secuencia de Tracy con su padre, se antoja bastante inocentona.

La siguiente entrega (y siempre me ha costado entenderla como parte de la misma), se pasó de seria.

Saludos.

Krueger dijo...

Pues es por pura casualidad Rector. Desafortunadamente nunca pude ver la saga en orden y simplemente terminé viendo la tercera entrega después de otras muchas entregas. En cualquier caso los Dream Warriors serían los siguientes de la lista!

El Rector dijo...

Krueger, en este caso, el orden de los factores no altera (o al menos no debería) el producto ;)

Saludos.

Missterror dijo...

Se nota que por aquí rondamos todos cierta edad, ejem ejem. Yo también conservé las gafas 3D de cartón de esta peli durante años y fui una de las tolais que se ponía las gafas cada vez que veía venir una muerte, por si acaso...
Reconozco que hasta hace poco, no fui nunca generosa con esta sexta parte. Siempre me pareció que abusaba del histrionismo y que no tenía la garra de sus antecesoras. Durante febrero y marzo, estoy volviendo a ver la saga completa y cuando le ha llegado el turno a esta pesadilla final, me he sorprendido a mí misma riñiéndome por no haber prestado más atención a la diversión y haber buscado pegas donde no las había.
Hoy toca decir que la sexta parte está a la altura de la saga. Entretenidísima y 100% recomendable.
Ojalá pueda decir algún día esto de la horrible séptima parte :(

Un abrazo.

El Rector dijo...

Missterror, pues mira que en esta ocasión, el tema de las gafas venía con instrucciones a lo Coco en Barrio Sésamo, jeje.

Lo cierto es que en su día, la película no tuvo una gran acogida. Siempre he creído que fue culpa de las acentuadas dosis de humor negro y de ese 3d que no terminó de ofrecer el bombástico espectáculo final que seguramente, los fans esperaban. Pero como siempre, el tiempo lo pone todo en su sitio y hoy, con la perspectiva completa, la realidad es que estamos ante una estupenda serie B y un muy interesante cierre de la franquicia.

Por cierto, descanse en paz Yaphet Kotto, fallecido ayer y que aquí interpretó a Doc, pieza clave para darle sepultura a Freddy. Su papel más emblemático, en otra saga que al igual que la de Pesadilla en Elm Street", no tiene entrega mala, la de "Alien". En este caso, dando vida a Parker en la película de 1979.

Sobre "La Nueva Pesadilla" de Craven, a mi no parece una mala película. El concepto me parece interesante y la ejecución más que correcta. Pero es cierto que pese a la presencia de ilustres y lo divertido de ver a la bestia desde las tripas, la falta la mística y buena parte del encanto de las seis películas anteriores.

Saludos.

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