domingo, 10 de mayo de 2020

Crítica: La Marca del Demonio

'Asmodexia. Parte II'. Todos aquellos que hayáis visto la película de Marc Carreté os podréis imaginar ya el despropósito que supone esta marca del demonio. A los que no hayáis visto ninguna de las dos películas solo os puedo recomendar que por vuestra salud mental os mantengáis alejados de ellas. Estas películas tendrían que venir con un prospecto como el que acompaña a los medicamentos: 'Tras su consumo tener precaución a la hora de conducir o manejar maquinaria pesada', 'Reacciones adversas: Casos frecuentes en 9 de cada 10, sensación de sopor y entumecimiento'. He intentado buscar algo positivo de 'La marca del Demonio' y reconozco que a día de hoy me ha sido imposible.


“tiene ciertas similitudes con lo que David Yaroveski mostró en la muy interesante The Hive”


No me gusta ser tan duro con una película, hay mucha gente involucrada en un proyecto así, muchas esperanzas e ilusiones como para tirar por el suelo el trabajo de tantas personas, pero alguien en la sala de montaje se tendría que haber dado cuenta de que algo no funcionaba, que la película cada vez resulta menos interesante y que los actores dejan mucho que desear, tanto que los detractores de Eduardo Noriega podrán decir eso de 'parece que se ha olvidado de como actuar, bueno igual es que nunca supo como hacerlo'.

Karl que siendo niño sufrió una posesión demoníaca y se ha convertido en una especie de mezcla entre Hellboy y Tony Stark (ay.. perdón) sin un duro, y el padre Tomas se dedican a realizar exorcismos clandestinos por México. Son como el Equipo A, el ejercito no conseguía dar con su paradero pero todos aquellos que los necesitaban los encontraban sin problemas. Esta idea ha sido trasladada a los tiempos que vivimos, solo hace falta buscar en google: 'exorcista mexicano clandestino' y ya está.. Ni deepweb ni tonterías. Un antiguo manuscrito que llega a manos de una filóloga, pieza de incalculable valor que lleva a su casa para que sus hijas la cojan y como no puede ser de otra manera, la lean y abran las puertas del infierno, de uno que parece que tiene ciertas similitudes con lo que David Yaroveski mostró en la muy interesante 'The Hive' (2014), cinta que fue definida como un cruce entre 'Posesión Infernal' (1981) y 'Memento' (2000).


“Igual si vemos La marca del Demonio al revés escuchamos algún tipo de mensaje que le de sentido a este despropósito”


Otra vez volvemos a encontrarnos con dos 'exorcistas' que buscan liberar a los poseídos de sus demonios. Otra vez volvemos a encontrarnos con un sacerdote carcomido por el recuerdo, las dudas o las drogas. El Padre Karras (Jason Miller) de la película de Friedkin, el Padre Tomás Ortega (Alfonso Herrera) de la serie 'El exorcista' o el Padre Tomás (Eduardo Noriega) de la cinta que ahora nos ocupa. Y en contraposición una especie de justiciero de western que se ha equivocado de película como es el caso de Karl (Eivaut Rischen) o un ex-policía o ex-traficante que también se ha confundido de serie como el Padre Marcus Kane (Ben Daniels). Pero si la serie creada por Jeremy Slater tenía su gracia, la cinta de Diego Cohen carece de ella.

Tampoco la incauta familia protagonista de 'La marca del Demonio' se salva de la quema general. En ningún momento nos interesa lo que pueda pasar con ellos. Ya estamos cansados de descerebrados que cogen libros antiguos y que a pesar de sus mas que inquietantes dibujos se ponen a leerlos. Aunque eso mismo podría hacerse extensible a nosotros los espectadores, a pesar de las advertencias hemos cogido ese libro, en este caso la película de Cohen y la hemos visto. Sin duda, hemos abierto otro tipo de puertas del infierno, las de la nula calidad, las de de películas cuya existencia no acaba de entenderse. Igual si vemos 'La marca del Demonio' al revés escuchamos algún tipo de mensaje que le de sentido a este despropósito.


“una mala película que sigue el manual de Como rodar una película de exorcismos y donde es difícil decidirse por algo digno de mención”


Es un acierto la más que breve duración de la película, una hora y veinte más o menos, aunque nos lleva a plantearnos la idea de como es posible que sin tener la sensación de que haya pasado algo mínimamente digno de mención se haya llegado a llenar todo ese metraje. Escenas que parece que obligatoriamente tienen que estar en este tipo de historias, visitas al médico, diversas pruebas en el hospital, ocupan metraje pero no aportan demasiado y como ocurría en la serie protagonizada por Herrera y Daniels se llega demasiado pronto a la conclusión de que las protagonistas necesitan un exorcismo. A partir de ahora si no es resaca, exorcismo.

No hay que darle mas vueltas, 'La marca del Demonio' es una mala película que sigue el manual de 'Como rodar una película de exorcismos' y donde es difícil decidirse por algo digno de mención, en el buen sentido me refiero. Si tuviera que decir algo me quedaría con la escena que abre la película. Esta es la típica cinta que no te invita a descubrir la filmografía de su director, que piensas que el trailer parecía interesante pero que alguien te ha colado un gol por toda la escuadra. Seguiremos viendo cine de terror, seguiremos descubriendo maravillas y llevándonos decepciones. Aunque no lo pueda parecer. me duele ser tan claro y directo, solo os puedo decir que por vuestra salud mental huyáis de esta cinta que no es ni si quiera una de esas películas que de tan malas tienen su encanto. Ni eso.


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