lunes, 27 de junio de 2022

Crítica: Crimes of the Future

MISSTERROR NOS HABLA SOBRE EL REGRESO DE CRONENBERG A UNA NUEVA CARNE, PRESENTE, PERO MÁS ASÉPTICA QUE NUNCA


Entender la evolución de la sociedad es un ejercicio complejo. Cuesta reconocer una evolución que a veces nos obliga a involucionar, una evolución obligadamente colectiva que en muchas ocasiones no se entiende, una evolución que democratiza cada proceso, pero que finalmente se impone dictatorialmente. La sociedad no deja de ser un conjunto único formado por múltiples relaciones individuales que sobrevive, de una forma impresionante, a base de cultivar la extraña capacidad de asumir diferencias. La sociedad evoluciona y se transforma, pero cuando la evolución sitúa al individuo en primera línea, se rompe la baraja y solo sobrevive el camaleón más preparado para adaptarse a la nueva circunstancia. Cuando es el individuo quien evoluciona, la nueva carne es el clavo ardiendo que todas las manos agarran. 


“se limita a rebuscar placeres pasados y recrearse en las glorias pretéritas, sin ir un paso más allá en el cálculo de la notoriedad” 


David Cronenberg regresa tras ocho años sin ponerse detrás de la cámara para contar historias y si pensamos en historias más vinculadas al género, nos tenemos que retrotraer aún mucho más. Vuelve en el año en el que vuelve otro director tan mítico como Dario Argento. Ambos octogenarios y cansados. Con historias muy diferentes, pero no parece casual que ambos retomen la claqueta tras dos años de pandemia en los que la idea del futuro ha cambiado en casi todos nosotros. 

No es lo mismo enfrentarse a algo brutal con veinte, con cuarenta o con ochenta años. La idea de que aún tienes cosas que contar y ventanas al mundo que abrir, tras estos dos fatídicos años, sin duda ha tenido que tener un impacto directo en ambos directores y la jubilación no debía de parecer la opción correcta. Argento presentó hace poco “Occhiali Neri” (2022) con la ley del mínimo esfuerzo y Cronenberg marca ahora territorio con “Crimes of the future” (2022), donde la nueva carne está, pero no emociona. Supongo que los años pesan y que ya se han ganado el derecho de no tener que demostrar nada, pero digamos que el empeño de ambos por llenar de luz este mundo de oscuridad, no ha sido titánico. “Occhiali Neri” está en la línea de las malas películas que Argento lleva dirigiendo casi tres décadas y “Crimes of the future”, aunque juegue en una liga muy diferente a la de don Dario, se limita a rebuscar placeres pasados y recrearse en las glorias pretéritas, sin ir un paso más allá en el cálculo de la notoriedad


“no voy a decir que Crimes of the future es una mala película porque no lo es, pero creo que no resuelve bien y que no consigue perturbar en ningún momento” 


Cronenberg celebra a Cronenberg en “Crimes of the future” y me parece bien. El auto-homenaje constante marca las piezas con las que piensa jugar y juega con devoción. Con discípulos tan aventajados, incluso en su propia casa, la necesidad de volver a dar forma a la nueva carne genuina tuvo que ser irreprimible para el director canadiense. Como fan del Cronenberg más bizarro y visceral, festejé este regreso a los orígenes aun sin verla y supongo que este error de principiante ansiosa pasó también factura. Si algo nos debería enseñar el cine es la virtud de la prudencia y la cautela, pero no soy esa persona. 

No me malinterpretéis, no voy a decir que “Crimes of the future” es una mala película porque no lo es, pero creo que no resuelve bien y que no consigue perturbar en ningún momento. Acostumbrados a los momentos de iluminación de Cronenberg, que siempre ha parecido vivir en un universo que va mil pasos por delante al nuestro, la historia que plantea en esta película se va quedando sin peso a medida que avanzan los minutos. Cuesta encadenar todo lo que las escenas cuentan para buscar la lógica de la historia. La idea principal se queda inmóvil y las subtramas, van y vienen dejando agujeros negros en un espacio que ni es continuo, ni tiene tiempo. La trama nos relata las vicisitudes de una serie de personajes, en un tiempo que no sabemos si es presente o futuro, donde el ser humano ha sido capaz de evolucionar dejando atrás el dolor y las infecciones, pero siente la necesidad de seguir transformándose para alcanzar el nivel natural que se está imponiendo

Detrás de esta distopía, sin duda alguna está la sátira. Una visión pesimista y decadente del ser humano, del arte, de la ética y del nuevo orden mundial que tan presente ha estado en gran parte de su obra. Todo presentado de una mugrienta y oscura forma para realzar los cuerpos desnudos y dibujar sobre esos lienzos su obsesión por la fragilidad de la carne y la grandeza de las entrañas, vistas como algo casi místico. Todo ello envuelto en un constante diálogo con ínfulas filosóficas en el que se repiten constantemente los mismos mantras sin avanzar ni invitar a la reflexión, por más palabras que salgan de las bocas de los personajes. Un guion chorreante de verborrea sedante que realmente no profundiza en los límites, tal y como se propone


“Cronenberg, en este 2022 retoma un cine que sin duda le pertenece y aunque ya lo haya dicho casi todo, en su caso la evolución es conseguir que la nueva carne siga viva” 


Como elemento catalizador tenemos a unos personajes límite que buscan un hueco en el mundo de la sobreexposición, la digestión y la marginalidad, viviendo experiencias creativas extremas para encontrar un hueco dentro de su propia existencia. En este punto, Cronenberg, como siempre, tira de una parafernalia propia para elevar el cuerpo humano a una categoría aún por descubrir, donde la fusión de imaginativos recursos que combinan mecanismos y carne, es uno de los principales atractivos de la película. De esta manera, el artista Saul Tenser (Viggo Mortensen) deleitará al espectador con una colección de sugestivo mobiliario que enmarca con encuadre perfecto, los efectos artesanos que “Crimes of the future” nos regala. La lástima es que esta imaginería no despierta el morbo que se le presuponía, ni transgrede como se esperaba

Mal que me pese, encuentro que hay subtramas que quedan en carne viva sin que nadie se moleste en intentar curar. El acercamiento al cine negro, presente en casi toda la película y focalizado en la relación de los artistas con el inspector Cope, no aporta nada y despista. Las incursiones de las actualizadoras de software, promete un desarrollo potente, pero se queda en suspensión, así como la sensación de que se desaprovechan dos personajes, Timlin y la madre de Brecken, para seguir dando más espacio a las reflexiones de Tenser y Caprice. Esto termina pesando y aunque técnicamente es una gran película, con buenas interpretaciones, buenos escenarios (aunque se repitan constantemente), buena banda sonora y buen montaje, no emociona, ni estremece, ni excita, ni impresiona. “Crimes of the future” se queda en una mirada al pasado en la que la coctelera agita ideas de “eXistenZ” (1999), “The Brood” (1979), “Videodrome” (1983) , “Crash” (1996) y “Cosmopolis” (2012) para llegar a un 2022, en el que la palabra “retomar” es la constante como valor permanente. Cronenberg, en este 2022 retoma un cine que sin duda le pertenece y aunque ya lo haya dicho casi todo, en su caso la evolución es conseguir que la nueva carne siga viva.


10 comentarios:

Tracy Kong dijo...

Buena reseña!
Pese a todos a los que ha influido, este cine sòlo nos lo da Cronemberg, y a mi con eso ya me vale, màxime cuando hace tiempo de su ùltima peli de temàtica similar, y cuando dudo que le queden muxas pelis por rodar ya..
Cierto que mantiene la tònica de sus ultimos films (y su novela) de dejar las tramas colgando.
Saludos!

MAX CADY dijo...

Estupenda reseña Missterror, coincido mucho contigo en el fondo, pero con algunas matizaciones.

Crimes of the Future es el regreso de David Cronenberg a sus obsesiones orgánicas, las mutaciones y las conspiraciones. Después de casi 20 años transitando por derroteros narrativos y artísticos tangenciales, aunque sin perder nunca sus señas de identidad, el cineasta canadiense vuelve por los fueros iniciales y en buena forma pese a contar con 79 años. Aunque como muy bien dices no es plenamente satisfactoria pues le falta dar un paso más allá del auto-homenaje y la reiteración de conceptos ya manejados por Cronenberg en su filmografía. No obstante, este regreso a la Nueva Carne es un plato hipnótico, oscuro y perverso que nos regala un puñado de escenas siniestras e inquietantes que se te graban en la mente como si de un tatuaje se tratara.

Ojalá otros autores, con los que se suele ser más indulgente (no citaré nombres), nos brindaran experiencias audiovisuales como la que nos ha preparado el canadiense. Está claro que soy un fan acérrimo de Cronenberg (aunque le reconozco algún bodrio insufrible como Cosmopolis) y esta cinta es puro regocijo endogámico en su depurado estilo, pero también aderezado de pinceladas de J.G. Ballard, Chuck Palahniuk o Hubert Selby, Jr.

El delirio argumental (marca del autor), con cierta estructura narrativa que puede recordar como bien mencionas al cine negro en algunos pasajes, es la gran excusa de Cronenberg para hablar de forma metafórica de la sociedad actual (como siempre ha hecho). Del impacto de los desastres ecológicos en el planeta y la sociedad, del imparable avance tecnológico y sus posibles consecuencias en la especie humana, de la pérdida de valores éticos y morales de la sociedad, del vacío existencial de nuestras vidas y de la banalidad y estulticia en la que algunos convierten el arte. Una amalgama de ideas que se yuxtaponen y entrelazan en diferentes capas. Una cinta compleja, a la par que fácil de seguir, que requerirá de varios visionados para disfrutarla en su plenitud.

Estoy convencido que en líneas generales deleitará a los fans de la primera etapa del director y dejará frío o repelerá a quien no comulgue con este tipo de propuestas bizarras y transgresoras. De lo que no hay duda es de la enorme calidad técnica y artística del film. El estilo sobrio y depurado de planos y encuadres del director alcanza cotas de excelencia, la dirección artística es minimalista e inquietante representando un mundo decadente y en descomposición a la par que ultra tecnológico, la fotografía es asombrosa y le confiere un halo de ensoñación lisérgica a la historia estupendo, los fx (en su mayoría tradicionales) son fabulosos y el montaje es de una precisión quirúrgica absoluta que no se anda con digresiones, y todo ello envuelto en una de las mejores partituras compuestas por Howard Shore.
En cuanto a los actores, se nota que están entregados al proyecto y no dudan en lanzarse al vacío y seguir las indicaciones del autor canadiense. Estando todos intérpretes soberbios, destacaría al dúo femenino: Lea Seydoux y Kristen Steward (imprescindible ver la película en versión original).

En definitiva, diría que Crimes of the Future es una pequeña joyita maliciosa y perturbadora, en estos tiempos de “buenrollismo y piel fina”, que nos trae de regreso a la Nueva Carne a uno de los autores cinematográficos más personales e importantes de los últimos 40 años.

¡Saludos enormes cuervos!!!

Missterror dijo...

Hola, Tracy. Este cine le pertenece a Cronenberg y está claro que nadie como él sabe expresar lo que significa la nueva carne (básicamente porque solo lo entiende él), pero creo que Cronenberg es generoso y permite que otros cineastas tomen prestada esta metamorfosis y desde mi punto de vista, algunos de ellos lo han hecho maravillosamente bien y han dado algo muy parecido a lo que ha dado Cronenberg.
A mí me hace muy feliz que Cronenberg haya vuelto a rodar, sobre todo porque tal y como dices, puede ser su última película, pero lamentablemente para mí el resultado está lejos de ser espectacular.

Hola, Max! Pedazo de crítica te has marcado en tu comentario! Dejas clarísima tu percepción y tu posición con argumentos de peso ;)
Puede que en el fondo estemos de acuerdo, pero ¡ay amigo, cómo me pesan esas matizaciones! En mi caso, uno de los grandes inconvenientes para disfrutar tanto como tú de esta película es que no supuso un plato hipnótico o perverso y no me dejó ninguna escena para el recuerdo. En conjunto creo que está bien, pese a lo densa que es, pero por separado no hay nada que me haya fascinado y creo que esto ha tenido un peso determinante en mi visión. Tiene muchas cosas para impresionar, pero todo me parece esterilizado y sin emoción.
Entiendo las metáforas, pero en ocasiones me parecen torpes y poco estimulantes, pese al marco en el que se construyen. Yo no sé si deleitará a los fans de su primera etapa o no (le veo los suficientes ramalazos a "Cosmopolis" como para echar para atrás a muchos). Personalmente, me cuento como muy fan de esa época y a mí "Cosmopolis" me gustó mucho, pero "Crimes of the future" me ha dejado fría. Justamente creo que le falta malicia y perturbación, jejeje. Ni un solo día en el que estemos de acuerdo del todo tú y yo.

Un abrazo.

El Rector dijo...

Yo también coincido con el análisis de Missterror, en este caso, sin matices. Si acaso y por buscar el punto discrepante, yo los buenos escenarios no los he visto por ninguna parte, de hecho, me parece un elemento este que contrasta negativamente con otros valores del filme, como pueda ser la exquisita fotografía o el erótico diseño artístico (aunque sea prestado de "eXistenZ"). Por lo demás, muy de acuerdo con todo lo expuesto.

Siempre es un gustazo que los grandes directores estén de vuelta (incluso cuando no lo hacen tan bien) y en el caso de Cronenberg, es una satisfacción doble por el hecho de regresar a esa versión suya con la que conquistó a muchos (y me cuento entre ellos), pero siendo la autoría es incuestionable y recuperando todos los elementos de la nueva carne, el bueno de David se ha olvidado de lo más importante: una historia que emocione. "La Mosca", "Videodromo", "eXistenZ"... todas ellas eran películas que atrapaban de una forma u otra. Obras perturbadoras que sin renunciar al poso, a esos tintes filosóficos intrínsecos de su cine, a todas esas ideas que el director ha explorado a lo largo de su carrera (tanto dentro como fuera del fantástico), construían historias que llegaban y que tocaban algo en el espectador y no creo que sea el caso de "Crimes of the Future". El mensaje está, pero al menos yo, no le he sabido encontrar el lado lúdico por ninguna parte, más allá del deleite que produce toda esa imaginería visual suya y de un Vigo estupendo como elemento catalizador (las performances de lo trona son de esas estampas que quedan en el recuerdo).

Me congratula la experiencia, me encanta volver a toparme con este Cronenberg, pero su propuesta se me queda corta, más después de ver cosas recientes como puedan ser "Titane", título igual o más bizarro que esta "Crimes of the Future", pero que sí cuenta una historia interesante que emociona y perturba a partes iguales, como antaño hicieran las grandes obras de Cronenberg. Y sin tener que irnos tan lejos, su propio vástago ha sabido captar esa esencia de la (vieja)nueva carne, en especial en "Possessor". Y no es malo, pues al menos si una cosa queda clara, es que el legado familiar está en buenas manos y que aun nos queda mucho Cronenberg por delante.

Saludos.

MAX CADY dijo...

Querida Missterror, está claro que no vamos a ponernos de acuerdo más allá de lo bueno del regreso de Cronenberg a la actualidad cinematográfica y la calidad técnico-artística de su nueva propuesta.

Solo decir que previo al visionado de Crimes of the Future, volví a revisitar (por orden cronológico) Videodrome, The Fly, Dead Ringers, Naked Lunch, Crash y Existenz, y esta Crimes of the Future, me parece que encaja perfectamente en el imaginario del conjunto mencionado tanto argumental como visualmente. Es una nueva mezcla de compleja visceralidad cárnica y hermetismo cerebral aséptico única en el panorama cinematográfico actual. Cronenberg ha depurado tanto su estilo que alcanza cotas ascéticas y minimalistas de maestros como Robert Bresson y Roy Andersson.

Sinceramente, Cronenberg me ha cautivado en muchos momentos y muestra un arrojo y dominio absoluto del medio como pocos directores. Pocos, por no decir casi nadie, se atreven hoy día (donde todos se ofenden por cualquier cosa) con unas escenas tan brutales y extremas como el asesinato del niño y su autopsia convertida en espectáculo performativo, y encima rodarlo con un clasicismo narrativo de manual.

En definitiva, a pesar de haberme gustado una vuelta de rosca mayor y más mala hostia, es una notable película inmersa en el universo de “la nueva carne y el horror corporal”.

Saludos enormes.

P.D. Pensaba que las escenas mencionadas crearían bastante controversia (y algún que otro comentario furibundo) pero veo que apenas se han producido. Buena señal.

Krueger dijo...

Será porque las últimas obras del director se alejaban de el estilo de esta Crímenes del futuro, pero yo ha gozado tremendamente con su visionado. Maravillosos actores aguantan una serie de tramas que, llevas razón Missterror, quedan algo descompensada. Sea como sea, me ha encantado volver a los terrenos de la nueva carne y es que desde su novela Consumidos (maravillosa), Cronenberg no sea hacia semejante homenaje.

También me preocupa menos el cambio climático, ahora se que podré seguir adelante jejej.

Saludos!

Missterror dijo...

Hola, Rector. Ya veo que coincidimos en casi todo. En el caso de los escenarios, yo sí los veo como puntaje claramente positivo.
Para mí también fue notoria esa falta de emoción, de piel de gallina y cerebro fundido intentando asimilar todo lo que se estaba contando. En este caso, aun siendo formidable ver el apellido Cronenberg asociado de nuevo al genéro fantástico, el resultado final dista de sus mejores momentos en el género. Puede que también me pese que tengo muy presente lo que ha hecho Brandon Cronenberg y Julia Ducornau ultimamente y lo que me han provocado esas piezas de orfebrería mental y visual. Supongo que después de eso, el regreso de Cronenberg anunciando que su película iba a ser brutal, creí que sería justamente eso, brutal. Lamentablemente desde mi punto de vista, se queda en correcta.

Max, hiciste los deberes antes de ver "Crimes of the future" porque eres muy aplicado. Yo creo que tengo bastante frescas casi todas sus películas, pero ya imagino que no tanto como tú. Yo también creo que "Crimes of the future" encaja perfectamente en el imaginario de Cronenberg. No me cabe duda de ello, pero a diferencia de la gran mayoría de las películas que mencionas, esta no me provocó ninguna de las sensaciones vividas anteriormente y creo que ha ocurrido porque ha tirado mucho de su propio manual y eso ha hecho que se pierda la frescura.
Respecto a las escenas del niño que mencionas, creo que, afortunadamente, es algo ya muy superado por el espectador

Krueger, me alegro mucho de que hayas vivido la experiencia con intensidad. Como dices, volver a la nueva carne siempre debería ser motivo de celebración.
Si Ikea se pone las pilas en su reinvención del mobiliario y nuestro sistema digestivo da un pasito más, ya tenemos la supervivencia asegurada ;) Tantos años comiendo microplásticos tienen que servir para algo, ¿no?

Un abrazo.

Mister Moloko dijo...

Hola a todos
Missterror, en general estoy muy de acuerdo con tu análisis. Yo con Cronenberg tengo una relación intermitente: hay cosas suyas que me gustan mucho y otras que no tanto. En el caso que nos ocupa a mí la película se me ha hecho un poco bola. Reconozco que maneja imágenes poderosas y conceptos interesantes, pero en general no he conectado con esos diálogos tan intencionadamente profundos (y en el fondo muy vacuos) ni con una historia llena de cabos sueltos que en momentos da la sensación de que el director no sabía muy bien donde quería llegar. Es como un auto homenaje muy, muy auto consciente de sí mismo que no me acaba de satisfacer. El discurso es el mismo pero en esta ocasión se le notan más las costuras y creo que ha sido incapaz de aportar elementos nuevos (o tratarlos de forma distinta) a su particular universo. Además se le nota mucho la falta de presupuesto (algo que se ve en los decorados y localizaciones)
Si en el caso de Argento, que nombras en tu análisis, creo que la cosa ya no tiene remedio, Cronenberg todavía mantiene ciertas constantes que nos permite albergar esperanzas de que nos obsequie con otra gran película. Esta, desde mi modesto punto de vista, no lo es.
Saludos

Missterror dijo...

Hola, Moloko. Creo que más o menos tenemos la misma percepción aunque tengo la sensación de que a mí me ha gustado un poquito más que a ti.
Coincido en lo que comentas sobre los diálogos y creo que tienen un peso determinante para que la balanza se incline un poco más hacia la decepción.
Respecto a esa falta de presupuesto que mencionas, creo que es algo que también apuntó El Rector y sinceramente, para mí no fue tan evidente. La película ha costado 35 millones de dólares, que no está nada mal, ¿no?.

He mencionado a Argento porque me pareció muy curioso que dos mitos del género reaparecieran el mismo año, pero son directores con talentos muy diferentes. Ojalá Cronenberg ruede otra película y siga apostando por ondear su bandera, pero creo que si "Crimes of the future" fuera su última obra, no sería un mal final.

Un abrazo.

Anónimo dijo...

no sé si diría que es un peliculón, porque cronenberg no hace peliculones, te deja en pesadillas: como una manera original de experimentar el presente. -y es bastante difícil no hallar una pesadilla que diga nuestros tiempos de pesadilla.
se dispone a generar órganos en los cuerpos de los espectadores: lo terrorífico no es la metáfora, en ese mundo del film, sino la literalidad. la metáfora ha desaparecido. sin metáfora no hay lenguaje, sin lenguaje o hay sujeto, sin sujeto no hay república: tan sólo el registro policial, tardío, de lo que vienen sucediendo o sucedería en el arte? la cirugía? en un cuerpo. todo lo que nombra el alma, donde el alma se imprime -la forma- es el espacio. la potencialidad psicótica, partida, de los espacios, corte a corte, en el montaje, no es ya metáfora, sino registro: replica las puestas en escena de la performática plebeya -artística.
un órgano en un cuerpo, un órgano del Estado, un órgano de la resistencia. sólo puede existir comunicación en un género obsoleto, como el policial, porque lo político abandonó el plató. dónde está lo sagrado?
la imagen final?
martirio y consumación? la hostia de plástico?
hay un niño en un freezer... y para la erótica, un vientre cerrado con zip.
aviso que me gustó cosmópolis.
pero de acuerdo en casi todo, missterror,

abrazos!

f

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