martes, 26 de enero de 2021

Crítica: The Mortuary Collection

ASTINUS NOS HABLA SOBRE UNA DE LAS MEJORES ANTOLOGÍAS DE TERROR DE LOS ÚLTIMOS AÑOS,  CON MARCADO SABOR AÑEJO


The Mortuary Collection poster
Las antologías han tenido siempre cierta relevancia en el cine de género. De hecho, es bastante habitual que todos los años salgan ejemplares con menor o mayor éxito agrupando historias cortas en dos sentidos: relatos en torno a una temática común continua (“Scary Stories to Tell in the Dark”, 2013) o un pastizal de historias divergentes sin conexión (“Creepshow”, 1982) De la obra de Romero tendremos que hablar más adelante, pues este filme usa la misma estrategia fílmica basada en un narrador presente que se encarga de contar las diferentes historias a la protagonista de la misma. 


“Dentro de los diferentes relatos nos encontraremos algunos peores y otros mejores, pero todos mantienen un nivel bastante parejo y aceptable en su conjunto” 


Tonto del culo asombrado
El mayor problema que suelen presentar este tipo de producciones es la alternancia en la calidad de sus relatos, especialmente cuando son diferentes directores los que desarrollan cada corto. “The ABCs of Death” (2012) es un ejemplo perfecto. La obra, que tendría una segunda parte, contaba más de una veintena de historias compiladas en poco menos de dos horas de duración, con la consiguiente presencia de más de una veintena de directores relacionadas con el cine de género. De un maremágnum tan grande poco bueno podía salir, y eso que había profesionales de la talla de Nacho Vigalondo (“Los cronocrímenes”, “Colossal”, “Into the Dark”, etc.), Ti West (“The Sacrament”, “The Exorcist”, “Outlast”, etc.) o Xavier Gens (“The Crucifixion”, “La piel fría”, etc.), entre otros. Había cosas interesantes, pero la visión general quedaba por debajo de la media. El hecho de ofrecer tanta diferencia de visiones nunca aportará nada positivo, porque la experiencia es tan alocada que hay demasiado sesgo por parte de cada espectador a la hora de analizar qué le ha gustado más y qué menos. 

Eden Campbell en The Mortuary Collection
Otro tipo de antologías simplifican el número de historias y abren el abanico de duración de estas, con idea de promover guiones más consistentes y menos efectistas. Más allá de la interesante “V/H/S” (2012), hay dos películas menos reconocidas que merece la pena citarse. “Trick or Treat” (Michael Dougherty, 2007) era una compilación de cuatro relatos dirigidos por la misma persona (esto siempre puede ser un hándicap o una fortaleza, dependiendo de la maña del director) ambientados en la noche de Halloween, diferenciadas entre sí y que tenían argumentos totalmente diferentes. La gracia de los relatos era mantener un nivel más o menos estable, una estética muy marcada y ser capaces de ofrecer recursos estilísticos y narrativos que eran capaces de moverse entre la comedia y el terror con soltura, resultando hasta cómicamente infantiles en algunos momentos. Es marca de la casa del director, que llevaría este estilo a su máximo apogeo en “Krampus” (2015). El otro filme destacado es “Southbound” (Roxanne Benjamin y David Bruckner, 2015). Es curioso lo inadvertido que ha pasado esta antología de cinco relatos conectados entre sí y protagonizados por un grupo de personas que viajan en un coche que tendrán que hacer frente a una presencia demoníaca y a sus propios fantasmas internos, que serán los que amplíen cada una de las historias. Aquí nos acercamos más al estilo historieta de “Creepshow”, con elementos perturbadores, imágenes con fuerza, sorpresas inesperadas y un ambiente que da muy mal rollo, especialmente cuando no sabemos qué está pasando o cómo acabará todo


“El guion es tan clásico como funcional, pero no requiere más; habrá un giro final que ha sido criticado por algunos rincones especializados, pero no deja de ser más de lo mismo” 


Clancy Brown en funeral
En esta segunda línea va “The Mortuary Collection”, alejándose de la dinámica de historias cruzadas para adentrarse en el homenaje más sano a la obra de Stephen King y George A. Romero, tomando prestada la figura del narrador omnisciente y un espacio tan tétrico como es una morgue. Y es que de eso va la película. Contar historias es el leiv motiv al que alude una y otra vez la figura que introduce los relatos, un sepulturero interpretado maravillosamente por el veterano Clancy Brown. Historias relacionadas con la muerte de diferentes personajes que se nos ilustrarán en cada fragmento, y que esconden detrás mucho más de lo que aparenta. La razón de que se cuenten es la presencia de una chica que acude al lugar buscando trabajo como ayudante, y que servirá como elemento propulsor para que el trabajador de la funeraria se dedique a contarle alguna de las muertes más escabrosas. 

chica rubia aterrada
Dentro de los diferentes relatos nos encontraremos algunos peores y otros mejores, pero todos mantienen un nivel bastante parejo y aceptable en su conjunto. No solo eso: el hecho de que el director sea el mismo compila un diseño de producción y prácticas técnicas similares, lo que no deja de ser positivo para el resultado final. No vamos a desvelar nada, pero hay un par de historias que sobresalen por lo interesante de su planteamiento y el tratamiento social que tiene su fondo, rodado y descrito de una forma muy inteligente. Feminismo y eutanasia son temas centrales en las sociedades posmodernas, donde nos enfrentamos a un debate dialéctico en torno a temas de actualidad que deben servir como acicate para el progreso y el desarrollo de prácticas y valores que actúen en aras de una igualdad y justicia reales. Es interesante ver cómo el lenguaje de Ryan Spindell, afilado y lleno de humor negro, incide en estas problemáticas desde el terror y la comedia

Clancy Brown siniestro
Hay mucho mimo y cuidado en una película sin pretensiones. Se trata de divertir y disfrutar de un filme ameno, con una estética puntillosa donde nada parece sacado al azar, y que contiene unos decorados (especialmente los de funeraria) inspiradores e inmersivos. El guion es tan clásico como funcional, pero no requiere más; habrá un giro final que ha sido criticado por algunos rincones especializados, pero no deja de ser más de lo mismo. No siempre necesitamos que nos dejen pensando tres horas sobre la significancia de determinados símbolos, planos o conversaciones. Aquí todo es tan explícito que ayuda a evadirse, a no comerse la cabeza, y en eso “Creepshow” tiene mucho que ver. Tampoco sufriremos en exceso con el gore o los jump scares: medidos, controlados y con la pizca suficiente para que disfrutemos de los mismos. 


“Hay mucho trabajo detrás, cuidado por el detalle y una serie de historias con moralina que se adentran en debates actuales” 


Chico embarazado
En el plano negativo, hay alguna historia que se pasa de rosca en duración y se repite en demasía, pudiendo resultar pesada. También tiene un inicio lento y cuesta arrancar, pero más allá de eso, el resto queda enmarcado en el entretenimiento. Hay gusto por la estética decadente, un maquillaje cuidado y trabajado, escenas rocambolescas que sueltan alguna carcajada y un villano/antihéroe perfilado, además de alguna sorpresa final que no desvelaremos (aunque bastante evidente). En ese sentido, las interpretaciones cumplen y nos transportan al momento. 

Sin pretensiones y alardes, el filme del director norteamericano (quién también produce y guioniza) ha llegado a los festivales en este pandémico 2020 sembrando opiniones positivas. No es para menos. Hay mucho trabajo detrás, cuidado por el detalle y una serie de historias con moralina que se adentran en debates actuales. No quiero dejar de citar el relato del embarazo: brutal en su concepción y significancia. Entre la parodia y el humor negro con pinceladas de terror y algo de gore, funciona como antología y es un ejercicio de estilo muy interesante. Recomendada.


5 comentarios:

El Rector dijo...

Grata sorpresa. Tras sufrir un montón de mediocres o directamente, infumables antologías de este tipo en los últimos años, ya tocaba toparse con algo que merezca la pena. Para mi, el referente más claro de esta "The Mortuary Collection" es "Truco o Trato", tanto por tono, como por estructura narrativa, interconectando las historias y desmarcándose del insufrible formato de "colección de cortos" que tanto se estila últimamente.

"The Mortuary Collection" es una película COMPLETA en toda regla, cuidada al detalle a nivel estético, con un Clancy Brown estupendo, gran ambientación, algo de humor negro y un guion mucho más trabajado de lo que solemos ver en este tipo de productos (yo seré justito, pero su último tramo me pilló por completo en bragas... o calzones).

Astinus, coincido con casi todo lo que comentas. Sí es cierto que en su momento, "Southbound" me dejó un tanto frío (la vi en Sitges y puede que ya muy perjudicado), y hace tiempo que la tengo en la estantería pendiente de revisionado para contrastar. Sospecho que me gustará más que aquella primera vez, compartiendo como comparte bastantes cosas con una franquicia que me gusta mucho como es la de "V/H/S".

Saludos.

Missterror dijo...

Desde mi punto de vista, "The Mortuary Collection" es una de las mejores antologías desde "Trick or treat".
No soy demasiado fan de las antologías sin un nexo conductor potente. Simplemente me parecen un festival de cortos de calidad muy dispar, por eso cuando se lo curran como en esta película presto un extra de atención. El hilo que lo conecta todo me pareció tan interesante como el resto de segmentos y en conjunto el resultado es notable.

Escogí "The Mortuary collection" en mi noche de "Halloween" y acerté por completo. No se me ocurre mejor elección entre calabazas y dulces ;)

Un abrazo.

Victor dijo...

La tengo en Filmin para ver.....desde luego promete ser muy entretenida
Un saludo

Krueger dijo...

Totalmente de acuerdo con la reseña y con MissTerror, me parece una propuesta totalmente Halloween. Además, agradezco cuando existe un hilo narrativo entre las distintas historias, en este caso bien cercanas a las típicas historietas del tío Creepy. Las antologías son complicadas y Mortuary cumple.

Saludos!

Astinus dijo...

Me alegra mucho ver que compartimos sensaciones en torno a The Mortuary Collection. El referente más claro, yo también pienso igual, es Trick or Treat, y eso es una buena señal por lo que ya hemos dicho: una película COMPLETA (suma mucho como bien dices, Rector) y una propuesta totalmente Halloween (Krueger y Miss Terror). Ya parto del hecho de que tampoco soy un fan loco de este tipo de cintas, pero aquí hay que reconocerle un trabajo detrás intenso y no el enésimo pastizal de cortitos poco interesantes.

A mí, además de lo comentado, me parece que la película es capaz de entretener y hacer un poco de crítica sin entrar en el maniqueísmo ni la sátira por la sátira. El tono es comedido y trabajado, y siempre puntúo positivamente que, si la película se presta a ello, quede presente =)

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